Legislador es empresario inmobiliario y preside Comisión de Vivienda; no ha declarado su patrimonio
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Legislador es empresario inmobiliario y preside Comisión de Vivienda; no ha declarado su patrimonio

“No la he hecho pública nunca y no es ningún delito", respondió el senador panista sobre por qué no ha hecho su declaración de bienes.
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El Senado de la República tiene como presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda a un político que se dedica a la compra-venta de predios e inmuebles en los estados de Nuevo León, Coahuila y Quintana Roo, ninguno de los cuales ha declarado públicamente en su carrera legislativa.

El senador panista Víctor Fuentes Solís ha comprado y vendido más de 100 predios e inmuebles en 20 años, durante los cuales ha sido alcalde de San Nicolás de los Garza, Nuevo León y diputado federal en la LXII, cuando además fue secretario también de la Comisión de Vivienda.

“No la he hecho pública nunca y no es ningún delito. Si fuese una obligación de la ley lo hubiera hecho desde el primer momento”, respondió el senador panista cuando se le preguntó el por qué no ha hecho pública su declaración patrimonial, en ningún de los cargos que ha ocupado como funcionario.

De acuerdo con información en poder de Animal Político, de 2006 a 2018 el legislador ha adquirido (por lo menos) 20 propiedades en México y una más en Estados Unidos, por un monto de 50.7 millones de pesos.

Los documentos indican que algunas de estas propiedades se encuentran en zonas exclusivas de Nuevo León; además posee una propiedad de 360 mil dólares ubicada en el lujoso desarrollo de Woodlands en Houston, Texas, considerado el “oasis” de los millonarios mexicanos.

Operaciones de primer nivel

Una de las personas que aparece de manera recurrente en las operaciones del senador y exalcalde de San Nicolás (2015-2018) es el empresario desarrollador Dimitri Hadjopulos, presidente del Grupo Agora y compadre del exgobenador de Nuevo León Rodrigo Medina, cuya empresa se vio vinculada, en 2013, en la compra de un predio adquirido por 21.8 millones de pesos al municipio de San Nicolás. Dos meses después, dicho predio fue vendido en 70 millones, de acuerdo con una nota del periódico Reforma.

Una de las operaciones que hizo el senador con este personaje se dio el 3 de junio de 2014, cuando Fuentes se desempañaba como diputado local por Nuevo León. En esa ocasión adquirió de Hadjopulos 9 locales comerciales localizados en  el centro comercial “Las Villas”, en Saltillo, Coahuila. Por la operación pagó 6.12 millones de pesos con un cheque, además de entregar dos terrenos un condominio en una plaza de Cancún, Quintana Roo.

En palabras del propio Senador panista ha realizado entre siete y ocho operaciones de bienes con este empresario, considerado uno de los 20 desarrolladores de vivienda más importantes del país.

Entrevistado por Animal Político, el senador reconoció que Dimitri Hadjopulos no es el único desarrollador importante con el que ha hecho negocios de compra-venta de bienes. Dijo que a lo largo de su trayectoria ha tenido tratos con otros empresarios líderes en este giro.    

“Con Salomón Marcuschamer el desarrollador más grande de este país, no hay otro más grande, habré hecho entre siete y ocho operaciones. Con Ramiro Guzmán que es el cuarto o quinto más grande otras siete y ocho… pero son empresas formalmente constituidas que a eso se dedican”.

Un perfil de la revista Líderes Mexicanos describe a Salomón Marcuschamer como un “suspicaz hombre de negocios” que en 45 años ha consolidado la empresa Casas Javer, “la desarrolladora de vivienda más grande de México, con base a unidades vendidas y líder en otorgamientos de créditos Infonavit”.

Niega conflicto

Para el senador panista no existe conflicto interés entre la labor que ha realizado como corredor de bienes y servidor público, pues aun cuando a lo largo de su trayectoria calcula haber realizado más de 100 operaciones, además de algunas construcciones, en todo momento ha cuidado no incurrir en ninguna ilegalidad.

“Hay dos temas que dejé de hacer. Construí muy poco algunas bodegas hace 12 años y también especulé con algunos bienes de remates, o que se encontraban posicionados, pero decidí no hacerlo… por el posible conflicto de interés. Si iba a ser muy mal visto que anduviera tramitando permisos de desarrollo como funcionario público, y también por ello he decidido quedarme como persona física con actividad empresarial, para todo momento ser transparente… yo he decidido en todo momento tener las cosas así directas a mi nombre, y el día que cualquier me pregunta yo digo: sí está a mi nombre en tales términos. Imagínate ahorita estar asociado con cualquier desarrollador de Monterrey y siendo presidente de esta comisión daría mucho qué pensar, y uno obviamente siempre pretende conducirse de la mejor forma, pero nunca estas exento a que te puedan vincular con alguien”.

No sólo eso. Dijo que aun cuando ha tomado la decisión de no hacer pública su declaración patrimonial y sus posibles conflictos de interés, en todos los cargos que ha ocupado, incluido el de diputado local y federal por el PAN, siempre ha declarado sus bienes ante las instituciones en las que ha laborado, además de presentar en tiempo y forma su declaración fiscal.

“Entonces en los términos que la ley establece yo siempre he actuado en esos términos”, dijo.

Además, comentó que actualmente posee alrededor de 15 propiedades, incluidas cuatro que agregó en su última declaración (que no es pública) ante la Oficialía Mayor del Senado de la Republica.

De acuerdo con la página de internet del Senado, entre las líneas de acciones de la Comisión que preside el senador Víctor Fuentes  se encuentran, entre otras cosas, la “revisión y análisis de diagnóstico de la normatividad vigente que regula la planeación, el desarrollo urbano ocupación del territorio y vivienda”, además de “profundizar en temas de resilencia urbana, calidad del aire y agua”.

En poco más de nueve meses de labores, el senador Fuentes ha presentado y participado en más de 70 preposiciones e iniciativas de ley. Una de ellas se presentó el pasado 5 de diciembre de 2018, cuando el legislador y otros miembros de la comisión que preside acordaron un punto de acuerdo por el que solicitaron a las Comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública y de Vivienda de la Cámara de Diputados que considerara en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2019 un recurso de al menos 12.3 mil millones de pesos en el rubro de “soluciones habitacionales de vivienda nueva” de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano”.

Con esta petición, que finalmente fue rechazada, los senadores pretendían evitar la desaceleración en la producción de viviendas sociales para trabajadores de bajos ingresos en el país.

Tiene que declarar su 3 de 3: IMCO

Pablo Montes, coordinador anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), explicó que  el conflicto de interés se da cuando un servidor público “tiene una responsabilidad, una situación personal ajena al cargo que podría afectar su toma de decisiones”, por lo que en el caso del senador Víctor Fuentes al presidir la Comisión de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda y tener negocios relacionados con esos temas “pudiera estar en un conflicto dependiendo de las temáticas específicas que se toquen en su comisión”.

“La comisión pudieran tener distintas iniciativas que se están discutiendo y habrá algunas donde su participación si pudiera tener alguna influencia, y habrá otras en las que no. Lo importante allí es que él no es el que decide si hay o no un conflicto de interés. Él lo que tiene que hacer es declarar que pudiera estar en un posible conflicto de interés, y en su caso excusarse de las discusiones donde hay esa práctica”.

En todo caso, dijo, lo importante es que el senador haga pública esta relación y que se excuse de aquellas discusiones donde pudieran verse beneficiados o afectados sus negocios, “esto sería lo común para cualquier legislador”.

Lo ideal, agregó, es que hiciera público ese conflicto de interés en su declaración 3 de 3, porque de esa manera se sabría que el tema que está abordando no afecta su labor.

Montes reconoció que se trata de un tema complicado porque si bien el senador tiene experiencia en el tema, justo por el giro que ha tenido, “el problema no es tanto la posición que tienen sino que no hay una claridad dado que no está abriendo su declaración… no hay una certeza de cuáles son sus interés porque él mismo se está negando a abrirlo”.

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Cali Baja, la megarregión en la frontera entre EU y México que genera millones de dólares

La frontera entre EU y México suele ser noticia por su muro y por los migrantes que intentan cruzar. Pero en su extremo occidental existe una región económica integrada y una comunidad que se autodefine como binacional.
12 de abril, 2022
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Ester Villalobos tiene 27 años y es madre de una niña de 6.

Vive en Tijuana, México, pero trabaja en San Ysidro, una localidad fronteriza de San Diego, Estados Unidos.

“Cada mañana y tarde cruzo con mi moto”, le cuenta a BBC Mundo un mediodía caluroso de marzo frente a su trabajo a metros del boulevard San Ysidro, la calle principal de esta ciudad que alberga pequeños negocios familiares, casas de cambio y de empeño que atienden a clientes de ambos lados de la frontera.

“A veces tardo 40 minutos en la línea, otras 5 horas”, dice.

La línea es lo que los locales llaman al paso fronterizo de la Garita Internacional de San Ysidro, el más occidental entre México y Estados Unidos y por donde se calcula que cruzan casi 100.000 personas a diario, 60.000 de ellas para trabajar.

Se trata del cruce con mayor circulación del país.

Garita Internacional San Ysidro

Analía Llorente
La Garita Internacional San Ysidro es el cruce más occidental de la frontera entre Estados Unidos y México.

La frontera entre Estados Unidos y México suele ser noticia por el muro que la divide y por los migrantes que intentan cruzarlo. Pero en el extremo oeste de esos casi 3.200 kilómetros, también convive una comunidad que está en constante interacción.

“Es una ciudad flotante”, define David Shirk, jefe del departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad de San Diego (USDC), California.

“Miles de personas cruzan para hacer sus compras, ir a la escuela, trabajar… es una ciudad pequeña que cruza la frontera a diario porque es una sola economía que intercambia consumidores, trabajadores e inversionistas”, añade.

La región de Cali Baja

BBC

“Somos una región binacional e inseparable. Tenemos lo mejor de México y lo mejor de Estados Unidos en la misma esquina”, asegura, por su parte, Jason Wells, que nació en Chicago hace 48 años, pero que vivió entre Tijuana y San Diego casi los últimos 30.

Wells, que está al frente de la Cámara de Comercio de San Ysidro, cruza varias veces a la semana a Tijuana para hacer compras, por citas médicas, para llevar a los perros al veterinario o simplemente para comer unos tacos de birria (carne de borrego con una salsa de chiles y especies), típicos de la ciudad mexicana.

Jason Wells, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro

Analía Llorente
Jason Wells es el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro, en EE.UU., y cruza semanalmente a México para hacer compras.

Pero más allá de los beneficios del tipo de cambio entre el dólar y el peso mexicano para quienes ganan en moneda estadounidense, a nivel macroeconómico esta zona fronteriza tiene un componente particular.

Funciona como una región económica integrada binacional habitada por unos 7 millones de personas y aunque una línea los divide, ambos lados dicen que trabajan juntos desde hace décadas para salir a competir globalmente como una unidad bajo el nombre de Cali Baja.

¿Qué es Cali Baja?

Cali Baja surge de la fusión entre los nombres del estado de California (EE.UU.) y el estado de Baja California (México).

La región la componen los condados de San Diego y Valle Imperial del lado estadounidense y los cinco municipios de Baja California del lado mexicano: Tijuana, Tecate, Mexicali, Playas de Rosarito y Ensenada.

Cali Baja tiene un Producto Interno Bruto (PIB) regional de US$250.000 millones y flujos comerciales transfronterizos estimados en US$70.000 millones, señala el informe de 2022 The Cali Baja Regional Economy (“La economía regional de Cali Baja”), de la USDC.

Cartel: "Welcome to San Ysidro" (Bienvenidos a San Ysidro)

Analía Llorente

Las principales industrias son la manufacturera audiovisual, el equipamiento médico, la producción de muebles, herramientas, semiconductores y otros componentes electrónicos, instrumentos musicales y la industria aeroespacial.

La región también cuenta con grandes zonas agrícolas, una industria turística y puertos importantes para el comercio con Asia y otras partes del mundo.

Según explica el profesor Shirk, Cali Baja se beneficia, por un lado, de la capacidad de producción y de la competitividad del salario que ofrece México y por el otro, de la eficiente administración de cadenas de suministro para la exportación y la capacidad de venta de Estados Unidos.

La combinación de las dos economías es algo especial y no se encuentra fácilmente”, analiza.

En cifras

Cali Baja no cuenta con mediciones de inversión y exportación regionales, pero existen cifras de ambos lados de la frontera que dan una idea de su impacto.

Personas con maletas hacen fila al ingreso a EE.UU. desde México.

Analía Llorente
El paso fronterizo de San Ysidro es el más transitado de todo Estados Unidos. Se calcula que unas 100.000 personas lo cruzan a diario.

Los ocho grupos principales de la industria manufacturera binacional representan aproximadamente 52.000 puestos de trabajo en San Diego y el Valle Imperial y 177.500 empleos en Baja California, dice el informe de la USDC, con datos de 2018.

Colectivamente, estas industrias generaron el 7% del PIB de la región.

El área de San Diego y Valle Imperial aportó un valor agregado (es decir, la utilidad adicional que adquieren los bienes y servicios tras ser transformados en el proceso productivo) de US$14.900 millones, esto significó unos US$287.500 por trabajador.

Mientras que en la zona de Baja California, el valor agregado generado fue de US$2.200 millones, representando US$12.250 por empleado.

Por otra parte, la inversión extranjera directa en Baja California en 2020 fue de US$1.106 millones, según datos del Ministerio de Economía de México.

Además, el capital de riesgo que fluye hacia San Diego aumentó considerablemente en los últimos años y superó los US$2.000 millones trimestrales a mediados de 2021, principalmente en biotecnología y productos farmacéuticos.

Trabajadoras en la industria maquiladora en México en 2001.

Getty Images
Las industrias maquiladoras surgieron en México a mediados del siglo pasado como una forma de fomentar la inversión extranjera.

Y la región también se beneficia de los incentivos que ofrece México.

“Cuando salimos a promover ofrecemos todo tipo de industria, pero la que más ha crecido es la industria maquiladora“, dice Kurt Honold, secretario de Economía e Innovación del estado de Baja California, México.

La maquiladora es un tipo de línea de producción en México, y especialmente en Tijuana, cuyos capitales suelen ser extranjeros. La empresa importa materia prima sin ningún tipo de arancel para fabricar un determinado producto y luego lo exporta.

Las maquiladoras surgieron a mediados del siglo XX en México como una forma de fomentar la inversión extranjera y combatir el desempleo en el país, aunque este modelo presenta numerosas críticas sobre explotación laboral.

Cómo nació Cali Baja

La organización CaliBaja Bi-national Mega-Region comenzó como una iniciativa de varios empresarios y cámaras de comercio de San Diego, Valle Imperial y Tijuana. Más tarde se sumaron otros actores.

Cartel de Tijuana, México.

Analía Llorente

Se trató de una estrategia de marketing-económica que empezó a operar en 2010, pero la idea de una región binacional se venía gestando e incluso aplicando en los hechos desde la década de 1980 por las industrias maquiladoras en el lado mexicano y tras el crecimiento de la población del suroeste de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

“Yo no lo pienso dos veces antes de subirme a mi auto y cruzar al otro lado de la frontera para encontrarme con alguien para hacer negocios”, dice Timothy Kelley, presidente y director ejecutivo de Imperial Valley Economic Development Corporation en Estados Unidos.

“Somos una región única porque tenemos oportunidades binacionales para ofrecer. Armamos una organización para atraer inversiones y quisimos crear una iniciativa para que a nivel nacional y global, conozcan y miren a la región de una manera diferente y no como subregiones”, añade Kelley, que es miembro fundador de CaliBaja Bi-national Mega-Region.

“La gente que vive en esta región es bicultural, binacional y bilingüe. Queremos asegurarnos de que se entienda que se pueden hacer negocios en los dos países al mismo tiempo”, enfatiza a BBC Mundo.

"Somos una región binacional e inseparable. Tenemos lo mejor de México y lo mejor de Estados Unidos en la misma esquina"", Source: Jason Wells, Source description: Director ejecutivo Cámara de Comercio de San Ysidro, California (EE.UU.), Image: Jason Wells

Del otro lado de la frontera resaltan también esta especial interdependencia económica y social de sus comunidades.

“Si a ellos les da una gripa a nosotros también nos da una gripa. Somos iguales, entonces hemos decidido trabajar juntos, sobre todo en la economía, para salir a promocionar la región”, dice Honold.

“En Cali Baja no existen las fronteras. Una línea nos divide, pero no la vemos”, añade.

Calle de Tijuana.

Analía Llorente

Lo cierto es que el concepto de Cali Baja se popularizó entre los círculos económicos de ambos lados del borde, aunque la actividad no esté directamente asociada a la organización que funciona bajo ese nombre.

“La gente usa la palabra Cali Baja como parte de la lengua vernácula regional y eso es bueno”, analiza Christina Luhn, asesora en política comercial que fue miembro fundadora de la organización Cali Baja Bi-national Mega-Region.

Existen varios sectores en la larga frontera entre EE.UU. y México donde también sus comunidades interactúan y se relacionan económicamente de manera binacional, como el caso de El Paso-Ciudad Juárez; pero no albergan a tantas personas ni sus industrias están tan interrelacionadas como la fusión que existe en Cali Baja.

Ventajas

La región Cali Baja trae consigo puntos a favor y en contra.

“Hay aspectos positivos y negativos. Cuando los pones todos juntos, los positivos aumentan y los negativos disminuyen”, dice Kelley.

Según él, una ventaja fundamental es la diversidad tanto en las industrias que ofrece la región como en la población que la conforma.

“Más allá de la frontera, la mayoría de la gente no se da cuenta de la importancia que tiene México en nuestro país”, afirma el estadounidense.

Para el secretario de Economía e Innovación del estado de Baja California, Kurt Honold, los beneficios de la región binacional son múltiples.

“Trabajamos juntos para resolver problemas porque cuando se crea un trabajo en México, también se genera otro en California. La conjunción de las fuerzas nos ayuda a atraer más inversión a los dos lados de la frontera”, afirma.

Kenia Zamarripa

Gentileza Kenia Zamarripa
Kenia Zamarripa es directora Ejecutiva de Negocios Internacionales de la Cámara regional de Comercio de San Diego y vive en Tijuana. “Soy binacional”, dice.

Según las fuentes consultadas, es difícil medir la efectividad de este tipo de asociaciones regionales binacionales.

“Cuando la gente me preguntaba: ‘¿cómo sabremos si esto tendrá éxito?’, yo respondía: ‘pregúntame de nuevo en 50 años’. El desarrollo económico es una apuesta a largo plazo“, detalla Christina Luhn.

Pero algunos de los entrevistados dicen que el ejemplo claro de éxito en Cali Baja es el puente binacional Cross Border Xpress (CBX) que se inauguró en 2015.

Se trata de una terminal aeroportuaria ubicada en el área de Otay Mesa, al este de San Ysidro, del lado estadounidense, que con un puente de acceso se conecta con el Aeropuerto Internacional de Tijuana. Esto convierte a este último en un aeropuerto geográficamente binacional.

“Algunos levantan muros, otros construimos puentes”, opina Kenia Zamarripa, directora Ejecutiva de Negocios Internacionales de la Cámara regional de Comercio de San Diego, en referencia al muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Muro fronterizo en la frontera entre Estados Unidos y México.

Analía Llorente
El muro de la frontera entre Estados Unidos y México tiene tramos de varias vallas y otros que están incompletos.

El endurecimiento de las medidas migratorias durante el gobierno de Donald Trump produjo también un efecto en Cali Baja, aunque tuvo aparentes vetas positivas.

“Tuvimos piedritas que hicieron que se pusiera un poco más duro para gente buena que llegaba a México y que buscaba cruzar a Estados Unidos para alcanzar el sueño americano”, analiza Honold, del gobierno de Baja California, que destaca que esos migrantes permanecieron en el país aumentando la capacidad laboral.

Dificultades

Una de las dificultades que enfrenta Cali Baja para potenciar sus negocios es justamente la frontera que la divide.

Varios de los entrevistados coinciden en el reclamo a los gobiernos federales para agilizar el cruce tanto de peatones como de autos y camiones en los cinco pasos fronterizos que tiene Cali Baja: cuatro terrestres (San Ysidro-Tijuana, Otay Mesa-Tijuana, Tecate-Tecate y Calexico-Mexicali) más el puente CBX.

“Necesitamos tener un buen flujo de personas y bienes para cruzar la frontera. Esto va a beneficiar tanto a México como a Estados Unidos”, asegura Kelley del Valle Imperial.

Kurt Honold coincide con la demanda de tecnología para agilizar el cruce que suele verse congestionado: “Muchos de los trabajadores son estadounidenses o tienen su permiso para poder trabajar en Estados Unidos. Ese dinero que ganan lo gastan del lado mexicano y viceversa”.

Cruce de autos desde Estados Unidos hacia México en la Garita Internacional de San Ysidro el 15 de marzo de 2022.

Analía Llorente
Cruce de autos desde Estados Unidos hacia México en la Garita Internacional de San Ysidro el 15 de marzo de 2022.
Cruce de autos en la frontera de México hacia Estados Unidos.

Analía Llorente
Cruce de autos desde Tijuana, México, a Estados Unidos, el 15 de marzo de 2022.

Cali Baja enfrenta también problemas ambientales con la contaminación del río Tijuana que suele perjudicar las playas de San Diego, muchas veces provocando sus cierres.

“Trabajamos juntos para buscar la manera de resolverlo porque son temas binacionales, calibajianos, que nos afectan a los dos”, describe el funcionario de México.

Y desde el punto de vista académico, David Shirk dice que hace falta capacitar a los trabajadores.

“En el lado estadounidense hay una falta trágica de personas que hablen español. No invertimos en educar a nuestros estudiantes anglo para que puedan aprovechar la región binacional”, opina.

"Algunos levantan muros, otros construimos puentes"", Source: Kenia Zamarripa, Source description: Directora Ejecutiva de Negocios Internacionales de la Cámara regional de Comercio de San Diego, EE.UU., Image: Kenia Zamarripa

Representantes de Cali Baja se reúnen bimestralmente para trabajar en mejorar la región y también hacen viajes anuales a Ciudad de México y Washington para plantear a los gobiernos federales problemas que tienden a ser únicos en ese rincón de la frontera.

Es una comunidad transfronteriza y es difícil de entender. Por ejemplo, en Washington no comprenden que somos interdependientes. Nuestro primer obstáculo como región es la falta de entendimiento de cómo funcionan las regiones fronterizas”, analiza el profesor de la Universidad de San Diego.

“Crisis de identidad”

Ester Villalobos dice que le encanta vivir en un país y trabajar en el otro.

“No hay rivalidad entre la gente en la frontera. Hay mucha empatía”, afirma.

Ester Villalobos con su moto.

Analía Llorente
Ester Villalobos cruza a diario la frontera con su moto. Creó el grupo de Whatsapp “Línea” para comunicar a diario cuán congestionado está el paso.

Su jefe, Mike Mattia, es estadounidense y no habla español, pero apostó por abrir su negocio de franquicia de una empresa de transporte de paquetes en San Ysidro en noviembre de 2020, en plena pandemia.

“Solo contrato gente local”, dice y cuenta que tres de sus cuatro empleados viven en Tijuana y cruzan la frontera a diario para trabajar.

“Este es un lugar especial, aquí la gente es muy inteligente y hábil. La comunidad entiende la frontera y sus necesidades”, asegura.

La alta renta y las dificultades para acceder a una vivienda en San Diego hace que la mayoría de los habitantes de esta región transfronteriza viva en Tijuana y trabaje del lado estadounidense.

BBC Mundo cruzó la frontera caminando para buscar cómo Cali Baja se ve y vive del otro lado de la línea.

En esa zona del cruce de San Ysidro, el alto muro de metal está incompleto y la gente forma fila para cruzar de un lado hacia otro como si fuese una cola para el banco o el supermercado.

Cruce peatonal desde Tijuana, México, a San Ysidro, Estados Unidos.

Analía Llorente
Cruce peatonal desde Tijuana, México, a San Ysidro, Estados Unidos, el 15 de marzo de 2022.

Miguel Marshall es un joven sandieguino que eligió vivir e invertir en Tijuana. Cuenta que es la quinta generación de una familia binacional.

“Mis raíces son de Tijuana. Tengo negocios aquí y estoy pensando en emprender en San Diego”, dice Marshall que es desarrollador inmobiliario urbano y emprendedor gastronómico que apuesta en Cali Baja.

“En Tijuana soy feliz, somos una multiregión y la comida es una fusión de los dos lados”, describe.

Miguel Marshall

Analía Llorente
Miguel Marshall que es desarrollador inmobiliario urbano y emprendedor gastronómico que apuesta en Cali Baja.

Kenia Zamarripa también vive en Tijuana y cruza todas las semanas a San Diego para trabajar en la Cámara de Comercio regional de esa ciudad.

“Somos una comunidad dividida en dos por una línea”, detalla.

“A veces siento que no soy del todo mexicana, ni tampoco del todo estadounidense. Yo nací en EE.UU., pero me siento migrante. Hay una crisis de identidad”, describe.

“Pero a mí me gusta así, porque tengo las dos cosas de los dos lados”.


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