close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Reforma que castiga prostitución en CDMX es regresiva y discriminatoria, dicen trabajadoras y académicas

Trabajadoras sexuales y académicas consideran que es necesario regular el comercio sexual; sin embargo, coinciden en que es necesario que las leyes y políticas públicas tengan como objetivo mejorar las condiciones de seguridad en las que se llevan a cabo estas actividades.
Cuartoscuro
Comparte

El pasado 16 de mayo, el Congreso de la Ciudad de México aprobó una nueva Ley de Cultura Cívica que sanciona administrativamente la “prostitución”, lo que para trabajadoras sexuales y académicas es una medida regresiva, que discrimina a quienes ejercen dicho oficio y las coloca en situaciones de riesgo.

Ante los señalamientos de la regresión en el reconocimiento de derechos a las trabajadoras sexuales, realizados por distintas organizaciones como el Centro de Apoyo a Identidades Trans y la Alianza Mexicana de Trabajadoras Sexuales (AMETS), quienes desde 2014 tienen el reconocimiento de “trabajadoras no asalariadas” en la Ciudad de México, el gobierno capitalino decidió dar marcha atrás a esta legislación.

Prostitución, hacinamiento y maltratos físicos; violaciones presentes en penales femeniles de México

Trabajadoras sexuales y académicas, como Marta Lamas y la investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) Claudia Torres, consideran que es necesario regular el comercio sexual; sin embargo, coinciden en que es necesario que las leyes y políticas públicas que se generen en esta materia tengan como objetivo mejorar las condiciones de seguridad en las que se llevan a cabo estas actividades, y no con su criminalización.

Mujeres pobres, las más vulnerables

La académica feminista Marta Lamas explica que la regulación del trabajo sexual en la Ciudad de México tiene su origen durante el gobierno de Ernesto P. Uruchurtu, en la década de los años 50, cuando se dio el cierre de diversas casas de citas, y continuó en los 80, cuando el regente Enrique Jackson propuso el reconocimiento de puntos en los que las mujeres tenían permitido ejercer la prostitución.

Fue a partir del 2000, cuando se aprobó el Protocolo de Palermo contra el tráfico de personas, de drogas y de armas, que la narrativa en la legislación del trabajo sexual cambió, pues, de acuerdo con Lamas, “se mezcló de manera indiferenciada la trata con el comercio sexual, lo que generó preocupación por que este diera pie a la explotación, aunque hay investigaciones salidas que demuestran que hay una barrera muy clara entre una y otra práctica”.

En opinión de la académica, lo que la Ciudad de México necesita es que se formulen leyes que distingan la trata de personas del trabajo sexual, porque con la prohibición a quienes se vulnera son a las mujeres más pobres, quienes no cuentan con un lugar privado desde el cual prestar sus servicios y tienen que ofrecerlos en la calle y pueden convertirse en víctimas de extorsiones por parte de autoridades que regulan el espacio público.

Además, recordó que, desde 2014 una jueza concedió un amparo a un grupo de trabajadoras sexuales, y determinó que estas tenían que ser reconocidas como “trabajadoras no asalariadas” por el gobierno capitalino, con lo que se les reconocen derechos como el de acceso a servicios médicos y a recibir capacitaciones en actividades técnicas para “elevar su nivel de cultura y propiciar su mejoramiento integral”.

Prostitución trans y las normas de trasfondo

Por ello, la académica considera que la aprobación de la nueva Ley de Cultura Cívica por parte del Congreso de Ciudad de México “va contra una disposición judicial”.

Castigar el trabajo sexual, un acto de discriminación

La investigadora Claudia Torres, integrante del Área de Derechos Sexuales y Reproductivos del CIDE, señala que lo que sugirió el Congreso “no es hacer de la prostitución un delito, pero al tipificarla como una falta administrativa se regula desde un contexto de discriminación, porque se suspenden derechos que ellas trabajadoras sexuales habían ganado desde 2014”.

Desde entonces, recordó Torres, el gobierno capitalino está obligado a reconocerlas como trabajadoras y a credencializarlas, lo que implica también la protección de sus derechos a beneficios sociales, mismos que no pueden ser “suspendidos sin explicación”, debido a que la decisión del Congreso se hizo sin la participación de las mismas.

“Esta es una reforma regresiva, por lo menos en lo que tiene que ver con derechos económicos y sociales asociados con el régimen de trabajo no asalariado”, explica.

Para la académica, este tipo de regulaciones son discriminatorias, porque “perpetúan la idea de que las trabajadoras sexuales son objetos de regulación y no sujetos de derecho, lo que las coloca en una situación desigual, sin mecanismos de defensa”.

Además, incentiva que las trabajadoras sexuales se escondan, al igual que los clientes, llevando esta actividad a una clandestinidad que resulta peligrosa para ellas.

La prostitución, ¿debe regularse o prohibirse?

Regulación y despenalización, la propuesta de trabajadoras

Midori, integrante de la Alianza Mexicana de Trabajadoras Sexuales, explica que para la AMETS es importante que, de darse una regulación de esta actividad, esta se realice con un enfoque de derechos humanos, y no con la finalidad de recaudar impuestos o de criminalizar.

Como trabajadora sexual independiente, Midori explica que es necesario que se haga una distinción entre su profesión y la trata de personas, por lo que es necesaria la despenalización de la prostitución.

Natalia, mujer integrante del Centro de Apoyo a Identidades Trans, coincide en que es necesario regular la actividad, aunque el grupo al que pertenece aboga porque se les dé un reconocimiento de trabajadoras que incluya seguridad social desde un modelo integral que no estigmatice a esta población y las ayude a conseguir un nivel de vida digna.

El grupo al que pertenece señala que la criminalización de la prostitución “abre la puerta a prácticas delictivas como las detenciones arbitrarias, el cobro de piso, el abuso, la persecución y extorsión por parte de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y las instituciones de impartición de justicia en la Ciudad de México”.

Ambas organizaciones de trabajadoras sexuales anunciaron que buscarán participar en la reformulación de la Ley de Cultura Cívica y de otras regulaciones que se discutan acerca de su oficio, mientras tanto, sus integrantes continuarán laborando en condiciones en las que la única medida de seguridad que pueden tener es el apoyo entre compañeras, con redes de información sobre dónde y con quién se encuentran y la autodefensa.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

5 pasos para hacer que tu teléfono sea menos inteligente (y así dejar de depender tanto de él)

Hay personas que reconocen pasar 95% de su tiempo con las narices pegadas a su dispositivo celular, sin mucho desarrollo en su vida intelectual o espiritual.
Getty Images
10 de julio, 2019
Comparte

Es una poderosa computadora de bolsillo con alcance inimaginable hace sólo unos años. El teléfono inteligente te permite trabajar desde cualquier lugar, ver películas, escuchar la música que quieras, comprar cuanto artículo desees, pagar todas tus cuentas, buscar pareja, bajar de peso, planear tus viajes, orientarte en un ciudad extraña, por solo mencionar algunas de un sin fin de opciones posibles.

Ah, sí, y también sirve para hablar a distancia y enviar mensajes.

Eso fue para lo que originalmente fue diseñado y a lo que algunas personas les gustaría regresar.

Hay usuarios que reconocen pasar 95% de su tiempo consciente con las narices pegadas a su dispositivo celular sin mucho desarrollo en su vida intelectual o espiritual.

En ese sentido, un dispositivo que de muchas maneras nos liberó de tener que estar en un sitio fijo para realizar una cantidad de actividades, también nos ha esclavizado.

Si eres una de las personas que quiere independizarse y añora una relación más simple con su celular, aquí hay una guía de cinco pasos que preparó el sitio especializado Fastcompany para volver tu teléfono menos inteligente o “tonto”, como dirían algunos.

1. Purga general

¿Abres tu teléfono te pasas un buen rato deslizando la pantalla en busca de uno de decenas -tal vez cientos- de apps que has descargado a lo largo del tiempo?

Llegó la hora de hacer una limpieza de cabo a rabo.

Ilustración de un teléfono inteligente y una cantidad de íconos de apps flotando.

Getty Images
Todas las aplicaciones que hayas descargado se pueden eliminar.

Es fácil con los dispositivos Apple. Solo es cuestión de presionar en cada ícono hasta que se sacuda y salga una X en la esquina. Repite la operación para retirar todos esos apps que ni te acuerdas por qué los añadiste.

Con teléfonos Android es aún más rápido porque puedes eliminar todos los apps que descargaste en una sola operación.

Entra al Google Play Store, ve al menú, presiona arriba “Mis apps y juegos”, luego la pestaña “Instalados” y finalmente la opción “Almacenamiento”.

Aquí se abre una lista de apps con una cajita al lado. Selecciona todas las cajitas y presiona la barra “Desocupar”.

2. Desactivar las apps incorporados

Hay unas apps que por defecto vienen incluidos en tu móvil, así los quieras o no. Como el correo electrónico, el navegador, etc.

Esas son un poco más problemáticos de eliminar, aunque con los iPhone es un proceso relativamente fácil de seguir:

En el menú de Configuración selecciona General y luego Restricciones. En la opción “Activar Restricciones” debes crear un código de paso -que no debes olvidar en caso de que quieras recuperar las apps- y luego apagas todo lo que está en la lista.

Si tienes un dispositivo Android, en el menú de Configuración ve a la opción “Apps y notificaciones” y selecciones “Ver todas las apps” para tener una lista completa de los que puedes desactivar. Apaga una por una.

Una persona escribiendo un mensaje en un teléfono móvil

Getty Images
La idea es dejar el teléfono sólo con la capacidad de llamar y enviar mensajes.

3. Preservar teléfono y mensajes

Habrá unos apps incorporados que no se pueden desactivar, como el teléfono y mensajes.

Pero esos son exactamente los que queremos preservar en este ejercicio y que vas a necesitar si quieres que tu móvil sea más que un pisapapeles.

Vas a colocar esos dos apps en todo el centro de tu pantalla de inicio, para tener un móvil a la antigua, solo para hablar y escribir mensajes.

Si hay algunas apps residuales, escóndelas en un folder (si es un iPhone) o sácalos de vista (si es un Android). La idea es tener una pantalla lo más limpia posible.

4. No más datos móviles

Posiblemente esta medida es la que más duela: vamos a cortar todas esas vías sofisticadas de recepción de datos y depender exclusivamente de la tecnología celular común y corriente que ha estado en funcionamiento durante décadas.

En los iPhone también hay que eliminar el iMessage para que sólo puedas recibir textos sencillos y sin emojis y cosas por el estilo. Se apaga en el menú de Configuración. Allí también puedes seleccionar Celular y apaga el botón “Datos móviles”.

Igualmente, en Android, ve a Configuración, escoge “Redes & internet”, selecciona “Red móvil” y apaga la opción “Datos móviles”.

Representación de un teléfono móvil conectado a Wi-Fi

Getty Images
¿Podrás vivir sin datos móviles?

5. Adiós al Wi-Fi

Esta es la última fuente que tienes que apagar para dejar tu móvil sólo con la capacidad para hacer llamadas y enviar textos.

Un paso traumatizante pero sencillo: en Configuración, selecciona Wi-Fi y ese botón verde, tórnalo gris.

En Android, como ya estabas en “Redes & Internet”, lo único que tienes que hacer es deslizar el botón de Wi-Fi para apagarlo.

De esta manera, ese complejo dispositivo que te pudo haber costado hasta US$1.000, dependiendo del modelo y la marca, queda básicamente como un celular de la “era de piedra”.

Teléfonos móviles Nokia 3310

BBC
En 2017, Nokia sacó una nueva edición de su tradicional móvil 3310, de sólo llamadas y mensajes.

Alternativamente, podrías ir a tu tienda local y con poco dinero comprarte un “teléfono tonto”, que todavía están en el mercado.

En 2017, Nokia, que en su época fue la empresa pionera en telefonía móvil, resucitó su modelo 3310 precisamente con la idea de servir un mercado que sólo busca hablar y escribir textos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=2UdkGCpO8eU

https://www.youtube.com/watch?v=HcTjcbZr8pE

https://www.youtube.com/watch?v=XnhB7_5tLr8&t=16s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.