Desalojan del puente de Nuevo Laredo a solicitantes de asilo retornados de EU
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Archivo Cuartoscuro

Desalojan del puente de Nuevo Laredo a solicitantes de asilo retornados de EU

El desalojo se produjo poco antes de que se revelara que el gobierno mexicano estaba enviando a la frontera sur a los solicitantes de asilo en Estados Unidos.
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El Puente I de Nuevo Laredo, en Tamaulipas, donde esperan los migrantes retornados de Estados Unidos tras pedir asilo, quedó vacío, luego de que decenas de solicitantes de refugio que tienen cita con un juez en los próximos meses quedaron abandonados. Muchos optaron por caminar hacia la central de autobuses, ubicada a tres kilómetros del lugar, para tomar un transporte a Monterrey, Nuevo Léon. Temen por su integridad debido a la situación de inseguridad que existe en el estado.

“Nos sacaron con engaños, nos dijeron que nos iban a ayudar en los albergues y no fue así, el refugio de indigentes nos cerraron las puertas y nos dijeron que estaba lleno. Pedimos ayuda a la Policía”, dijo Samuel Arellano, migrante originario de Honduras, en declaraciones al diario La Mañana de Nuevo Laredo.

El hombre formaba parte de un grupo de unas 80 personas que fueron escoltadas por la Policía municipal hasta la estación para que abandonaran Nuevo Laredo. Realizaron el trayecto a pie y solicitaron apoyo a los agentes para evitar problemas con el crimen organizado.

Los migrantes aseguran que agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) les dijeron que ya no habrá transporte para abandonar Tamaulipas, sin embargo, fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores lo negaron y aseguraron que los autobuses con destino a Chiapas seguirán operando.

Desde el INM aseguran que sus funcionarios solo comunicaron que no habría autobuses ese día y que los migrantes decidieron abandonar el recinto. Sin embargo, este lugar seguía vacío el viernes 16 de agosto a pesar de que llegaron otras 70 personas procedentes de Estados Unidos.

José Martín Carmona, director del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes (ITM) se queja de que el gobierno federal no está cumpliendo con la coordinación con el estado. Asegura que ambos ejecutivos firmaron un convenio por el cual el estado se hace cargo de los mexicanos deportados y la federación se encarga de los extranjeros. Sin embargo, el puente I fue desalojado, asegura, sin contar con las autoridades de Tamaulipas.

Carmona se queja de que el nuevo equipo del INM, que llegó con el actual comisionado, Francisco Garduño, no colabora con las autoridades del estado. Asegura que en las últimas semanas han detectado a centroamericanos que acuden a sus oficinas para recibir atención y ser trasladados a Monterrey. El funcionario aseguró tener constancia de que algunos de los migrantes denuncian haber sido asaltados durante su tránsito por Nuevo Laredo.

El desalojo se produjo apenas dos horas antes de que Animal Político publicó que el gobierno mexicano estaba enviando a la frontera sur a los solicitantes de asilo en Estados Unidos que habían sido devueltos.

El puente I es el lugar en el que los migrantes retornados de Estados Unidos aguardan el transporte dispuesto por el gobierno mexicano para que abandonen Tamaulipas. Allí hay un lugar abierto en el que los solicitantes de asilo pernoctan, con una única toma de agua para lavarse.

También hay oficinas del INM. Los migrantes no salen del recinto vallado y su única comunicación es con funcionarios de migración. Estos son los encargados de registrarles, darles un formato migratorio múltiple (FMM) y ofrecerles alimento.

Entre abril y agosto los migrantes eran trasladados a Monterrey. El último camión que llegó a Nuevo León fue el 2 de agosto. Desde entonces, estos autobuses se dirigen a Ciudad Hidalgo, en Chiapas, el último municipio antes de la frontera con Guatemala.

Fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores defendieron el programa argumentando la inseguridad que sufre Tamaulipas. Como ejemplo, el sábado 10 de agosto fue secuestrado el pastor Aarón Méndez, del albergue AMAR. Al parecer, se opuso a que un grupo criminal se llevara a varios migrantes que se encontraban en el interior del refugio y terminó siendo él mismo el desaparecido.

En la SRE reivindican llevar a los migrantes a Chiapas por dos motivos. Por un lado, por los peligros existentes en Tamaulipas, tanto por la presencia del crimen organizado como por el riesgo de que los migrantes caigan en redes de tráfico de personas. Por otro, debido a la saturación de los albergues y refugios en el norte de México. Aseguran que se trata de un transporte “gratuito, seguro y voluntario” y que los extranjeros son informados del lugar al que se los llevan.

Esta versión fue rechazada por la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) que aseguró que sus trabajadores habían comprobado en Ciudad Hidalgo cómo los migrantes llegaban “confundidas y algunas no tenían claro que habían llegado a la frontera”.

Actualmente el puente I está vacío. Sin embargo, cada día llegan nuevos retornados. Este viernes fueron aproximadamente 70. Desde que Estados Unidos comenzó a devolver a solicitantes de asilo por la frontera de Nuevo Laredo, al menos tres mil personas han sido expulsadas, según cifras del Instituto Tamaulipeco de los Migrantes (ITM).

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'El núcleo del demonio': cómo era la tercera bomba atómica que EU alistaba para lanzar sobre Japón

Si Little Boy y Fat Man no lograban la rendición de Japón, EU ya tenía prácticamente listo a Rufus, un núcleo de plutonio que nunca explotó, pero sí causó muertes.
6 de agosto, 2021
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El 6 y 9 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki las dos únicas bombas nucleares que se hayan utilizado en una guerra.

Juntas fueron los ataques más letales que jamás hayan ocurrido, en los que se estima que murieron alrededor de 200.000 personas.

Desde la perspectiva de EE.UU., tenían el objetivo de presionar la rendición de Japón y poner fin a la Segunda Guerra Mundial.

Y en caso de que no fueran suficientes, Washington tenía prácticamente lista una tercera bomba atómica.

Su apodo era Rufus, y consistía en un núcleo de plutonio, similar al que se utilizó en la bomba Fat Man, que detonó sobre Nagasaki.

Rufus nunca llegó a convertirse en una bomba funcional, pero sí causó dos accidentes letales, por lo que quedó grabado en la historia como “el núcleo del demonio”.

Hiroshima

Getty
La bomba Little Boy causó devastación en Hiroshima.

“Era esencialmente igual al núcleo de Fat Man”, le dice a BBC Mundo Alex Wellerstein, historiador especialista en armas nucleares y autor del blog Nuclear Secrecy.

Eso quiere decir que podría haberse convertido en una bomba con capacidad de generar una explosión de unos 20 kilotones, como ocurrió en Nagasaki.

Según comunicaciones oficiales de EE.UU. citadas en un artículo de Wellerstein, una bomba fabricada a partir de Rufus tendría que haber estado lista para ser lanzada a partir del 17 o 18 de agosto de 1945.

En los primeros días de agosto de 1945, no estaba claro si dos bombas atómicas bastarían para doblegar a Japón, explica Wellerstein.

Solo después de su rendición el 15 de agosto “quedó claro que dos bombas habían sido ‘suficientes’, sino demasiado“, dice el experto.

Así que finalmente no fue necesario utilizar a Rufus.

“¿Qué ocurrió entre el 15 y el 21 de agosto? No lo sé”, escribe Wellerstein, pero lo que sí está documentado es que a partir del 21 de agosto, los investigadores del Laboratorio Los Álamos en Nuevo México, donde se diseñaron las bombas atómicas, comenzaron a utilizar este núcleo de plutonio para experimentos extremadamente peligrosos.

víctima de radiación.

Getty
Los efectos de la radiación pueden resultar letales para los humanos.

Cosquillas a un dragón

En 1945, los únicos núcleos de plutonio que se habían fabricado eran Rufus, Fat Man y el que se colocó en la bomba Gadget, que se utilizó en la prueba Trinity, el primer ensayo de una explosión nuclear que realizó EE.UU.

En Los Álamos, los investigadores querían averiguar cuál era el límite en que el plutonio se volvía supercrítico, es decir, querían saber cuál era el punto en que una reacción en cadena del plutonio desataría una explosión de radiación mortal.

Los Álamos

Getty
Los experimentos con Rufus se realizaron en el Laboratorio Los Álamos.

La idea era encontrar maneras más eficaces de lograr que un núcleo llegara al estado supercrítico y optimizar la carga de la bomba.

Manipular un núcleo de plutonio es una maniobra extremadamente delicada. Por eso los investigadores se referían a esos ejercicios como “hacerle cosquillas a la cola de un dragón”.

“Sabían que si tenían la desgracia de despertar a la bestia furiosa, terminarían quemados”, escribió el periodista Peter Dockrill en un artículo del portal Science Alert.

Según explica Wellerstein, quienes participaban en estos experimentos eran conscientes del riesgo, pero lo hacían porque era una forma de obtener datos valiosos.

Instantes letales

La primera víctima de Rufus fue el físico estadounidense Harry Daghlian, que para entonces tenía 24 años.

Fat Boy

Getty
Rufus serviría para usarse en una bomba de implosión como Fat Man.

Daghlian había trabajado en el Proyecto Manhattan, con el que EE.UU. fabricó sus primeras bombas nucleares.

El 21 de agosto de 1945 Daghlian se dio a la tarea de construir una pila de bloques de carburo de tungsteno alrededor de Rufus.

Su idea era ver si lograba crear un “reflector de neutrones” en los que rebotaran los neutrones lanzados por el núcleo y de esa manera llevarlo de manera más eficiente al punto crítico.

Era de noche y Daghlian estaba trabajando solo, violando los protocolos de seguridad, según lo documenta el portal Atomic Heritage Foundation.

El joven científico ya había apilado varios bloques, pero cuando estaba terminando de colocar el último, su dispositivo de monitoreo le indicó que si lo hacía, el núcleo podría volverse supercrítico.

Era como jugarse la vida en un jenga extremo.

Maniobró para retirar el bloque, pero infortunadamente lo dejó caer sobre el núcleo, que entró en estado supercrítico y generó una ráfaga de neutrones.

Núcleo de plutonio

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción del experimento en el que Daghlian apilaba bloques alrededor del núcleo de plutonio.

Además, su reacción fue desbaratar la torre de bloques, así que quedó expuesto a una dosis adicional de radiación gamma.

Esos instantes resultaron letales.

Durante 25 días Daghlian soportó la dolorosa intoxicación radioactiva hasta que finalmente murió en el hospital. Se calcula que recibió una dosis de 510 rem de radiación iónica.

El rem es la unidad de medida de la radiación absorbida por una persona. En promedio, 500 rem resultan mortales para un humano.

“Eso es todo”

Tan solo nueve meses después el dragón volvió a atacar.

El 21 de mayo de 1946 el físico estadounidense Louis Stolin estaba practicando un experimento que había hecho varias veces.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción de la sala en la que Stolin realizaba su experimento.

Para entonces, Stolin era el mayor experto del mundo en el manejo de cantidades peligrosas de plutonio, según indica Wellerstein.

Junto a un grupo de colegas, estaba mostrando cómo llevar un núcleo de plutonio -Rufus en este caso- al punto supercrítico.

El ejercicio consistía en unir dos mitades de una esfera de berilio, formando un domo en el que los neutrones rebotaran hacia el núcleo.

La clave para no causar un desastre era evitar que las dos medias esferas cubrieran totalmente el núcleo.

Para ello, Stolin utilizaba como separador un destornillador que servía de válvula de escape para los neutrones. De esa manera podía registrar cómo aumentaba la fisión, sin que la reacción en cadena llegara al punto crítico.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
En medio del domo de berilio estaba el “núcleo del demonio”.

Todo iba bien, pero ocurrió lo único que no debía ocurrir.

A Stolin se le resbaló el destornillador y el domo se cerró por completo.

Fue solo un instante, pero bastó para que el núcleo llegara al punto crítico y liberara una corriente de neutrones que produjeron un intenso brillo azul.

“El flash azul fue claramente visible en toda la sala, a pesar de que estaba bien iluminada”, escribió en un reporte Raemer Schreiber, uno de los físicos que estaba viendo el experimento.

“El flash no duró más de unas décimas de segundo”.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una recreación del experimento en el que Stolin usaba un destornillador para impedir que el núcleo quedara totalmente cubierto.

Stolin reaccionó rápido y destapó el domo, pero ya era tarde: había recibido una dosis letal de radiación.

Nueve meses antes, él mismo había acompañado a su colega Daghlian durante sus últimos días de vida, y tenía claro que un destino similar le esperaba.

“Bueno, eso es todo”, fueron las primeras palabras que dijo, en todo resignado, después de que se le resbalara el destornillador, según lo recuerda Schreiber en su reporte, citado por Dockrill en Science Alert.

Las estimaciones indican que Stolin recibió en su cuerpo 2.100 rem de neutrones, rayos gamma y rayos x.

Su agonía duró nueve días.

En ese periodo sufrió náuseas, dolor abdominal, pérdida de peso y “confusión mental”, según lo describe Wellerstein en un reportaje de la revista The New Yorker.

Finalmente murió a los 35 años en el mismo cuarto del hospital en el que había muerto su colega Daghlian.

Irónicamente, apunta Wellerstein, Stolin estaba haciendo el procedimiento para que sus colegas aprendieran la técnica en caso de que él no estuviera presente.

bomba nuclear

Los Álamos National Laboratory
Las bombas nucleares son las armas más destructivas y mortales que se hayan creado.

El fin de la maldición

Los accidentes de Daghlian y Stolin sirvieron para que se fortalecieran las medidas de seguridad en los procedimientos con material radioactivo.

A partir de entonces, este tipo de ejercicios comenzaron a maniobrarse de manera remota, a una distancia de unos 200 metros entre el personal y el material radioactivo.

“Sus muertes ayudaron a incitar una nueva era de medidas de salud y seguridad”, dice el portal de Atomic Heritage Foundation.

Según los archivos de Los Álamos, el “núcleo del demonio” fue derretido en el verano de 1946 y se utilizó para fabricar una nueva arma.

“En realidad el núcleo del demonio no era demoníaco“, dice Dockrill.

“Si hay una presencia maligna aquí, no es el núcleo, sino el hecho de que los humanos se apresuraron a fabricar estas terribles armas”, sentencia el periodista.


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