close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: ISSSTE

Trabajadores del ISSSTE denuncian falta de pagos y contratos por medidas de austeridad

Alrededor de 100 personas estaban bajo el esquema de eventuales, y ahora llevan seis meses trabajando sin que gobierno les pague por su labor.
Foto: ISSSTE
21 de junio, 2019
Comparte

Martha ve con preocupación cómo la deuda que tenía en enero en una tarjeta ya subió a más del doble, porque no tiene con qué pagar: desde principio de año no le han depositado su salario como empleada de la subdirección de pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Como ella hay alrededor de 100 personas, el 70% del área, que estaban bajo el esquema de eventuales y ahora llevan seis meses trabajando sin que gobierno les pague por su labor. Además, ya no tienen contrato de ningún tipo, por lo que sufren la incertidumbre de que realmente se les pague lo adeudado.

Leer: Gobierno federal anuncia más despidos, recortes en viáticos y comunicación

Por las medidas de austeridad, el ISSSTE no pudo renovar los contratos por honorarios con los que estaban estos trabajadores, algunos incluso desde hace más de cinco años, como Martha (nombre falso para proteger su identidad por temor a represalias). Pero a diferencia de otras dependencias, esta no prescindió de los empleados, sino que los ha mantenido trabajando con la promesa de resolver la situación.

Ante la prohibición presidencial de seguir usando la partida de honorarios, les ofreció darle a cada uno una adjudicación directa para prestación de un servicio, denominada “Programa Extraordinario de Atención a Resoluciones Judiciales en Materia Pensionaria”, según consta en un oficio personalizado que cada empleado recibió, del que Animal Político tiene copia.

Y aún con esa modalidad, no han recibido pagos ni certezas.

Del retraso habitual al cambio de régimen

Martha y Alicia, otra trabajadora en la misma situación (cuyo nombre también ha sido cambiado) cuentan que ya estaban acostumbradas a los retrasos en los pagos cada año, porque había que hacer un nuevo contrato, les decían que se tardaba el proceso y que había que subir sus datos al SPEI. Así que empezaban a cobrar a partir de febrero, y a partir de ahí ya se regularizaban sus pagos.

Varias veces también sufrieron el abuso de que el contrato saliera con fecha del 15 de enero, y entonces ya no les pagaran la primera quincena del año. En 2018 además se perdió la regularidad de pagos en el resto del año y vivieron retrasos constantes.

Este 2019, con la nueva administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, sus jefes les advirtieron que se acababan los trabajadores eventuales, pero que eso significaría que se crearían nuevas plazas, por lo que les pidieron trabajar incluso más duro para ganarse el lugar.

“Nos han tenido con muchas mentiras. En algún momento se nos exigió trabajar mucho, por lo mismo de que según nos iban a dar contratos, porque con esto de que no iba a haber honorarios, seguramente es porque nos iban a dar una plaza. Entonces que le echáramos ganas, y sí, lo que fue enero y febrero salíamos tarde de trabajar, ¡quién no va a querer plaza si te lo están prometiendo!”, recuerda Martha.

Al cumplirse el primer trimestre del año, los empleados empezaron a presionar para que les dijeran qué pasaba. El subdirector de prestaciones les contestó que no se preocuparan, que el presupuesto ya estaba aprobado y que era cuestión de trámites.

Les pidió que volvieran a llevar sus papeles, que ya habían presentado al empezar el año, porque les avisó de la nueva modalidad de adjudicación directa y que los contratos saldrían con fecha de inicio del 1 de abril.

El dinero adeudado de los tres meses previos, entonces, ya no se los darían de una sola vez, sino que esa cantidad ya venía repartida en el cálculo del pago anual, es decir, el adeudo lo irían recibiendo repartido a lo largo del año.

Otra vez, sin embargo, cayeron en la incertidumbre, ya que aunque el mes pasado llevaron sus papeles y firmaron para obtener ese contrato por adjudicación directa, la nueva comunicación que recibieron fue que falta la firma de un directivo que tiene que autorizar. No les han dicho ni quién es, ni por qué no lo ha firmado. Entre pasillos, dicen, corren los rumores de que es alguien que en esos días dejó de trabajar ahí, o que se fue de vacaciones.

Lo único cierto es que al 20 de junio siguen sin tener en sus manos un contrato,  ni un solo peso por los ya casi siete meses que han trabajado.

Empiezan a ausentarse por falta de pagos

Los trabajadores de esta área atienden demandas legales de pensionados, y ajustan las pensiones según resoluciones judiciales, un trabajo que el ISSSTE no puede parar.

Pero esta semana, el jefe de Alicia les dijo que ya no se presentaran hasta que no hubiera una solución concreta a las contrataciones. Algunos sí lo hicieron, pero otros no por lo que implican los trámites legales. Ella asegura que en las últimas semanas han empezado a faltar compañeros, y eso ya ocasionó que el ISSSTE reciba multas por incumplimientos.

Leer: Recortes y falta de personal afectan la atención a usuarios en hospitales de alta especialidad

Martha cuenta que los jefes directos ya están molestos también con las autoridades, pero algunos ven con malos ojos que los empleados se ausenten, a pesar de no estar cobrando. Por ello, asegura, todos tienen miedo de organizar una protesta en forma o darlo a conocer fuera de la dependencia, lo que ha generado un ambiente laboral hostil y la presión de no saber si vale la pena seguir esperando o buscar otro trabajo.

Animal Político pidió al ISSSTE su versión sobre esta situación, pero el área de comunicación social contestó que la no renovación de contratos de honorarios era generalizada en la administración pública. Se le hizo ver que en otros casos las personas han dejado de trabajar, en lugar de que se les haga continuar con sus actividades sin pagarles, a lo que ya no hubo respuesta.

Presidencia y la Secretaría de Hacienda no respondieron las peticiones para hablar del tema.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Qué tan cierto es que a las mujeres les cuesta más perder peso que a los hombres?

La sospecha es de larga data y parece haber mucha evidencia anecdótica pero, ¿es realidad o mito? Y de ser cierto, ¿no deberían adecuarse los planes de pérdida de peso de acuerdo al sexo?
17 de noviembre, 2019
Comparte
Pies en pesas: mujer, triste; hombre, alegre

Getty Images
¿¡Pero, por qué!?

¿Te ha pasado que has seguido al pie de la letra una muy recomendada dieta durante toda la semana y cuando llega el momento de subirte a la pesa en lugar de alegría lo que te invade es una gran decepción?

El número que ves no es el que esperabas. Sientes una mezcla de frustración, injusticia e irritación.

Todo eso se multiplica si eres mujer y has estado a régimen junto con un hombre y él pierde más peso que tú.

Es una queja conocida: “él sólo tiene que dejar de comer pan y adelgaza, mientras que yo…“.

¿Será cierto que a los hombres realmente les resulta más fácil perder peso que a las mujeres? ¿ Y que, por ende, los planes de pérdida de peso deberían adecuarse dependiendo del género?

Las respuestas pueden ser más complicadas de lo que piensas…

Los titulares no siempre cuentan toda la historia

El año pasado, una investigación hizo que muchos (y sobre todo muchas) exclamaran: “¡Lo sabía!

La Universidad de Copenhague, junto con otras 8 instituciones de investigación, se embarcó en un estudio que puso a 2.500 personas pre-diabéticas y con sobrepeso en una estricta dieta controlada de calorías durante 8 semanas.

¿El resultado? En promedio, los hombres perdieron 11,8 kg, mientras que las mujeres “solo” bajaron 10,2 kg.

Finalmente, había evidencia de que a los hombres les resulta más fácil perder peso que a las mujeres.

Sin embargo, las estadísticas no cuentan la historia completa.

Hombre empujando la aguja de una pesa hacia la izquierda

Getty Images
¿Qué tienen ellos que no tengan ellas?

“Fue decepcionante que los medios de comunicación se centraran en esa diferencia sin comprender bien las matemáticas”, le dice a la BBC el profesor Ian Macdonald de la Universidad de Nottingham, quien participó en el estudio.

Enfocarse en las diferencias en el peso final fue, según él, “desafortunado”.

¿La razón? Todos los participantes en el estudio recibieron la misma cantidad de alimentos (810 calorías) sin tener en cuenta que los hombres tenían un mayor déficit de energía.

En primer lugar, los hombres eran más grandes (pesaban en promedio 109 kg en comparación con los 96 kg de las mujeres), por lo que tenían más peso que perder.

Así que la diferencia en el resultado, “fue solo una consecuencia de la diferencia en el tamaño del cuerpo. Si hubiéramos tenido hombres más pequeños y mujeres más grandes, habría sido al revés”, explica el profesor.

Esto no fue un descuido por parte de los científicos.

Mujer en pesa

Getty Images
Si las mujeres hubieran sido más gordas al empezar la dieta que los hombres, el resultado habría sido al revés.

El plan de 8 semanas no era el foco principal de la investigación, sino el comienzo de otro estudio de 3 años.

“Los participantes tuvieron que perder el 8% del peso corporal en ese período de 8 semanas para ser reclutados en la dieta aleatoria y el período de mantenimiento de ejercicio durante los próximos 3 años, como parte de un estudio de prevención de diabetes”, revela Macdonald.

También hubo informes de que los hombres perdieron peso “mejor” que las mujeres: su presión arterial y frecuencia cardíaca disminuyeron más y hubo diferencias en el nivel de la caída del colesterol.

Pero, aclara Macdonald, “Si bien hubo algunas diferencias estadísticas, en términos de relevancia clínica, no eran significativas. Ambos sexos experimentaron beneficios de la pérdida de peso”.

¿Entonces no hay diferencia?

Sin embargo, el profesor admite que hay diferencias en la pérdida de peso entre hombres y mujeres.

“Para el mismo índice de masa corporal, los hombres tenderán a tener más masa libre de grasa (músculo) y una masa de grasa menor. Eso se debe al efecto de las hormonas sexuales en la masa de grasa corporal, así como a la distribución de grasa”.

Debido a eso, “las mujeres generalmente encuentran un poco más difícil perder peso“, según el doctor Tom Little, especialista en nutrición y fundador de Colour-Fit.

Ilustración de hombre gordo y después musculoso.

Getty Images
Los hombres tienen más masa muscular, por eso les queda un poco más fácil adelgazar.

“Los hombres tienen más testosterona y están genéticamente diseñados para tener un mayor porcentaje de músculo y menos grasa. La masa muscular tiene un metabolismo más alto que la grasa y, por lo tanto, cuanto más músculo tengas, más calorías puedes quemar, incluso cuando no haces ejercicio“, apunta.

“Sin embargo, la mayoría de los estudios muestran que si bien los hombres inicialmente pierden peso más rápido, las diferencias se compensan con el tiempo“.

Entonces, ¿hay dietas más adecuadas para hombres o mujeres?

Este verano boreal, una nueva investigación de la Universidad de Iowa -tan nueva que, de hecho, aún no se ha publicado oficialmente (“hasta ahora, la hemos presentado solo en reuniones científicas”, explica el investigador principal, el Dr. E Dale Abel)- examinó si los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de tener éxito en la popular dieta cetogénica.

La dieta cetogénica (o dieta keto, en su forma abreviada) es un plan de alimentación bajo en carbohidratos y rico en grasas.

El estudio se realizó por casualidad.

Estaban investigando el impacto de la dieta cetogénica como tratamiento para la insuficiencia cardíaca. Notaron que los ratones machos en la dieta perdieron peso, pero las hembras lo ganaron.

“Notamos que esa discrepancia era realmente pronunciada entre machos y hembras en la dieta cetogénica; pensamos ‘¡guau, qué drástico!’, por lo que la siguiente pregunta fue si eso era reproducible”, explica Jesse Cochran, el investigador líder.

“Todas las veces fue igual: los ratones machos perdían peso, las hembras, lo ganaban“.

Ratones

Getty Images
Las ratonas se engordaban, los ratones, adelgazaban.

Para averiguar si las diferencias se debían a las hormonas sexuales, estudiaron ratones hembras a quienes les habían extirpado los ovarios para imitar un estado posmenopáusico. Descubrieron que aunque aumentaban de peso (debido a la deficiencia de estrógenos), la dieta keto no lo exacerbaba.

¡Advertencia!

A pesar de todo, los científicos universitarios advierten que, en primer lugar, aunque los ratones perdieron músculo y grasa, eso podría deberse a que la versión de esa dieta para ratones está restringida en proteínas (lo que es necesario para que los ratones en esta dieta produzcan cetonas).

A diferencia de ellos, los humanos continúan comiendo proteínas en la dieta cetogénica, por lo que podría no causar pérdida muscular.

Abel y el equipo ya han recibido atención de los medios sobre el estudio, tras presentarlo en reuniones científicas.

“Recibí muchas anécdotas de mujeres o de sus proveedores de atención médica que decían: ‘Tiene sentido, siempre me pregunté por qué (no funcionó para mí)'”, cuenta.

“No obstante quiero advertir en letras grandes que un ratón no es una persona. Nos pueden dar una idea, y ciertamente estamos explorando ideas moleculares y otras hormonas que podrían ayudarnos a comprender la diferencia entre hombres y mujeres.

“Lo que es clave es que, si se hacen ensayos en humanos, se debería investigar cuidadosamente para determinar si hay diferencias en el efecto de esas dietas debido al género”, agrega.

Ratón y hombre asustado

Getty Images
“Un ratón no es una persona”, advierte el experto.

Una razón por la cual aún no tenemos una respuesta clara sobre si algunas dietas son más adecuadas para cada género es que la ciencia en general ha sido hecha a la medida de sólo uno de ellos.

“En medicina en general, mucho de lo que hacemos en la práctica está basado en estudios realizados en hombres. Cada vez hay más conciencia de que ello, por eso creo que una observación como la que hizo Jesse es crucial, ya que destaca que existen diferencias fundamentales en la biología”, explica Abel.

¿Deberías elegir una dieta basándote en el género?

La respuesta es: No. Al menos hasta que haya más investigación que aclare bien las cosas.

Sin embargo, Rick Miller, el dietista principal del Hospital King Edward VII de Londres, explica que hay algunas consideraciones que puedes tener en cuenta.

Los planes basados ​​en el sexo pueden ofrecer cierta personalización en torno a las opciones de ejercicio o variaciones que pueden adaptarse mejor a hombres o mujeres.

“Pero en términos de nutrición, los requisitos generales de proteínas, carbohidratos y grasas se basan en la composición corporal (proporciones de masa grasa a masa magra). Por lo tanto, un hombre y una mujer de las mismas proporciones tendrán necesidades similares de calorías y nutrientes por día.

“Cuando se trata de micronutrientes (vitaminas y minerales), existen algunas diferencias entre hombres y mujeres. Por ejemplo, la menstruación aumenta las necesidades de hierro de una mujer debido a la pérdida de sangre”.

Delgada con pantalón grande

Getty Images
La clave es que no se sienta como una dieta, sino como una serie de modificaciones para alcanzar tu objetivo.

“La clave del éxito de cualquier plan de nutrición es la personalización del estilo de vida, el historial médico y los objetivos”.

Así que…

Si bien (todavía) no tenemos respuestas definitivas a las preguntas planteadas, los expertos con los que hablamos tienen algunos consejos para las personas que hacen dieta, independientemente del género.

Todos están de acuerdo en que, en lugar de embarcarse en una dieta muy restrictiva, es mejor optar por el enfoque lento y constante”: realizar cambios en la alimentación saludable que sean sostenibles a largo plazo.

“Pregúntate: ‘¿puedo mantener este cambio de por vida?’. Si la respuesta es ‘no’, es posible que deberías ser un poco más indulgente y ver qué otra cosa podrías intercambiar. Eso evita que tomes decisiones drásticas que no podrás mantener.

La idea, señala Millar, es que “no se sienta como una ‘dieta’ sino como que solo estás haciendo pequeños cambios”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_f9miyzXsHk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.