¿Has visto a…? La trata de personas, el otro fin de la desaparición en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Has visto a…? La trata de personas, el otro fin de la desaparición en México

Karla desapareció la tarde del 30 de abril del 2017. Al día siguiente su madre se enteró la tenían trabajando como prostituta.
Por Jesús Eduardo Guerrero / Salvador Cisneros / Amapola
5 de junio, 2019
Comparte

Karla de los Ángeles Villalobos Gómez, de 17 años, salió a comprar a la tienda de la esquina de su domicilio, en Acapulco, y desapareció. Era el 30 de abril del 2017. La Interpol la recuperó un año y meses después en manos de una organización criminal.

Maribel, mamá de Karla, buscó a medios de comunicación nacionales, para que el caso de su hija fuera investigado, porque en Guerrero, la Fiscalía General del Estado (FGE), en ese entonces, encabezada por Javier Olea Peláez, la ignoró.

Lee la primera parte de este reportaje: ¿Has visto a…? El anuncio que ninguna madre y padre quisieran ver

Frida Guerrera, la activista bloguera defensora de los derechos de las mujeres, siguió el caso. Su blog sobre feminicidios tiene millones de visitas. La Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niños en América Latina y El Caribe (Catwlac) intervino y la Interpol activó la alerta roja, el aviso internacional sobre personas desaparecidas.

Esta es la historia.

Karla llegó por primera vez a Acapulco de 16 años, junto con una hermana menor y Maribel, su madre, quien había sostenido sus gastos y los de sus hijas como vendedora ambulante.  Las tres vinieron a conocer el mar y se quedaron fascinadas con el puerto. Regresaron al Estado de México con la idea de deshacerse de sus pertenencias e instalarse a vivir cerca de la playa.

El 23 de abril del 2017, las tres volvieron, rentaron un cuarto, y Maribel comenzó a vender diversos artículos en la playa, en donde algunas veces la ayudaban sus dos hijas. Sergio, un amigo de Maribel, las ayudó a formar parte del comercio ambulante del área de playa. Elías, otro vendedor de la costera, era amigo de Sergio y comenzó a llevarse con Maribel y sus hijas. Elías vendía botellas de agua a los turistas acalorados y pidió a las dos niñas que le ayudaran.

Karla pasaba el tiempo sumergida en la lectura. Tenía en ese entonces 17 años. Temía el ambiente del ambulantaje. Era asustadiza y muy reservada. Vestía playeras grandes y largas, pantalón holgado y siempre traía gorra. “Karla evitaba que le faltaran al respeto por su cuerpo y por eso vestía así”, contó Maribel a Frida Guerrera.

Karla nunca se separaba de su mamá. Tenía miedo todo el tiempo.

Lee: Los 4 cambios que obligan a las autoridades a activar la Alerta Amber de inmediato en la CDMX

La tarde del 30 de abril que desapareció Karla, Maribel y su hija menor comenzaron a vivir una pesadilla. Maribel estaba en un sitio desconocido y no supo qué hacer esa noche que su hija no regresó de la tienda, aparte de ir a buscarla a los alrededores.

Al día siguiente era 1 de mayo, día de asueto. En la FGE no había personal que recibiera la denuncia. Fue a la playa al área en la que vendían a ver si ahí encontraba a Karla, lugar en donde topó con Elías, quien le dijo que él sabía dónde estaba la menor, pero le pidió dinero para decirle dónde estaba. Él mismo le dijo que a Karla ya la tenían trabajando como prostituta.

Maribel fue atendida en la Fiscalía hasta el 3 de mayo.

“Seguro se fue con el novio”, dijeron a Maribel los agentes ministeriales y no realizaron ningún operativo de búsqueda. Hasta el 11 de mayo, la Fiscalía recibió la denuncia y emitió la ficha por desaparición. ¿Has visto a…?

Maribel fue atendida, de acuerdo con información proporcionada a Frida Guerrera, por la comandante Onorina y el policía ministerial Miguel Ángel Domínguez Tapia, quienes en lugar de buscar a Karla le decían que seguramente su hija se había ido sola para prostituirse.

Lee: Familiares de desaparecidos en Guerrero recurren a niños en busca de pistas

Consiguió ser escuchada por el fiscal, quien después de oírla le dijo: “A lo mejor su hija ya está muerta”. Maribel pidió que investigaran a Elías. El fiscal General ordenó a la comandante Onorina y al policía Miguel Ángel Domínguez que fueran por el vendedor de botellas de agua a preguntar qué sabía de Karla.

Maribel contó a Frida Guerrera que los ministeriales sólo subieron a Elías a una patrulla y se dieron una vuelta por la costera para buscar a Karla. “Fue una burla del fiscal mandarme a buscar a mi hija con el mismo que me extorsionaba”.

karla

Maribel se fue a la Ciudad de México. Allá buscó la ayuda de Frida Guerrera. La desaparición de Karla captó la atención de los medios de comunicación y de organismos internacionales, ante los que denunció que policías municipales y de la misma Fiscalía formaban parte de la organización criminal que secuestró a su hija.

El caso de la desaparición es retomado por la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niños en América Latina y El Caribe (Catwlac). El órgano consiguió que la misma Interpol activara la alerta roja. Meses después de investigación Karla es recuperada.

En la página oficial de la FGE aún aparece la ficha de Karla de los Ángeles Villalobos Gómez como desaparecida.

Puedes leer el reportaje completo aquí.

Esta historia fue elaborada por el equipo de Amapola. Periodismo transgresor. Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La biblioteca que presta seres humanos en vez de libros

En la Biblioteca Humana, los libros están hechos de carne y hueso. Puedes tomar prestada a una persona con la que usualmente no hablarías y hacerle todas esas preguntas incómodas que te intrigan.
18 de junio, 2022
Comparte

“Transgénero”, “Ex pandillero”, “Poliamoroso”, “Satanista”, “Adoptante soltero”. Esos son algunos de los títulos de las obras de la Biblioteca Humana, en la que los tomos son personas hechas de carne y hueso en lugar de papel y pegamento.

Son voluntarios que han enfrentado prejuicios en sus vidas y los lectores pueden pedirlos prestados para una conversación de media hora, en la que se les anima a hacer esas preguntas incómodas que siempre les han intrigado.

La peculiar biblioteca tiene “depósitos de libros locales” en unos 80 países del mundo, donde se “publican” personas, como el peruano Jonathan, también conocido como Samantha Braxton.

Para cuando uno de los los bibliotecarios de la sucursal en Lima la invitó a unirse hace 5 años, Samantha ya era un personaje reconocido y, dado que había sido creada para inspirar y hacer que la gente se sienta bien, la propuesta le cayó como anillo al dedo.

“Cuando me publican siento que puedo experimentar cómo mis lectores borran la imagen que tenían en su mente”, dice en el website de la biblioteca, donde aparece como “el libro del mes” de febrero de 2022, con el título “Transformista”.

Entre sus lectores, cuenta, hay muchos homosexuales y lesbianas que no se lo han dicho a sus amigos y familiares, así que van en busca de consejos y conocimientos sobre su experiencia.

Y esa es apenas una de los razones para leer esos libros abiertos.

“No tenemos tiempo para detenernos y conocer lo que desconocemos así que metemos a la gente en pequeñas cajas”, señala el fundador Ronni Abergel.

“En nuestra biblioteca, recomendamos sentarse y conocer a personas con las que normalmente no charlarías porque hay algo en ellas que quizás te hace sentir un poco incómodo.

Samantha Braxton (centro) como libro abierto de la Biblioteca Humana.

Menneskebibliotekets
Samantha Braxton (centro) como libro abierto de la Biblioteca Humana.

“Aprendes tremendamente mucho no sólo sobre ellas, sino también sobre ti mismo”.

Ese es el propósito de la Biblioteca Humana: desafiar las suposiciones y los estereotipos que todos tenemos sobre otras personas a través de conversaciones cara a cara.

Libros y música

La idea que se puso a prueba por primera vez en un festival de música en Dinamarca. Abergel, su hermano y algunos amigos reunieron a un grupo de voluntarios para actuar como libros abiertos que la gente podía pedir prestados en el evento.

“Desde el primer día, fue increíble… se agotó: la gente estaba aprovechando la oportunidad. Teníamos más de 50 tomos diferentes en la estantería”.

Un momento en particular lo sorprendió: un policía que se había ofrecido como voluntario como libro le contó que había estado hablando con unos estudiantes cuando un amigo borracho de ellos llegó y empezó a comportarse agresivamente.

Antes de que el agente pudiera responder al abuso, los tres lectores se levantaron y le dijeron a su amigo que se callara y se sentara, pues él no conocía al policía como ellos.

Ronni Abergel, fundador de la Biblioteca Humana, con el lema "Desjuzga a alguien" en su camiseta.

Menneskebibliotekets
Ronni Abergel, fundador de la Biblioteca Humana, con el lema “Desjuzga a alguien” en su camiseta.

“Después de unos minutos proteguieron al extraño de un amigo, entonces estábamos haciendo algo valioso“.

En el jardín

Abergel dirigió la Biblioteca Humana como un pasatiempo durante varios años, desarrollando y probando el modelo en Noruega, Portugal y Hungría.

En 2013, registró el concepto y lo asumió como un trabajo de tiempo completo.

Fue entonces cuando, con su equipo, comenzó a construir depósitos de libros en diferentes países, utilizando redes sociales y locales para encontrar voluntarios que estuvieran dispuestos a hablar sobre sus vidas.

El año pasado establecieron un jardín de lectura en Copenhague, donde bibliotecarios ayudan a los lectores a encontrar libros y hay tableros con la lista de títulos disponibles.

Estos varían dependiendo de los voluntarios presentes, y van de “Musulmán” y “En retiro temprano” a “Di a mi hijo en adopción” y “Alcohólico sobrio”.

Una vez escogido, el libro y sus lectores se sientan juntos.

Lectura en el jardín

Menneskebibliotekets
El jardín está abierto a los lectores dos veces al mes.

“Soy una persona muy curiosa, así que hago muchas preguntas”, le dice a la BBC Tina, una de las lectoras.

“Estuve hace dos meses, y leí tres libros. Fue una linda experiencia y durante la semana siguiente, estuve muy emocionada.

“Creo que todo el mundo debería probar esta experiencia porque se pueden aprender mucho”, sugirió, mientras en una esquina del jardín empezaba la lectura de “Esquizofrenia”.

“Mi nombre es Christian. Tengo 29 años. Soy un maestro y un gran nerd, y también tengo esquizofrenia.

“La esquizofrenia es una enfermedad en la que uno tiene una psicosis en curso por alguna razón no claramente definida.

“Lo clásico es escuchar voces, ver cosas, y así. Pero yo principalmente he estado lidiando con lo que se llama delirios como ‘Los Illuminati están tratando de atraparme y están controlando el mundo desde las sombras’.

¿Por qué decidiste ser un libro de la Biblioteca Humana?, le preguntamos a Christian.

“Siempre voy a tener noches en las que me acuesto despierto en la cama, aterrorizado. Pero, si al hacer esto ayudo a una sola persona, entonces deja de ser una aflicción y se convierte en una herramienta que se puede usar para algo útil.

“Desestigmatiza algunos temas que creo que se necesita desestigmatizar”.

¿Y las mentes obtusas?

Chica escribiendo en un tablero la lista de libros

Menneskebibliotekets
Los libros disponibles varían.

La Biblioteca Humana celebra sesiones públicas regulares en todo el mundo, donde quienquiera puede visitarla.

Sin embargo, parece atraer a personas que de por sí ya son curiosas y de mente abierta.

“Con la ofrenda pública estamos potencialmente predicando un poco a la congregación”, admite Abergel. “No esperamos que los odiadores o las personas llenas de miedo aparezcan por su cuenta”.

Pero llegamos a algunos de ellos a través del trabajo“, añade, refiriéndose a que, para financiar las sesiones públicas, organizan eventos para empresas privadas, desde compañías multinacionales como Google hasta empresas regionales.

En la compañía cervecera holandesa Heineken, Katie, de la Biblioteca Humana, abrió la sesión diciendo…

“Cuando estamos en el lugar de trabajo o en las redes sociales, a menudo hay que caminar en puntillas en torno a la diversidad y la diferencia. Muchos no quieren equivocarse, lo que comprensible.

“Lo importante aquí es recordar que a estos libros puedes preguntarles cualquier cosa. Nunca te van a hacer sentir mal por la pregunta que hagas”.

Sesión de lectura

Menneskebibliotekets

“Cuando, por ejemplo, Heineken hace su capacitación en desarrollo de liderazgo, se espera que todos asistan, les guste o no”, subraya Abergel.

¿Funciona?

Los comentarios que reciben de las personas que asisten tanto a las sesiones públicas como las privadas son muy favorables pero, ¿hay evidencia de que la Biblioteca Humana funciona?

“Tenemos un estudio de impacto reciente, basado en unas sesiones en línea realizadas el año pasado para Zurich Insurance. Una empresa consultora externa hizo una evaluación.

“Es una muestra pequeña, pero muy prometedora. Demostró que tiene un profundo impacto”, señala Abergel.

“Pero, ¿tengo estudios de campo a largo plazo? No. ¡Ojalá! Nunca tuve los recursos para invertir en este tipo de monitoreo, pero algún día lo haremos.

“Lo que sí tengo es 21 años de trayectoria, creciendo cada año más y más y obteniendo socios del mundo exterior que asumirías que no invierten en algo malo. Entonces, cuando Starbucks o Google se relacionan con nosotros, es porque saben qué tipo de valor aportamos”.

Logo de la biblioteca

Menneskebibliotekets
“No juzgues al libro por su portada”, es uno de los lemas de la Biblioteca Humana.

¿Y a los libros, se les paga o siempre son voluntarios?

La credibilidad del libro está en juego. Si le pagas tus libros, ¿es por eso que dicen lo que dicen? Les damos todos los recursos que podemos sin profesionalizarlos.

“Ser un libro abierto no debe convertirse en toda tu identidad. Eso no es saludable para nadie”, declara el fundador de la biblioteca.

Para la cordura

La Biblioteca Humana está construyendo depositos de libros en países donde tienen fuertes vínculos corporativos, como Dinamarca, Reino Unido y Estados Unidos. Planean poner sus recursos sobrantes en países donde creen que pueden crecer.

“Estamos desplegando muchos proyectos interesantes que se van a multiplicar y escalar. Más acceso a las personas y más instituciones que integran tanto a las organizaciones, universidades y autoridades locales y públicas”.

También hay planes de lanzar una aplicación en la que la gente podrá registrarse como lector y solicitar un libro de un catálogo en línea.

“Podrías estar en tu hogar y pedir prestado a alguien en Nueva Zelanda o en Corea del Sur”.

A pesar de toda su innovación, Abergel es realista y sabe que es poco probable que un libro cambie a alguien con opiniones extremas, pero podría ayudar a la mayoría de las personas a mantener sus mentes abiertas.

“Si todas esas fuerzas polarizadoras están tirando de mí, ¿quién me va a mantener cuerdo, equilibrado y no extremo?

“Lo mejor es ser abierto y honesto, y hablar de nuestras diferencias, sacarlas a la luz y encontrar formas de avanzar. De lo contrario simplemente vamos a vivir despreciándonos, disgustándonos, evitándonos unos a otros. ¿Qué aporta eso a la calidad de vida?”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8&t=13s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.