Purgó una condena por quemar un metrobús, ahora Luis Fernando defiende su inocencia y acusa anomalías en su caso
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Eréndira Aquino

Purgó una condena por quemar un metrobús, ahora Luis Fernando defiende su inocencia y acusa anomalías en su caso

Luis Fernando Sotelo fue detenido y condenado por la quema de un metrobús y la estación Ciudad Universitaria en noviembre de 2014, en el marco de las protestas por la tercera Jornada de Acción Global por Ayotzinapa.
Eréndira Aquino
17 de julio, 2019
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Después de pasar 4 años, 8 meses y 7 días en prisión, Luis Fernando Sotelo, joven acusado de incendiar una unidad de metrobús y la estación de Ciudad Universitaria en noviembre de 2014, cumplió su condena y fue liberado.

En conferencia de prensa, Luis Fernando explicó que inicialmente fue condenado a 33 años y cinco meses de prisión y a pagar una reparación del daño por el metrobús y la estación incendiada por 8 millones 713 mil pesos, por los delitos de ataques a la paz pública, ataques a las vías de comunicación y daño a la propiedad agravado.

En una segunda instancia, y con el acompañamiento legal de la organización ‘Los Otros Abogadoz’, Sotelo Zambrano logró la reducción de su pena a 13 años con quince días, más la cantidad millonaria solicitada por las empresas propietarias de la unidad de transporte, de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones de la estación, así como de los torniquetes y las máquinas expendedoras de tarjetas por la reparación del daño.

Lee: “Infiltrados”, los que incendiaron el Metrobús: subsecretario de Gobernación

Finalmente, sus abogados recurrieron ante el Poder Judicial Federal, donde, a través de un juicio de amparo directo, lograron bajar su condena a 4 años, ocho meses y siete días.

Aunque cumplió con la condena- lo que anuló el pago de los más de ocho millones de pesos por la reparación del daño-, Luis Fernando asegura que fue injustamente encarcelado y que es inocente, y señala que existieron irregularidades en el proceso de las que las autoridades de la Ciudad de México se valieron para privarlo de su libertad.

Las irregularidades

La tarde del 5 de noviembre de 2014, en la que se realizaron diversas protestas en la Ciudad de México y otros puntos del país en el marco de la tercera Jornada de Acción Global por los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, Luis Fernando participó en una de las manifestaciones y posteriormente permaneció en las inmediaciones de Ciudad Universitaria.

De acuerdo con el joven, él se encontraba cerca del ‘Auditorio Che Guevara’, como se conoce al recinto ubicado a un costado de la Facultad de Filosofía y Letras, cuando fue detenido por policías capitalinos. Junto con él fue detenido Sergio Pérez Landeros, un estudiante del doctorado en Ciencias Bioquímicas de la UNAM, quien también fue acusado de participar en la quema del metrobús.

Metrobús incendiado el 5 de noviembre de 2014 en Ciudad Universitaria.

Metrobús incendiado el 5 de noviembre de 2014 en Ciudad Universitaria.

Ambos fueron informados por las autoridades que el conductor del metrobús incendiado los había reconocido como los causantes del incendio, aunque en una segunda declaración el chofer dijo que no podía asegurar que hubieran sido ellos los responsables del incidente, debido a que quienes quemaron la unidad llevaban el rostro cubierto.

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Dos días después de los hechos, el 7 de noviembre de 2014, Sergio Pérez fue liberado, debido a que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) entregó a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal videos en los que se observaba que el estudiante de doctorado se encontraba en clases a la hora del incendio.

En el caso de Luis Fernando, estudiante “irregular” –por deber materias- de la Preparatoria 6 de dicha universidad, quien se identifica como activista adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacaldona, la UNAM dijo a su defensa que no contaba con videos sobre sus movimientos dentro de Ciudad Universitaria, lugar donde fue detenido.

Además de la declaración del conductor del metrobús, la otra prueba utilizada por las autoridades capitalinas para comprobar la culpabilidad de Luis Fernando fue que encontraron un “fierro” en su mochila, mismo que, según el acusado y sus abogados, fue “sembrado” por los policías al momento de la detención.

Estando preso, Luis Fernando denunció que en múltiples ocasiones fue víctima de violencia física y psicológica por parte del personal penitenciario del Reclusorio Sur en la Ciudad de México, sitio donde estuvo recluido. Aunque, de acuerdo con el joven, las autoridades las agresiones jamás se investigaron.

Se negó amnistía a Luis Fernando

En la búsqueda de la liberación de Sotelo, Los otros Abogadoz recurrieron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para apelar la sentencia de los cuatro años y 8 meses. Su defensor ingresó el trámite para que aplicaran la Ley de Amnistía en su caso, pero dicha petición fue negada por un juez.

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Esto, a pesar de que la Ley de Amnistía, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en abril de 2018, contemplaba la liberación y extinción de las penas de quienes fueron procesados por ataques a la paz pública, ultrajes a la autoridad, rebelión, motín, ataque y sedición en la capital del país.

El motivo por el que le negaron beneficiarse de dicha norma fue porque, tal como establece la misma, no aplica para quienes son acusados por delitos patrimoniales relacionados con daños en bienes públicos o propiedad privada.

Entre diciembre de 2012 y el mismo mes de 2015 tuvieron lugar en la Ciudad de México 28 manifestaciones, en las que se llevaron a cabo 510 detenciones, las cuales, de acuerdo con la Asamblea Legislativa, “implicaron evidentes violaciones a derechos humanos” como uso indebido de la fuerza, obstaculización e injerencias arbitrarias.

Ahora que está libre, Luis Fernando dijo que no tiene certeza sobre lo que hará. Su único plan, de momento, es realizar los exámenes que necesita aprobar para obtener su certificado de preparatoria y sumarse a las campañas por la liberación de otros “presos políticos”, como él mismo se considera.

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SLS, el cohete más poderoso de la NASA con el que EU quiere volver a mandar humanos la Luna

La primera etapa del megacohete SLS, el más poderoso que la NASA haya construido, salió de la fábrica en Nueva Orleans y ahora se someterá a unas exhaustivas pruebas para preparar sus viajes a la Luna.
11 de enero, 2020
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El “megacohete” SLS, el más poderoso que la NASA ha construido hasta ahora, está un paso más cerca de salir al espacio por primera vez.

La primera parte del núcleo salió de la fábrica en Nueva Orleans para someterse a pruebas cruciales y prepararse para su lanzamiento.

El Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) es una parte crítica del programa Artemis de la agencia espacial estadounidense, cuyo objetivo es volver a llevar humanos a la Luna para 2024.

Este núcleo es la pieza central del nuevo cohete y se someterá a evaluaciones exhaustivas en el estado de Misisipi, en el sureste de Estados Unidos.

El miércoles, se montó en una barcaza que lo llevará a su destino.

El cohete, que será más alto que un edificio de 30 pisos, está siendo construido para la NASA por Boeing.

Jim Morhard, administrador adjunto de la NASA, asistió al despliegue del núcleo del cohete este miércoles en el centro de ensamblaje de Michoud, donde se construyó.

Núcleo del megacohete

NASA / Danny Nowlin
El núcleo del megacohete ayudará a impulsar la primera misión Artemis a la Luna.

Morhard dijo que representaba “un salto emocionante hacia adelante en el programa Artemis, ya que los equipos de la NASA siguen avanzando hacia la plataforma de lanzamiento”.

Pruebas

El programa, que se anunció en 2010, se ha visto afectado por demoras y sobrecostos.

Algunos en la comunidad espacial creen que sería mejor lanzar misiones al espacio profundo en cohetes comerciales. Pero los partidarios del programa dicen que la NASA necesita su propia capacidad de lanzamiento de carga pesada.

Después de salir del centro de ensamblaje Michoud, este miércoles, el núcleo se montó en la barcaza Pegasus de la NASA para viajar por agua al Centro Espacial Stennis, en Misisipi.

Núcleo del megacohete

NASA / Jared Lyons
El núcleo del cohete será transportado por agua desde la fábrica en Nueva Orleans.
Núcleo del SLS

NASA / Jared Lyons

La etapa de prueba en Stennis, llamada “Green Run”, implicará operar todos los sistemas del núcleo simultáneamente por primera vez.

Los cuatro poderosos motores RS-25 se activarán durante unos ocho minutos (o tal vez un poco menos) y serán acelerados en diferentes configuraciones. La NASA imitará los niveles de empuje necesarios durante el lanzamiento.

El núcleo del SLS contiene dos tanques propulsores: uno para almacenar oxígeno líquido y otro para hidrógeno líquido. Juntos, poseen una combinación de 2,7 millones de litros de propelente para los motores.

Proyecto anterior

El SLS fue diseñado para reutilizar la tecnología desarrollada originalmente para el programa de transbordadores espaciales de la NASA que operaron entre 1981 y 2011.

Centro de pruebas B-2

NASA
La zona de pruebas B-2 en el Centro Espacial Stennis de la NASA será usado para evaluar el núcleo del megacohete SLS.

Los propulsores RS-25 pertenecieron a otro orbitador y el núcleo del SLS se inspira en el tanque externo que almacenaba el propelente para los motores de los transbordadores (aunque con modificaciones significativas).

El cohete proporcionará la potencia necesaria para enviar a la nave espacial Orión, de la NASA, a la Luna.

Se espera que el lanzamiento inaugural del cohete (misión Artemis-1) ocurra en algún momento en 2021.

SLS

NASA
El SLS proveerá la potencia necesaria para enviar a la nave espacial Orión a la Luna.

En 2019, John Shannon, jefe del programa SLS de Boeing desde 2015, dijo: “Sospecho que una vez que el SLS esté listo, no habrá necesidad de otro vehículo de carga pesada en muchos años. Así que esta es una oportunidad única para toda una generación”.

El núcleo es el artefacto más grande que la NASA haya construido en la fábrica de Luisiana, contando al Saturno V del programa Apolo (desarrollado entre 1961 y 1972 y que llevó al hombre a pisar la Luna por primera vez en 1969).

Orión

Mientras tanto, la nave espacial Orión, para la primera misión de Artemis, ya está construida.

Nave espacial Orión

NASA
La nave espacial Orión, que llevará a la tripulación de la misión Artemis, está siendo probada en Ohio.

Actualmente está atravesando las pruebas finales en la estación de Plum Brook en Ohio, en el noreste de EE.UU.

Durante la misión Artemis-1, Orión volará alrededor de la Luna para probar el equipo en el espacio profundo. La nave espacial no llevará tripulación.

La primera misión tripulada será Artemis-2, que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna.

Artemis-3, programada para 2024, llevará a un hombre y una mujer al polo sur lunar.

Será la primera vez que Estados Unidos ponga a sus astronautas en la superficie lunar desde 1972.

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https://youtu.be/H8NO-TEa5QQ

https://youtu.be/-NSjnc3NL2k

https://youtu.be/24JaHawe-RM

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