Omisiones y falta de registro dejan a huérfanos por feminicidio sin reparación del daño
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Omisiones y falta de registro dejan a huérfanos por feminicidio sin reparación del daño

Niños quedaron huérfanos y se convirtieron en víctimas de la violencia en el país, pero eso no es suficiente para que el Estado mexicano les dé la atención requerida.
Especial
20 de agosto, 2019
Comparte

Campira Camorlinga Alanís fue asesinada el 31 de diciembre de 2016 en la Ciudad de México, por su entonces pareja sentimental, Jorge Humberto “N”, hoy detenido.

Sus hijos, Carlos y Alexa, perdieron a su madre, quedaron huérfanos y se convirtieron en víctimas de la violencia en el país, pero eso no fue suficiente para que el Estado mexicano les diera reconocimiento como tal.

Durante casi dos años los menores “no existieron” en la investigación. En consecuencia, los hermanos, ambos menores de edad, no han recibido la asistencia que el Estado está obligado a brindarles, como terapia psicológica y apoyo para su educación, derechos que forman parte de la reparación integral del daño establecida en la Ley General de Víctimas.

Lee más: #NoMeCuidanMeViolan: mujeres protestan en estados contra violencia y feminicidios

Bajo esta situación hay miles de menores de edad, que han quedado huérfanos por feminicidio en los últimos años.

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero de 2015 a mayo de 2019 se registraron 3 mil 17 feminicidios, de los cuales alrededor de 2 mil víctimas tenían más de 18 años, lo que significa que pudieron estar en edad reproductiva y haber sido madres de familia.

Además, en el mismo periodo el SESNSP registra 9 mil 892 mujeres víctimas de homicidio doloso, sin especificar cuántos de estos casos pueden ser investigados como feminicidio.

De todas estas mujeres asesinadas, no hay información sobre cuántas eran madres y por tanto se desconoce el número total de menores que quedaron en orfandad.

Animal Político solicitó vía transparencia a las Comisiones Estatales de Atención a Víctimas de la Violencia y a cada Sistema Integral para el Desarrollo de la Familia (DIF) en las 32 entidades los registros de huérfanos víctimas de feminicidio que han recibido atención desde 2012.

De acuerdo a los registros, oficialmente solo están registrados por las autoridades 238 huérfanos que reciben atención del Estado como víctimas de la violencia.

Entérate: Huérfanos por feminicidio: México solo reconoce como víctimas a 238 niños y niñas

Menores que no existen para el Estado

Los huérfanos por feminicidio deben estar amparados en la Ley General de Víctimas —creada en 2013 y reformada en 2017— bajo la figura de víctimas indirectas, “los familiares o aquellas personas físicas a cargo de la víctima directa que tengan una relación inmediata con ella”.

Según esta ley, las autoridades de todos los ámbitos de gobierno, dependencias e instituciones públicas tienen que velar por la protección de las víctimas indirectas y deben brindarles atención inmediata, en especial, en materias de salud, educación y asistencia social, además de garantizar las medidas de reparación integral, la cual incluye las “medidas de restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y garantías de no repetición”.

Los diferentes niveles de gobierno que no cumplan con estos principios “quedarán sujetos a las responsabilidades administrativas, civiles o penales a que haya lugar”.

Pero en la realidad, sin un registro nacional, se desconoce cuántos menores logran acceder a estos derechos y qué tipo de ayuda reciben.

Según los testimonios de víctimas y especialistas entrevistados por Animal Político, en su mayoría, las niñas, niños y adolescentes huérfanos por feminicidio no logran la reparación integral del daño por: deficiencias en la investigación, omisiones en el proceso judicial, desconocimiento de los funcionarios de los ministerios públicos sobre los derechos de las víctimas indirectas, y que ninguna dependencia federal tiene la facultad u obligación de hacer un registro oficial de estos casos.

Te puede interesar: La CDMX tendrá una fiscalía especializada para investigar feminicidios

En entrevista, Gail Aguilar, titular de la Unidad de Género de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, explica que un registro de huérfanos por feminicidio no existe porque no está estipulado por la Ley. Por tanto, la Comisión solo cuenta con un registro nacional de víctimas directas e indirectas.

Otra de la razones, según Gail, que complican tener una base de datos nacional es que el feminicidio es un delito que se atiende a nivel local, por lo que es más factible que cada estado lleve su registro acorde a sus leyes.

“En la CEAV tenemos la facultad de atraer casos locales a nivel federal, pero solo cuando es solicitado por las víctimas indirectas, siendo así la única manera en la que podríamos contar con un registro más preciso”, refiere.

El hecho de que en varios estados las comisiones locales apenas se están creando también imposibilita contar datos nacionales.

Gail detalla que en los últimos dos años, la Comisión ha impulsado políticas públicas con las que se logren atraer más casos a nivel federal, y así garantizar que los menores logren una reparación integral del daño.

Por el momento la CEAV no puede hacer más que lo que está establecido en la Ley, que es atraer casos —cuando haya elementos de trascendencia nacional—, emitir opiniones técnicas y vigilar que se cumpla con la reparación integral del daño, esto último a solicitud de las víctimas o de una ONG.

Para una opinión técnica, la CEAV elabora un expediente del caso, hace un análisis técnico jurídico y entrega conclusiones que tienen que ser tomadas en cuenta en la investigación.

Entérate: La marcha contra feminicidios, el machismo y la violencia en imágenes

En marzo pasado, el gobierno de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador anunció, como parte de la estrategia para combatir la violencia de género, la creación de un registro de víctimas indirectas, particularmente menores de edad, que sean dependientes económicos de mujeres asesinadas, además de un acompañamiento integral.

El Inmujeres dijo a Animal Político que revisarán los expedientes de muertes violentas de mujeres en el periodo mencionado para generar un registro de huérfanos con los datos que proporcionen las 32 fiscalías y procuradurías del país, aunque ese registro será solo una muestra.

Se espera que para mayo de 2020 se tengan los resultados.

Víctimas deben pelear por sus derechos

Al no existir para el Estado, las víctimas acuden a otras dependencias como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), para exigir los derechos que les corresponden.

En marzo de 2018 ocho familias del estado de Coahuila denunciaron ante la CNDH el abandono del Estado para el mismo número de menores de edad, que quedaron huérfanos por feminicidio.

Las denuncias derivaron en las correspondientes recomendaciones de la Comisión a instancias estatales, para que las víctimas tuvieran acceso a una reparación integral del daño.

La CNDH informó a Animal Político que de marzo de 2018 a la fecha no tuvieron más denuncias como estas.

María Eréndira Cruzvillegas, encargada de la Cuarta Visitaduría de la CNDH, órgano vigilante de que las autoridades garanticen los derechos de las víctimas indirectas de feminicidios, explica que el papel de la Comisión no puede ir más allá de la recomendación y vigilar que esta se cumpla.

Lee más: Denuncian ante CNDH el abandono del gobierno en niños huérfanos por feminicidios

Cruzvillegas refiere que en 2018, la CNDH realizó un diagnóstico nacional sobre las víctimas indirectas y plantearon la necesidad de crear un sistema de protección para éstas y en particular para niños y niñas que pierden a sus madres.

La Cuarta Visitadora destaca el trabajo que se ha hecho en estados como Chihuahua, Colima, Hidalgo, Nuevo León y Coahuila para aplicar mecanismos de protección y garantizar la reparación integral, aunque desconoce si en estas entidades existe un registro del número de casos.

Para Cruzvillegas la figura de víctimas indirectas es insuficiente ya que los menores de edad suelen no tener voz y voto en este tipo de investigaciones.

En su opinión hace falta una homologación de mecanismos para que todos los estados actúen igual y se tenga la información que permita la creación de una base de datos nacional.

“No hay cifra oficial, en algún momento nosotros solicitamos que el Sistema Nacional de Seguridad Pública tuviera ese procedimiento pues nosotros no contamos con datos duros (…) también hace falta una política pública integral que priorice a la infancia en todos los estados ya que las niñas y los niños, en particular los que quedan solos por feminicidios o desaparición de sus madres”, finaliza.

Sin apoyo del Estado quedan en manos de familiares

Sin un registro nacional ni dependencias que velen por ellos, la mayoría de los hijos de mujeres víctimas de feminicidio quedan en manos de sus familiares más cercanos, que regularmente son los abuelos, tíos y, en algunos casos, los padres.

Desde el 31 de diciembre de 2016 cuando Campira fue asesinada, Carlos y Alexa quedaron bajo el cuidado de su abuela, Margarita Alanis.

En aquel momento Carlos y Alexa tenían 12 y 2 años, respectivamente. Margarita decidió asumir la responsabilidad de sus nietos pues el padre de Carlos había muerto de cáncer y el papá de Alexa se había separado hace tiempo de su hija.

En entrevista para Animal Político, Margarita relató que sus abogados se percataron de que la investigación no contemplaba a los menores como víctimas indirectas, por lo que se reinició la indagatoria y casi dos años después, el Estado ofreció ayuda, pero insuficiente, según la abuela de los menores.

Te puede interesar: Niños huérfanos de familia y gobierno: quedan atrapados en la burocracia legal

“Las autoridades me ofrecían un número de terapias limitadas o con psicólogos que no estaban especializados en la edad de mis nietos, por eso mejor lo rechacé”, comentó.

Durante el periodo en que los hermanos no existieron para el Estado, Margarita se llevó a Carlos a Acapulco —donde vive su abuelo— para que cursara la secundaria en una escuela privada y Alexa permaneció en la CDMX donde fue inscrita en un kínder. Al mismo tiempo asistía a las audiencias en contra de Jorge Humberto “N” quien ya fue vinculado a proceso por el delito de feminicidio.

Otra de las razones por las que Margarita rechazó la ayuda del gobierno es que le pedían que Carlos regresara a la capital para poder acceder a las terapias, ya que estando en Acapulco no podrían brindarle la ayuda.

La madre de Campira prefirió pagar con sus propios ingresos, que son de 9 mil pesos mensuales, la educación y terapias de sus nietos a pesar de ser un derecho que el Estado por obligación debería brindarles.

Desconocimiento total de datos y leyes

Margarita cuenta que aquel 1 de enero de 2017, cuando fue informada del asesinato de Campira y acudió al Ministerio Público para reconocer el cuerpo y levantar la denuncia correspondiente, los funcionarios no le informaron sobre sus derechos ni le explicaron que era una víctima indirecta.

“Me trataron de una forma cortante, sin sensibilidad, solo recuerdo que me dieron una hoja con 50 puntos que tenía que firmar, yo solo quería que me entregaran el cuerpo de mi hija así que firmé sin leer pero ellos nunca me informaron sobre mis derechos”, relata.

La hoja que Margarita firmó era la carta de sus derechos que incluye una leyenda en la que dice que los funcionarios en turno le informaron debidamente sobre los mismos, aunque esto no sucedió.

El asesino de su hija quiso aparentar un suicidio dejando las llaves del gas abiertas, pero lo que comprobó el feminicidio fueron las huellas de tortura y estrangulación que Campira tenía en su cuerpo, así como un par de videos que revelan que Jorge Humberto “N” fue el último en salir del departamento donde ella fue asesinada.

“Yo no sabía que tenía derechos, pensé que la única víctima había sido mi hija, no sabía que mis nietos y yo éramos víctimas indirectas y que teníamos que reclamar nuestros derechos”.

“Padres e hijos reciben un trato nefasto”

Ana Yeli Pérez, abogada del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) y representante legal de huérfanos por feminicidio, considera que la falta de un registro federal de menores en esta situación tiene que ver con un problema de fondo.

En entrevista, Ana Yeli explica que en la mayoría de los casos las víctimas indirectas, ya sean menores o adultos, no quedan registrados como tal por el desconocimiento mismo de las autoridades sobre la Ley General de Víctimas, así como su mal desempeño durante la investigación del caso.

Por ello es que los huérfanos por feminicidio, así como sus familiares más cercanos, no alcanzan nunca una reparación integral del daño.

Te puede interesar: Feminicidios persisten pese a alertas de género en Veracruz, acusa ONG; contabiliza 111 en 2018

De acuerdo con Ana Yeli, desde el primer contacto, los familiares de la víctima directa reciben un trato “nefasto y poco comprensivo” por parte del personal del Ministerio Público, además de que casi nunca son informados sobre sus derechos, como en el caso de Margarita.

La abogada del OCNF considera que la Ley General de Víctimas “es buena pero es muy reciente” y a esto se suman otros inconvenientes como el hecho de que en muchos estados aún no hay una Comisión de Atención a Víctimas, instancia encargada de garantizar sus derechos.

“Creo que los problemas para la aplicación de la ley siguen siendo estructurales y de deficiencias de los servidores públicos porque no la conocen, y peor aún, ignoran los estándares internacionales a los que México está comprometido para la garantía de los derechos humanos de las víctimas”, explica.

Ana Yeli también hace hincapié en el deficiente sistema de procuración y administración de justicia que desde hace años impera en México y que propicia la permanencia de la impunidad así como la falta de sanciones a los funcionarios que no hacen bien su trabajo.

Esto provoca que, en la mayoría de los casos, los familiares de las víctimas sean los responsables de buscar asesoría legal, pagarla y luchar, a veces por años, por una reparación integral del daño.

Los más afectados de que no exista un registro nacional de víctimas indirectas y en específico de huérfanos por feminicidio, son los menores de edad quienes tienen que depender de alguien más para defenderse legalmente.

Para que esta situación cambie a favor de las víctimas, opina Ana Yeli, se necesita una reestructuración de fondo en el sistema judicial por parte del actual gobierno federal, con personal debidamente preparado y que tenga conocimiento de las leyes, derechos de las víctimas y derechos humanos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Olímpicos de Tokio: la controversia sobre lo que pueden usar o no las mujeres deportistas en las competencias

Críticas y multas siguen siendo la norma respecto a la indumentaria deportiva femenina. ¿Por qué seguimos discutiendo qué vistas las mujeres deportistas en pleno siglo XXI?
26 de julio, 2021
Comparte

“Juntos seguiremos luchando para cambiar las reglas de la ropa, para que las jugadoras puedan jugar con la ropa con la que se sientan cómodas”.

Esa fue la declaración de la Federación Noruega de Balonmano (NHF), después de que el equipo femenino de balonmano de playa de su país recibiera una multa de US$ 1.764 dólares.

¿Su delito? Haberse negado a usar la parte de abajo de una bikini cuando competían en los Campeonatos Europeos.

Sin embargo, justo un día antes, a una para-atleta le dijeron que esa misma parte de su indumentaria era “demasiado corta y reveladora”.

Desafortunadamente, la atención en torno a lo que visten las mujeres atletas (y las mujeres en general) no es nada nuevo.

Aquí hacemos un repaso de algunos de los incidentes más conocidos sobre este tema y las respuestas que generaron.

El equipo de balonmano de playa multado por no usar bikini

Las jugadoras del equipo noruego de balonmano de playa se quejaron de que los calzones (bragas, pantaletas, bombachas, en distintos países de América Latina) que les dijeron que usaran en su última competencia era demasiado restrictivos, sexualizados e incómodos.

Por ello eligieron usar shorts (como muestra la foto de arriba) durante el partido que disputaron con España por la medalla de bronce.

Antes de que comenzara el campeonato, Noruega se acercó a la Federación Internacional de Balonmano y pidió permiso para que las mujeres pudieran usar pantalones cortos.

La solicitud no solo fue rechazada, sino que se les recordó que las infracciones a las reglas eran punibles y cuando el equipo optó por pantalones cortos para el partido, recibió una multa por el equivalente a US$177 por jugadora.

La Federación Europea de Balonmano (EHF) impuso la multa por el uso de “ropa inadecuada” y declaró que Noruega había jugado con pantalones cortos, algo que “no concuerda con las regulaciones sobre el uniforme de atleta que figura en el reglamento de juego de balonmano de playa de la Federación Internacional de Balonmano”.

La reacción

La respuesta a la multa no se hizo esperar.

Equipo de balonmano noruego en 2018

Getty Images
Las mujeres deportistas han sido criticadas muy veces a lo largo de los años por lo que llevan puesto.

Mucha gente señaló que si los jugadores masculinos de balonmano de playa podían usar camisetas holgadas sin mangas y pantalones cortos que les llegaban hasta la parte superior de los muslos, ¿por qué las mujeres no podían usar algo similar?

“Lo más importante es tener una vestimenta con la que los atletas se sientan cómodos“, argumentó el director de la Federación Noruega de Balonmano, Kåre Geir Lio, quien no solo respaldó a las mujeres, sino que la federación acordó pagar la multa.

El presidente de la Federación Noruega de Vóleibol, Eirik Sordahl, dijo: “En 2021, esto ni siquiera debería ser un problema”.

Y el ministro de Cultura y Deportes del país, Abid Raja, tuiteó: “Es completamente ridículo, se necesita un cambio de actitud en el machista y conservador mundo del deporte internacional”.

Incluso la cantante estadounidense Pink se ofreció a pagar la multa.

Durante muchos años, las jugadoras se han quejado sobre esta diferencia en los deportes de playa y han dicho que encuentran que el bikini es degradante y poco práctico.

Solo para mujeres

“Todo deporte necesita reglas. Pero cuando tenemos un conjunto de reglas solo para mujeres, entonces tenemos un problema”, le dice a la BBC la periodista deportiva Renata Mendonca.

“Esto es sexismo en su máxima expresión. Desafortunadamente, el sexismo en los deportes ocurre mucho y juega un factor importante en por qué tantas atletas brillantes abandonan su campo”, le dice a la BBC Tova Leigh, creadora de contenido digital y exabogada.

“El tema no son los pantalones cortos. El tema es que, incluso en 2021, a las mujeres todavía se les dice lo que pueden o no pueden usar porque los cuerpos de las mujeres todavía son vistos como objetos en beneficio de los hombres, lo que le da a todos el derecho a comentar, exigir y opinar sobre ellos “.

“Las mujeres en el deporte no son tomadas en serio, son tratadas como algo vistoso y no como las atletas profesionales que son”, agrega Leigh, quien a menudo ha escrito y comentado en las redes sociales sobre el escrutinio sexista que enfrentan los cuerpos de las mujeres a diario.

Mendonca concuerda: “No hay una justificación razonable para el bikini, el deporte no cambiará de ninguna manera si a las mujeres se les permite jugar en pantalones cortos; en todo caso, se sentirán más cómodas”.

Falta de mujeres en la dirección de organismos deportivos

Mendonca, cofundó la plataforma digital Dibradoras, que tiene como objetivo aumentar la visibilidad de las mujeres en el deporte, dándoles la exposición que merecen, dice, pero que a menudo no se les da en los medios más importantes.

“Las competencias deportivas se concibieron para hombres, como muestra este tipo de incidentes. En 2021, las personas que dirigen organizaciones deportivas, generalmente hombres blancos, todavía ven a las mujeres atletas como un adorno, solo para complacer a los hombres”.

Debería ser decisión de las mujeres cuál es el mejor atuendo para ellas. Pero como hay pocas mujeres a cargo de organizaciones deportivas y la mayoría de las veces no hay ninguna, las voces de las atletas femeninas no se escuchan “, aclara.

“¿Por qué no se tienen en cuenta las voces de las deportistas y por qué los cuerpos y la vestimenta de las deportistas siguen siendo vigilados por las autoridades deportivas y otras personas a su alrededor?”.

Los shorts considerados ‘demasiado cortos y reveladores”

Pero el del equipo noruego no es el primer caso de una mujer en el deporte que se enfrenta a este problema y seguramente no será el último.

De hecho, fue el día antes de esta multa, que la para-atleta del equipo GB (el equipo británico) y doble campeona mundial, Olivia Breen, se quedó “sin palabras” cuando le dijeron que usara pantalones cortos “más apropiados” mientras competía en los Campeonato Ingleses.

El comentario provino de un funcionario, quien dijo que sus shorts eran “demasiado cortos y reveladores”. (Puedes ver lo que lleva puesto en el tweet de arriba).

La velocista y saltadora de longitud, que está lista para competir en los Juegos Paralímpicos en Tokio, dice que su intención era evitar que les pasara a otros.

Breen describe su prenda como “parte de abajo del bikini de cintura alta”.

“Queremos estar lo más ligeras posible cuando competimos, no tener que sentirnos pesadas, sentirnos cómodas“, dijo a la BBC.

“Las he usado por nueve años, y nunca he tenido un problema. Sencillamente deberíamos usar lo que tenemos derecho a usar”.

“Estos dos ejemplos pueden parecer contradictorios entre sí, pero son simplemente dos caras de la misma moneda“, argumenta Leigh.

“Los cuerpos de las mujeres son tratados y vistos como ‘el problema’. Nuestros cuerpos son ‘inapropiados’ o ‘no lo suficientemente entretenidos'”.

Jugando con un hijab

Este mismo problema también surgió en 2016, cuando una imagen de los Juegos Olímpicos de Río fue ampliamente compartida y comentada.

Una foto de dos jugadoras de vóleibol de playa, una de Egipto y otra de Alemania generó muchísimos comentarios no por sus impresionantes habilidades deportivas sino por el “contraste de sus vestimentas” y algunos periódicos dijeron que la fotografía representaba un “choque cultural”.

Ese comentario fue ferozmente refutado y muchos dijeron que en realidad mostraba el “poder unificador del deporte”.

Doaa Elghobashy y Kira Walkenhorst en Rio 2016

Reuters
Esta foto tomada en Rio 2016 generó un intenso debate que poco tuvo que ver con el desempeño deportivo de los equipos involucrados.

Doaa Elghobashy de Egipto (que aparece en la imagen de arriba) fue la primera jugadora olímpica de vóleibol de playa en usar un hiyab.

Ella simplemente comentó en ese momento: “He usado el hiyab durante 10 años… No me aleja de las cosas que amo hacer, y el vóleibol de playa es una de ellas”.

Pero la excesiva discusión sobre una imagen, puso de relieve un problema mayor para muchos.

“No importa de qué cultura vengas, los cuerpos de las mujeres y la forma en que se visten todavía se considera propiedad pública, o, más exactamente, propiedad del patriarcado“, escribió la periodista británica Hannah Smith en ese momento.

“No importa qué te pongas para hacer deporte como mujer, siempre serás juzgada por los hombres que miran”.

El catusit de Serena Williams

La gran tenista estadounidense Serena Williams dedicó su atuendo del Abierto de Francia 2018 a “todas las mamás que tuvieron un embarazo difícil” cuando regresó al trabajo después de su licencia por maternidad.

Serena Williams en el Abierto de Francia en 2018 .

Getty Images
A Serena Williams le informaron que no podría volver a usar este atuendo en futuras competencias.

La 23 veces campeona de Grand Slam dijo que su “catsuit” la hizo sentir como una “reina de Wakanda” en referencia a la película Black Panther.

A Williams le informaron que no le permitirían volver a usar este atuendo y el presidente de la Federación Francesa de Tenis, Bernard Giudicelli, le dijo a la revista Tennis: “Creo que a veces hemos ido demasiado lejos. Hay que respetar el juego y el lugar”.

Williams dijo que esta ropa la ayudó a lidiar con el problema de los coágulos de sangre, que según dijo casi acaban con su vida cuando dio a luz.

Ella dice que habló con Giudicelli en ese momento, insistiendo en que la decisión “no fue un gran problema” y “si saben que algunas cosas son por razones de salud, entonces no hay forma de que no estén de acuerdo con eso”.

Entonces, con más atletas femeninas que plantean su posición y con cada vez más gente que protesta sobre el tema, ¿podemos pensar que las cosas están empezando a cambiar?

Las gimnastas que usan trajes enteros en Tokio

Las gimnastas alemanas vistieron trajes enteros en la clasificación femenina en los Juegos Olímpicos mientras continuaban manteniendo su posición en contra de la sexualización de su deporte.

Pauline Schaefer-Betz

Getty Images
La alemana Pauline Schaefer-Betz compite en un traje entero en los Juegos de Tokio 2020.

Algunas de ellas usaron atuendos similares en el Campeonato de Europa a principios de este año, y Sarah Voss dijo que ella y sus compañeras de equipo querían que las jóvenes se sintieran seguras en el deporte.

Los trajes enteros, como los que usa Pauline Schaefer-Betz en la foto de arriba, desafían las convenciones.

La mayoría de las gimnastas optan por un leotardo y las que cubren sus piernas en la competencia internacional lo hacen por razones religiosas.

El equipo alemán había usado atuendos similares durante los entrenamientos la semana pasada, y la tres veces campeona olímpica Elizabeth Seitz dijo en ese momento que se trataba de “lo que se siente cómodo“.

“Queríamos mostrar que todas las mujeres, todo el mundo, debería decidir qué ponerse”, dijo.

Gorra de natación Soul cap

Aunque las gorras de natación diseñadas por Soul Cap no han tenido una suerte fácil, la marea parece estar cambiando.

La decisión de no permitir estas gorras diseñadas para el pelo africano en los torneos internacionales podría ser reconsiderada después de las reacciones que ha generado.

La empresa ha dicho que Fina, el organismo que gobierna los deportes de agua, les dijo que los gorros no son apropiados porque no siguen “la forma natural de la cabeza”.

Pero los comentarios provocaron críticas de muchos nadadores y algunos dijeron que desanimaría a las personas negras de participar en el deporte.

Como resultado, Fina ahora dice que está “revisando la situación” con respecto a los productos.

Alice Dearing

Luke Hutson-Flynn
Alice Dearing, del equipo GB, con una gorra de natación Soul Cap.

Es poco probable que las historias sobre las mujeres atletas que son criticadas por lo que visten no dominen los titulares en el futuro.

Pero según Leigh, hay una cosa que todos podemos hacer para ayudar ahora y es “llamar la atención cada vez que ocurre“.

¿Por qué? Porque “tenemos que mostrar a las niñas, desde pequeñas, que el deporte es un lugar de mujeres”.

“Juntos seguiremos luchando para cambiar las reglas de la vestimenta, para que las jugadoras puedan participar con la ropa con la que se sientan cómodas “.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=r_877KKhH1o

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.