SEP quita prestaciones a maestros de Prepa en Línea; no les pagan desde hace 6 meses
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SEP quita prestaciones a maestros de Prepa en Línea; no les pagan desde hace 6 meses

“No tenemos otros ingresos, la hemos ido llevando con lo que guardamos y con préstamos de familiares", reclaman tutores del programa que no han recibidos sus pagos.
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17 de junio, 2019
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Los maestros del programa Prepa en Línea, de la Secretaría de Educación Pública (SEP), se quedaron este año sin ningún tipo de seguridad social y no han recibido ni un solo pago de sus quincenas en más de medio año.

Tras organizarse para exigir respuestas, lo único que les ha llegado son correos electrónicos con la promesa de plazos en los que probablemente ya podrán cobrar —plazos que no se han cumplido—, y la confirmación de que ya no habrá inscripciones al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde cotizaban. Ellos trabajan por outsourcing, y la SEP recibió instrucciones de seguir sin contratarlos directamente en el nuevo gobierno.

El 23 de mayo y 13 de junio pasados, las autoridades de Prepa en Línea organizaron sesiones informativas en línea para contestar a las demandas de los facilitadores (expertos en una materia, que evalúan las actividades) y tutores (quienes dan acompañamiento personalizado a los alumnos).

En la primera, el coordinador, Eduardo Pérez Buendía, confirmó que ya no habrá prestaciones ni pago de aguinaldo a fin de año; pero a cambio de ello, aseguró que este año hay aumentos de sueldo: a los facilitadores, mil 936 pesos extras para un salario neto mensual de 9 mil 790, y a los tutores, mil 443 pesos más para un total de 14 mil 992.

“Únicamente se aprobó el pago mensual (por honorarios) y la parte proporcional del aguinaldo. Esto significa que hasta ahora no va a haber prestaciones de seguridad social, de Infonavit, ni nada. No obstante, como una manera para compensar esta situación, es que se está haciendo el aumento de casi 2 mil pesos para facilitadores y mil 500 para tutores. Esto lo que permite es que, digamos, si ustedes así lo deciden, ustedes pueden realizar o continuar con el pago del servicio de seguridad social, que cuesta aproximadamente entre 600 y 800 pesos mensuales. También teníamos otra situación: la mayoría de ustedes, facilitadores y tutores, tienen otro trabajo, entonces muchas veces, la mayoría de ustedes, tiene ya resuelto el servicio de la seguridad social por su otro trabajo”, señaló Pérez Buendía.

Sin embargo, ni esos aumentos ni el sueldo normal han llegado a las cuentas de los profesores.

María y Luis (nombres cambiados para proteger su identidad) son una pareja de tutores que ya está desesperada ante la falta de pagos. Tienen que recurrir a médicos particulares para atender a la madre de uno de ellos, y pedir ayuda a otros parientes para salir adelante.

“No tenemos otros ingresos, la hemos ido llevando con lo que guardamos y con préstamos de familiares. En nuestra casa somos cinco, y pues la principal fuente de ingresos son estos trabajos. Por otro lado, al no tener contrato actualmente, no tenemos IMSS, y eso implica más gastos al tener que ir con particulares”, cuenta María a Animal Político.

Esta situación de vulnerabilidad no es del todo nueva, explica Patricia, otra tutora con cuatro años trabajando en Prepa en Línea, porque los pagos siempre se les han hecho a mes vencido y hasta entonces les pagaban también la cuota del Seguro Social, además de que los someten a duras evaluaciones con las que a veces no les renovaban para el siguiente módulo (de cuatro o cinco semanas), por lo que constantemente veían que cotizaban unas semanas sí y otras no.

Nueva promesa: pagos en julio

Los pagos de Prepa en Línea siempre han llegado con retraso: en 2018 fue el peor, hasta mayo, pero nunca había pasado del medio año. Además, el baile de fechas de cuándo podrán cobrar tutores y facilitadores no ha parado.

Después de los primeros cuatro meses del año, cuando empezaron las inconformidades, el 9 de mayo le llegó a los maestros el primer correo, anunciando que “ya está definido el proceso de contratación”, y que se estimaba que la primera quincena de junio empezaría la dispersión de pagos.

Se organizaron para seguir exigiendo información confiable. A finales de mayo, en la primera sesión informativa, el coordinador explicó que si bien cada año había problemas en los primeros meses, ahora se complicó más la situación por la orden presidencial de limitar los contratos por honorarios y eliminar el outsourcing, que es como Prepa en Línea opera.

Ante ello, la SEP tuvo que probar que el programa funciona y consiguió que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) autorizara a seguir contratando profesores mediante estos esquemas externos, y liberara el dinero destinado a ello. Según un comunicado de la SEP, este año se pretende atender a 140 mil estudiantes en esta modalidad no escolarizada.

Entonces, agregó Pérez, apenas se habían liberado los recursos y se inició el proceso de licitación para dar el contrato a la empresa que vaya a manejar las contrataciones, con lo que tendrían que pasar al menos 20 días, y calculó que el 15 de junio ya podrían empezar a pagar, eso sí, el acumulado de lo trabajado todo el año.

Pero junio llegó y el dinero no. Animal Político posee copia de varios correos intercambiados por facilitadores y tutores con la administración de Prepa en Línea y el coordinador de Recursos Humanos, René Bello, en el que se indica que en realidad Hacienda no ha liberado los recursos, que se está pidiendo una adecuación presupuestal para continuar con el proceso de licitación, se niega haber caído en “falsedades” ante los maestros, y se promete como nueva fecha el 15 o 30 de julio. Un mes más.

El pasado jueves 13 de junio hubo una nueva sesión en línea, en la que el propio subsecretario de Educación Media Superior, Juan Pablo Arroyo Ortiz, reconoció los retrasos.

“Les quiero decir con toda franqueza y abiertamente, que hemos hecho todo lo posible por hacer cumplir la fecha del pago que habíamos dicho, alrededor de la primera quincena de junio. Esto va a ser difícil, va a ser complicado, porque las gestiones que hemos hecho ante la Secretaría de Hacienda nos dieron resultado hace apenas un par de días. Hace un par de días ya se trasladó el recurso al Cinvestav, que es la instancia de la Secretaría que está a cargo de la licitación del proceso a través del cual se puede conseguir que una empresa haga la gran cantidad de contrataciones que se hace de todos ustedes, los facilitadores y los tutores de Prepa en Línea”, detalló.

Pérez Buendía agregó que el próximo martes, 18 de junio, por fin se lanzaría la licitación (y no en mayo, como había informado en una sesión anterior), y tendrán que pasar más de 20 días para que se resuelva, por lo que dijo que “a más tardar” el 15 de julio podrían cobrar, aunque también dijo que no se podía comprometer, “porque todavía pueden sucedes cosas”.

El pliego petitorio

Los profesores de Prepa en Línea acumularon sus demandas y optaron por elaborar un pliego petitorio para discutir en la última reunión, de 10 puntos, el primero de los cuales es el pago inmediato de todos los adeudos.

Pero además pidieron cuestiones como tener correos institucionales, un foro de comunicación interna, y que les otorguen constancias laborales que los reconozcan como trabajadores de la SEP, ya que actualmente no tienen nada para comprobarlo. En cuanto a la educación que imparten, pidieron reducir los grupos —atienden hasta a 280 alumnos en cada módulo— y evaluaciones anuales, en lugar por módulo, con metodologías claras.

Respecto a condiciones laborales, exigieron que se les garantice el trabajo por los 12 meses del año, que haya contrato indefinido por parte de la SEP, y se basifique a quienes llevan más de tres años en el sistema, con prestaciones.

Sin embargo, el subsecretario de Educación Media Superior ya descartó esto último.

“Hemos hecho incluso discusiones sobre la posibilidad de que la misma subsecretaría se hiciese cargo de emitir las contrataciones, una cantidad de contrataciones alrededor de 11 mil, 11 mil 500 en el ciclo del año, en la medida que cada módulo de cada asignatura conlleva a un contrato de honorarios con cada uno de ustedes. Esto ha sido imposible porque la Secretaría de Hacienda nos ha pedido que la Secretaría no tenga tantas contrataciones y por ello es que es necesario recurrir a una empresa especializada en este procedimiento”, explicó.

Los tutores y facilitadores no son contratados directamente por la SEP ni por el Cinvestav, que opera el proyecto, sin por una empresa particular a la que se le otorga un contrato cada año.

En 2018, el contrato fue por 203 millones de pesos y se otorgó por adjudicación directa a la empresa Lore Soluciones Integrales Empresariales de Sinaloa, SA de CV, que tiene como objeto social administrar personal para empresas o instituciones en general.

De acuerdo con información del portal de compras de gobierno Compranet, recopilada por Contratobook.org, esta empresa ha ganado mil 722 millones de pesos con todo el gobierno por contratos de outsourcing.

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Karol Czinege/EyeEm/Getty Images

¿Por qué nos gusta tanto la comida crujiente? (y cómo el sonido se convirtió en el sabor olvidado)

Decimos que comemos con los ojos, ¿pero sabías que también puedes comer con los oídos? Por extraño que parezca, los sonidos - y especialmente lo crujiente y crocante - tienen mucho que ver con la experiencia culinaria.
Karol Czinege/EyeEm/Getty Images
18 de octubre, 2020
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El sonido es el sabor olvidado. No solo comemos con la boca, con la nariz o con los ojos. También lo hacemos con el oído.

Lo dice el experto en psicología experimental Charles Spence, que lleva casi dos décadas investigando cómo nuestro cerebro procesa información de cada uno de nuestro sentidos, y cómo comprender eso puede ayudarnos a diseñar mejores alimentos (o unos que nos agraden más).

“Desde el crujido de la comida, hasta el ruido del empaquetado, el roce de la cuchara en el plato o la música que escuchamos mientras comemos; todos los sonidos afectan a nuestra experiencia culinaria, unos más que otros, y también al sabor”, le cuenta a BBC Mundo.

Spence, autor de Gastrophysics: the new science of eating (“Gastrofísica: La nueva ciencia de la comida“, 2017), dirige el laboratorio Crossmodal Research de la Universidad de Oxford, Reino Unido, integrado por especialistas en psicología, neurociencia y cocina. También colabora con chefs de renombre -como el español Ferrán Adriá o el británico Heston Blumenthal- para crear experiencias culinarias “multisensoriales”.

Y es que, según el científico, comer es una experiencia mucho más multisensorial de lo que solemos reconocer, sobre todo a nivel auditivo.

No es el único que lo piensa. “Hay varias cosas que nos hacen sentirnos satisfechos con la comida: el olor, el gusto y la textura, en la que incluimos el sonido”, le dice a BBC Mundo la consultora en alimentación Amanda Miles-Ricketts. “Y no hay nada más satisfactorio que algo crujiente o crocante”.

"No importa que música escuches: hay un sabor que seguro combina bien con ella".", Source: Charles Spence, Source description: psicólogo experimental, Universidad de Oxford, Image:

Precisamente, la preferencia del ser humano por lo crujiente es algo que lleva años fascinando a Spence.

Uno de sus mayores logros es haber creado un ruido electrónicamente modificado de la papa frita para convencer al consumidor de que era más crujiente. Fue un experimento que surgió de la pregunta de si el sabor de una papa frita sería diferente si alteramos su crujido. Y resultó que sí.

La Universidad de Harvard le entregó por ello un Ig Nobel, una parodia del prestigioso galardón “para hacer reír, y luego pensar”.

Pero la cuestión de por qué nos gusta tanto la comida crujiente tiene un trasfondo más serio de lo que parece.

niño comiendo alitas de pollo

Chakarin Wattanamongkol/Getty Images
¿Te entró el apetito?

“Cuando hicimos ese experimento en 2009 era difícil creer que habría interés en el tema, pero desde entonces han surgido muchos trabajos y experimentos para combinar diferentes sonidos y sabores”.

¿Qué nos pasa con la comida crujiente?

“La comida rápida suele ser crujiente, crocante, casi siempre ruidosa”, dice Spence. “A nadie le gusta la idea de una papa frita esponjosa, incluso aunque sepamos que tiene todos los elementos que le dan ese sabor”, comenta el psicólogo.

En su laboratorio de Oxford, ha podido demostrar que las diferentes frecuencias de crujidos pueden alterar cómo percibimos su sabor o incluso que algunos alimentos nos parezcan de mejor o de peor calidad.

“Es una reacción instantánea en nuestro cerebro”, dice Spence. “Todavía estamos investigando por qué nos atrae tanto lo crujiente, pero existen varias teorías”.

“Una de ellas parte de que las verduras y los vegetales más ‘ruidosos’ suelen ser más frescos (y viceversa), por lo que asociamos lo crujiente con lo saludable“.

“Por otro lado (y paradójicamente), algunos alimentos crujientes -como las galletas, los cereales o las frituras- suelen tener un alto contenido en grasa…. y a nuestro cerebro le gusta la idea de grasa, lo cual explicaría nuestra preferencia por ese sonido”.

cereales

Getty Images
Cuando comes algo crujiente, prestas más atención a lo que ocurre dentro de tu boca.

A Miles-Ricketts -que tiene una marca propia de tés especializada en salud y bienestar que lanzó tras sufrir problemas en la piel- le preocupa eso. “Al margen de las manzanas, que obviamente son saludables, los alimentos poco saludables y adictivos que no son naturales suelen ser crujientes. No es pura coincidencia“.

“Finalmente”, añade Spence, “otra teoría que surgió hace un par de años es que cuando empezamos a degustar algo nos suele resultar más sabroso, y nuestro cerebro se va adaptando y desconectando a medida que le parece menos ‘interesante’, pero cuando comes algo ruidoso eso dirige tu atención hacia tu boca, lo cual ayuda a que el sabor se quede por más tiempo”.

Eso significaría que puede que nos guste más la comida crujiente porque sentimos que su sabor dura más.

Pero la cuestión de la experiencia sensorial -y sonora- de la comida va más allá de lo crujiente.

Maridaje fonético

“Piensa en el sonido cuando abres una lata, una botella, el corcho del vino o incluso el del microondas. Todo ello afecta a nuestra experiencia y a cómo percibimos el sabor”, explica Spence. “No es casualidad que las papas fritas se vendan en bolsas de plástico especialmente ruidosas; es puro marketing intuitivo”.

Y así como los ruidos afectan al sabor, también lo hace la música.

"Los alimentos poco saludables y adictivos que no son naturales suelen ser crujientes".", Source: Amanda Miles-Ricketts, Source description: consultora en alimentación y fundadora de Niche Tea, Image:

Spence y su equipo han investigado cómo los sabores dulces y agrios suelen asociarse con notas de alta frecuencia, mientras que los amargos equivalen a notas de baja frecuencia.

“Si, por ejemplo, escuchas cierta música mientras tomas una taza de café o comes una porción de chocolate, puedes intensificar su dulzura“, explica Spence.

Es lo que él llama “sazonar fonéticamente” la comida.

El científico asegura que muchas marcas y músicos se han interesado por esta técnica y ya están poniendo en prácticas maneras de combinar sabores y sonidos para mejorar la experiencia culinaria y responder a la pregunta de “cuál es el sonido de su sabor”.

Miles-Ricketts cree que cada vez más actores en la industria alimentaria tienen en cuenta la “funcionalidad y el propósito de sus productos” y el hecho de que la alimentación es “una experiencia multisensorial”.

papas fritas

Getty Images
¡Ese “crunch” es muy deseable!

“Podríamos incluso aprovechar esto para comer de forma más saludable”, propone Spence. “Podríamos comer con menos azúcar si añadimos un poco de ‘música dulce’ para sazonar alimentos, en lugar de la alta música de algunos restaurantes que, de hecho, suprime nuestra capacidad de saborear adecuadamente”.

“Así como maridamos ciertos alimentos con ciertos vinos, podemos maridar sabores con sonidos y formas“.

“Muchos nunca habrían imaginado que la música puede alterar el sabor de la comida, pero es todo un nuevo campo por explorar. ¿Por qué no maridar un sabor con un sonido?”

“No importa que música escuches: hay un sabor que seguro combina bien con ella”.


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