Desapariciones, secuestros, extorsión: lo que hay detrás del ataque al bar en Coatzacoalcos
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Desapariciones, secuestros, extorsión: lo que hay detrás del ataque al bar en Coatzacoalcos

En apenas mes y medio se registraron al menos cinco ataques e incendios en establecimientos en Coatzacoalcos; el del bar Caballo Blanco dejó al menos 28 muertos, la mayoría por asfixia.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel y Arturo Daen
29 de agosto, 2019
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“No podían salir, la gente estaba desesperada intentando abrir la puerta de emergencia, pero no podían. Y algunos ya se estaban asfixiando”.

Es el relato de Daniel “V”, vigilante del centro nocturno El Caballo Blanco, ubicado en Coatzacoalcos, Veracruz, ciudad que fue el escenario de una nueva masacre en México, cuando la noche del martes al menos 28 personas murieron, 11 de ellas mujeres, y otras 8 personas sufrieron heridas graves. 

Se trató de un multihomicidio ejecutado por al menos cuatro sujetos armados, y en el que las víctimas fueron encerradas en el local, mientras se le prendía fuego al establecimiento usando gasolina.

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Es el ataque de este tipo con el mayor saldo de vidas perdidas de las últimas dos décadas, solo superado por el incendio del Casino Royale, en 2011, que dejó 52 muertos.

Este hecho se dio mientras México padece un 2019 con índices de violencia homicida nunca antes registrados. En el caso específico de Coatzacoalcos, ciudad que alberga uno de los puertos más importantes del país, se han duplicado los robos con violencia a negocios, respecto al año pasado, y en apenas mes y medio se registraron al menos cuatro ataques e incendios, en lugares localizados a unas calles del bar El Caballo Blanco.

¿Cómo fue el incendio? ¿Quiénes serían los responsables y cuáles las causas? ¿Quiénes eran las personas que murieron? ¿Qué relación podría tener este caso con la desaparición de dos jóvenes, presuntamente a manos de policías?

A continuación Animal Político aborda estos puntos clave, a partir de los primeros datos y declaraciones recabadas por autoridades, en un caso que en un inicio solo era investigado por la Fiscalía de Veracruz, aunque después la Fiscalía General atrajo la investigación, movilizando a sus agentes y peritos.

¿Cómo fue el incendio?

Los hechos ocurrieron en el establecimiento denominado El Caballo Blanco, un centro nocturno ubicado en el número 1408 de la calle Roman Marín, en la colonia Palma Sola, la cual se encuentra ubicada en la zona nororiente de la ciudad.

A unos cuantos pasos de donde ocurrió el ataque en el bar hay una clínica del IMSS. Y a solo cinco cuadras hacia el sur se encuentra una base de la Policía Naval. Según una fuente consultada, que vive en la zona, en el perímetro donde ocurrió el hecho violento siempre hay una afluencia importante de personas, incluyendo a trabajadores de Pemex, que ahí abordan y descienden de transportes. 

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De acuerdo con la narración recabada por agentes ministeriales y hecha por Daniel, uno de los guardias cuya identidad completa se omite, el ataque inició faltando unos 10 minutos para las 10 de la noche del martes 27 de agosto, es decir, dos horas después de que el sitio había abierto sus puertas.

Daniel relata que cuando se disponía a salir un momento de su puesto cerca de la entrada, para ir a cenar junto con su esposa (trabajadora también del local), se percató por el espejo de seguridad de la puerta de un forcejeo, y fue a ver qué ocurría. 

“Salgo y veo que unos tipos tenían a mi compañero sometido en el suelo. A mí me apuntaron con una pistola tipo escuadra desde fuera, me empujaron por la puerta corrediza hacia el suelo cayendo yo adentro. Me dijeron que así me quedara y no me moviera”, explicó el testigo.

Después de eso, continuó, los agresores dispararon en cuatro o cinco ocasiones, para que las personas que se encontraban adentro se tiraran al suelo.

Aunque él estaba en el piso pudo apreciar cómo los atacantes comenzaron a vaciar una especie de garrafa con gasolina en el área de la barra. 

Transcurrió aproximadamente un minuto, en el que no escuchó que sucediera algo. Pero luego hubo tres detonaciones, y el sonido de un “flamazo”.

Aunque seguían boca abajo y no sabían si los agresores se habían ido ya, todos comenzaron a levantarse por el calor que sintieron.

Daniel buscó a su esposa y, como conocía al lugar, se dirigió directamente a la puerta de emergencia, mientras la mayor parte de los clientes intentaban irse inútilmente por la puerta principal.

El humo rápidamente se volvió intenso.

“No podían salir, la gente estaba desesperada intentando abrir la puerta de emergencia, pero no podía. Y algunos ya se estaban asfixiando por el humo. Nosotros llegamos a empujar y sí pudimos abrirla y escapar”, señaló a los agentes.

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Cuestionado por la autoridad sobre si podía identificar a los agresores, dijo que por lo rápido que ocurrió todo no, o al menos no de momento. Pero sí relató que vestían ropa oscura y todos estaban armados, uno de ellos al parecer con un rifle.

Daniel precisó que aunque él y su compañero eran responsables de la seguridad en el bar, no contaban con armas de fuego.

De acuerdo con la Fiscalía del Estado, esta narración corresponde en varios de los detalles centrales con la de otros testigos. Sin embargo, señalaron que serán los peritajes en criminalística y explosivos los que determinen con precisión cómo es que el incendio fue provocado, en qué punto inició y como se propagó.

Así lucía el bar en 2017. Imagen de Google Maps

¿Quiénes son las víctimas?

El saldo de personas fallecidas hasta el momento es de 29 en total, de los cuales 12 son mujeres y 17 hombres.

Si bien varios de los cuerpos presentaban quemaduras hasta en 90% de la piel, las necropsias han concluido en la mayoría de los casos que murieron antes por asfixia, al inhalar el humo provocado por el fuego en un espacio estrecho y cerrado. 

Los peritajes de identificación de las victimas continuaban hasta la noche del miércoles, en los servicios forenses, pero ya se había logrado identificar a 27 de las víctimas, entre las que se encuentran dos ciudadanos filipinos.

Los mexicanos fallecidos son: Antonio de Jesús Pola Sandate, Israel Morales Lopez, María del Carmen Segovia Padua, Marco Antonio López Garcia, Xóchitl Nayeli Irineo Gomez , Ulises Ramos Jimenez, Osuky Rodríguez Pacheco, Felipe Daniel Cortés Avalos, Pedro Cruz Vázquez, Oscar Pérez Soto, Habib Ojeda Sierra.

También Pedro Ricardo García López, Francisco Alfonso Carrión Solís, Erick Hernández Enríquez, Maria Jose Pulido de la Cruz, Rocío González Ramos, Sugeidi Vázquez Loreto, Víctor Osmar Pinzón  Contreras, Suleyma Hernández Sánchez, Israel Zacarias Robles, Iván Gómez e Israel Vázquez.

Los dos ciudadanos de nacionalidad filipina que también fallecieron son: Natanhiel Alidan Apolot y Brayan Varron Garciano.

De igual forma se tenía identificados a los heridos, la mayoría de ellos en condición grave. Sus nombres se omiten por seguridad, pero se encontraban internados en tres centros hospitalarios distintos.

Las autoridades señalaron que, en el caso de las mujeres que murieron, se trata en su totalidad de empleadas del lugar, principalmente bailarinas, meseras y cajeras.

Lee más: “Entraron armados y con bidones de gasolina”: lo que se sabe del ataque contra un bar en Coatzacoalcos

En el caso de los hombres, la mayor parte son clientes del local (entre ellos los dos filipinos), pero también hay algunos empleados.

Los posibles móviles

Ni la Fiscalía estatal ni la Fiscalía General de la República (FGR) tenían hasta la noche del miércoles alguna hipótesis confirmada sobre el motivo del ataque, sin embargo comenzaron a mencionarse versiones como el posible vínculo de este caso con una desaparición en la que podrían estar implicados policías locales.

Una de las hipótesis es que el caso esté relacionado con una venganza o ajuste de cuentas relacionado con la venta de drogas en el bar, o con un intento de comercializarlas en ella, y la resistencia de los dueños o de alguna banda rival.

También se maneja la posibilidad de un cobro de extorsión al local que no hubiera sido cubierto, y que por lo tanto hubo represalias. 

La Fiscalía estatal investiga la relación del ataque a El Caballo Blanco con la desaparición de dos jóvenes reportada el 24 de agosto pasado en Coatzacoalcos, y por la cual se inició la carpeta de investigación número FEADPD/ZS/F2°/047/2019. El caso se convirtió en uno de posible homicidio, luego de se difundiera un video donde ambos parecen arrodillados y son asesinados por sujetos encapuchados.

La posible relación ente ambos casos obedece a que uno de los dos desaparecidos es Agustín Javier Ronzón González, que según declaraciones ministeriales es el dueño de El Caballo Blanco desde hace cuatro años. Testigos señalaron que Ronzón y su acompañante fueron detenidos, presuntamente por policías estatales. 

Las indagatorias de este caso siguen también en desarrollo, pues los cuerpos de los dos jóvenes no han sido localizados, y su estatus legal es de desaparecidos.

El Cártel Jalisco y ‘La Loca’

Tanto las autoridades locales como la FGR presumen que la autoría o coautoría del crimen corresponde a células del Cártel Jalisco Nueva Generación, que mantienen una amplia presencia y operación en el sur del estado de Veracruz.

Ni la Fiscalía local ni la FGR han querido identificar con nombre y apellido a alguno de los posibles autores intelectuales o materiales, pero quien sí lo hizo fue el gobernador del estado, Cuitláhuac García, al atribuir públicamente el crimen a un sujeto identificado como Ricardo “N” alias La Loca. Esto ya que, dijo, está implicado en agresiones previas a negocios de la zona.

Originalmente el gobernador acusó incluso a la Fiscalía estatal de haber liberado a esta persona en el pasado, pero luego se precisó que fue la Marina la que lo detuvo en dos ocasiones por posesión de drogas y lo remitió a la FGR, quien lo dejó en libertad. Los documentos y dichos relacionados con este tema pueden consultarse en esta nota.

Lo que Animal Político pudo confirmar es que, en efecto, Ricardo “N” fue detenido por delitos en flagrancia en julio y agosto pasado, aunque no existió una orden de aprehensión o alguna investigación judicializada que permitiera – al menos legalmente –  retener a esta persona por ataques a establecimientos.

En un comunicado, la Fiscalía General informó que la Fiscalía de Asuntos Internos ya se encontraba en la subdelegación de Coatzacoalcos, “para deslindar y establecer las responsabilidades que procedan”, con motivo de las detenciones y puestas a disposición de Ricardo “N”.

Hasta el momento, señaló la noche del 28 de agosto, no había pruebas para establecer con precisión que esta persona, Ricardo “N”, hubiera participado en el incendio.

La Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, en tanto, emitió un comunicado en el que acusó omisiones de la Fiscalía local para profundizar en las investigaciones, mientras que la Fiscalía estatal – por su parte – pidió al gobierno local que si tiene elementos o datos de la relación e Ricardo “N” con este asunto los entregue al Ministerio Público.

El miércoles por la noche se difundió un video en el que un sujeto que dice ser justamente Ricardo “N” niega haber participado en el ataque al bar, pues sostiene que se fue de Coatzacoalcos desde hace varias semanas.

En tanto, el gobierno de Veracruz difundió fotos de un despliegue federal y estatal que comenzó el miércoles en Coatzacoalcos, con la finalidad específica de localizar y detener a los autores materiales del ataque.

La violencia y los ataques previos

El ataque al centro nocturno El Caballo Blanco tiene lugar en un contexto de alza de homicidios en el país, pero también de varios delitos violentos en la propia ciudad.

Por ejemplo, los casos de robos con violencia cometidos a establecimientos comerciales en Coatzacoalcos suman de enero a julio de 2019 un total de 312 denuncias. Esto significa un incremento superior al 100% en la incidencia de este delito, luego de que en el mismo lapso del año pasado sumaban 149 casos. 

También se han multiplicado los robos con violencia a casa habitación, que pasaron de 8 a 24 casos, un crecimiento del triple de denuncias; mientras que los robos a transeúnte en vía pública con violencia se dispararon de 29 a 72 casos. 

Y todo ello sin contar casos que no se denuncian, como sucede con la mayoría de las extorsiones denominadas cobros de “derecho de piso”.

Apenas en un lapso de mes y medio, previo al ataque del lunes pasado, ya se habían registrado en Coatzacoalcos al menos cuatro agresiones e incendios provocados contra locales, apenas unas calles de distancia del El Caballo Blanco. Todos estos entre el 16 de julio y el 27 de agosto.

El 16 de julio, hombres armados dispararon a dos personas en el interior del bar La Catrina, en la calle Hidalgo de Coatzacoalcos, para luego quemar parte del lugar. Según medios locales, una mujer herida por los disparos murió en el hospital. 

Dos días después, el 18 de julio, “se registraron dos atentados, uno en el negocio Cocinas Integrales Williams y otro en el lote de autos Nuevo Milenio, donde delincuentes incendiaron un vehículo”. 

El negocio Cocinas Integrales Williams se ubica también en la Avenida Hidalgo, entre las calles Pedro Moreno y Abasolo, del mismo modo, muy cerca de Román Marín y Zaragoza, donde se encuentra el bar El Caballo Blanco. Según prensa local, el local que fue incendiado es propiedad del delegado de Tránsito del Estado en Coatzacoalcos, Ricardo Williams Rojas. 

En cuanto al lote de autos Nuevo Milenio, se ubica entre las calles Ignacio de la Llave e Independencia. Según los reportes sobre el caso, no hubo personas lesionadas, luego de la quema de un automóvil, y de que acudieran los bomberos.

El otro hecho previo es el ocurrido entre la noche del lunes 22 y la madrugada del 23 de julio pasado, cuando fue atacado el bar Los Mangos, ubicado en la calle John Spark, en la zona del Malecón de Coatzacoalcos. Fotografías y videos muestran que el techo o palapa del lugar fue consumida por las llamas. En este caso, tampoco se reportó que hubiera personas lesionadas. 

Semanas antes de estos ataques, habitantes de Coatzacoalcos ya habían levantado la voz, acusando extorsiones e inseguridad. En marzo pasado, la cadena Televisa dio a conocer un reportaje en el que personas de esa zona recibían llamadas, de gente que decía ser del Cártel Jalisco, para intimidarlos, y empresarios acusaron que tuvieron que cerrar negocios, por la inseguridad, que se había incrementado.

Víctor Manuel Carranza, alcalde de Coatzacoalcos, dijo entonces que la situación era grave, aunque había otros municipios con peores estadísticas de crimen.

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Por qué la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de los éxitos musicales de Beyoncé o Rihanna (y otros temas)

La Iglesia de Inglaterra se encuentra entre los inversores de una empresa que ha ido adquiriendo los derechos de míticas canciones. Y no es la única.
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19 de octubre, 2020
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¿Sabías que la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de la canción Single Ladies de Beyoncé, la famosa Umbrella de Rihanna y el éxito SexyBack de Justin Timberlake?

Suena extraño, pero la institución es uno de los cientos de inversionistas de una compañía llamada Hipgnosis, que durante los últimos tres años ha estado adquiriendo uno a uno los derechos de miles de canciones exitosas.

Hasta ahora, ha gastado más de 1,000 millones de dólares en música de Mark Ronson, Chic, Barry Manilow y Blondie.

Su última adquisición es el catálogo de canciones de LA Reid, lo que significa que tiene participación en temas como End Of The Road de Boyz II Men’s, I’m Your Baby Tonight de Whitney Houston y Don’t Be Cruel de Bobby Brown.

Cuando esas canciones se reproducen en la radio o aparecen en una película o programa de televisión, Hipgnosis gana dinero.

Y también sus inversores como son la Iglesia de Inglaterra y las gestoras de fondos Aviva, Investec y Axa.

‘Más valioso que el oro’

Según el fundador de Hipgnosis, Merck Mercuriadis, la música que ha comprado es “más valiosa que el oro o el petróleo”.

“Estas excelentes y exitosas canciones son muy predecibles y fiables en sus fuentes de ingresos“, explica.

“Si tomas una canción como Sweet Dreams de Eurythmics o Livin ‘On A Prayer de Bon Jovi, estás hablando de tres o cuatro décadas de ingresos seguros”.

Merck Mercuriadis y Nile Rodgers

LAYTON THOMPSON
Hipgnosis fue lanzado en la Bolsa de Valores de Londres en 2018 por Mercuriadis y el asesor de Hipgnosis, Nile Rodgers de Chic.

Dice que las canciones de éxito son una inversión estable porque sus ingresos no se ven afectados por los cambios en la economía.

“Cuando la gente está contenta vive con una banda sonora de canciones”, explica.

“Pero también en momentos menos buenos, como el tipo de desafíos que hemos experimentado durante los últimos seis meses debido a la pandemia, las canciones reconfortan y ayudan a escapar”.

“Así que siempre se consume música y ésta siempre genera ingresos”.

De hecho, con los usuarios de Spotify aumentando en un promedio mensual del 22% entre marzo y julio, las ganancias por derechos de transmisión han aumentado durante la pandemia de COVID-19.

Como resultado, el precio de las acciones de Hipgnosis han aguantado las turbulencias vistas en otro tipo de negocios.

Una larga carrera

Mercuriadis, de Quebec, Canadá, empezó a trabajar en la industria de la música después de llamar a la oficina de Virgin Records en Toronto todos los días durante meses hasta que le dieron un empleo en el departamento de marketing.

Allí trabajó con artistas como UB40, The Human League y XTC.

En 1986, se unió a Sanctuary Group, convirtiéndose finalmente en su CEO, donde dirigió las carreras de Elton John, Iron Maiden, Guns N ‘Roses, Destiny’s Child y Beyoncé, además de trabajar en el relanzamiento de la carrera de Morrissey en 2004.

Kanye West lo llamó recientemente una “de las personas más poderosas y conocedoras de la industria de la música”.

Beyoncé en un concierto.

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Merck Mercuriadis trabajó con estrellas como Beyoncé.

Despedido por decir la verdad

“He tenido la suerte de poder trabajar con todas las personas con las que siempre quise trabajar”, dice Mercuriadis.

Dice que la clave para manejar a cualquier artista de éxito es “luchar duro por ellos” y “decir la verdad”, incluso cuando sea incómodo.

“Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que, si tienes una carrera tan larga como la de Elton, serás el artista más genial del mundo siete veces. De la misma manera, serás el artista menos genial otras siete veces”.

“La vida real significa decir: ‘Aquí es donde estamos actualmente, aquí es donde queremos estar, y esto es lo que tenemos que hacer para llegar allí. Así que a subámonos las mangas, ensuciemos nuestras manos y no nos quedemos atascados”.

Admite que en el pasado fue “despedido por decir la verdad”, aunque no menciona nombres.

“Pasa todo el tiempo. No todo el mundo quiere decir la verdad y aún hay menos personas dispuestas a escucharla”.

La idea de Hipgnosis surgió en 2009, cuando se lanzó Spotify en Reino Unido.

“Pude ver que el streaming iba a cambiar el panorama y que iba a hacer que la industria de la música volviera a tener mucho éxito”, dice.

The Eurythmics, Blondie y Barry Manilow

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Hipgnosis ha adquirido los derechos de los hits de Dave Stewart, Blondie y Barry Manilow, entre otros.

Señala que el punto de referencia tradicional que mide el éxito de la industria es el disco de platino, que en Estados Unidos representa un millón de ventas.

Suena impresionante, dice, hasta que te das cuenta de que una película de éxito como Toy Story 4 vendió 43 millones de entradas.

“Lo que revelan esas cifras es que aunque a la gran mayoría de la población le encanta la música, muy pocos se llevan la mano al bolsillo y sacan un billete de diez y pagan”.

El streaming cambió eso, dice, porque quienes antes consumían música de forma pasiva estaban dispuestos a pagar una suscripción mensual.

Se estima que 88 millones de personas están suscritas a servicios de streaming en Estados Unidos, más de una cuarta parte de la población.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las discográficas, Hipgnosis no se centra en encontrar el “próximo superventas”.

Un tercio de las canciones que posee tienen más de 10 años y el 59% tienen entre 3 y 10 años.

Menos del 10% son versiones recientes.

“Lo único que tienen todas mis canciones en común es que son culturalmente importantes”, dice Mercuriadis.

‘Cada canción es una minimarca’

La idea de invertir en las ganancias futuras de un artista no es nueva.

David Bowie

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David Bowie en 1973 en un concierto en Los Angeles, California.

En 1997, David Bowie se financió con unos activos, denominados “bonos Bowie”, que otorgaban a los inversores una participación en los derechos de canciones como Life On Mars y Heroes.

El lado negativo era que se trataba esencialmente de un préstamo.

Si Bowie no ganaba tanto dinero como se predijo, habría tenido que renunciar a los derechos de sus canciones.

Mercuriadis dice que sus acuerdos son “más sofisticados”.

Paga a los artistas con 15 años de los derechos por adelantado.

Teniendo en cuenta la desgravación fiscal, muchos se van con “unos 25 años de dinero de una sola vez”, dice.

A cambio, Hipgnosis posee las canciones a perpetuidad.

Para los artistas, la atracción no es solo el dinero, sino que Hipgnosis actúa como una “empresa de gestión de canciones” en lugar de simplemente explotar un éxito para respaldar nueva música (que es como funcionan la mayoría de sellos y editores).

“Se trata de ver cada canción como una minimarca en sí misma”, dijo Dave Stewart de Eurythmics después de vender su catálogo a la compañía el año pasado.

“La gente de todo el mundo que canta Sweet dreams are made of this puede que no sepa quién soy yo o quién es Eurythmics, pero se saben la canción. El enfoque es el de comprar estas canciones clásicas y mantenerlas vivas y construir pequeños mundos a su alrededor”.

“Eso está bien para mí porque cuando salgo y toco esas canciones, lo que quiero es que la gente las conozca. Él es muy proactivo”.

Merck Mercuriadis, Nile Rodgers y Dave Stewart

CAITLIN MOGRIDGE
Mercuriadis y Rodgers firmaron su acuerdo con Dave Stewart de The Eurythmics el año pasado.

Para una empresa que ha basado su estrategia en ganancias futuras, Mercuriadis debe ser consciente de las críticas que a las compañías de streaming por lo que pagan a los artistas.

¿Apoya las campañas actuales #BrokenRecord y #FixStreaming, que abogan por un pago más justo?

“Sí, los servicios de streaming deben pagar más dinero a los compositores”, dice.

Mejor pago

“Aunque creo que la campaña #BrokenRecord es imperfecta ya que ha enfocado sus esfuerzos contra estos servicios los verdaderos villanos son las principales compañías discográficas que se están quedando con la mayor parte del dinero”.

“La forma en que funciona el modelo económico es que Apple, Amazon y Spotify se quedan con el 30% del dinero y pagan el 70% a los titulares de los derechos. Tal como está actualmente, de los 70 peniques por dólar que corresponden al autor, 58.5 van a parar a la discográfica. El artista obtiene, en el mejor de los casos, una sexta parte de eso, es decir, 11.5 peniques por la canción”.

“Creemos que es hora de que las compañías discográficas den un paso al frente y reconozcan que existe un desequilibrio real entre lo que se paga por grabar la música y lo que se paga por la canción”.

De hecho, la campaña ha sido igualmente crítica tanto por las compañías de streaming como por los sellos discográficos, pero Mercuriadis dice que la industria debería centrarse primero en aumentar la base global de suscriptores de los servicios de streaming de 450 millones a 2,000 millones de cara a finales de esta década.

“Porque si eso se hace realidad, las ganancias de los compositores serán muy significativas”.

Merck Mercuriadis

Jill Furmanovsky
Merck Mercuriadis dirigió a artistas como Elton John y Iron Maiden antes de lanzar su última compañía.

Para entonces, espera que Hipgnosis tenga un catálogo de alrededor de 60.000 canciones.

En ese momento, la compañía saldrá del negocio de adquisiciones y se centrarán en colocar sus éxitos en videojuegos o programas de televisión, conseguir nuevos artistas y asegurarse de aparecen en listas de reproducción destacadas.

“Estas grandes canciones son la energía que hace girar al mundo”, dice.

¿Hay un catálogo de canciones que le encantaría tener en sus manos?

“Todo el mundo quiere a los Beatles“, sonríe.

“Es el mejor conjunto de canciones jamás escrito”.

“No me gustaría vivir en este mundo si los Beatles no fueran parte de él”.


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