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Ya Es Hora

#YaEsHora: Mujeres de la industria del cine y la TV reclaman paridad y un alto al acoso

La iniciativa, lanzada en la alfombra roja de los premios Ariel, es respaldada por actrices como Yalitza Aparicio, Karla Souza e Ilse Salas.
Ya Es Hora
24 de junio, 2019
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Directoras, actrices, productoras y escritoras de cine y televisión lanzaron este lunes en la alfombra roja de los premios Ariel la iniciativa #YaEsHora, con la que reclaman pagos equitativos, garantizar paridad de género en los puestos de decisión de su industria, y que en los espacios de trabajo haya protocolos de atención para los casos de violencia de género.

“Una nueva forma de vivir nuestra industria, donde lo natural es aliarse ante las distintas situaciones que puedan poner en peligro la dignidad de la mujer, sin miedo a ser afectadas (rechazadas/ tachadas/descalificadas/despedidas) por defenderse una misma o a otras”, señalaron en un comunicado.

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Entre los objetivos de esta iniciativa están el lograr  espacios de trabajo libres de violencia, igualdad y paridad, y más narrativas con perspectiva de género.

Las promotoras de la iniciativa invitan a las profesionistas de cine y televisión a registrarse en línea en la página yaeshoramx.org, con la finalidad de crear un directorio “que tienda lazos y que permita el fortalecimiento de una comunidad de creadoras”.

Entre las mujeres que impulsan la iniciativa están: Abril Alzaga, Ana Laura Pérez, Ana Laura Rascón, Cassandra Ciangherotti, Concepción Márquez, Eréndira Ibarra, Fabiola Santiago, Ilse Salas, Jessica Oliva, Karla Souza, Marina de Tavira, Natalia Beristáin, Sophie Alexander-Katz, Verónica Ortiz Cisneros, Yalitza Aparicio, entre otras.

Una industria más equitativa

La iniciativa #YaEsHora busca que la industria dé las mismas oportunidades a hombres y mujeres.

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Por ello piden que en las convocatorias de fondos públicos para la producción audiovisual como las del IMCINE haya paridad de género en los distintos puestos de decisión, los jurados y la selección de proyectos.

También piden que haya cursos de sensibilización para que los equipos de producción tengan perspectiva de género y se prevengan abusos y acoso en el trabajo.

Piden que se fomente la paridad de género en las cabezas de departamentos de preproducción, producción y postproducción.

“Buscamos que el sistema cambie de raíz, que la violencia deje de ser normalizada, ignorada y justificada. Que se desmantelen los mecanismos que permiten perpetuar estas prácticas al cobijo del silencio. Queremos ámbitos laborales libres de violencia, gracias a posturas definidas y protocolos claros de tolerancia cero ante la agresión y violencia contra las mujeres de la industria”, señala la iniciativa.

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Los objetivos de la iniciativa

Las firmantes impulsan 7 puntos:

– Hacer efectiva de forma urgente la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en el sector de la Industria Audiovisual.

– Que instituciones públicas (institutos, escuelas) y privadas (casas productoras, distribuidoras, festivales y escuelas) se rijan por un protocolo de ética que contemple el respeto y la igualdad entre todos los participantes.

– Que a igual trabajo se pague igual salario en todos los puestos relacionados a la industria audiovisual.

– Que cada espacio de trabajo asuma la responsabilidad que tiene para proteger la integridad de sus empleados: que se instrumenten protocolos claros de atención a casos de violencia de género.

– Que se cuente con una unidad de género que reciba las quejas y denuncias, para orientar, acompañar, canalizar y dar seguimiento a los procesos de denuncia y con ello a las sentencias judiciales en los distintos espacios que conforman la industria.

– Que asuman el reto de cambiar la narrativa exclusivamente masculina, dando paso a una nueva mirada que deje de normalizar la discriminación, el abuso y violencia contra la mujer en los contenidos audiovisuales.

– Que más realizadoras y mujeres ocupen roles que son sistemáticamente ocupados por hombres, así como visibilizar el trabajo de las mujeres y garantizar la programación de más películas realizadas por mujeres.

 

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#YoSoyAnimal

La curiosa e insólita historia de Yasuke, el primer samurái africano

La historia de Yusuke, un africano que llegó a Japón y se convirtió en un samurái ha despertado el interés de investigadores, autores y cineastas.
20 de octubre, 2019
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Dibujo de Yasuke

IWASAKI SHOTEN
Eran tan alto y exótico, que la gente se agolpaba para verlo pasar.

Hace casi cerca de 500 años, un africano de gran altura llegó a Japón. Este hombre, conocido como Yasuke, se convertiría en el primer extranjero en alcanzar el estatus de guerrero samurái. Ahora, su historia está siendo recreada en dos películas producidas por Hollywood.

Yasuke alcanzó el rango de samurái bajo el reinado de Oda Nobunaga, un poderoso señor feudal japonés del siglo XVI que fue el primero de los tres unificadores de Japón.

En 1579, su llegada a Kioto, la capital en esa época, causó tal sensación que la gente se trepaba una encima de la otra para poder verlo aunque fuera por un segundo, y algunos murieron aplastados en el intento, cuenta el historiador Lawrence Winkler.

Al cabo de un año, Yasuke pertenecía a los escalafones más altos de la clase guerrera de Japón, los samurái.

Poco tiempo después, el africano hablaba japonés con fluidez y cabalgaba junto a Nobunaga en el campo de batalla.

“Su altura era de 6 shaky y 2 sun (1,88 metros)… era negro, y su piel era como el carbón”, dijo uno de sus compañeros, Matsudaira Ietada, quien lo describió en su diario en 1579.

La altura promedio de un japonés hombre en 1900 era de 1,57 metros, por eso Yasuke habría sido más alto que la gran mayoría de los japoneses en el siglo XVI, cuando la gente era por lo general más baja debido a que su nutrición era peor.

De la mano de los jesuitas

No hay registros del lugar o fecha de nacimiento de Yasuke. La mayoría de los historiadores creen que era oriundo de Mozambique, pero algunos han sugerido otros países como Etiopía o Nigeria.

Ilustración del libro infantil de Kurusu Yoshio

IWASAKI SHOTEN
Yasuke luchó a la par de Oda Nobunaga en el campo de batalla.

Lo que se sabe, no obstante, es que Yasuke llegó a Japón con un jesuita llamado Alessandro Valignano en un viaje de inspección, y aparece en los registros históricos solo entre 1579 y 1582.

Algunos expertos dicen que era un esclavo, pero es difícil saber.

Floyd Webb y Deborah DeSnoo, dos cineastas que están trabajando en un documental sobre él, creen que esta afirmación es pura especulación.

“Hubiera sido imposible para Yasuke elevarse al rango de samurái en tan solo un año sin una trayectoria de guerrero“, dice DeSnoo.

Los samuráis suelen empezar su entrenamiento durante la infancia.

Amistad

Yasuke conoció a Nobunaga poco después de su llegada a Japón quien se interesó por él por su talento para la conversación, dicen las cineastas.

Yasuke ya hablaba un poco de japonés y los dos hombres se llevaron bien, de acuerdo al académico Thomas Lockey, autor de un libro sobre Yasuke.

Según Lockey, Yasuke entretenía a Nobunaga con cuentos de África e India, donde Lockey cree que Yasuke pasó algún tiempo antes de llegar a Japón.

Webb cree que gracias a su comando del idioma japonés, Yasuke habría causado una impresión favorable.

“Él no era como los jesuitas que tenían una agenda religiosa para el alma de Japón”, señala Webb.

Hay reportes de que Nobunaga instruyó a su sobrino para que le diera a Yasuke una suma de dinero en su primer encuentro.

Serge Bilé

Getty Images
El escritor Serge Bilé escribió un libro sobre la historia del samurái africano.

El escritor Serge Bilé, de Costa de Marfil, estaba tan intrigado por el extraordinario ascenso de Yasuke que escribió un libro sobre él.

“Es parte del misterio que rodea a este personaje. Por eso me fascina”, le dijo a la BBC.

El guerrero africano y el señor de la guerra japonés tenían mucho en común.

Nobunaga era un gran admirador de las artes marciales y pasaba mucho tiempo practicándolas.

También era un excéntrico que, según Web, se vestía con frecuencia al estilo occidental y buscaba la compañía de personas muy inteligentes y disciplinadas.

“Yasuke tenía el espíritu del guerrero”, explica Webb. Él entendió el lenguaje cultural de Japón y amaba bailar y actuar Utenzi, una forma histórica de poesía narrativa en swahili que celebra actos heroicos, añade.

Esto indica que Yasuke podría ser de Mozambique, tal como creen algunos historiadores, dado que en algunas partes del norte del país aún se habla swahili.

De manera similar, a Nobunaga le fascinaba el noh -una forma clásica de drama musical japonés- y se sabe que era un mecenas de las artes.

Nobunaga se fue encariñando con el guerrero africano y lo trataba como a uno más de su familia: Yasuke pertenecía a un selecto y reducido número de personas a las que les permitía cenar con él.

La leyenda vive

Cuando Nobunaga le confirió el rango de samurái a Yasuke, la idea de un samurái no japonés era algo inaudito. Más tarde, otros extranjeros obtendrían el título.

Cómo primer samurái nacido en el extranjero, Yasuke peleó importantes batallas junto a Oda Nobunaga.

“Nobunaga alababa la fuerza y altura de Yasuke, a quien describía como tan poderoso como 10 hombres”, dice DeSnoo.

Samurái

Getty Images
El entrenamiento de los samurái comenzaba en la infancia.

También estuvo allí la fatídica noche en que uno de los generales de Nobunaga, Akechi Mitsuhide, se rebeló contra él y le prendió fuego a su palacio, y dejó a Nobunaga atrapado en una de las habitaciones.

Nobunaga acabó con su propia vida con un ritual suicida que se conoce como seppuku.

Antes de matarse, le pidió a Yasuke que lo decapitara y llevara su cabeza y espada a su hijo, según cuenta el historiador Thomas Lockley.

Era una señal de la gran confianza que le tenía.

La leyenda de Yasuke llega a su fin poco después de este episodio, en 1582.

La caída de Nobunaga a manos de un general traicionero resultó en el exilio del primer samurái negro, que posiblemente regresó a una misión jesuita en Kioto.

Aunque su destino y los últimos años de su vida siguen siendo un misterio, Yasuke ha vivido en la imaginación de muchos japoneses que crecieron con el galardonado libro infantil Kuro-suke (kuro significa “negro” en japonés), de Kurusu Yoshio.

El libro, que dramatiza la vida de Yasuke, termina con una nota agridulce: después de que Nobunaga se suicida, Kuro-suke (Yasuke) es llevado a un templo donde sueña con sus padres en África y llora.

La revista Variety informó en mayo que el actor de Black Panther, Chadwick Boseman, interpretará a Yasuke en un próximo largometraje.

Será la segunda película de Hollywood sobre la vida de Yasuke.

En 2017, el estudio de Hollywood Lionsgate anunció que estaba desarrollando una película sobre Yasuke.

500 años más tarde, su inusual historia continúa fascinando e inspirando al público.


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https://www.youtube.com/watch?v=cyKX3E21fLA&feature=youtu.be

https://www.youtube.com/watch?v=vBlOELSWjFI

https://www.youtube.com/watch?v=FvlCP0Jjg-c

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