Mujer trans denuncia que gimnasio no la dejó usar el vestidor de mujeres; pide garantía para usar instalaciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cortesía Paulina Magalón

Mujer trans denuncia que gimnasio no la dejó usar el vestidor de mujeres; pide garantía para usar instalaciones

El personal del gimnasio le impidió la entrada al vestidor de mujeres a pesar de que era víctima de burlas y comentarios ofensivos por parte de los hombres por la transición en su físico.
Cortesía Paulina Magalón
7 de agosto, 2019
Comparte

Paulina Magalón, una mujer transgénero que vive en la Ciudad de México, fue víctima de discriminación en un gimnasio de la cadena SmartFit donde le impidieron usar el vestidor de mujeres y a cambio le ofrecieron entrar a los vestidores para personas con discapacidad.

En entrevista para Animal Político, Paulina, de 28 años, relata que avisó a los encargados de la sucursal de Xochimilco que iniciaría su transición de género a través de un tratamiento de reemplazo hormonal, y acordó que una vez que los cambios físicos empezaran a notarse le permitirían entrar al vestidor de mujeres. 

El proceso de transición comenzó hace tres meses y desde hace dos los cambios en su físico son notorios.

“En los últimos dos meses he recibido comentarios discriminatorios y ofensivos por parte de los usuarios en el vestidor de hombres, así como miradas lascivas hacia mi persona, por lo que el pasado sábado hablé con el staff de la sucursal para que ya me permitieran entrar  al vestidor de mujeres”, relata. 

Sin embargo la respuesta de la gerente del lugar fue que mientras ella no presentará una identificación oficial que avalara su nueva identidad tendría que seguir utilizando el vestidor de hombres. 

“Yo le dije que ninguna política de SmartFit establece eso como requisito y ella contestó que no era su culpa sino del líder regional de la zona sur, quien no le daba la autorización”, comenta Paulina.

Ante la inconformidad de Paulina, la gerente del lugar habló con su superior y éste le dio la opción de utilizar el vestidor de personas con discapacidad para que “ella no estuviera a disgusto y tampoco incomodara a las mujeres”. 

Al recibir esa respuesta, Paulina envío un correo electrónico al director de marketing de SmartFit y levantó una queja en el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred). 

“Ser trans no es ninguna discapacidad y no tienen porque darme la solución de utilizar el baño de las personas con discapacidad”, dice Paulina. 

En su carta para SmartFit expresa: “Como mujer tengo derecho a que se respete mi identidad por parte de cualquier empresa regida bajo las leyes federales de nuestro país, incluido el Código Civil Federal y de la Ciudad de México, al igual que el artículo 1° Constitucional en materia de derechos humanos, específicamente en el apartado de los motivos que impiden ser sujeto a la discriminación por razón de género”.  

Igualmente solicitó a la cadena que emita un escrito en el que establezca que podrá usar el vestidor de las mujeres en cualquiera de sus sucursales y horarios. 

El lunes por la mañana, la dirección de marketing de SmartFit se comunicó vía telefónica con Paulina para pedirle una disculpa y decirle que ella podría utilizar el vestidor que mejor le pareciera. 

Ella agradeció la llamada, aceptó la disculpa y pidió que esa indicación la enviaran también por escrito para no tener ningún contratiempo en el futuro. 

Sin embargo SmartFit solo envió un correo donde reiteró sus disculpas y se comprometió a garantizar su integridad física, seguridad y comodidad. 

“En SmartFit no toleramos ningún acto de discriminación y trabajamos cada vez más duro para poder brindar una experiencia a cada uno de nuestros usuarios y evitar que situaciones como esta sigan pasando”, se lee en el correo. 

Paulina se dice inconforme porque aunque lo expresaron por teléfono, al no estar establecido en el texto ella no tendrá ninguna garantía de no pasar en un futuro por la misma situación. 

Luego de que expusiera su caso en redes sociales y medios, Paulina regresó al gimnasio e ingresó al vestidor de mujeres sin que se lo impidieran. Sin embargo, ni el personal, ni los usuarios que la ofendieron, le pidieron disculpas por la discriminación y ofensas hechas. “Es como si ya nada les importara”, finaliza.

SmartFit responde a la denuncia

En un comunicado, respecto al caso de Paulina, SmartFit señaló: “queremos reiterar nuestro compromiso con las personas transgénero para que puedan utilizar los vestidores de forma segura, acorde a su identidad y expresión de género.

Para Smart Fit, este es un tema de suma importancia y prioridad. Es por eso que continuaremos trabajando en el trato igualitario y no discriminatorio en nuestras instalaciones”.

Según la cadena de gimnasios, está certificada por Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) “para responder las necesidades específicas de cada persona, priorizando su integridad en el uso de nuestras instalaciones”.

Sin embargo, el Conapred negó que haya certificado al personal de SmartFit.

“Si bien la empresa se ha certificado bajo la Norma en Igualdad Laboral y No Discriminación, ésta no avala sus prácticas, sino que por el contrario es un compromiso que las empresas contraen para mantener y elevar los estándares de igualdad e inclusión”, explica el Consejo en un comunicado.

También se explica que la certificación que tiene la cadena de gimnasios, no la otorga el Conapred sino una empresa certificadora de la Entidad Mexicana de Acreditación, A. C.

“Si bien el Conapred acompaña e impulsa el proceso, esto no indica que el Consejo se haya hecho cargo de la capacitación del personal de Smart Fit o de cualquiera otra de las empresas que figuran dentro del catálogo de la Norma”, agregan.

Para finalizar aclara que aunque las empresas u otras instancias estén certificadas, Conapred puede conocer y proceder por presuntos actos de discriminación por cualquiera de los motivos prohibidos de discriminación reconocidos en el marco normativo vigente.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Las mujeres que querían abortar y acabaron en clínicas antiabortos promocionadas engañosamente en Google

Muchas clínicas se anuncian como proveedores de servicios de aborto al tiempo que dan información falsa a las mujeres e intentan que cambien de opinión. BBC News explica el papel que juegan las grandes tecnológicas como Facebook o Google en esto.
18 de mayo, 2022
Comparte

Cuando Hana se enteró de que estaba embarazada, supo que quería abortar, pero su búsqueda de una clínica en Google la llevó a un centro antiaborto, que estaba decidido a disuadirla de su elección.

En varios estados de Estados Unidos, BBC News comprobó como muchas de estas clínicas engañosas aparecen en los primeros puestos de los resultados de búsqueda de Google y en los anuncios de Facebook con consejos médicos inexactos, mientras quienes de verdad pueden realizar el procedimiento ven sus anuncios rechazados y sus cuentas restringidas.

Los centros de asesoramiento, como el que visitó Hana, una joven de 19 años que vive en el estado de Massachusetts, a menudo están dirigidos por organizaciones cristianas.

Con frecuencia ofrecen algunos servicios médicos, como pruebas de embarazo y ecografías, pero parte de su promoción en línea sugiere falsamente que también brindan servicios de interrupción del embarazo.

No fue hasta que Hana caminaba por el pasillo del centro, lleno de carteles que comparaban el procedimiento con el asesinato, que comenzó a darse cuenta de que esta no era la clínica de abortos que creía que era.

Una mujer con una prueba de embarazo

Getty Images

Obtener atención

Hana se describe a sí misma como un “ratón de biblioteca”.

En la Universidad cursa estudios relacionados con la salud.

Sin embargo, nada en la web de la clínica le indicó el servicio que realmente ofrece.

La página de inicio dice: “Tome el control: comience con una consulta de aborto gratuita“.

Y en una pestaña denominada: “Obtenga atención”, se enumeran los tipos de aborto (médico y quirúrgico) que se pueden realizar durante los diferentes trimestres del embarazo, bajo el título: “Acaba de enterarse de que está embarazada y quiere saber su opciones”.

Una vez allí, dice Hana, le dijeron, de manera incorrecta, que los abortos estaban relacionados con la infertilidad y el cáncer de mama.

También que al haberse vacunado contra la covid-19, podría perder el bebé de todos modos, lo que haría que el aborto fuera innecesario.

Eso a pesar de la evidencia científica que sugiere que las personas vacunadas no son más propensas a abortar y, de hecho, están mejor protegidas contra los riesgos de tener un parto prematuro asociados con la covid.

Foto de un test de embarazo

Getty Images

También la presionaron, en contra de sus deseos, para que viera la ecografía.

“¿Qué clase de madre no quiere ver una foto de su hijo?” preguntó la persona que la atendía.

Hana se quedó sintiéndose engañada y traicionada.

Elige la vida

The Human Coalition, un grupo antiaborto que proporciona marketing para el centro que visitó Hana y otros 40 más, le dijo a BBC News que a menudo ven “que la mayoría de las mujeres que han decidido abortar no desean hacerlo, desean ayuda”.

“Estamos aquí para empoderar a las mujeres al llenar ese vacío: ofrecer atención y el apoyo que desean para elegir la vida”.

Google muestra anuncios sobre los resultados de búsqueda para ciertos términos.

Los anunciantes pujan para que sus anuncios aparezcan primero, aunque según Google el orden también debe estar determinado por la “relevancia” y la “calidad general”.

Pero Whitney Chinogwenya, de MSI Reproductive Choices, afirma que esto crea una “batalla de presupuestos”, en la que las clínicas de aborto reguladas compiten con clínicas antiaborto no regulados por espacios publicitarios en términos de búsqueda específicos.

Varios grandes proveedores mundiales de soluciones para abortar también le han dicho a BBC News que regularmente ven censuradas sin explicación su material online que hace referencia al aborto, incluida la suspensión de los canales de YouTube, la restricción de las cuentas de las redes sociales y el rechazo de anuncios por parte de Facebook y Google.

En 2019, después de haber sido criticado por alojar anuncios engañosos, Google intentó tomar medidas enérgicas contra las clínicas de asesoramiento sobre abortos, que son más comunes en Estados Unidos pero también se pueden encontrar en Europa, África y América Latina.

En Estado Unidos, Reino Unido e Irlanda, cualquier persona que publique un anuncio que mencione el aborto primero debe solicitar un certificado.

Las clínicas que asesoran pero no realizan abortos pueden anunciarse, pero debe llevar incluido una letra pequeña que aclara que el anunciante “no ofrece abortos”.

Resultados de búsqueda de Google para el término 'clínicas de aborto cerca de mí'. En letras pequeñas en la parte inferior, puede ver las palabras 'No brinda abortos' para una clínica.

Hana/Google
Resultados de búsqueda de Google para el término ‘clínicas de aborto cerca de mí’. En letras pequeñas en la parte inferior, puede ver las palabras ‘No brinda abortos’ para una clínica.

Hana dice que no vio esa parte en el anuncio que pinchó.

Aparece en letra muy pequeña debajo del título de búsqueda y la descripción.

Sarah Eagan, investigadora del grupo de campaña Center for Countering Digital Hate, cuestiona si Google debería recibir dinero por los anuncios antiaborto que se enfocan en palabras clave utilizadas por personas que buscan activamente la terminación del embarazo.

El CCDH también ha encontrado en Facebook anuncios antiaborto que promocionan medicamentos no probados.

Y en el otro extremo del espectro, los investigadores encontraron que la función de autocompletar de Google se sugieren métodos ineficaces de aborto por cuenta propia.

Kelly, al igual que Hana, dice que le dieron información médica inexacta mientras luchaba por encontrar una forma asequible y segura de interrumpir su embarazo en su estado natal de Texas.

Kelly

Kelly
Kelly dijo que hizo clic en el sitio web de la clínica desesperada, sabiendo que no podía pagar un médico.

Su situación era precaria.

Se encontraba sin trabajo y no tenía seguro médico, por lo que no podía pagar “una visita al médico”, por lo que buscó clínicas asequibles.

Mientras se dirigía a un centro antiaborto, Kelly dice que estaba asustada con las advertencias de que podría “desangrarse” y de que estaba arriesgando su vida, pero sabía que el aborto con medicamentos es un procedimiento extremadamente seguro.

Kelly siente que la promoción de pruebas de embarazo gratuitas está dirigida a mujeres de bajos ingresos.

El centro parece estar usando búsquedas orgánicas para atraer a las mujeres en lugar de pagar por anunciarse.

Esto hace que sea aún más difícil de regular.

El sitio web dice claramente: “No referimos ni realizamos abortos”, y agrega que brinda “servicios gratuitos anualmente a más de 5.000 madres solteras de minorías pobres y desatendidas”.

Finalmente, a Kelly le recetaron medicamentos para terminar con el embarazo solo unas horas antes de que superara el límite de 12 semanas para un aborto médico seguro.

Medicamentos para abortar

Getty Images
Para abortar con medicamentos se usan dos: misoprostol y mifepristone

Pero Elisa Wells, cofundadora de Plan C, la organización que ayudó a Kelly a acceder a estas píldoras abortivas, dice que su material online es rutinariamente “rechazado por violar los estándares de la comunidad” en Facebook, Instagram y Google.

Google dice que tiene políticas claras que rigen los anuncios relacionados con el aborto, algunas determinadas por las leyes y regulaciones locales.

Algunas de las publicaciones y canales señalados por BBC News se habían eliminado por error y desde entonces se habían restablecido, dijo.

Facebook dijo que había restaurado una pequeña cantidad de anuncios de proveedores de servicios de aborto que habían sido rechazados incorrectamente.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dC7xjJ7eIBk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.