Huérfanos por feminicidio: México solo reconoce como víctimas a 238 niños y niñas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Huérfanos por feminicidio: México solo reconoce como víctimas a 238 niños y niñas

Los menores que quedan huérfanos a causa de feminicidios ven truncado su entorno familiar y pierden su estabilidad emocional.
Especial
19 de agosto, 2019
Comparte

En México solo 238 huérfanos por feminicidio reciben atención del Estado como víctimas de la violencia, aunque se reconoce que cada año, en la última década, hay por lo menos 3 mil niños y niñas cuya madre fue víctima de homicidio por odio.

Los 238 menores huérfanos están en 11 de las 32 entidades: Michoacán (96), San Luis Potosí (64), Morelos (31), Coahuila (13), Jalisco (10), Chihuahua (9), Durango (6), Yucatán (5), Querétaro (2), Oaxaca (1) y Veracruz (1). Son los únicos estados del país que reportaron atender a huérfanos por feminicidios.

Otros ocho estados —Baja California Sur, Guerrero, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco y Tlaxcala— dijeron tener cero casos. El resto, no cuenta con información.

Lee más: Denuncian ante CNDH el abandono del gobierno en casos de niños que quedaron huérfanos por  feminicidios

A nivel nacional, tampoco existe un registro. Apenas en julio pasado, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) anunció que realizará un censo para informar en 2020 del número exacto de niños y niñas huérfanos por este delito. Su cálculo inicial indica que, en los últimos ocho meses, fueron 3 mil 400 niños, y que esa es la tendencia anual, pero no hay una cifra oficial.

Animal Político solicitó a las Comisiones Estatales de Atención a Víctimas de la Violencia y a cada Sistema Integral para el Desarrollo de la Familia (DIF) en las entidades los registros de huérfanos víctimas de feminicidio, que han recibido atención desde 2012.

En ningún caso hay información desde ese año, pues los estados comenzaron a registrar los casos desde 2015. Reconocen que los niños y niñas que quedaron huérfanos por feminicidio antes de ese año no son ni serán atendidos como víctimas de la violencia.

En entrevista para Animal Político, Gail Aguilar, titular de la Unidad de Género de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), explicó que la inexistencia de una base de datos nacional y la disparidad de casos entre una entidad y otra, se debe a que no existe una ley que obligue a los estados a llevar un registro de niñas, niños y adolescentes huérfanos por feminicidio.

Entérate: Estado oculta feminicidios cometidos por crimen organizado y no investiga, acusan activistas de 23 entidades

Aunado a esto, Gail detalló que la Ley General de Víctimas, que ampara a estos menores bajo la figura de víctimas indirectas, es una ley en materia concurrente. Esto significa que cada entidad tiene la facultad de establecer sus reglas de aplicación, decidir cómo trabajarán sus comisiones y realizar los registros que crean pertinentes.

“Básicamente, cada entidad federativa va marcando sus ámbitos de competencia de acuerdo a su legislación, y es por eso que cada órgano estatal tiene una forma distinta de llevar a cabo este registro”, añadió Gail.

Invisibles para el Estado

Carlos, Uriel y Fernanda tenían 5, 4 y 2 años, respectivamente, cuando su padre, Bernardo López, asesinó a su madre Nadia Alejandra Muciño el 12 de febrero de 2004, en el Estado de México. No solo son víctimas de la violencia feminicida del país, también son víctimas del Estado que no los reconoce como tal.

Su abuela María Antonia, madre de Nadia, se hizo cargo de ellos, pagando su educación y tratamientos psicológicos. Desde que su madre fue asesinada hace 15 años, no han recibido apoyo del Estado.

Apenas en 2013 se creó la Ley General de Víctimas y en 2014 se conformó la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), que nació para atender y apoyar a las víctimas de un delito federal o de violación a sus derechos humanos, con el fin de que éstas obtengan “verdad, justicia y reparación del daño”.

En 2015, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) inició un registro anual de feminicidios. Desde enero de aquel año a mayo de 2019 suman 3 mil 17 feminicidios y 9 mil 892 mujeres víctimas de homicidio doloso.

El Inmujeres dijo en julio pasado que se han usado esos datos del SESNSP para hacer una estimación inicial del número de huérfanos por feminicidio, que deberían recibir atención del Estado.

Te puede interesar: Niños huérfanos de familia y gobierno: quedan atrapados en la burocracia legal

El instituto hizo este cálculo al multiplicar los homicidios dolosos y feminicidios de mujeres entre noviembre de 2018 y abril de 2019, por la tasa de natalidad, que según datos del INEGI es de 2.21 hijos por mujer.

El Inmujeres dijo a Animal Político que revisarán los expedientes de muertes violentas de mujeres en el periodo mencionado, para generar un registro de huérfanos con los datos que proporcionen las 32 fiscalías y procuradurías del país, aunque ese registro será solo una muestra.

Se espera que para mayo de 2020 se tengan los resultados de esta muestra.

En entrevista, María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), plantea que aunque no esté establecido en la Ley General de Víctimas, el gobierno federal debería asumir la responsabilidad, a través de la CEAV, de realizar un registro de nacional de huérfanos por feminicidio, además de cumplir con su obligación de dar seguimiento a cada caso para ofrecer una reparación integral a los familiares de las víctimas.

“Solo a través de denuncias como las presentadas ante la CNDH es que los gobiernos atienden a los menores y sus familiares (…) y a partir de casos así es que hasta ahora, solo dos estados, Jalisco y Estado de México, han implementado protocolos para la atención de estas víctimas”, comenta.

La directora del OCNF explica que si bien los menores no son las únicas víctimas tras un feminicidio, sí resultan los más vulnerables, ya que ven truncado su entorno familiar y pierden por completo su estabilidad emocional.

Entorno familiar roto y sin apoyo

Las vidas de Carlos, Uriel y Fernanda cambiaron radicalmente aquel 12 de febrero de 2004. Los tres hermanos fueron testigos de cómo su padre Bernardo, con ayuda de Isidro, hermano de éste, asesinó a su madre. Desde ese momento lo perdieron todo.

Su entorno familiar se quebró y tuvieron que dejar la casa donde vivían para ir con su abuela, María Antonia, que en ese momento también era responsable de tres hijos. Al momento del asesinato de Nadia, Carlos y Uriel tenían 5 y 4 años, mientras que Fernanda había cumplido apenas 2.

Bernardo y su hermano Isidro huyeron tras cometer el crimen. La investigación del asesinato estuvo plagada de irregularidades.

Lee más: #NoMeCuidanMeViolan: mujeres protestan en estados contra violencia y feminicidios

Aunque en un inicio el Ministerio Público argumentó que se había tratado de un suicidio, el dictamen médico forense estableció que la causa de muerte de Nadia había sido asfixia por ahorcamiento, y que su cuello presentaba una fractura por agresión.

María intentó entregar una carta al entonces presidente Vicente Fox, para solicitar apoyo para sus nietos y agilizar la investigación. Fue recibida por la exprimera dama, Martha Sahagún, quien solo le dio el pésame y turnó el caso al gobierno del Estado de México.

La ayuda ofrecida en ese momento por los gobiernos federal y estatal fue insuficiente, por lo que María prefirió pagar la atención médica y educación para sus tres nietos, así como contratar un abogado que le ayudara con la investigación.

“Ellos nunca me ofrecieron apoyo económico para atención o para educación, y mientras mis nietos la pasaban muy mal”, relató María.

Uno de ellos perdió el control de los esfínteres, el otro tenía pesadillas y la menor presentó problemas de conducta con el paso del tiempo.

Fueron al menos cinco años en los que María pagó tratamientos psicológicos y psiquiátricos para sus tres nietos, y al mismo tiempo se encargaba de su educación y de cubrir los honorarios de los abogados contratados.

María tenía que pedir dinero prestado ya que su sueldo como bordadora de vestidos y el de su esposo no eran suficientes para cubrir todos los gastos.

Al ver que los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón no le brindaron ayuda, María contactó al Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), que tomó el caso.

Las sentencias en contra de Bernardo e Isidro fueron por homicidio agravado, pues la tipificación del feminicidio se dio hasta 2011 y por ley todos los casos ocurridos antes de este año no pueden ser clasificados así.

En 2009, Isidro, el tío de los menores y cómplice del homicida, recibió una sentencia de 42 años que apeló. El juez no aceptó las declaraciones de los menores por ser “fantasiosos e incapaces de diferenciar entre la verdad y fantasía”.

Isidro quedó libre y hoy se desconoce su paradero.

La investigación continuó y en 2012 —ocho años después del feminicidio— Bernardo fue capturado en el estado de Hidalgo. Cinco años después finalmente fue sentenciado a 42 años y 7 meses de prisión.

El hecho de que el delito no haya sido tipificado como feminicidio permitió que Bernardo obtuviera una sentencia menor, que pudo haber sido de hasta 70 años.

A pesar de que se consiguió la pena para el homicida, María califica el actuar de las autoridades como “impune y vergonzoso”, por las diversas omisiones e irregularidades.

Hoy en día Carlos está por cumplir 21 años, ya es padre de familia y trabaja como cajero en una tienda de abarrotes; Uriel tiene 19 años, es soltero y estudia la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma del Estado de México, y Fernanda tiene 17 años, es madre de un niño, vive con su pareja y estudia la preparatoria en línea.

María sigue al pendiente de sus tres nietos y con impotencia comenta que su desarrollo pudo haber sido mejor si, tras la pérdida de su madre, hubieran contado con el apoyo del Estado.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Trabajar más horas para superar la crisis económica?: la propuesta que enciende el debate en Francia

Un prestigioso grupo de expertos franceses publicó una serie de propuestas que han generado un intenso debate en torno al tema del trabajo en el país europeo.
23 de mayo, 2020
Comparte

La pandemia del nuevo coronavirus llevó a muchos gobiernos a poner la economía en una especie de coma inducido con cuarentenas y órdenes de confinamiento obligatorio.

Así ha sido también en Francia, donde hasta este viernes se habían registrado más de 28.000 muertes por covid-19. Allí, en el primer trimestre del año, el Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió un 5,8%.

Y solamente la semana pasada 300.000 personas fueron puestas en “desempleo parcial”, una figura que permite a empresas ejecutar reducciones salariales y de horas de trabajo a su personal.

Ahora que se empiezan a relajar las medidas de confinamiento y para tratar de acelerar la recuperación de la economía, el Instituto Montaigne -un importante think thank con sede en París y cuyo director es cercano a Emmanuel Macron- propuso una serie de medidas que incluyen eliminar un día feriado en mayo y una semana de vacaciones escolares en octubre, así como aumentar las horas de trabajo.

Estas ideas levantaron una enorme polémica y, además, abrieron un debate nacional sobre la mejor manera para superar la crisis económica que ha dejado la pandemia.

Personas caminando por la calle de lo que parece París

Getty Images
El economista Bertrand Martinot, autor de las propuestas, cree que las empresas deberían tener la opción de poder obligar a sus empleados a comprar días de vacaciones.

Ya en abril el Movimiento de Empresas de Francia (Medef) había provocado controversia con su sugerencia, en plena cuarentena, de que había que abrir el debate sobre trabajar más.

“Tarde o temprano nos tendremos que hacer preguntas sobre la jornada laboral, los días feriados y las vacaciones remuneradas para acompañar una reactivación económica y facilitar, trabajando un poco más, un crecimiento adicional”, señaló el Medef.

¿Mejorar la productividad por hora y trabajar un poco más?

Un discurso que en su momento fue calificado de “totalmente indecente” por Laurent Berger, secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), el principal sindicato del país.

“Abrir hoy el debate sobre el aumento de las horas de trabajo cuando cientos de miles de personas probablemente perderán su empleo debido a este virus me parece completamente anacrónico e incluso indecente”, dijo Berger durante una intervención en la emisora pública France Info.

“Lo que me preocupa son todos esos trabajadores que están en peligro de perder su empleo”, agregó.

"En lugar de hacer que los empleados trabajen más, deberíamos primero asegurarnos de que todos tengan un trabajo que les permita vivir decentemente". ", Source: Vincent Gautheron, Source description: Sindicalista, Image: Agricultor

A un mes de esta polémica, el economista Bertrand Martinot, autor del conjunto de propuestas publicadas por el Institut Montaigne, relanza el debate en el país europeo.

“El razonamiento básico nos dice que, en los próximos meses y trimestres, las empresas tendrán una caída muy significativa en su productividad por hora. Como resultado de las medidas de protección, toda la actividad económica se ralentizará. Mejorar la productividad por hora trabajada y trabajar un poco más son dos maneras de corregir esta caída“, le dice Martinot a BBC Mundo.

Para aumentar las jornadas laborales, Martinot propone facilitar el canjeo de días de vacaciones.

Edificios en París.

Getty Images
Según el Institut Montaigne, la productividad francesa se verá afectada por las medidas de confinamiento.

“Eso ya es posible hoy, pero se requiere que el empleado esté de acuerdo. Lo que yo propongo es que la empresa pueda obligarlo a comprar días libres“, prosigue el que fuera consejero del expresidente Nicolas Sarkozy.

“Simplemente escandaloso”

“Obviamente no se trabajará gratis y se debe hacer dentro de los límites legales”, afirma Martinot al tiempo que agrega que el empleado seguiría teniendo “derecho a disfrutar de sus vacaciones de verano”.

El economista francés sugiere llegar a un acuerdo con los sindicatos para que parte del tiempo extra trabajado este año pueda ser pagado en 2021. “Pero no en forma de salario, sino en forma de participación de los trabajadores en los resultados de la empresa”, precisa.

En diálogo con BBC Mundo, Vincent Gautheron, secretario nacional de Ugict-CGT, uno de los cinco principales sindicatos del país europeo, considera que este conjunto de propuestas son “simplemente escandalosas”.

“Tenemos un buen número de trabajadores que ahora están desempleados, completa o parcialmente. En lugar de hacer que los empleados trabajen más, deberíamos primero asegurarnos de que todos tengan un trabajo que les permita vivir decentemente”.

Según el economista Grégory Claeys, del Instituto Bruegel, con sede en Bruselas, el plan del Institut Montaigne forma parte de un conjunto de ideas que reaparecen cada vez que hay una crisis.

“En teoría, se puede pensar que si trabajamos más, producimos más y esto nos permitirá salir de la recesión, pero en la práctica nos damos cuenta de que agregar uno o dos días de trabajo al año tiene un efecto realmente marginal en el PIB“, le dice a BBC Mundo.

Personas en las escaleras del Sagrado Corazón en París.

Getty Images
El Institut Montaigne cree necesario eliminar un día feriado y una semana de vacaciones escolares para ayudar a la economía.

A principios de año, el Instituto Nacional de Estadística de Francia estimó que el hecho de que el año 2020 tenga, por motivos de calendario, dos días laborables más que 2019 le aportaba 0,12% puntos al PIB.

“Es un porcentaje insignificante si lo comparamos sobre todo con la caída que se espera en algunas naciones europeas, que va de 7% a 10% dependiendo del país”, insiste Claeys.

Inspirado en la reacción de Singapur a la crisis del SARS en 2003 -cuando el país suprimió 15 días de vacaciones escolares en junio para compensar los que se habían perdido durante la cuarentena- el Institut Montaigne también sugiere eliminar una de las dos semanas de descanso que los franceses en edad escolar suelen tener en octubre.

En Francia, la mayoría de las escuelas y universidades, tanto públicas como privadas, planean permanecer cerradas al menos hasta el mes de septiembre como parte de las medidas de confinamiento.

Según Martinot, sus propuestas tienen dos ventajas.

“Primero, les permite a los estudiantes ponerse al día en la escuela, lo cual es muy importante. Y luego, les da la posibilidad a los padres de que sigan trabajando sin ninguna preocupación, pues frecuentemente cuando tienes a los niños en casa (…) no trabajas bien”.

""Si los empleados no tienen vacaciones, no harán turismo. Hay que tener cuidado con eso".", Source: Vincent Gautheron, Source description: Sindicalista, Image: Turista

Además, el economista considera necesario acabar con el feriado del Día de la Ascensión, una festividad cristiana celebrada 40 días después del domingo de resurrección.

“Es una propuesta que habría hecho fuera del contexto de la covid-19: Francia tiene el mayor número de vacaciones en mayo dentro de los países de Europa. Tenemos tres días feriados, algunos años incluso llegamos a cuatro”, explica.

“Esto hace que Francia se quede atrás en términos de producción per cápita con respecto a Alemania u otros países del norte de Europa. Entonces, esta es una forma de aumentar ligeramente el potencial de crecimiento del país”.

Un “capricho” de los empresarios

El líder sindical Vincent Gautheron duda que estas propuestas ayuden a mejorar la productividad y estima que se trata simplemente de “un capricho” de los empresarios que piensan que siempre hay que trabajar y producir más.

Torre Eiffel.

EPA
Menos vacaciones significa menos ingresos para la industria del turismo, advierte Vincent Gautheron.

“No es sensato. Por un lado tenemos industrias y servicios que pedirán menos vacaciones y más trabajo, pero por otra parte tenemos a los sectores del turismo y del entretenimiento que le dirán al gobierno ‘tienes que ayudarnos porque con la cuarentena hemos perdido ingresos y estamos al borde de la bancarrota’.

“Si los empleados no tienen vacaciones, no harán turismo. Hay que tener cuidado con eso”.

Muy de acuerdo con esta reflexión, el economista Grégory Claeys considera importante destacar que la industria del turismo no sería la única afectada.

“De forma general, en muchos sectores no sirve para nada hacer que la gente trabaje más si no hay demanda. Tal vez puede ayudar a algunos sectores como el de la construcción a ponerse al día, pero en ningún caso hará que la gente consuma más”.

A finales de marzo, el gobierno de Macron tomó una serie de medidas para amortiguar el impacto económico de la crisis, como aumentar la duración máxima de la jornada laboral de 48 a 60 horas, facilitar que las empresas puedan poner a sus empleados a tiempo parcial y permitir una expansión de las jornadas nocturnas y dominicales.

Emmanuel Macron.

AFP
El director del Institut Montaigne, Laurent Bigorgne, es cercano al mandatario francés Emmanuel Macron y lo apoyó a lo largo de su campaña presidencial en 2016.

Por eso, un sector importante de la población francesa ha recibido con asombro las propuestas del Institut Montaigne.

“Ya existen estructuras que les permiten a las empresas organizar el trabajo e incluso trabajar un poco más”, señala Gautheron.

“Cuando les pedimos esfuerzos a los empleados, ellos lo consideran injusto”

El sindicalista cree que hay que “acabar con la lógica del retorno inmediato del capital” e incentivar mejores salarios para “permitir que todos vivan lo mejor posible” y consuman los bienes y servicios que necesitan.

La pandemia ha interpelado a varios ciudadanos sobre la relación que tenemos con el planeta. Nos hemos centrado mucho en el hecho de que las personas puedan comer este animal o aquel otro”.

"Hay un sentimiento de injusticia y de desigualdad que hace que este tipo de discurso -completamente racional- no quiera ser escuchado".", Source: Bertrand Martinot, Source description: Economista., Image: Protesta en Francia

“La lección de todo esto es que en un momento en que nuestro modelo de producción ha desafiado a nuestro planeta y a sus ecosistemas, estos son los tipos de problemas que enfrentaremos más regularmente si no cambiamos nuestro enfoque con respecto al medio ambiente”.

Pero para Bertrand Martinot el problema es que los franceses tienen una relación con el trabajo “que se ha vuelto patológica“.

“Existe un ambiente de desconfianza general en Francia. Desconfianza hacia la empresa, hacia el Estado… Entonces, cuando les pedimos esfuerzos a los empleados, ellos lo consideran injusto. Hay un sentimiento de injusticia y de desigualdad que hace que este tipo de discurso -completamente racional- no quiera ser escuchado”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial



Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=XBfltfjAEZk

https://www.youtube.com/watch?v=oti5ff60UZE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.