Gobiernos estatales pagaron a médicos 'fantasma' y a un cirujano sin título
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Cuartoscuro Archivo

Gobiernos estatales pagaron a médicos 'fantasma' y a un cirujano sin título

La ASF, en su revisión a la Cuenta Pública 2018, encontró casos de personal médico en el papel que no fue localizado en su centro de trabajo.
Cuartoscuro Archivo
1 de julio, 2019
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Diez gobiernos estatales gastaron casi 140 millones de pesos, recursos federales, en personal médico que no fue localizado en su centro de trabajo y de los que no hay constancia de que existan; también en el pago de nóminas de personal sanitario que no acreditó el perfil académico, ni la especialidad por el cual fue contratado.

Así lo documentó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su informe sobre la Cuenta Pública 2018.

Leer: Estados malgastan casi 5 mil mdp que debieron invertir en ciudadanos sin acceso a servicios de salud

La ASF señaló múltiples irregularidades en la forma en cómo los gobiernos estatales y municipales gastaron dinero proveniente del Fondo de Aportación para los Servicios de Salud (FASSA). Es un Fondo para ayudar a las entidades a atender a la población vulnerable, con falta de acceso a un empleo formal y a servicios de salud públicos.

De acuerdo con el informe, los estados de Baja California, Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Tabasco, y Zacatecas, gastaron 80 millones 281 mil pesos del Fondo federal en pagar la nómina de personal médico que los auditores no localizaron en sus centros de trabajo.

De esos estados, la Ciudad de México es la que encabeza esta irregularidad, con un probable daño al erario de 48 millones 480 mil pesos.

En el caso de la capital mexicana, la auditoría de cumplimiento 669-DS-GF detalla que se analizó una muestra de 15 centros de salud, y 2 mil 168 trabajadores reportados en las nóminas.

De esos empleados, los auditores detectaron que 146 no fueron encontrados en sus centros de trabajo, ni se acreditó su existencia, a pesar de que cobraron 29 millones 800 mil pesos.

En otros 17 casos, la Auditoría señaló que aunque cobraron 2 millones 964 mil pesos en 2018, los funcionarios ya no trabajaban en los centros de salud desde años atrás.

Además, de los 15 centros de salud capitalinos investigados en 2018, dos no proporcionaron la información a la Auditoría para validar si 167 trabajadores que cobraron 15 millones 715 mil pesos son, efectivamente, empleados de salud en activo.

Tabasco también gastó 11 millones 788 mil pesos en pagar la nómina de empleados no localizados; y Chiapas otros 10 millones 472 mil pesos.

Sin la preparación requerida

Estado de México, Tlaxcala, Jalisco, Oaxaca y Quintana Roo gastaron 59 millones 637 mil pesos en pagarle a personal médico y sanitario que no acreditó el perfil académico para el puesto que estaba desempeñando, al momento en que se hizo la revisión.

En el caso de Oaxaca, la Auditoría revisó para su informe una muestra de 150 servidores públicos del sector salud, de los cuales 21 no acreditaron el perfil del puesto bajo el cual cobraron en 2018 un total de 8 millones 933 mil pesos.

Entre esos funcionarios, hay dos casos particularmente graves: uno, el de un servidor público que no acreditó el título de médico cirujano, a pesar de laborar y cobrar como tal, y otro, el de una enfermera que tampoco contaba con el título exigido.

Leer: ¿Qué opina la gente de los servicios del IMSS? Más del 60% dice que el abasto de medicamentos es “muy malo”

En el Estado de México, la Auditoría también detectó que el gobierno estatal pagó 12 millones de pesos a 30 funcionarios de salud que no tenían “la preparación académica requerida”, para ocupar los puestos de trabajo que tenían.

Irregularidades por casi 5 mil millones

La Auditoría también señaló que los 32 gobiernos estatales cometieron irregularidades en el gasto de 4 mil 932 millones de pesos, provenientes del Fondo de Aportación para los Servicios de Salud.

La principal irregularidad en el gasto del Fondo fue que los estados invirtieron 2 mil 155 millones de pesos, sin que aportaran la documentación que comprobara en qué se gastaron el dinero y cómo.

La segunda irregularidad por mayor monto fue que mil 092 millones del Fondo se transfirieron a cuentas bancarias en los estados que eran para programas distintos al de salud, por lo que “no se asegura su destino en los objetivos del fondo”.

Y otros mil 074 millones del Fondo no fueron gastados por las entidades federativas, pero tampoco fueron regresados a las arcas del Estado, por lo que se desconoce el destino del dinero.

Las entidades federativas a las que la Auditoría hizo más observaciones por irregularidades en el gasto del Fondo para servicios de salud son Oaxaca, con observaciones por mil 446 millones de pesos, y Chiapas, con mil 068 millones.

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Paolo Miranda

El enfermero italiano toma fotografías de la crisis por el COVID-19 en un hospital

Paolo Miranda es enfermero en un hospital en Italia. Sus imágenes cuentan la historia de los trabajadores de la salud que están al frente en la lucha para salvar vidas.
Paolo Miranda
20 de marzo, 2020
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“Todos nos llaman héroes, pero no me siento como uno”.

Paolo Miranda es enfermero de cuidados intensivos en el único hospital de Cremona, una pequeña ciudad de la región italiana de Lombardía que está en el corazón del brote del nuevo coronavirus.

Allí, hasta el 19 de marzo había más de 2,000 personas contagiadas del virus y unas 200 habían muerto.

Al igual que muchos de sus colegas, Miranda ha estado trabajando largos turnos de 12 horas durante el último mes.

“Somos profesionales, pero nos estamos agotando. En este momento, sentimos que estamos en las trincheras, y todos tenemos miedo”.

Un enfermero frente a una pantalla.

PAOLO MIRANDA

A Paolo le encanta tomar fotos y decidió documentar la sombría situación dentro de la unidad de cuidados intensivos donde trabaja.

“No quiero olvidar lo que está pasando. Esto se convertirá en historia y para mí las imágenes son más poderosas que las palabras”.

En sus fotos, Paolo quiere mostrar la fuerza de sus colegas, pero también su fragilidad.

“El otro día, de la nada, una de mis compañeras comenzó a gritar y saltar de un lado a otro del pasillo”, relata.

“Le habían hecho una prueba de y acababa de enterarse de que no tenía el virus. Normalmente es muy tranquila, pero estaba aterrorizada y no podía contener su alivio. Es humana”.

Una trabajadora de la salud usa máscara de protección. A

PAOLO MIRANDA
Hay más de 35.000 casos confirmados de coronavirus en Italia.

Es un momento de prueba para el joven enfermero y su equipo. Pero están comprometidos y se ayudan mutuamente.

“A veces, algunos de nosotros nos derrumbamos: sentimos desesperación, lloramos porque nos sentimos impotentes cuando nuestros pacientes no están mejorando”, cuenta.

Cuando eso pasa, el resto del equipo intenta hacer que su compañero se sienta mejor.

“Decimos alguna una broma, lo hacemos sonreír e incluso reír. De lo contrario, nos volveríamos locos”, dice.

Un miembro del hospital consuela a un compañero.

PAOLO MIRANDA
El desgaste emocional puede ser muy duro muchas veces.

Italia superó ya a China en número de muertos con de 3.400.

Con más de 41.000 casos confirmados, los médicos y enfermeros del país, particularmente en las ciudades más afectadas del norte, están luchando para seguir adelante día a día.

En los nueve años que lleva ejerciendo de enfermero, Paolo vio morir a muchas personas, ya está acostumbrado.

Pero lo que lo golpeó durante esta pandemia es ver a tanta gente morir sola.

“Cuando los pacientes mueren en cuidados intensivos, normalmente están rodeados de su familia. Hay dignidad en su muerte. Y estamos allí para apoyarlos, es parte de lo que hacemos”.

Por lo general, los familiares y amigos pueden visitar y reunirse junto a la cama de los enfermos.

Pero durante el último mes, eso está prohibido, para evitar el contagio. Ni siquiera pueden entrar al hospital.

“Tratamos a todas estas personas con el virus como si básicamente fueran abandonados”, describe.

“Morir solo es algo muy feo, no se lo deseo a nadie”.

Dos enfermeras hablan en el hospital.

PAOLO MIRANDA
El norte de Italia, donde se encuentra este hospital, tiene una gran cantidad de personas mayores, que son más vulnerables al virus.

Un hospital abrumado

El hospital de Cremona se ha transformado en un “hospital de coronavirus”.

Ahora solo tratan a pacientes con el virus, alrededor de 600, y todas las demás operaciones médicas fueron suspendidas.

Siguen llegando nuevos pacientes, pero se han quedado sin camas en la unidad de cuidados intensivos.

“Hemos estado instalando camas en cualquier lugar que podemos, en todos los rincones. Está tan desbordado de gente”.

Están construyendo un hospital de campaña fuera de la entrada principal, que proporcionará 60 camas adicionales para cuidados intensivos. Pero no es suficiente.

Hospital staff put on protective clothing

PAOLO MIRANDA
Paolo capturó el momento en el que sus colegas se preparan para tratar a los pacientes con coronavirus.

Luz al final del túnel

Entonces, ¿cómo se las arregla Paolo para enfrentar en esta situación?

Él dice que el amor que la gente le está demostrando a los enfermeros en todo el país los mantiene activos.

Muchos fueron aclamados como héroes.

El equipo de este hospital en Cremona recibió decenas de regalos.

“Cada día que entramos en el trabajo encontramos algo nuevo”, cuenta Paolo.

“Pizzas, dulces, pasteles, bebidas… el otro día recibimos mil cápsulas de café con máquina de café espresso. Digamos que mantenemos el ánimo con carbohidratos”, bromea.

Los regalos le dan a Paolo algo de consuelo, pero nunca puede desconectarse por completo del hospital.

Dos enfermeros se abrazan.

PAOLO MIRANDA
Los enfermeros se cuidan unos a otros.
Una enfermera descansa en una silla.

PAOLO MIRANDA
Un breve descanso durante un turno de 12 horas ayuda a recuperar la fuerza.

Estoy destrozado cuando regreso a casa al final de mi turno. Me voy a dormir y me despierto varias veces durante la noche. A la mayoría de mis colegas les pasa lo mismo”.

Lo único que lo mantiene activo es la adrenalina.

Pero esta situación está empezando a pasar factura y Paolo se siente cada día más cansado.

“No veo la luz al final del túnel por ahora. No sé qué pasará, solo espero que esto termine”.

Foto grupal de miembros del hospital.

PAOLO MIRANDA
Los miembros del hospital tratan de mantener el espíritu en medio del brote del coronavirus.
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BBC

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