El gran ganador en licitación de medicinas: Laboratorio ligado a distribuidor vetado por AMLO
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El gran ganador en licitación de medicinas: Laboratorio ligado a distribuidor vetado por AMLO

Uno de los tres distribuidores señalados por el presidente de acaparar contratos y fomentar prácticas monopólicas es filial de Pisa, empresa que se llevó el mayor monto adjudicado en la compra consolidada de fármacos.
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2 de julio, 2019
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En la licitación para la compra consolidada de medicamentos e insumos para la salud del segundo semestre de 2019, donde en el segmento de fármacos hubo 64% de partidas declaradas desiertas, (672 de 1, 049) y en la que 37% (393) no recibieron propuesta alguna, el gran ganador resultó ser el laboratorio nacional Pisa, del que es filial Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico (DIMESA), una de las tres empresas farmacéuticas señaladas por el presidente Andrés Manuel López Obrador de acaparar contratos y fomentar prácticas monopólicas en la administración anterior. 

“Como es sabido tres proveedores de medicinas y materiales de curación, las empresas: Grupo Fármacos Especializados, Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico (DIMESA) y MAYPO vendieron en 2018 al ISSSTE y al IMSS, 34 mil 280 millones de pesos, el 62.4% de todas las compras que llevaron a cabo dichas instituciones, sin incluir lo adquirido por la Secretaría de Salud y los gobiernos locales”, dijo López Obrador el pasado 9 de abril.

Pisa participó en la licitación para la compra consolidada de medicamentos y se quedó con un importe total de 888.3 millones de  pesos, al ganar 65 claves que acumulan un total de 75,433,313 piezas. 

No sólo eso. Tras el anuncio de que el gobierno federal no se encargaría de la distribución de los fármacos, como se había dicho antes, sino que habrá una licitación para esto, la Secretaria de Hacienda hizo llegar el 25 de junio pasado una invitación para participar en una junta informativa, con los detalles sobre el proyecto de distribución. 

“Pero no nos invitaron a todos, solo a unos pocos, no más de 10, entre ellos los tres vetados”, dijo a Animal Político José Luis García, presidente de la Asociación Mexicana para la Distribución Institucional de la Salud (Asmedis).

El concurso para la distribución de medicamentos está ahora en proceso. En tanto, la empresa de la que Dimesa es filial, Laboratorios Pisa, se quedó con el mayor monto adjudicado en la licitación de medicamentos.

La compañía que quedó en segundo lugar por importe, en el tema de medicamentos, fue Kedrion Mexicana, a quien se le adjudicó un monto de 311.4 millones de pesos. Mientras que en tercer lugar por monto se colocó Bioresearch de Mexico con 235.6 millones.

“Hicieron mucho escándalo sobre el monopolio en el mercado y los tres distribuidores dominantes y al final todo va a quedar casi igual, Pisa se queda con un gran número de claves y DIMESA va por la distribución”, aseguró uno de los participantes en la licitación de medicamentos, quien accedió a platicar con Animal Político pero con la condición de no publicar su nombre. 

Las compañías nacionales dominaron en esta licitación de medicamentos al quedarse en total con 290 claves, que suman un monto de 2 mil 918.7 millones de pesos. Esto se debe a que en esta licitación estaban en concurso solo genéricos. La licitación para los de patente, así como la de vacunas, todavía no se realiza. 

Cruce de acusaciones

En el caso de la compra consolidada, que finalizó el pasado viernes 28 de junio, hubo una serie de cuestionamientos y quejas de los participantes, después de un proceso de varios meses que inició en marzo, y que tuvo tres retrasos en la publicación de la convocatoria para la licitación y otros tantos en la junta de aclaraciones. 

Finalmente el gobierno federal sólo consiguió proveedor para el 38% de las partidas de medicamentos e insumos para la salud, que se ofertaron en la licitación de la compra consolidada del segundo semestre de 2019; el 62% restante se declaró desierto. 

Leer: Gobierno declara desierta 62% de la licitación para la compra de medicamentos

De un total de 1,069 fármacos, hubo ofertas de proveedores para 655, lo que quiere decir que para el 61.2% de los productos se consiguió quién las surta, para el 38.8% no; mientras que de material de curación, el total fue de 2,021, de las que 1,268 se quedaron sin adjudicar, es decir el 62.7%.

La noche en la que se dieron a conocer los resultados del proceso, la Secretaría de Hacienda difundió un comunicado en el que informó que en cuanto al material de curación el resultado era similar al de ejercicios anteriores. Sobre los fármacos, solo dijo que había opciones para cubrir la demanda.

Pero los registros, al menos de la licitación de 2018-2019, que se hizo todavía bajo la administración federal anterior y que organizó el IMSS, como lo había hecho desde hace seis años, revelan que hubo una participación baja en el nuevo proceso comparado con el anterior.

Animal Político revisó las actas de los fallos de las licitaciones de finales de 2018, y detectó que, en diciembre del año pasado, en el rubro de material de curación fueron 127 interesados para la licitación internacional y 133 para la nacional, lo que da un total de 260, el 49.9% de las 521 que se estaban requiriendo. En cambio en la licitación que concluyó este 28 de junio, el porcentaje de partidas que se quedaron vacías fue de 62.7%.

Aunque el peor resultado, en comparación con la licitación pasada, fue para la parte de medicamentos. A finales de 2018 solo se declararon 5 partidas desiertas en la nacional y 47 en la internacional, para un total de 52, de las 834 que se licitaron, lo que representa solo un 6.2%, contra el 61.2% de esta última licitación.

De acuerdo a datos proporcionados por la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), en esta licitación 393 claves no recibieron propuesta de ninguna empresa, es decir: a ningún proveedor le interesó hacer una oferta. 

Al resto de partidas, la autoridad las declaró desiertas, ya sea porque los interesados ofertaron un precio mayor al precio máximo de referencia fijado (lo más que el gobierno estaba dispuesto a pagar por un producto) o porque no ofrecían descuento alguno o por inconsistencias técnicas, legales o administrativas en las propuestas.

¿Fue un fracaso? 

Los resultados de la licitación han generado un fuego cruzado de acusaciones. Dirigentes de asociaciones del sector farmacéutico están señalando que fue un proceso fallido.

“El sector privado considera este resultado como un fracaso. Una colaboración más clara y abierta entre el gobierno y la industria farmacéutica hubiera rendido mejores resultados, sin el retraso, el desabasto y el desgaste provocado”, señaló Patrick Devlyn, presidente de la Comisión de Salud, del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

En tanto Juan de Villafranca, director de AMELAF, aseguró que “no son los resultados esperados. Lo normal en una licitación de este tipo es que haya menos de 10% de claves desiertas, lo más que había habido era 13%. Si hubo 62% no puedes decir que fue un éxito”.

Villafranca enumeró entre las causas de este resultado que los Precios Máximos de Referencia estaban muy bajos, pero también que muchas empresas no estaban preparadas para concursar, por el nivel de inventarios que se requiere tener disponible para abastecer a las instituciones participantes, pero también porque no entendían bien cómo presentar la información en Compranet, algo que antes hacían los distribuidores.

Devlyn dice que hubo cuatro razones para ese número tan alto de claves desiertas: los precios de referencia estaban muy bajos, falta de certeza sobre la fecha de la primera entrega y en los plazos de pago, y que ya estaban “ganadas” claves con el contrato de la compra consolidada de noviembre de 2018. 

El directivo se refiere a que en la licitación de finales del año pasado se habían adjudicado contratos para todo 2019, pero con la opción de surtir sólo un porcentaje de los mismos y después darlos por terminados o emitir nuevos pedidos. La administración de Andrés Manuel López Obrador había decidido lo primero argumentando que había concentración de mercado y corrupción en las asignaciones. 

De las partidas de fármacos, 262 claves tienen contrato vigente de la primera consolidada, con un avance de abastecimiento promedio de 39% al cierre de mayo, de acuerdo a datos de AMELAF. En tanto, 411 claves no habían sido requeridas en esa compra anterior. 

Las partidas desiertas más importantes por volumen requerido son Losartan (para la presión), que no tiene contrato vigente; Albenfazol suspensión, usado par la neurocisticercosis; electrolitos orales; Diclofenaco cápsulas (para el dolor) y Enalapril o Lisinorpril o Ramipril cápsulas, utilizados para tratar la presión arterial alta, estos cuatro con contratos vigentes de la consolidada de noviembre. 

Al respecto de los señalamientos de la industria, Hacienda y Salud afirmaron, en un comunicado conjunto, que los precios máximos de referencia se establecieron a partir de una investigación de mercado internacional, con la asesoría permanente de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), organismo de la ONU especializado en compras gubernamentales. 

También aseguraron que el proceso de licitación “resultó conforme a lo planeado”, pero que hubo “algunas” claves desiertas porque “como se ha mencionado anteriormente, hay resistencias naturales al nuevo modelo de compra del Gobierno de México. Por ello, esta licitación es un primer ejercicio para construir el nuevo modelo de compras consolidadas”.

Respecto a qué sucederá con las claves desiertas, Hacienda aseguró que “no representan un riesgo debido a que la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público prevé la posibilidad de llevar a cabo adjudicaciones directas de manera inmediata y, además, se cuenta con el contrato consolidado suscrito en la administración anterior, que concluye hasta el 31 de diciembre de 2019”.

Los directivos de la industria coinciden en que lo más viable ahora es justo que el gobierno reactive esos contratos o hacer una segunda ronda, para el caso de los estados, porque si decide adjudicar directo las claves que quedaron desiertas, eso es un proceso menos transparente que la licitación.

Lo importante, dicen, es ver para adelante. “Que esto sirva como un ejercicio para prepararnos muy bien para la de 2020, en la que la industria mexicana está deseosa en participar. No queremos que las compañías se abstengan y que al rato se esté importando y los laboratorios del país tengan que cerrar”, comentó de Villafranca. 

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#YoSoyAnimal

Coronavirus: "¿Por qué ha sido tan lento el esfuerzo por descubrir el origen del virus? No es por la ciencia, sino por política"

El escritor científico David Quammen publicó en 2012 un libro que advertía de la amenaza de un virus de origen animal que se esparciría entre los humanos. BBC Mundo habló con él
5 de enero, 2021
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La pandemia de coronavirus tomó por sorpresa a gran parte del mundo, pero no al escritor David Quammen (EE.UU.,1948).

Especialista en temas científicos relacionados con la ecología y la evolución, Quammen publicó en 2012 el libro “Derrame: las infecciones animales y la próxima pandemia humana” (“Spillover: Animal Infections and the Next Human Pandemic”).

Para escribirlo, se reunió con expertos en enfermedades infecciosas, quienes le advirtieron que los humanos enfrentaban la amenaza de una pandemia producida por un virus.

Su investigación mostró que ese nuevo virus posiblemente vendría de un murciélago, que sería quizás un coronavirus y que el contagio podría comenzar en uno de los mercados húmedos como los que hay en China.

Cuando surgió la pandemia de COVID-19 muchos consideraron a Quammen un visionario, pero él dice que lo único que hizo fue escuchar con atención a los expertos.

En entrevista con BBC Mundo, Quammen reflexiona los retos y aprendizajes que ha significado el coronavirus y da una mirada al inevitable riesgo de que volvamos a estar amenazados por un virus de origen animal.

Quammen es uno de los invitados a la edición digital del Hay Festival Cartagena 2021. Conversará en directo con el periodista Pablo Correa el 29 de enero a las 17h GMT.

"Derrame: las infecciones animales y la próxima pandemia humana"

W. W. Norton & Company
Quammen es autor de “Derrame: las infecciones animales y la próxima pandemia humana”.

A un año del comienzo de la pandemia, ¿cuál es su balance de lo que ha ocurrido?

Gran parte de lo que ha ocurrido ha sido muy predecible y parte ha sido impredecible.

Lo más predecible es el hecho de que un nuevo virus saliera de un animal salvaje, contagiara a los humanos y se propagara en una pandemia. De hecho, que sucediera en China también era predecible.

Lo que era impredecible es cuán poco preparados estarían los gobiernos del mundo para lidiar con la pandemia, en particular Estados Unidos, pero también otros países que han hecho un trabajo terrible al tratar de contenerla y proteger a su gente.

Esa es la parte que más me ha sorprendido y, creo, la más sorprendente y más frustrante para los científicos que trabajan en salud pública que fueron mis fuentes hace 10 años cuando estaba investigando para mi libro.

Así que tenemos la previsibilidad agravada por la sorpresa, y el resultado es una pandemia devastadora.

¿Por qué los gobiernos estaban tan mal preparados si sabíamos que algo así podría ocurrir? Uno pensaría que algo que causa tanto impacto para las vidas y la economía debería ser una prioridad.

Sí, es lo que uno pensaría.

Creo que la razón por la que los gobiernos no estaban preparados es que los líderes de los gobiernos fueron cínicos y se preocuparon por sus propias carreras. No creo que fueran ignorantes. No creo que hayan dejado de escuchar las advertencias que venían de los científicos y del personal de salud pública.

Creo que los escucharon, pero luego dijeron: “bueno, ¿puede decirme cuándo ocurrirá esta pandemia? ¿Va a suceder en los próximos dos años? ¿Va a suceder antes de las próximas elecciones? ¿Quieren que gaste US$20 mil millones para algo que puede que no ocurra de aquí a las próximas elecciones?”.

Son cálculos cínicos.

Hospital

Getty
Durante años, los expertos han advertido que el mundo se enfrenta al riesgo de una pandemia causada por un virus de origen animal.

Usted ha insistido en que la única manera de evitar una futura pandemia es que cambiemos nuestros hábitos de consumo. A lo largo de este año, ¿ha visto alguna señal de que algo puede estar cambiando en nuestro comportamiento como sociedad?

He visto algunas señales de cambio de comportamiento, es decir, se han enfermado y han muerto tantas personas que solo los más tercos y los más ignorantes podrían ignorarlo.

Mucha gente se ha dado cuenta de que la cooperación comunitaria y la preocupación por otras personas es parte de la solución, y eso se traduce en distanciamiento social, usar máscaras, hacer esas cosas básicas que ralentizan la transmisión del virus.

Muchas personas en todo el mundo están tomando esas medidas, en algunos casos porque los gobiernos lo han ordenado, pero en muchos otros porque la gente se da cuenta de que es importante.

Ese es un cambio que millones de personas han estado haciendo para protegerse no solo a sí mismas y a su familia, sino también a sus comunidades.

Infortunadamente, millones de personas están diciendo: “no creo en esto, no creo que sea real. Estoy ignorando la evidencia porque puedo encontrar mi propia realidad en internet. Y no voy a hacer nada por mi vecino. No voy a hacer nada por mi comunidad. Solo actuaré en mi nombre y en el de mi familia”.

Así que hay una gran disparidad. Existe una gran división en términos de si esto ha traído cambios en nuestro comportamiento.

"Otro virus vendrá a llamar a nuestra puerta, así que debemos estar preparados”. ", Source: David Quammen, Source description: Escritor científico, Image: David Quammen

Y luego está el asunto de nuestras perturbaciones al mundo natural, extrayendo recursos del mundo natural.

A medida que extraemos recursos, atraemos virus hacia nosotros, porque el mundo natural está lleno de virus.

Todos los animales salvajes, la gran diversidad de animales salvajes que viven en nuestros diversos ecosistemas son portadores de virus.

Y a medida que destruimos ecosistemas y extraemos madera, animales, minerales, trayendo esos recursos hacia nosotros, traemos nuevos virus hacia nosotros.

No veo mucha evidencia de que el alcance de nuestra disrupción esté cambiando.

El alcance de nuestra disrupción refleja el tamaño de nuestra población y la escala de nuestro consumo, y en este momento no veo ninguna medida seria para que eso cambie.

Pero tenemos que seguir, tenemos que seguir hablando, tenemos que seguir explicando. Tenemos que seguir instando a la gente. Aún es posible que de esto puedan surgir cambios importantes.

Personas con mascarillas

Getty
El uso de mascarillas ha sido una de las principales medidas para disminuir la propagación del coronavirus.

¿Es posible evitar una próxima pandemia o la pregunta es simplemente cuándo ocurrirá?

La pregunta no es si enfrentaremos una nueva amenaza de pandemia, la pregunta es cuándo.

Hay diferentes etapas en estos eventos.

Está el derrame (spillover), que es cuando un nuevo virus, un nuevo patógeno, pasa de su huésped no humano a su primer ser humano.

Si ese derrame se convierte en un brote, lo que significa que pasa de un humano a otro y enferma a una docena o dos docenas o tres docenas de personas, lo llamamos brote.

Si un brote se propaga por todo un país, lo llamamos epidemia. Si llega a los aeropuertos y se propaga por todo el mundo, lo llamamos pandemia.

Así que creo que es inevitable que haya más derrames, nuevos virus que salgan de animales salvajes y que lleguen a los humanos, y que haya más brotes, una docena, dos docenas, tal vez 100 personas afectadas en alguna parte remota del mundo.

Lo que podemos hacer es evitar que los brotes se conviertan en epidemias y evitar que las epidemias se conviertan en pandemias. Tenemos la ciencia. Tenemos las medidas de salud pública.

Si tenemos la voluntad política y la cooperación comunitaria y configuramos estructuras y sistemas para detectar derrames y detectar brotes tempranos y luego controlarlos, posiblemente podamos evitar que el próximo brote se convierta en una pandemia.

Entre esas medidas para evitar una pandemia, ¿Cuáles serían las prioritarias?

Primero que todo necesitamos apoyar la ciencia, necesitamos apoyar la investigación científica con dinero y necesitamos educar a nuestros hijos para que comprendan la ciencia y confíen en ella. Necesitamos trabajar para eliminar la negación de la ciencia.

En segundo lugar, medidas de salud pública. Crear sistemas de salud pública para que los brotes puedan ser controlados y eso significa no solo sistemas nacionales, sino sistemas coordinados internacionalmente, redes globales de vigilancia para nuevos virus que pasan a los humanos o para el descubrimiento de virus peligrosos antes de que pasen a los humanos.

Descubrimiento, vigilancia y respuesta para que cuando un nuevo virus pase a los seres humanos y provoque un brote, haya una respuesta que viaje por el mundo tan rápido como la electricidad.

Y que se activen medidas que involucren cooperación internacional para contener ese brote, para crear vacunas, terapias adecuadas, pruebas de diagnóstico rápido y para mover recursos adonde se necesiten.

Se requiere coordinación global y para eso necesitamos acuerdos globales, organizaciones globales en la transferencia global de información y otras formas de recursos.

Laboratorio

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Quammen llama la atención sobre la importnacia de apoyar la investigación cinetífica.

Con esta pandemia quedó demostrado que es posible desarrollar vacunas en cuestión de meses. ¿Cree que esto nos da más confianza para enfrentar futuras pandemias?

Los científicos y las compañías farmacéuticas han producido vacunas con una rapidez asombrosa y admirable.

Y mientras tanto, cuántos cientos de miles de personas han muerto en todo el mundo. Más de 300 mil solo en Estados Unidos. Eso es una cifra horrible. Es inaceptable.

No podemos felicitarnos por haber creado vacunas si al mismo tiempo hemos perdido cientos de miles de personas.

La lección es que podemos producir vacunas rápidamente, pero tenemos que hacerlo más rápido. Necesitamos tener plataformas de vacunas, es decir, estructuras generales de vacunas que se puedan adaptar rápidamente a un nuevo coronavirus o a un nuevo virus de algún otro tipo.

Tuvimos algo de eso en este caso y nos ayudó. Pero necesitamos más.

Todas estas son cosas que podríamos haber hecho antes y tenemos que hacer ahora.

Entonces, en lugar de sentirnos demasiado confiados, creo que simplemente deberíamos sentirnos seguros de que podemos responder, de que podemos controlar estas cosas y debemos hacerlo mejor la próxima vez.

vacuna

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El desarrollo de las vacunas brinda esperanza en la lucha contra la pandemia.

En todo caso, los expertos advierten que las vacunas ayudan a enfrentar el problema, pero por sí solas no son la solución definitiva…

Así es. Por ejemplo, ahora estamos comenzando a tener vacunas disponibles, pero debemos persuadir a la gente de todo el mundo para que se vacune.

En algunos países, incluido mi país, hay una gran fracción de la población que dice que no confía en la vacuna.

Pueden ser personas de color que en el pasado han sido mal atendidas y maltratadas por la investigación médica y desconfían del gobierno. Eso es comprensible. Pero tenemos que persuadirlos de que las vacunas son lo mejor para ellos.

O pueden ser personas del otro extremo del espectro político que simplemente desconfían de la ciencia en general y del gobierno en general porque tienen puntos de vista extremadamente conservadores.

Necesitamos persuadirlos a todos de que para la salud pública es necesario vacunar a un gran porcentaje de la población.

Si no vacunan a sus hijos y los envían a la escuela, pondrán en peligro a otros niños que quizás no hayan tenido la oportunidad de vacunarse.

¿Qué hemos aprendido sobre los virus en esta pandemia?

Hemos aprendido que los virus pueden ser muy sutiles, muy complejos.

Aún hay muchas cosas que no entendemos de este virus SARS-COV-2.

¿De dónde vino exactamente? ¿De qué animal salvaje vino? ¿Cómo se extendió a los humanos? ¿Quién fue el primer humano en contagiarse? ¿Cuáles fueron las circunstancias de la interacción? Esos son algunos misterios que están sin resolver en términos del origen del virus, del origen de la pandemia.

Aún estamos trabajando para entender cómo este virus podría estar cambiando. ¿Está evolucionando? Sabemos que está mutando porque los virus siempre mutan, pero, ¿está evolucionando o se está adaptando a una mejor transmisión? No lo sabemos con seguridad. Estamos estudiando eso.

¿Cómo se transmite? ¿Se transmite principalmente por una pequeña cantidad de personas que esparcen más virus y crean eventos de súper propagación? ¿Se transmite a través del aire que permanece en las habitaciones? ¿Hasta qué punto es transmisible en exteriores? ¿Hasta qué punto es transmisible por los niños? ¿Hasta qué punto es transmisible por personas que no presentan síntomas?

Estamos aprendiendo cuánto no sabemos sobre los virus y cuánto más necesitamos saber.

coronavirus

Getty
Los científicos aún tienen varias preguntas sin resolver acerca del coronavirus.

Un año después del inicio de la pandemia una misión de la OMS viajará a China para investigar cómo comenzó el brote. ¿Por qué es tan difícil saber con certeza el origen del virus?

Conozco a algunas de las personas en esa misión. Son científicos muy buenos y astutos.

Han estado interesados en estas preguntas desde el principio. ¿Por qué ha sido tan lento el esfuerzo por descubrir el origen del virus? La respuesta es que no es por la ciencia, sino por la política.

Los científicos quieren saber las respuestas. Los científicos chinos quieren saber las respuestas. Los científicos del resto del mundo quieren conocer las respuestas. La razón por la que no las sabemos hasta ahora es porque siempre es difícil saber dónde comenzó un evento como este. Pero también es más difícil si hay política de por medio.

Y no me refiero solo a la desconfianza política y la resistencia por parte de China. Me refiero a la política que ha exacerbado la cautela de China y su renuencia a permitir que los científicos extranjeros entren y hurguen.

Eso implica interacciones políticas no solo dentro de China, sino entre China y Estados Unidos. Sabemos que ha habido una relación muy negativa entre el gobierno Donald Trump y China que ciertamente no ha ayudado.

Entonces, la respuesta simple es la política y el miedo político, la resistencia política a abrir las fronteras y los laboratorios a científicos de otros países, muchos de los cuales tienen relaciones muy negativas con China.

Wuhan

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La ciudad china de Wuhan ha sido identificada como el lugar donde se originó el brote de coronavirus.

Usualmente nos referimos al virus como un enemigo de la humanidad al que debemos derrotar en una batalla. ¿Son los virus nuestros enemigos?

Los virus no nos desean el mal. Los virus de los animales no buscan a los humanos, no trepan a los humanos. Los virus caen sobre los humanos cuando interactuamos con los animales huéspedes en los que viven.

Entonces, una vez que un nuevo virus está en los humanos y está causando enfermedades y se está extendiendo por todo el mundo, se podría decir que es nuestro enemigo.

Pero los virus generalmente no son nuestros enemigos. Acabo de terminar una historia para la revista National Geographic sobre los orígenes evolutivos de todos los virus. Los virus han traído cosas buenas y malas a los humanos a lo largo de la historia evolutiva.

Han movido genes de una especie a otra, trayendo nuevas posibilidades.

El embarazo exitoso en humanos es imposible sin un gen que fue introducido en nuestro linaje por un retrovirus. Ese virus, que ahora es parte del genoma humano, crea una membrana entre la placenta y la madre que es necesaria para un embarazo humano exitoso.

Los virus nos han ayudado y nos han hecho daño. Y no es porque tengan algún tipo de voluntad para cometer el mal. Es solo porque es lo que hacen, replican y obedecen los imperativos darwinianos básicos: házte más numeroso, extiéndete a lo largo del espacio y el tiempo, evita tu extinción, eso es todo lo que los virus están tratando de hacer.

Solo buscan su propio éxito evolutivo, pero en algunos casos eso significa un gran sufrimiento para la población que lo hospeda, en este caso, los humanos.

virus

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El mundo debe preparare para la amenaza de otros virus en el futuro, dice Quammen.

A lo largo del año usted ha estado en contacto con varios experto que siguen de cerca la pandemia, ¿cuál es la principal preocupación de ellos?

He estado en contacto con cazadores de virus, biólogos evolutivos, virólogos evolutivos y están prestando mucha atención a este virus.

Uno de los principales mensajes que siguen transmitiendo es que tan pronto como tengamos el control de esta pandemia, tenemos que empezar a prepararnos para la próxima, porque habrá una próxima, no necesariamente una pandemia, sino una amenaza de pandemia.

Otro virus vendrá a llamar a nuestra puerta, así que debemos estar preparados.

Debemos sacar una lección de esto, porque este no es un evento único, esto es parte de un patrón que refleja las cosas que estamos haciendo y sucederá nuevamente.

Si sabemos que estos virus provienen de los animales, ¿la solución sería dejar de comer animales?

Hay varias partes de la solución, algunas personas dicen: “bueno, si dejamos de comer animales salvajes, ¿se solucionará el problema?”

No, pero sí ayudará.

Si dejamos de capturar animales salvajes y llevarlos vivos a los mercados de las ciudades y apilarlos en jaulas junto a otras formas de comida, pollos, cerdos y mariscos, si dejamos de hacerlo, eso ayudará.

Eso reducirá una forma de peligro de derrame del virus, pero esa no es la única forma de peligro.

No se trata solo de animales salvajes que se toman como alimento. Son todos los recursos que tomamos del mundo natural, incluido el mineral coltán, que es necesario para los teléfonos celulares, la electrónica, las computadoras.

Cualquiera de nosotros somos clientes de esas cosas, si tenemos un teléfono celular, entonces somos un cliente del coltán.

El coltán se extrae en solo unos pocos lugares, como el este de la República Democrática del Congo y áreas forestales ricamente diversas donde los mineros, hombres y mujeres que trabajan para nosotros necesitan proteínas, por lo que comen animales salvajes, así que ahí hay una parte de responsabilidad.

Deforestación

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La explotación de la naturaleza aumenta el riesgo del derrame de virus hacia los humanos.

¿Cuál es la mayor lección que debemos tener en cuanta para futuras amenazas de pandemia?

Creo que la lección más importante es que los seres humanos somos simplemente otra forma de vida animal. Somos una magnífica forma de animal. Tenemos cerebro. Tenemos imaginación. Contamos con comunicaciones sofisticadas.

Pero somos un animal y estamos relacionados con otros animales por descendencia evolutiva, y una de las características que compartimos con otros animales es la capacidad de albergar los mismos virus.

Compartimos sus enfermedades, somos parte de la naturaleza, no estamos separados de ella, no estamos por encima de ella.

Así que mientras consumimos la naturaleza, tenemos que pensar en limitar el tamaño de nuestra población y la escala de nuestro consumo para que no causemos tanta disrupción y nos pongamos en peligro de propagación de nuevos virus.

Necesitamos vivir cómodamente pero sin derrochar, consumiendo recursos a un ritmo más lento, a una escala más baja.

Podemos lograr eso, podemos hacerlo sin sufrir privaciones, los pobres de este planeta están consumiendo una parte muy pequeña de los recursos. Las personas adineradas consumen más de lo que les corresponde. Si todos consumieran una cantidad razonable, estaríamos causando menos disrupciones.

¿Cómo llegamos a eso? No lo sé. Eso es un problema político y filosófico para personas que son mucho más inteligentes que yo.

Pero ese es el objetivo. Eso es lo que necesitamos para avanzar hacia una vida más suave con este planeta, con una huella más pequeña en el mundo natural, más en equilibrio con el resto del mundo natural.

planta

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Quammen plantea que es necesario vivir en mayor equilibrio con la naturaleza.

¿Hay algo que lo haga sentir pesimista u optimista respecto a la próxima amenaza de pandemia?

Tiendo a ser pesimista por naturaleza, tiendo a pensar en las cosas malas que pueden pasar y que probablemente pasarán.

Mi estudio del tema me dice que habrá más derrames, habrá más virus peligrosos saliendo de animales no humanos y penetrando en humanos. Estoy convencido de que sucederá. Pero también creo en la esperanza.

Soy un pesimista que cree en la esperanza porque no creo que la esperanza sea una condición psicológica. Creo que la esperanza es un acto de voluntad y que estamos obligados a tener esperanza porque sin esperanza no hay acción.

Así que tengo muchas esperanzas de que cuando se produzcan nuevos brotes podamos controlarlos con nuestra ciencia, con nuestra salud pública, con nuestra imaginación, con nuestra cooperación. Si hacemos lo necesario, podemos controlar estos brotes para que no se conviertan en pandemias. Tengo esperanzas sobre eso. Y entonces supongo que, en ese sentido, soy optimista.


Este artículo es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombianadel 22 al 31 de enero de 2021.


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