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Cuartoscuro

Falta de dinero y equipo ‘contaminan’ el monitoreo del aire en los estados

De acuerdo con datos oficiales, el 40 % de los sistemas de monitoreo en el país no funcionan de manera correcta.
Cuartoscuro
Por Siboney Flores
18 de julio, 2019
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En el país existen 195 estaciones de monitoreo de calidad del aire que están incorporadas al Sistema Nacional de Información de Calidad del Aire (SINAICA), un programa que busca que los ciudadanos conozcan en tiempo real la calidad del aire, sin embargo, hay 77 que tienen fallas para monitorear y presentar los niveles de contaminación. 

Rodolfo Iniestra, director de Investigación de Calidad del Aire y Contaminantes Climáticos del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), explicó a Animal Político, que “primero se requiere de redes de monitoreo que operen adecuadamente y después que cuenten con un índice de calidad del aire que facilite su comprensión”. 

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Para Iniestra, la dificultad de monitorear y reportar los niveles de contaminación es por la falta de recursos en las sedes y que no todas las ciudades del país cuentan con un índice de calidad del aire. 

Además, explicó que aunque el SINAICA reúne los datos a nivel nacional, la responsabilidad de monitorear la calidad del aire es de cada estado y que cada estación fue integrada porque las entidades lo solicitaron.

Datos del último reporte del SINAICA muestran que los únicos dos estados que no cuentan con una estación son Quintana Roo y Baja California Sur

Según la norma 156 de Semarnat, una región debe ser evaluada si se trata de zona metropolitana, tiene más de 500 mil habitantes, emite 20 mil toneladas de contaminantes al año, si es zona conurbada o un sitio con fuerte actividad industrial. 

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De las 195 estaciones del país, 32 estaciones no presentan de manera continua los resultados de los contaminantes; 23 cuentan con equipo de monitoreo pero nunca han presentado resultados y 22 ni siquiera cuentan con infraestructura para hacerlo. Esto indica que el 40 % de los sistemas de monitoreo en el país no funcionan de manera correcta

Al respecto, Iniestra explicó que el SINAICA no recibe los datos por problemas de internet o porque las estaciones sí realizan la evaluación pero no se tienen condiciones para enviarlas. Además, aseguró que no existe la obligación de evaluar continuamente los contaminantes, sino que es solo una recomendación. 

Sobre las 23 estaciones que tienen equipo de monitoreo pero no han enviado información, menciona que se debe a que estaban fuera de funcionamiento por falta de mantenimiento o internet. 

De acuerdo con el reporte anual, 44 equipos de monitoreo en todo el país iniciaron funciones entre 1986 y el 2000. Iniestra explica que eso no afecta pues “la vida de las estaciones depende del sistema de la máquina y de su mantenimiento”. 

Solo 26 días con buena calidad del aire en CDMX 

El Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA) publicó un comunicado en donde explica que en 2019, apenas 26 días han tenido una buena calidad del aire en el Valle de México según los límites de las Normas Oficiales Mexicanas. 

El OCCA menciona que si se tomaran en cuenta como límite las Guías de Calidad del Aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se tendría ningún día dentro de los límites para la protección de la salud. 

El observatorio coincide con el gobierno de la Ciudad de México y las autoridades de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) en que el Programa de Contingencias para el Valle de México es insuficiente y deben crearse acciones complementarias. 

Entre sus propuestas para mejorar la calidad del aire y la salud de los ciudadanos, se encuentra la modificación de normas para su homologación con estándares de la OMS y fortalecer las tecnologías y capacidades del monitoreo de calidad del aire. 

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Angelica Casas/BBC

Blaxicans: 'Soy negra y mexicano-estadounidense y a la gente le cuesta descifrarme'

Josslyn Carrasco Glenn es una joven mexicano-estadounidense que también se identifica como de raza negra. La joven compartió con BBC Mundo la experiencia de crecer en EE.UU., los prejuicios que ha enfrentado y el despertar de su identidad política en la era Trump.
Angelica Casas/BBC
18 de noviembre, 2019
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“¿Qué eres?”, es una de las preguntas que le hacen con más frecuencia a Josslyn Carrasco Glenn cuando alguien la conoce por primera vez.

Chicana, afrolatina y blaxican, son algunos de los términos con los que la joven de 21 años se identifica.

El último, blaxican, es utilizado con frecuencia en Los Ángeles e incluye a aquellos nacidos de uniones de padres o madres afroestadounidenses y padres o madres mexicanos.

Carrasco Glenn es hija de una pareja interracial. Su madre nació en Los Ángeles y su familia proviene de México, mientras que su padre, de raza negra, es estadounidense nacido en Belice, Centroamérica.

La joven de 21 años forma parte de un grupo creciente de personas multirraciales y multiétnicas que están desafiando normas de identidad social en el país norteamericano.

Uno de cada siete niños estadounidenses (14%) pertenecía a este grupo en 2015, casi el triple que en 1980, de acuerdo a un análisis de 2017 del Centro Pew, un instituto de investigación con sede en Washington.

Josslyn compartió la experiencia de crecer en la intersección de varias culturas y razas con BBC Mundo.

Este es su testimonio en primera persona, elaborado a partir de una entrevista.


Josslyn Glenn junto a su familia

Cortesia de Josslyn Glenn
Josslyn Carrasco Glenn creció en una familia multirracial y multiétnica. En la foto aparece cargada por su hermana mayor.

La gente me suele preguntar “qué soy” o a veces cuando me oyen hablando en español, me dicen “¡Oh! Pensé que eras india”.

Al preguntarme, parece que quisieran asociarme con “lo otro”. Les parezco “exótica”. No me considero particularmente exótica sino simplemente estadounidense.

A veces les respondo desafiante: Soy humana”. Pero para aquellos genuinamente interesados, me gusta brindar una respuesta que sea educativa.

Así que les explico que me identifico como afro-latina,blaxican y también chicana. Crecí con una madre nacida en Los Ángeles de abuelos mexicanos y con un padre de raza negra nacido en Belice.

También depende del contexto… a veces solo digo que soy latina si conozco a alguien proveniente de Latinoamérica, pero si estoy rodeada de afroestadounidenses, también digo que soy negra.

Cuando era niña, veía a mis padres y era bastante obvio que él tenía la piel significativamente más oscura que mi madre.

Pero para mí simplemente esa era mi familia y no tenía cuestionamientos sobre ella.

Josslyn Glenn junto a sus padres.

Cortesia de Josslyn Glenn
Josslyn Glenn junto a sus padres.

Mientras estudiaba la primaria, nos asignaron una tarea para la clase de historia sobre nuestra herencia.

Nos pidieron hacer tarjetas con la bandera que nos identificaba. Y ahí fue donde noté que todos parecían tener una sola bandera mientras que yo tenía más de una: las de México, Belice y Estados Unidos.

Más o menos a los 12 años empecé a tener más preguntas sobre la forma en que me veía y mi padre me decía: “Eres de todo menos asiática, pero eres de todos lados”. Y me parecía una respuesta muy bonita.

Además, cuando era más pequeña tenía la piel más clara y se fue oscureciendo con los años.

Pese a esto, no pasé por las mismas experiencias que algunos de mis amigos, cuyos padres les decían que no estuviesen mucho tiempo bajo el sol porque aparentemente estaba mal visto tener la piel oscura.

Crecí en un vecindario predominantemente Latinx, así que había muchos sitios que vendían comida típica de México, como tamales y churros con dulce.

Josslyn Glenn

Angelica Casas/BBC

En nuestra casa y durante el Día de Acción de Gracias mezclábamos tamales y puré de papas por igual.

Y en festividades como el Día de los Muertos o el 5 de mayo, no celebrábamos especialmente pero mi madre nos traía dulces y caramelos cuando volvía del trabajo para reconocer las fechas.

En mi comunidad hice amigos de origen latinoamericano y mi aspecto físico no fue tan cuestionado, lo que aprecio mucho.

No estaba realmente consciente de la política en cuanto a raza o de cómo me identificaba hasta los 17 años. Ahí fue que empecé a pensar en que era diferente de otras personas.

Todo ocurrió antes de la elección presidencial de 2016, la primera en la que pude votar.

Creo que el hecho de hacerlo me hizo pensar en la urgencia de declarar mi identidad racial y sobre todo, en entenderla mejor.

Provengo de dos de los grupos más marginados en este país y eso me da una visión única sobre cómo mis familiares de ambos lados son tratados con base en su aspecto físico, su estatus socioeconómico y hasta su cultura.

De alguna manera, esto me hace apreciar a mi familia todavía más.

Josslyn Glenn junto a su familia

Cortesia de Josslyn Glenn
Josslyn Glenn junto a sus hermanas y otros familiares.

Mi padre es un hombre negro y para el mundo aparentemente eso es atemorizante, aunque a mí no me lo parece.

Por otro lado, hay quienes han cuestionado que yo sea latina por el hecho de que no crecí hablando español, sino que decidí aprenderlo para conversar con familiares y otras personas.

Pero me han inspirado personas como la actriz estadounidense de padres puertorriqueños Gina Rodríguez, que ha expresado que no todas las latinas son iguales.

Y creo que tiene mucha razón. Yo crecí con una mezcla de culturas mexicana y estadounidense, pero me siento tan latina como cualquier otra persona.

En mi caso particular es interesante porque soy una mujer de color pero mi aspecto físico es ambiguo.

Y eso quiere decir que mi experiencia no es la misma que la de muchas mujeres afroestadounidenses y latinoamericanas.

Creo que soy solo un ejemplo de la diversidad que existe en Estados Unidos y del hecho de que ha habido muchas generaciones de inmigrantes a este país.

Siento un gran aprecio por mis culturas y ser mestiza significa tener dos fuertes herencias de sangre que me permiten navegar el mundo que vivo en el presente.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10158129017419665


*Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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https://www.youtube.com/watch?v=vFY6U5zH1-4&t=54s

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