Violencia sexual: Niñas tienen que convertirse en madres porque les niegan la interrupción del embarazo
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Violencia sexual: Niñas tienen que convertirse en madres porque les niegan la interrupción del embarazo

Durante 2018 se registraron en todo el país casos de 50 niñas de sólo 10 años de edad que dieron a luz.
Cuartoscuro Archivo
Por Rodrigo Soberanes
22 de julio, 2019
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En México, niñas de hasta 10 años de edad siguen teniendo hijos producto de violaciones, aún cuando las autoridades de Salud tienen el mandato de garantizarles el acceso a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE).

Según cifras del Subsistema de Información sobre Nacimientos (SINAC), durante 2018 se registraron en todo el país casos de 50 niñas de sólo 10 años de edad que dieron a luz, y un total de 10,298 de entre 11 y 14 años que también tuvieron que convertirse en mamás.

Esos casos, según expertas, prueban que las autoridades de Salud están fallando en aplicar la Norma 046 y la Ley General de Víctimas, que establecen que las víctimas de violencia sexual deben recibir la Interrupción Legal del Embarazo.

Leer >> Aborto legal en la CDMX: Más de 209 mil mujeres recurrieron a ese procedimiento en 12 años

De acuerdo con Rebeca Lorea, abogada del Grupo de Información en Reproducción Elegida (Gire), todos esos casos de niñas embarazadas deben considerarse violaciones, porque a esas edades no se puede afirmar que hubo consentimiento.

“Asumimos que son embarazos producto de violencia sexual. Entonces, una primera conclusión que podemos sacar de estos partos es que no se les dio acceso a estos derechos que están reconocidos”, explicó.

Durante este año se registró el caso de Jimena, una niña de 11 años que vive en Xalapa, Veracruz, que fue víctima de violación y quedó embarazada. Su madre denunció los hechos ante la Fiscalía General del Estado (FGE) el pasado 13 de junio.

Es un caso que ilustra las cifras reveladas por el SINAC, que depende de la Dirección General de Información en Salud, de la Secretaría de Salud federal.

De acuerdo con la organización Equifonía, que asumió la defensa legal de la niña, la Fiscalía veracruzana cumplió con girar oficios a la Secretaría de Salud solicitando el cumplimiento de la Norma, y la aplicación de la Interrupción Legal del Embarazo en un plazo de 24 horas.

Sin embargo, la Secretaría de Salud decidió no practicar la ILE porque el desarrollo del embarazo superaba los 90 días que establece el Código Penal de Veracruz. Jimena cursaba ya el segundo trimestre.

Araceli González, directora de esa organización, indicó que el hospital pudo haberse acogido al mismo Código Penal de Veracruz, y a la Ley General de Víctimas para aplicar la ILE por tratarse de un embarazo de alto riesgo, como se considera a cualquier embarazo de menores de 14 años.

“Consultamos con médicos expertos y había evidencia suficiente para establecer el riesgo de muerte para la niña. Y en el Código Penal el riesgo de muerte no tiene una temporalidad”, explicó González.

Leer: En México se abrieron más de 2 mil casos penales por aborto, desde 2015

Adriana Fuentes, abogada de Equifonía, contó que el hospital se sostuvo en que no podían aplicar la ILE, pero dejaron “la puerta abierta” para que buscaran atención en otro lugar. Es decir, reconocían el riesgo para la niña, pero en definitiva no podían asumir la atención que solicitaron ella, su madre, su representación legal y la Fiscalía.

“En lugar de hacer la canalización por la causal del riesgo de muerte, expresaron que no la podían atender, pero que atendiendo el principio de salud, sugerían que la familia la llevara a revaloración donde sí se permitiera, es decir, en la Ciudad de México”, afirmó la abogada.

Fue así como la madre de la niña desistió de buscar atención médica para la aplicación de la ILE, y decidió que continuara la gestación. “Ahora está continuando con su embarazo producto de un delito cometido en su contra”, lamentó Fuentes.

Equifonía espera que el Estado vigile que la niña tenga el mejor acceso a la salud posible para enfrentar lo que le queda de gestación, y el nacimiento del bebé. “Es más riesgoso llegar al parto que tener un aborto en las condiciones en las que ella estaba”, insistió Fuentes.

La Norma 046 garantiza el acceso a la ILE a las mujeres que las soliciten, y si ya tienen 12 años basta con que presenten un escrito solicitando el servicio. Pero esa norma también prevé la figura de “objetor de conciencia”, a la cual pueden acogerse los doctores que no quieran participar en una interrupción de embarazo. En el hospital donde fue llevada la niña atendida por Equifonía sólo hay un médico no objetor de conciencia, según González.

No obstante, la misma norma establece que “las instituciones públicas de atención médica deberán contar con médicos y enfermeras capacitados no objetores de conciencia” y especifica que si al momento de solicitar la atención “no se pudiera prestar el servicio de manera oportuna y adecuada, se deberá referir de inmediato a la usuaria a una unidad de salud que cuente con este tipo de personal y con infraestructura de atención con calidad”.

La abogada de GIRE considera que lo que ocurre en Veracruz está generalizado en el resto del país. Esa organización realiza monitoreos constantes a la aplicación de la Norma 046, y ha encontrado opacidad en las respuestas de las dependencias estatales.

“Preguntamos a todas las secretarías de salud cuántos abortos por violación en aplicación de la Nom 046 han aplicado, y muchas secretarías no nos contestan”, contó Rebeca Lorea.

En su informe de 2018 La pieza faltante, justicia reproductiva, GIRE documentó que hay dos obstáculos que enfrentan las mujeres para que el sistema de Salud les cumpla sus derechos: por un lado, el desconocimiento de las leyes vigentes, y por otro, los prejuicios del personal de salud.

De 2012 a septiembre de 2018, GIRE acompañó 38 casos en donde hubo negación de servicios de aborto seguro, de los cuales 26 eran de menores de edad que fueron violentadas sexualmente como Jimena.

Veracruz y el Estado de México son las entidades con más partos de niñas de 10 años en 2018, con seis casos cada uno. Después están Coahuila y Puebla, con cuatro.

Durante ese mismo periodo el Estado de México encabeza la lista de partos de niñas menores de 14 años con 1,053 casos, le siguen Veracruz con 802, Puebla con 708, Chiapas con 583, Guanajuato con 543 y Michoacán con 503.

De acuerdo con el informe de GIRE, las mujeres en México “no tienen las condiciones que les permitan decidir sobre su vida reproductiva”. El docuemnto advierte que esto sucede porque un elevado número de niñas y adolescentes “viven afectadas por un contexto grave de violencia sexual”, y a ello se suman las “fallas estructurales del sistema de salud”.

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Coronavirus: el lugar en América del Norte donde no ha habido casos de covid-19

Mientras los casos de coronavirus siguen aumentando en muchas partes del mundo, hay una región en Canadá que ha logrado permanecer libre del virus.
20 de octubre, 2020
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niños inuit

AFP via Getty Images
Dos niños inuit regresan de la escuela en Iqaluit.

Los casos de covid-19 están aumentando en muchas partes de Canadá, pero una región, Nunavut -un territorio del norte-, es un raro lugar en norteamérica que puede decir que sus comunidades están libres de coronavirus.

En marzo pasado, cuando las fronteras de todo el mundo se cerraban a medida que aumentaban las infecciones del coronavirus, los funcionarios de Nunavut decidieron que no tomarían riesgos.

Impusieron algunas de las regulaciones de viaje más estrictas en Canadá, prohibiendo la entrada a casi todos los no residentes.

Los residentes que regresan a su casa desde el sur primero tienen que pasar dos semanas, a expensas del gobierno de Nunavut, en “centros de aislamiento”: hoteles en las ciudades de Winnipeg, Yellowknife, Ottawa o Edmonton.

En todos los hoteles están apostados guardias de seguridad y hay enfermeras que controlan la salud de los que se aíslan.

Hasta la fecha, poco más de 7.000 residentes de Nunavut (los nunavummiut) han pasado un tiempo en estos centros como escala durante su regreso a casa.

Ha habido desafíos. Algunas personas que han sido descubiertas violando el aislamiento y se les han impuesto estadías más prolongadas.

Esto en parte ha contribuido a que haya una espera para ingresar a algunos de los centros.

También ha habido quejas sobre la comida disponible para los confinados.

Pero, a medida que las infecciones por coronavirus se propagan por todo Canadá, y con el número de casos en aumento nuevamente, el recuento oficial de casos en Nunavut sigue siendo cero.

madre inuit

Getty Images
Una madre inuit con su hija en la isla de Baffin, Nunavut.

La decisión “bastante drástica” de introducir estas medidas se tomó debido a la vulnerabilidad potencial de la población al covid-19 y los desafíos únicos de la región ártica, explica el director de salud pública de Nunavut, el doctor Michael Patterson.

Aproximadamente 36.000 personas viven en Nunavut, limitada por el Océano Ártico al norte y los Territorios del Noroeste al oeste, en 25 comunidades esparcidas en sus dos millones de kilómetros cuadrados.

Esto es aproximadamente tres veces el tamaño de Texas.

Distancias “alucinantes”

Las distancias son “alucinantes a veces”, admite el doctor Patterson.

Es probable que el aislamiento natural sea parte de la razón de la falta de casos: solo se puede llegar a esas comunidades en avión durante todo el año.

A fines de septiembre, hubo un brote vinculado a los trabajadores que volaron desde el sur a una mina de oro remota a 160 km del círculo polar ártico.

(Esos casos se cuentan actualmente como infecciones en las jurisdicciones de origen de los mineros, lo que mantiene el recuento oficial de casos del territorio en cero).

Ese brote no tiene “casi ninguna posibilidad” de propagarse en la comunidad porque no ha habido ningún viaje entre la mina y alguna de las comunidades durante meses, dice Patterson.

Inukshuk sobre Iqaluit

Getty Images
Es probable que el aislamiento natural de Nunavut sea parte de la razón de la falta de casos.

Pero si bien el aislamiento puede ayudar, también puede crear obstáculos.

La mayoría de las comunidades no tienen la capacidad de realizar pruebas de covid-19 a nivel local, por lo que las pruebas deben recibirse y enviarse en avión.

Los resultados de las pruebas pueden tardar una semana, lo que significa que “estás realmente muy atrasado en el tiempo que te toma identificar y responder”, dice Patterson.

Se están realizando esfuerzos para aumentar la capacidad de prueba y los tiempos de respuesta para obtener resultados en el territorio.

También los recursos médicos son limitados en el norte.

El Hospital General Qikiqtani en Iqaluit, la capital, cuenta con 35 camas de cuidados intensivos y puede atender a unos 20 pacientes con covid-19, estima el doctor Patterson.

En el caso de un brote, “entre las personas que necesiten tratamiento, o necesiten ingreso, muchas de ellas terminarán teniendo que ir al sur y eso supondrá otra carga para nuestro sistema de salud”.

Riesgo de infecciones

Muchas comunidades inuit, en Nunavut y en otros lugares, corren potencialmente un riesgo mucho mayor.

Hay algunos factores en juego, incluidas las condiciones de vivienda inadecuadas e inseguras y las altas tasas de hacinamiento, una realidad demasiado común en el territorio.

La alta prevalencia de tuberculosis es otra preocupación.

Los inuit, que representan más del 80% de la población del territorio, son en general un grupo de alto riesgo para las infecciones respiratorias, incluida la tuberculosis, dice el Inuit Tapiriit Kanatami, un grupo nacional de defensa de los inuit.

niños inuit

Getty Images
Muchas comunidades inuit, en Nunavut y en otros lugares, corren potencialmente un riesgo mucho mayor de infecciones.

Los inuit tienen casi 300 veces más probabilidades de contraer tuberculosis que los canadienses no indígenas.

Debido a una experiencia familiar con esta enfermedad respiratoria, Ian Kanayuk pudo ver los peligros potenciales de covid-19.

El estudiante de 20 años y su madre contrajeron tuberculosis hace unos años. Él pasó nueve meses tomando medicamentos, su madre tuvo una larga estadía en el hospital.

Ambos están bien ahora, pero “fue realmente serio”, dice el joven.

Por ello está a favor de las medidas de distanciamiento social, los límites a las reuniones y las reglas sobre las mascarillas que se han impuesto en todo el territorio, a pesar de la falta de casos.

El doctor Patterson asegura que las medidas todavía son necesarias porque “aunque los centros de aislamiento están ahí, éstos no son perfectos”.

También hay algunas exenciones al aislamiento obligatorio fuera del territorio, por ejemplo, para ciertos trabajadores críticos.

Pero incluso sin casos comunitarios, la pandemia ha afectado al territorio de manera similar a como ha afectado a las personas que viven en todo Canadá.

Kanayuk, al igual que muchos estudiantes universitarios en otras partes del mundo, está decepcionado de tener que estudiar de forma remota desde su casa en Iqaluit, y no en Ottawa, la capital nacional, donde planeaba asistir en persona al Nunavut Sivuniksavut, un programa para jóvenes inuit de todo el país.

“Es descorazonador no poder ir”, dice.

Iqaluit, Canada.

Getty Images
Más de 80% de los residentes de Nunavut son inuit.

También está el desafío adicional de que las lentas velocidades de internet en el territorio afectan el aprendizaje remoto.

La pandemia también ha saturado a un sistema de correo que estaba bajo presión, lo que ha provocado frustraciones por las largas colas para recoger paquetes.

La oficina de correos de Iqaluit ya era una de las más concurridas de Canadá, ya que muchos residentes dependen de la entrega gratuita de Amazon a la ciudad ártica.

Esa oficina de correos ha experimentado durante la pandemia un aumento en el número de paquetes “más allá de lo que podríamos haber anticipado”, indicó Correos de Canadá en un comunicado.

Desde que las estrictas medidas entraron en vigor en Nunavut en marzo, ha habido cierta relajación de las regulaciones.

Con algunas condiciones, los residentes de Nunavut ahora pueden viajar a los Territorios del Noroeste y regresar sin aislarse, al igual que las personas que van a Churchill, Manitoba, para recibir tratamiento médico.

Pero tal como explica el doctor Patterson, es necesario que existan medidas para limitar el contagio cuando el virus llegue a Nunavut, ya que no cree que éste permanezca libre de covid-19 para siempre.

“No, indefinidamente no,” dice. “No habría apostado a que se quedaría así por tanto tiempo”.

Toronto

Getty Images
Algunas regiones en Canadá han impuesto restricciones en las actividades en interiores.

¿Qué ocurre en el resto de Canadá?

Canadá, en general, logró detener la ola del brote durante los meses de verano mediante confinamientos completos en primavera, hasta una reapertura durante el verano.

A fines de la semana pasada se habían registrado 191.732 casos en todo el país y 9.699 muertes.

Pero con la llegada de un clima más frío, las infecciones han aumentado considerablemente en muchas partes del país, impulsadas por las provincias altamente pobladas de Quebec y Ontario.

El número promedio de personas internadas en hospitales cada día también está aumentando en los lugares con más casos, y los funcionarios de salud advirtieron que si hay un gran aumento el sistema de salud podría potencialmente quedar abrumado.

Además, las infecciones han comenzado a resurgir en los asilos y otros centros de cuidado.

Partes de Ontario y Quebec han establecido algunas medidas de confinamiento mientras intentan controlar las infecciones, con suspensiones de eventos como cenas en interiores y cierres de gimnasios en los lugares con más casos, como Montreal y Toronto.

Otras partes de Canadá lo están haciendo mejor.

Las provincias atlánticas -las cuatro provincias al este de Quebec-, han podido limitar la propagación de infecciones y han implementado “burbujas de viajes”, con libre movimiento para los residentes y estrictas órdenes de aislamiento de 14 días para los viajeros externos.

El país todavía está rezagado en la capacidad de realizar pruebas y, a medida que los niños regresaban a la escuela, en algunas áreas se han experimentado largas colas y cambios lentos para obtener resultados.

Aproximadamente 77.000 canadienses se someten a pruebas diarias, pero el objetivo es poder realizar más pruebas.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

MAPA: Alcance global del coronavirus

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