close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Carlo Echegoyen

Daniel García, 17 años en prisión para entender y luchar contra las fallas del sistema

Daniel vio la cárcel como una temporada sabática, en la que se dedicó a leer y estudiar. Ahora busca adaptarse a la vida fuera de la cárcel y a hablar de lo que vivió dentro.
Carlo Echegoyen
Por Rodrigo Soberanes
6 de septiembre, 2019
Comparte

Daniel García Rodríguez estuvo los últimos 17 años de su vida en prisión y dice que en todo ese tiempo no conoció a un solo preso que haya llegado a la cárcel por una investigación judicial que haya derivado en la sentencia de un juez. 

“Donde estuve nunca vi un secuestrador detenido. Eso no existe. Nunca en los 17 años que estuve ahí adentro, vi un caso de investigación. No existe un solo caso, por lo menos que yo los haya visto llegar, que haya sido localizado en razón de una investigación”.

García, quien sigue acusado de ser el autor intelectual del crimen de la regidora de Atizapán María de los Angeles Tames Pérez, cometido el 5 de septiembre de 2001, salió de la cárcel porque el juez que actualmente lleva su caso le permitió seguir el proceso en libertad. 

Eso significa que pasó todo ese tiempo —en la cárcel de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México— sujeto a prisión preventiva, sin sentencia, igual que Reyes Alpízar, quien fue señalado como cómplice material de ese crimen.

Reyes y Daniel fueron acusados de participar en el mismo delito, los encarcelaron el 25 de octubre de 2002 y fueron liberados juntos el 24 de agosto de 2019. Cada uno vivió el caso de manera distinta: Reyes Alpízar no recibió tanta atención mediática, pero denuncia que fue torturado por el caso y sufrió las carencias “normales” que hay en prisión; mientras que Daniel García estuvo expuesto ante los medios de comunicación como “el asesino de la regidora”, pero reconoce que en la cárcel fue un tipo con privilegios. 

“Como yo estaba arraigado junto con el entonces presidente municipal —Antonio Domínguez, también acusado de ser autor intelectual del crimen—, los medios estaban abajo del hotel”, contó a Animal Político

Para él, el impacto y la presión mediática fue tan dura durante su detención y su periodo de arraigo, que cuando fue llevado a prisión finalmente sintió una extraña sensación de “alivio”. 

“Si, es una sensación extraña, por el contexto, pero es verdad, realmente resulta que cuando a nosotros nos sacan del hotel, a Antonio Domínguez y a mí, habían unas 500 personas ahí gritando. Nos sacaron en las patrullas y nos llevaron desde el hotel hasta Barrientos en directo en la televisión de las dos de la tarde.

Lee: Fiscal de Edomex ratifica fin de prisión preventiva para hombres con 17 años sin sentencia

Mi familia estaba señalada. Eran hijos del asesino, homicida, delincuente. Esa es una carga, un peso para ellas y ellos”.

Daniel García es originario de Atizapán, igual que su familia. Él desde muy joven se afilió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a los 16 años tuvo su primer cargo público en la administración municipal. Con el paso de los años fue dos veces asesor de presidentes municipales, asesor de Roberto Madrazo cuando fue senador y también fue secretario particular de dos alcaldes. Hasta un año antes de ser detenido había sido secretario particular de Antonio Domínguez.

Cuando sucedió el crimen de la regidora, Daniel García se dedicaba a la ganadería. Tenía un hato de 130 cabezas junto con su padre, quien también manejaba una panadería. Asegura que conoció a Reyes Alpízar hasta que a ambos los acusaron del crimen de la regidora. 

Ya en prisión, Daniel García se dedicó a estudiar las leyes mexicanas y Derecho Internacional. Fue seis años el responsable de la biblioteca de la cárcel y reunió una importante colección de libros. Tuvo un espacio propio para cocinar sus alimentos y su familia siempre procuró que no le faltara nada.

García describe su experiencia carcelaria como un un periodo “sabático” en el que estuvo relativamente “cómodo” dedicado a estudiar. 

“No es mi a quien le quitaron el tiempo. En mi caso particular mi condición carcelaria, no se si voy a decir una barbaridad, pero fueron como años sabáticos, es como estar en un retiro porque yo me di a la tarea de leer, de estudiar, de prepararme, y mis rutinas eran con la comodidad suficiente para ocuparme”.

Sin revelar nombres, contó que convivió con “importantes” delincuentes presos por narcotráfico y famosos asaltos. 

“Allá adentro se sabe mucho. Conocí de primera mano cómo funciona (el sistema de justicia) y sabe uno no solamente cómo piensan (los presos) sino por qué. Pero va más allá, sabe uno cómo puede ser que no lo hayan hecho, sus miedos, sus traumas. 

No son como los observa la procuración de justicia. Ese mecanismo de enviar policías ya no funciona porque ya no les temen y cuando los topan, los compran y trabajan para ellos”, contó Daniel García.

Te puede interesar: Daniel y Reyes cumplen 17 años en prisión preventiva, el mayor tiempo sin sentencia en el mundo

Y si bien su caso es emblemático por las fallas en el proceso que lo hicieron pasar tantos años en prisión sin recibir sentencia, él cree que su experiencia servirá para hablar con autoridades sobre las fallas del sistema Judicial.

“El 100 por ciento de las personas que están ahí es por señalamientos directos o por flagrancia pero no por una investigación”, aseguró.

Daniel García reconoce que tanto él como sus compañeros “importantes” estaban relativamente aislados de la población general. Tenían ese privilegio que les permitía quedar a salvo de los motines y de ser agredidos. Reglas de la cárcel. 

El Pacto de los acusados

Daniel García y Reyes Alpízar se conocieron cuando inició el proceso legal en su contra, cuando ambos estaban en la prisión de Barrientos. Según la narración de los dos, Alpízar fue obligado mediante tortura a declarar que Daniel García y Antonio Domínguez pagaron a él y Jaime Martínez Franco —presunto autor material— por cometer el crimen.

Daniel García dice que nunca ha tenido rencor contra Alpízar, pues asegura que siempre estuvo consciente de la manera en que fue extraída esa declaración. 

Después de la liberación del exalcalde Antonio Domínguez, se dieron cuenta que estaban solos en el proceso y que ya sin medios de comunicación, aseguran, se había construido el caso para culparlos y encarcelarlos.

Estaban en calidad de “pablos”, un término del argot carcelario que se refiere a las personas que quedan enfiladas a pagar por un delito que no cometieron. Es cuando es inminente que el Ministerio Público no va a buscar a otro culpable, explica García. 

“Lo platicamos Reyes Alpízar y yo y nos dimos cuenta que estábamos ya acabados porque ya se nos había impuesto el resto de culpabilidad. Nosotros estábamos en la característica de pablos, es decir, pagadores”.

Las opciones que quedaban era seguir esperando de manera indefinida la sentencia del juez o seguir dando la batalla jurídica. En ningún momento se plantearon declararse culpables. 

“Nos miramos Reyes y yo y le dije que lo único que seguía era la muerte y que ahí teníamos dos alternativas: o terminábamos ahí para que nos sentenciaran o seguíamos peleando”. 

El difícil retorno a casa

A Daniel García le habían contado el prisión que iba a ser difícil volver a adaptarse a la vida de la calle una vez que lograra su libertad. El no lo creía pero, efectivamente, ha sido como le contaron. La primer dificultad que ha enfrentado son los mareos y las nauseas al viajar en coche. 

“No es fácil acostumbrarse, apenas hace algunos días, a tres cuadras me mareé como si estuviera en la montaña rusa. Eso junto con la forma de dormir, la forma de comer. En la mañana fue la primera vez que agarré un cubierto. Allá están prohibidas hasta las cucharas porque les sacan filo y las convierten en armas”. 

García ya no recordaba cómo era el silencio porque a pesar de estar en una zona “segura”, no escapaba del bullicio de los radios y bocinas colocadas a menos de cuatro metros cada una con el volumen a máximo nivel, y las riñas cotidianas, a conversaciones espeluznantes, a escuchar violentas historias de vida. 

Pero ése es el acervo que ahora tiene para sus próximos proyectos, en lo que espera revelar cómo funciona la justicia mexicana. Algo importante para él es que la cárcel le enseñó a no sentir miedo por cosas que puedan suceder, por lo tanto, piensa dedicarse hablar sin tapujos de todos los secretos que la cárcel le enseñó durante casi 17 años.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

El efecto señuelo, el sencillo truco de las empresas para que compres el producto más caro

Las empresas utilizan mucho esta técnica de mercadotecnia para que los consumidores se decidan por la opción de compra que ellas prefieren.
Getty Images
3 de septiembre, 2019
Comparte

Cuando vas a comprar un café, puede que hayas observado que se ofrecen tres tamaños: pequeño, mediano y grande.

El mediano suele costar casi lo mismo que el grande.

Vista la poca diferencia de precios ¿te ha pasado alguna vez que has acabado comprando el más grande y el más caro?

Si es así, has sido víctima de un sesgo cognitivo llamado “el efecto señuelo”.

Este consiste en que cuando te presentan de forma deliberada una tercera opción menos atractiva (en este caso el tamaño mediano), eso hace que pagues más de lo que habrías pagado racionalmente.

Tazas de café de distintos tamaños

Getty Images
Muchas veces acabamos comprando el grande aunque sea más caro.

“Si presentas alternativas de una manera determinada, puedes empujar a la gente a que consuma los productos más caros”, dice Linda Chang, psicóloga en la Universidad de Harvard.

Estudios recientes revelan que no es una estrategia exclusiva del marketing, sino que también puede estar presente en la contratación de personal, en la asistencia sanitaria y hasta en política.

Esto demuestra lo fácil que nuestro juicio se puede desviar dependiendo del contexto en que se presentan los hechos, pero si aprendes a detectar el “efecto señuelo”, puede que seas menos susceptible a este sesgo inconsciente.

¿Cómo funciona?

Dan Ariely, autor del libro “Predeciblemente irracional”, describe cómo el semanario británico The Economist usa el “efecto señuelo” para hacer que sus lectores se inclinen por la suscripción más cara.

En este caso, el semanario ofrece una suscripción anual digital por 59 dólares, una suscripción impresa por 125 dólares y una tercera que combina digital e impresa por el mismo precio, 125 dólares.

Hombre pensando

Getty Images
Las empresas hacen que te inclines por el producto que quieren vender introduciendo una opción extra menos atractiva.

La suscripción impresa es claramente el señuelo, ya que ofrece menos que el paquete combinado pero tiene el mismo precio. Ariely observó que su mera presencia aumentaba sustancialmente la preferencia por la suscripción combinada.

Varios experimentos encontraron que cuando el señuelo está bien diseñado puede cambiar hasta un 40% la opinión.

Al introducir una opción intermedia puede que muestre que el consumidor está dispuesto a pagar más, haciendo que el efecto señuelo sea muy atractivo para las empresas.

Algunos psicólogos aún debaten las razones de este efecto, pero una idea es que el hecho de poder comparar nos permite justificar nuestra decisión, que de otra manera sería arbitraria.

Mujer comprando

Getty Images
Si no quieres caer en la trampa, pregúntate si realmente estás eligiendo la opción que necesitas.

Si una posibilidad es claramente mejor en algún aspecto que la del señuelo, tienes un motivo para explicar tu preferencia.

No ocurre solo a la hora de gastar

Se ha observado este comportamiento a la hora de comprar productos bien distintos: desde cervezas o televisores hasta casas o productos de lujo. En cualquier caso, una tercera posibilidad poco atractiva hace que el consumidor se incline por las otras dos opciones.

Pero no todo el mundo es igual de susceptible de ser influidas por este truco. Los investigadores encontraron que depende del estilo de pensamiento de cada uno.

Las personas más intuitivas suelen ser más propensas a ser influenciadas por esta técnica.

Los hormonas también pueden jugar un papel importante. Los niveles altos de testosterona, por ejemplo, suelen hacer que la persona sea más impulsiva, y por lo tanto, una candidata ideal a picar el anzuelo.

Hombre mirando Tinder

Getty Images
El efecto no es exclusivo de las compras, también nos puede pasar a la hora de elegir pareja.

Los científicos también han explorado otros ámbitos en que se aplica el “efecto señuelo”.

Ariely observó que podía ocurrir en las citas online. Según su investigación, tendemos a que nos guste más una persona si hay alguien similar pero menos atractiva.

Es decir, que te guste un chico o una chica cuando ojeas Tinder puede que dependa de a quién viste antes o después.

Este truco también puede influir nuestro voto o nuestra decisión de contratar a alguien.

En estas situaciones puede ser más accidental que intencional, pero si dos candidatos son similares y uno es ligeramente mejor que el otro, eso hará que te fijes más en ese que en sus competidores.

También puede salvar vidas

Varios científicos en Reino Unido se preguntaron si esta técnica podía servir para que la gente tomara decisiones más saludables.

Christian von Wagner, profesor de ciencias de la conducta en la University College London, exploró recientemente la intención de un grupo de personas de hacerse un examen —vital pero poco placentero— para detectar un posible cáncer colorrectal.

Encontró que cuando a la gente se le daba la oportunidad de elegir entre tener una cita para el examen o no tenerla, muchos elegían esta última.

Pero si introducía una tercera opción —una cita en un hospital lejano con más tiempo de espera— entonces el interés por el primer escenario aumentaba ya que lo hacía ver más atractiva.

¿Y cómo puedo usarlo yo?

Todos lo podríamos usar para afinar nuestra capacidad de persuasión en nuestra vida personal y profesional.

Por ejemplo, si estás discutiendo un plan de viaje con amigos pero aún no han elegido el destino, puede ser una buena oportunidad para mostrarles dos opciones en la ciudad que tú quieres ir, pero una de ellas con un hotel un poco más caro.

Mujer hablando en una reunión

Getty Images
Puedes usar esta técnica en tu propio beneficio, como por ejemplo, para persuadir a tus compañeros.

Aunque tus amigos quizás hubiesen elegido otro, la comparación tal vez los empuje a elegir tu destino favorito.

Pero cuidado no caigas tú en la trampa.

Ya sea a la hora de comprar un par de auriculares o de decidir un plan de jubilación, pregúntate si realmente estás eligiendo la opción que necesitas o si simplemente te despistaste por una alternativa deliberadamente poco atractiva.

Puedes leer la nota original en BBC Worklife (en inglés)aquí.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

https://www.youtube.com/watch?v=2UdkGCpO8eU&t=2s

https://www.youtube.com/watch?v=iKOxDhRdnj4&t=15s

https://www.youtube.com/watch?v=0imLxAHjGjA&t=7s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.