Juez otorga suspensión a ciudadanos que buscan cambiar el programa de verificación en CDMX
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Juez otorga suspensión a ciudadanos que buscan cambiar el programa de verificación en CDMX

El dictamen del juez señala que la disminución del flujo vehicular provocará menor contaminación en la ciudad, y que permitirá que los ciudadanos conserven el acceso a un medio ambiente sano. Las autoridades capitalinas sostienen que el nuevo programa es más estricto.
Cuartoscuro
Por Siboney Flores
8 de mayo, 2019
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Un juez de distrito en materia administrativa concedió una suspensión provisional de amparo, en lo que se revisa el fondo de la demanda, a un grupo de personas que buscan dar marcha atrás al nuevo programa de verificación vehicular emitido por la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y el gobierno de la Ciudad de México.

El 1 de julio de 2016, las autoridades implementaron un sistema de verificación que incluía la medición de las emisiones de partículas finas, la revisión de los condiciones físico-mecánicas de los automóviles y la verificación de diagnóstico a bordo (OBD), que mide a través de la computadora del automóvil los contaminantes críticos.

Sin embargo, tras la llegada del nuevo gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, solo se aplica la prueba OBD, lo que a decir de los ciudadanos que interpusieron la demanda “se pusieron miles de automóviles a circular, porque los que tenían holograma 1 ahora tienen 0, y pueden conducir cuando quieran”.  

El dictamen emitido por el juez señala que la disminución del flujo vehicular provocará menor contaminación en la ciudad, y que permitirá que los ciudadanos que se ampararon bajo el artículo 4 de la Constitución Política,  conserven el acceso a un medio ambiente sano.

Por el momento, la notificación de la suspensión provisional no ha sido entregada a la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), pero la dependencia ya prepara su respuesta ante el juez, en la que afirma la verificación actual es más restrictiva a la establecida en 2018.

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En entrevista con Animal Político, el director general de Calidad del Aire, Sergio Zirath Hernández Villaseñor, explicó que con anterioridad la verificación vehícular permitía que muchos de los aútomoviles tuvieran acceso al holograma 1, sin cumplir las reglas establecidas para obtenerlo.

“En 2018 si tu automóvil no se podía hacer la prueba OBD, podía analizarse únicamente con la prueba del convertidor catalítico y aunque no cumpliera con las emisiones de 250 partes por millón, te otorgaban el holograma 1”, explicó.

Hernández comentó que en 2019 han sido miles los automóviles que pasaron del holograma 1 al 0, pero se trata de modelos posteriores a 2006 y se les otorgó porque cuentan con la posibilidad de realizar la prueba OBD y emiten menos de 250 partes por millón.

“Lo pasas o no, no podemos otorgar holograma 1 a automóviles posteriores a 2006 para que sigan circulando seis veces a la semana emitiendo más de 250 partes por millón, lo que hacemos es mandarlos a reparación y una vez que cumplen con la norma, obtengan su holograma 0”, expuso.

Datos de la Secretaría del Medio Ambiente mencionan que hay 25 mil automóviles anteriores a 1994; 250 mil automóviles anteriores a 2006, y un millón 300 mil con modelo posterior a la fecha que indica la norma.

Una de las cuestiones a tratar para la Sedema es que aunque en 2019 se verificarán cerca de un millón 500 mil vehículos, y ahora existen reglas más restrictivas, en la Zona Metropolitana circulan casi 4.5 millones de automóviles al día, debido al registro en otras entidades.

“Extrañamente hemos reducido nuestro número de automotores en la ciudad, lo que hacen es registrar su automóvil en otro estado y así poder ingresar a la ciudad”.

Por su parte, Bernardo Bolaños, uno de los asesores legales que interpuso la demanda de amparo, espera que el 1 de julio se establezcan nuevas reglas de verificación vehicular. “Seguramente serán reglas buenas, porque en el actual grupo de expertos que participan en las decisiones se encuentra Mario Molina, pero en caso de que no, vamos a demandar otra vez”.

Si el juez decide que la Secretaría de Medio Ambiente y el gobierno capitalino deben modificar el reglamento de verificación vehícular, estarán dispuestos a hacerlo, y buscarán alternativas para endurecer el reglamento de verificación aunque consideran será difícil porque el actual reglamento es estricto, pero no regresarán a las normas establecidas en 2018.

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¿Qué dictaminó el juez con esta suspensión provisional?

En la suspensión provisional, el juez estableció que la Sedema y la jefa de gobierno fueron omisos tras no conservar los requisitos de 2017 sobre la verificación vehicular establecidos en el NOM-167 SEMARNAT-2017.

También reconoció que el gobierno de la Ciudad de México fue omiso al no implementar medidas para mejorar al medio ambiente en la capital, en relación a crear acciones para evitar contingencias ambientales ocasionadas por la circulación de vehículos.

Sin embargo, se negó a dictaminar que Claudia Sheinbaum cometió un error al solo utilizar el sistema de diagnóstico OBD.

El juez describió que la elección de la suspensión provisional no afecta de manera significativa el derecho de algunos ciudadanos, pues es en beneficio del colectivo ciudadano.

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Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
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El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


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