Liberan a presunto agresor de una niña en Hidalgo aunque había pruebas y él no negó el abuso
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Liberan a presunto agresor de una niña en Hidalgo aunque había pruebas y él no negó el abuso

Aunque fue detenido y enfrentó tres audiencias, la jueza en Hidalgo decidió que el profesor Juan N. continuara el proceso penal en libertad, sólo porque la menor no pudo precisar las fechas en que ocurrieron los abusos.
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26 de agosto, 2019
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Para Mónica, de 36 años, los últimos tres meses han sido un calvario que no desea a nadie. Desde que su hija de 7 años le contó lo que su maestro le hizo durante un mes en el salón de clases, sus vidas cambiaron drásticamente. Los juegos de la pequeña se convirtieron en noches de pesadillas y miedo a la oscuridad, y la madre dejó de estudiar la preparatoria abierta por buscar justicia en oficinas de gobierno, aunque hasta el momento no lo ha logrado.

Pese a la existencia de un dictamen psicológico que acredita el abuso sexual, el sistema judicial de Hidalgo mantiene en libertad al presunto agresor de la pequeña, que estudiaba el segundo año de primaria.

Aunque fue detenido y enfrentó tres audiencias, la jueza Xóchitl Rodríguez Camacho, del Tercer Circuito de Tula, decidió que el profesor Juan N. continuara el proceso penal en libertad, sólo porque la menor no pudo precisar las fechas en que ocurrieron los presuntos abusos.

Entérate: De mil denuncias de violencia sexual contra niñas y niños, solo uno llega a condena en México

En marzo del año pasado, el maestro Juan N. comenzó a dar clases en una primaria en el municipio de Tezontepec de Aldama, Hidalgo, una comunidad donde 6 de cada 10 vive en pobreza y el promedio de escolaridad es de ocho años, es decir, la mayoría de sus habitantes ni siquiera completa la educación básica.

Se hizo cargo del grupo de primer año, y continuó con él para el actual ciclo escolar. Todos los días Mónica, a quien se ha cambiado el nombre por seguridad, llevaba a sus hijos a la primaria, luego trabajaba haciendo el aseo en casas, estudiaba la preparatoria abierta. Atendía a sus hijos sola porque se separó de su esposo y él vive en otro estado.

En abril, su cotidianidad cambió.

Su hija comenzó a tener pesadillas por las noches. Despertaba llorando. Un día la pequeña no pudo más y le dijo: “mami, te voy a contar algo”. Entre sollozos, narró el abuso sexual que su maestro le hizo a ella y a otras tres niñas. Incluso recordaba cuándo comenzó. “Fue después del 14 de febrero, mami”, una fecha que recordaba bien porque estaba triste, ya que que su profesor fue el único en la escuela que no organizó intercambio de regalos.

A nadie en la escuela le pareció raro que Juan N. moviera su escritorio a una esquina al fondo del salón de clases y pusiera videos a los alumnos durante las clases, pero ahora cobra sentido. Mientras los alumnos sentados observaban la pantalla al frente, él llamaba a alguna de sus alumnas para sentarla en sus piernas. “Yo me quería soltar, mami, pero él me apretaba fuerte las manos. Fueron cinco veces, mami”, le contó la pequeña.

La nena no se atrevía a decirlo porque una de sus amigas le contó que escuchó al maestro amenazar a otra de las pequeñas, advirtiéndole que si decía algo mataría a sus papás. “Pensé que también te iba a matar o a mi hermanito, mami”.

Mónica no sabía qué hacer, por eso fue con el pastor de la iglesia cristiana de la comunidad para pedirle consejo, y luego con el supervisor de la zona escolar para informarle; éste le avisó al director de la escuela. “Yo sólo quería que ya no volviera a estar cerca de mi hija, les pedí que lo cambiaran, que no lo dejaran volver a la escuela”, cuenta Mónica.

El director y supervisor hablaron con el maestro Juan N., mientras escuchaba las acusaciones “ni siquiera lo negó, el muy desgraciado”, le dijeron el supervisor y directora a Mónica. Por eso le recomendaron denunciar penalmente, para poder proceder. Y así lo hizo.

Al siguiente día, con su esposo, fue al Ministerio Público de Tula, a dos horas de camino de su comunidad. La madre narró lo ocurrido y los citaron días después para que lo hiciera la niña.

“¿Para qué denuncias?”

Pese a ser un caso de abuso sexual, quien atendió la valoración psicólogica de la menor fue un psicólogo hombre, contrario a los protocolos de atención para estos casos. La sesión, en mayo pasado, tuvo que ser interrumpida en tres ocasiones porque la niña lloraba y se negaba a tener que recordar y contar otra vez lo que tanto miedo le causaba. “Tienes que hacerlo para que te podamos ayudar”, le decía el psicólogo. “Aquí estoy, mi amor, no tengas miedo, ya no te va a pasar nada”, le decía Mónica mientras la abrazaba.

El dictamen psicológico concluyó que la pequeña presenta “estado emocional alterado en relación con los hechos que se investiga, caracterizado por miedo, angustia, ansiedad, temor, sentimientos de inadecuación ya que carece de defensas psicológicas por su edad para hacer frente a la invasión a su cuerpo, lo que genera alteración psicosexual. Se siente insegura, tensa, bajo presión y amenazas”, asienta el documento al que este medio tuvo acceso.

Mónica sabe bien lo que eso significa, porque la niña, cada vez que tiene episodios de angustia, llora tanto que le falta el aire para hablar. La madre le promete que no le pasará nada. Su manera de defenderla fue evitar que el agresor estuviera cerca de la pequeña, por eso se atrevió a denunciar.

Aunque la niña también narró que le hacía lo mismo a otras tres compañeritas, el resto de las familias no se atrevieron a seguir el camino judicial. “Yo he hablado con las mamás, pero ellas no quieren hacer nada porque no tienen dinero para andar de un lado a otro. Dicen que mejor no se sepa porque en el pueblo se piensa que después, cuando las niñas crezcan, van a decir que no valen como mujeres porque fueron tocadas”.

Sólo una estuvo dispuesta a denunciar en el momento y Mónica se lo comentó a su abogada de oficio, Guadalupe Hernández, pero ésta le dijo que no era necesario. Ahora ya no quiere hacerlo porque la otra niña muestra más afectaciones, y no quiere que su pequeña reviva el trauma.

Mónica confía en que la justicia de este país hará su trabajo, pero otros no tienen la misma confianza. A la par de intentar ayudar a su hija y el viacrucis de trámites, la madre también ha tenido que soportar reproches y reclamos de su esposo y de la comunidad. “Por qué no mejor solo nos dijiste y lo hubiéramos linchado. Qué haces ahí denunciando, no le van a hacer nada porque él tiene dinero y nosotros no”, le han dicho.

“A veces creo que sí me equivoqué”, dice la joven madre. La duda de haber hecho lo correcto responde al trato que ha recibido de los impartidores de justicia en el estado de Hidalgo.

Lo detienen y jueza lo libera  

A final de junio, es decir, casi un mes después de haberse obtenido el resultado del examen psicológico, éste fue integrado a la carpeta de investigación. Al acreditarse el abuso sexual y el daño causado a la pequeña a tres meses de la denuncia, se giró orden de aprehensión y Juan N. comenzó un proceso judicial. Mónica pensó que al fin habría justicia.

En la primera audiencia, la madre no fue notificada y no estuvo presente, pero su abogada de oficio le dijo que los abogados del acusado argumentaron que la niña de 7 años de edad caía en “contradicciones”, por haber señalado como fechas en que ocurrieron los supuestos abusos días no hábiles.

En la segunda audiencia, la única donde la madre estuvo presente, los abogados del maestro le insistían a la jueza que su cliente era inocente, y en señalar las fechas de “contradicción”, mientras que la abogada de oficio se trababa al intentar defender el caso. Pero “yo sé que ella tiene más carpetas además de la nuestra. Entiendo que tiene mucho trabajo y tal vez no le da tiempo de revisar todo”, justifica Mónica.

En la última audiencia, que tampoco le notificaron a la madre de la víctima, pese a las pruebas que acreditaron el daño psicológico por abuso sexual, y a que incluso la misma SEP suspendió al acusado, la jueza del Tercer Circuito de Tula, Xóchitl Rodríguez Camacho, decidió que Juan N. no fuera vinculado a proceso, es decir, que ya no había materia para seguir investigando y por lo tanto lo dejó en libertad.

Animal Político pidió una postura respecto a la actuación de la jueza Xóchitl Rodríguez, al Consejo de la Judicatura del estado de Hidalgo, presidido por la magistrada Blanca Sánchez Martínez, pero no hubo respuesta pese a que aseguraron que analizarían el caso. Mientras que la abogada de oficio tampoco ha atendido llamadas ni mensajes de este medio.

La abogada defensora Guadalupe Hernández interpuso una apelación, el 11 de julio pasado, en contra de la decisión de la jueza para que Juan “N” sea vinculado a proceso y continúe la investigación judicial, argumentando que se debe proteger a la menor de edad y que no haber sabido con precisión las fechas del presunto abuso no es motivo para desestimar la acusación.

Hasta el momento no se ha resuelto la apelación en el Tribunal Superior de Justicia en el estado de Hidalgo.

El caso llega a la Fiscalía General de la República

Pese a la denuncia, la asignación de un abogado de oficio es el único apoyo legal que Mónica ha recibido. Y aunque la niña fue canalizada a apoyo psicológico en el DIF del Hidalgo sus citas, que habían sido cada semana, fueron suspendidas durante un mes por vacaciones de los funcionarios y serán retomadas hasta final de agosto.

Aunque Mónica no ha recibido asesoría judicial profesional, ha estado agotando todas las vías de denuncia para que alguien la escuche. Después de tener el dictamen psicológico acudió a interponer una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), y ante la Secretaría de Educación Pública federal y su representación en Hidalgo.

Gracias a la denuncia ante la dependencia federal, el caso llegó a la Fiscalía General de la República, específicamente a la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres (FEVIMTRA). Apenas el 9 de agosto pasado, la carpeta de investigación con 88 páginas fue recibida en la institución federal. Mónica confía en que ahora sí alguien haga justicia.

El 17 de junio, la madre interpuso la denuncia también ante el Órgano Interno de Control de la SEP en el Estado de Hidalgo, pero su respuesta alteró a los niños y la comunidad. Un psicólogo y dos abogados de la dependencia estatal acudieron a la escuela e hicieron preguntas a los alumnos de segundo grado, sin consentimiento de los padres.

“No sabemos cómo les habrán preguntado, que mi hija se puso peor. Ni nos avisaron que iban a ir. Tal vez querían comprobar que no mentimos, pero qué más pruebas quieren. No estamos mintiendo ni mi hija ni yo. Y ni así hacen algo”, dice Mónica.

Animal Político solicitó información al respecto a la dependencia en la entidad y confirmó que la denuncia fue recibida y, por lo pronto, se le ha retenido el pago de salario al maestro Juan N. y no podrá dar clases en el próximo ciclo escolar, pero permanece en el sistema educativo hasta en tanto no haya una resolución judicial.

La SEP de Hidalgo dice que la alumna y su familia serán incluidos en el Registro Estatal de Prevención, Atención y Erradicación de Violencia (REPAEVE), para recibir el apoyo correspondiente hasta que concluya el proceso legal y se acredite el delito con una resolución judicial.

Mónica habla con un tono que delata llanto contenido, y en algún momento de la plática no puede más y se quiebra. Se quiebra cuando dice que sólo desea que su hija crezca normal, que esto no le arruine la vida.

La pequeña no quiere volver a esa escuela, su más reciente pesadilla se sitúa ahí. “Veo al maestro en el baño de la niñas diciéndome que por qué hablé, que ahora me va a ir peor”, le contó la pequeña.

“Pero le digo que él ya no estará ahí, que ya no debe tener miedo porque no la puedo cambiar, no puedo pagar ni los pasajes todos los días para llevarla a la otra primaria, que está en el otro pueblo. Sólo la abrazo, me duermo con ella y le hablo de Dios”.

Mónica es creyente, y en su iglesia consideran al perdón como un acto de comunión con Dios, y ella lo cree, “pero también hay autoridades para que se haga justicia”, que Juan N. no vuelva a dañar a ningún pequeño, que no vuelva a estar en una escuela. “Que ningún niño tenga que pasar por esto, ni ninguna madre”.

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Qué tan seguro es para las mujeres embarazadas vacunarse contra la COVID-19

¿Es seguro para las mujeres embarazadas recibir la vacuna contra la COVID-19? ¿Y las que están en periodo de lactancia? ¿Tendrá un impacto en la fertilidad?
12 de febrero, 2021
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Ilustración de una mujer embarazada y virus

BBC
Las embarazadas fueron excluidas de los ensayos clínicos, por lo que todavía hay muchas dudas.

“Como mujer embarazada, mi mayor preocupación era la seguridad”, dice Irène Mathieu. En su segundo trimestre de embarazo tuvo que elegir si recibir o no la vacuna contra el coronavirus.

Al ser una trabajadora sanitaria en la ciudad estadounidense de Charlottesville, Virginia, era elegible para ser vacunada. Pero la doctora Mathieu tenía muchas dudas.

“Por un lado, tengo un mayor riesgo de contraer la covid-19 porque soy médica de atención primaria”, dice.

“Y aunque la vacuna es nueva, no está elaborada con virus vivos y tenemos un largo historial de administración segura de vacunas vivas atenuadas a embarazadas”.

“Por otro lado, no tenemos datos sobre la seguridad de la vacuna de la covid-19 durante el embarazo”.

Estas son algunas de las preguntas que se hacen las mujeres embarazadas y madres lactantes. Consultamos a varias especialistas.

1. ¿Cuál es el consejo de vacunación para las mujeres embarazadas?

Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado consejos sobre las vacunas contra la covid-19 de Pfizer-BioNTech y Moderna, y no recomienda la vacunación de mujeres embarazadas en este momento.

Eso se debe a la falta de datos, no a que haya evidencia de que las vacunas sean dañinas.

Pero, cuando una mujer embarazada tiene un riesgo inevitablementealto de exposición al virus, como en el caso de una trabajador ade la salud, o tiene comorbilidades (dos o más trastornos o enfermedades relacionadas), entonces la OMS dice que “la vacunación puede considerarse tras discutirlo con su proveedor de atención médica”.

La OMS también señala los riesgos de la covid-19 durante el embarazo.

Gráfico

BBC

“Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir covid-19 grave que las mujeres no embarazadas, y la covid-19 se asocia con un mayor riesgo de parto prematuro“, dice la guía de la OMS.

La doctora Mathieu discutió ampliamente el tema con su médico y con colegas de atención médica que también estaban embarazadas.

“Cuando consideré los riesgos teóricos pero desconocidos de una nueva vacuna y los riesgos reales de la covid-19 durante el embarazo, para mí, la decisión fue clara”, dice Mathieu.

Recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech en enero y está pendiente de recibir la segunda en febrero.

Cómo se comparan las vacunas en la Fase III de los ensayos clínicos

BBC

Otras mujeres tomaron decisiones diferentes.

Joanna Sullivan, de Ohio, EE.UU., espera su primer bebé para junio. No pretende ponerse la vacuna hasta después de dar a luz.

Si bien sostiene que sería “útil” ver cómo responden a la vacuna otras mujeres embarazadas, Sullivan dice que ella probablemente esperará.

2. ¿Qué dicen los datos?

Hasta ahora, no hay muchos datos.

“Aún no se han iniciado ensayos en embarazadas para las vacunas que han sido autorizadas para su uso, a pesar de que existen datos de seguridad tranquilizadores y una eficacia muy alta”, dice Carleigh Krubiner, miembro de la facultad del Instituto de Bioética Johns Hopkins Berman, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.

No hay ninguna sugerencia de que la vacuna tenga algún riesgo para las mujeres embarazadas y lactantes, simplemente los estudios aún no se han realizado.

Mujer embarazada

Getty Images
Las mujeres embarazadas suelen estar excluidas de los primeros ensayos clínicos de nuevos medicamentos y vacunas.

Pfizer siguió la guía de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), al excluir a las mujeres embarazadas y en período de lactancia de sus ensayos clínicos.

Dicen que estas mujeres comenzarán a ser evaluadas este año, después de la finalización de los denominados estudios de toxicidad para el desarrollo y la reproducción (DART), que suelen realizarse en animales.

3. ¿Por qué los datos no incluyen a mujeres embarazadas?

Los expertos dicen que es normal.

“En tiempos no pandémicos, si se habla de una vacuna nueva, la mayoría de las personas razonables comprometidas con promover los intereses de las mujeres embarazadas y sus bebés dirían que no debemos involucrarlasen los primeros ensayos clínicos”, dice la doctora Ruth Faden,de la Universidad Johns Hopkins y especializada en los derechos y la salud de las mujeres embarazadas.

En bioética, las mujeres embarazadas se describen como una población compleja“, dice Faden.

“En ningún otro caso hay dos entidades que sean objeto de preocupación moral”.

Algunos expertos se refieren a eventos anteriores en los que la falta de datos ha provocado retrasos masivos o incluso la negación total del acceso a vacunas que salvan vidas.

“En el caso del ébola, a las mujeres embarazadas y lactantes en la República Democrática del Congo inicialmente no se les permitió recibir vacunas durante los primeros meses de lanzamiento de las mismas”, dice Carleigh Krubiner.

“Las mujeres de las comunidades afectadas denunciaron que efectivamente las estaban enviando a la muerte, sin protección contra una enfermedad con una alta mortalidad y una muerte fetal cercana al 100%”.

La especialista dice que algunas mujeres en periodo de lactancia decidieron tomar “vacaciones de lactancia”innecesarias y potencialmente dañinas para acceder a las vacunas

Con la pandemia actual, dice Krubine, “la falta de datos puede hacer que muchos duden en utilizar vacunas altamente beneficiosas y, en última instancia, seguras”, lo que los llevaría a renunciar a la vacunación , la cual “protegería y promovería la salud tanto materna como neonatal”.

4. ¿Cómo lo están abordando en diferentes países?

Los países están adoptando diferentes enfoques en cuanto a la vacunación de mujeres embarazadas.

Algunos, como Reino Unido, ofrecen consejos similares a la OMS.

“Aunque los datos disponibles no indican ningún problema de seguridad o daño al embarazo, no hay evidencia suficiente para recomendar el uso rutinario de las vacunas contra la covid-19 durante el embarazo”, afirma el Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos (RCOG) de Reino Unido.

“Si una mujer embarazada cumple con la definición de ser extremadamente vulnerable a nivel clínico, entonces debe discutir las opciones de la vacuna contra la covid-19 con su obstetra y/o médico”.

“Esto se debe a que su condición subyacente puede ponerla en un riesgo muy alto de experimentar complicaciones graves de la covid-19“.

En cuanto a mujeres que están amamantando, el RCOG dice que “no hay ningún riesgo conocido”, y agrega que se debe informar a las mujeres sobre la falta de datos disponibles.

Mujer visitando una doctora

Getty Images
Los expertos sugieren conversar con su médico para realizar un análisis de riesgo-beneficio.

Otros países, como Israel, están incluyendo a mujeres embarazadas con factores de riesgo de alta morbilidad entre las que tienen acceso prioritario a las vacunas contra la covid-19, sin contemplar los riesgos para ellas o para los fetos.

En cambio, India ha declarado explícitamente que las mujeres embarazadas y lactantes no deben recibir las inyecciones hasta que se realicen más estudios.

5. ¿Cuándo es probable que estén disponibles los datos?

Los datos de los ensayos clínicos que involucran a mujeres embarazadas “pueden tardar meses o años”, dice Huma Farid, obstetra y ginecóloga en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, Massachusetts, EE.UU., e instructora en la Escuela de Medicina de Harvard.

Algunas mujeres que quedaron embarazadas durante el ensayo serán monitoreadas durante su embarazo.

Sin embargo, los datos preliminares sobre cómo el coronavirus puede afectar a las mujeres embarazadas ofrecen un panorama mixto.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos afirman que las pacientes embarazadas tienen un mayor riesgo de enfermedad grave y muerte si contraen la covid-19.

“Los datos sugieren que la infección materna está asociada con una mayor probabilidad de parto prematuro“, agrega Carleigh Krubiner.

Por el contrario, la evidencia actual de Reino Unido sugiere que las mujeres embarazadas no tienen un riesgo mayor de enfermarse gravemente que otros adultos sanos si desarrollan la enfermedad.

La mayoría de las mujeres embarazadas experimentan solo síntomas leves o moderados.

6. ¿En qué situación están las mujeres embarazadas?

Para muchos médicos, la mera sugerencia de una infección grave es preocupante.

“Sabemos que existe un mayor riesgo para pacientes embarazadas que tienen covid-19 y también sabemos que, en general, las vacunas son seguras”, dice la doctora Huma Farid.

Ella se refiere específicamente a las vacunas de ARNmensajero de Moderna y Pfizer, que usan un pequeño fragmento del código genético del virus.

Ese fragmento comienza a formar parte del virus dentro del cuerpo, que el sistema inmunológico reconoce como extraño y empieza a atacar.

Gráfico de la creación de la vacuna

BBC

“La vacuna contra el SARS Co-V-2 no es una vacuna viva, que es el único tipo de vacuna contraindicado en el embarazo porque tiene un virus debilitado pero vivo como parte de la vacuna, como las de la polio o la varicela”.

Eso ha alentado a que las embarazadas que son trabajadoras en la primera línea frente a la covid en Estados Unidos y que corren el máximo riesgo de contraer el virus consideren vacunarse.

“Es una decisión individual para cada paciente, pero trato de discutir con ellas sus preocupaciones sobre el virus y sobre la vacuna, y el análisis de riesgo-beneficio”, dice Farid.

Ella recomienda que cada paciente embarazada discuta estos aspectos con su médico y que, independientemente del resultado, siga todas las precauciones de distancia social, higiene de manos y uso de mascarillas.

Mujer embarazada

Getty Images
Los expertos alientan a las mujeres embarazadas a seguir todas las precauciones.

Carleigh Krubiner destaca el papel de las condiciones médicas subyacentes en el proceso de toma de decisiones.

“Aquellas con condiciones preexistentes que aumentan su riesgo de covid-19 grave pueden sopesar esta decisión de manera diferentes abiendo que, si permanecen sin protección a través de la vacuna, podría haber graves consecuencias de infección para ellas y para sus bebés”.

Al igual que la doctora Farid, recomienda considerar al menos tres aspectos principales: el riesgo de exposición, el riesgo de enfermedad grave y el beneficio de la vacuna en comparación con otras medidas preventivas.

7. ¿Y las madres lactantes?

Existe un consenso general entre los expertos de que no hay ninguna razón para que las mujeres que amamantan renuncien a la vacunación contra la covid-19 si son elegibles para recibirla.

“He estado alentando a las madres lactantes a que se vacunen porque cualquier anticuerpo que produzcan contra el virus probablemente pasará a la leche materna y ayudará a sus bebés a tener cierta protección contra el Sars-CoV-2″, dice la doctora Huma Farid.

Según la OMS, hasta ahora no hay evidencia de que las madres lactantes o sus bebés tengan un riesgo elevado de covid-19 grave.

El organismo recomienda que si una mujer que amamanta es parte de un grupo al que se recomienda la vacunación, entonces “se puede ofrecer la vacuna”.

Madre lactante

Getty Images
Según la OMS, hasta el momento no hay evidencia de que las madres lactantes o sus bebés tengan un riesgo elevado de covid-19 grave.

8. ¿Afecta la vacuna a la fertilidad?

En cuanto a las mujeres que están intentando quedarse embarazadas, los expertos han analizado la evidencia inicial y dicen que no es necesario evitar el embarazo después de la vacunación.

“No hay evidencia que sugiera que las vacunas contra la covid-19 afectarán a la fertilidad, ni ningún mecanismo biológicamente plausible de cómo podrían causar un impacto a ese respecto”, dice Carleigh Krubiner.

“De hecho, aunque los ensayos de vacunas actualmente autorizadas no inscribieron a participantes embarazadas en sus ensayos clínicos, varias mujeres quedaron embarazadas durante el curso de los estudios, lo que no es infrecuente en ensayos de vacunas a gran escala que inscriben a mujeres en edad reproductiva”.

“Las mujeres deben estar tranquilas de que estas vacunas no representan ningún riesgo para sus posibilidades futuras de concebir o de tener hijos“.

Los expertos esperan que el panorama se aclare con el tiempo.

“Con suerte, a medida que comiencen los estudios sobre el embarazo y más mujeres embarazadas en primera línea contra la pandemia reciban la vacuna, podremos generar mejores pruebas”, dice Carleigh Krubiner.

“Para que, en el futuro, todas las mujeres embarazadas a las que se les ofrezca la vacuna contra la covid-19 puedan tomar decisiones más informadas y capacitadas”.


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