Gobierno federal, sin estrategia para atender a menores de 5 años
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Gobierno federal, sin estrategia para atender a menores de 5 años

Aunque desde el sexenio pasado se inició con los trabajos para definir la política pública en favor de este grupo de población, apenas se discuten los contenidos temáticos y la articulación de actores. No hay fecha para que esté lista.
Cuartoscuro
4 de septiembre, 2019
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En México no existe una estrategia integral para brindar atención a los menores de cinco años.

Lo que hay son iniciativas focalizadas y desarticuladas para necesidades o grupos específicos, que no han tenido impacto en el desarrollo adecuado de esta población. 

Así lo han admitido públicamente funcionarios, investigadores e integrantes de la sociedad civil, entre ellos Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación; Esteban Moctezuma, de la Secretaría de Educación Pública; Ricardo Bucio Mújica, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), así como representantes de organizaciones civiles nacionales e internacionales. 

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“En México existen muchas actividades gubernamentales dirigidas a la niñez de 0 a 5 años, pero están desarticuladas, no tienen estándares comunes y hay poca inversión”, aseguró Bucio en febrero pasado. 

De acuerdo a cifras de UNICEF México, el saldo de esa falta de atención es: de los 12.7 millones de niñas y niños de 0 a 5 años que hay en México, 54% viven en la pobreza, eso los convierte en el grupo poblacional con mayor nivel de privaciones, y 12.4% sufren de desnutrición crónica, lo que conlleva a un menor desarrollo cognitivo y por ende a un menor rendimiento escolar.

Un 5.2% sufre de sobrepeso, lo que eleva su probabilidad de desarrollar enfermedades crónicas; 14.5% de los menores de un año no tiene registro de nacimiento, situación más agravada en comunidades indígenas o en situación de pobreza; 63% es víctima de la violencia y dos millones no alcanzan un nivel óptimo de desarrollo debido a la pobreza, mal nutrición, falta de acceso a servicios básicos y a la ausencia de oportunidades de aprendizaje temprano. 

Ante esto, el gobierno federal reconoce que es hora de actuar. “Llegó el momento de darle toda la atención que merece a la primera infancia”, señaló Estaban Moctezuma Barragán, en la inauguración de Primera Infancia, Construyendo la política desde el territorio, foro que forma parte de los trabajos para diseñar la política pública de atención a este grupo poblacional. 

El titular de la SEP aseguró que es necesario un matrimonio entre las secretarias de Educación Pública y la de Salud para atender a los menores de cinco años. En lo que corresponde a su dependencia, el funcionario explicó que se hará la focalización de la población de niños y niñas con mayor grado de vulnerabilidad para brindarles distintas modalidades de educación inicial y preescolar.

Se trabajará también en la consolidación en los 32 estados de la República del programa de educación inicial a través de visitas a hogares. “Estamos en fase piloto en 10 estados de la República. Habrá programas de orientación a madres y padres de familia y a tutores en temas relacionados con las prácticas de crianza y la educación de los niños pequeños, con enfoque de derechos y cuidados cariñosos y sensibles”. 

El secretario de Educación subrayó que la pretensión es que la nueva escuela mexicana vaya traduciendo la escuela de ser un lugar exclusivamente para estudiantes a ser un verdadero centro de aprendizaje comunitario.

“Que en las escuelas también se dé información, educación a madres y padres que quieran conocer cómo criar a sus niñas y a sus niños, cómo nutrirlos, cómo tratarlos y cómo darles estimulación temprana. Todo esto sería educación extra escolar dentro de este concepto de escuela como centro de aprendizaje comunitario”, subrayó Moctezuma Barragán. 

En lo que toca a la Secretaría de Salud, Miriam Veras Godoy, directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CENSIA), adelantó, durante su participación en el foro, que deberá ampliarse el enfoque de solo reducir la mortalidad en este grupo de población a buscar su pleno desarrollo, los ambientes amigables y el fortalecimiento de las relaciones parentales. 

“Habrá intervenciones concretas, territorializadas, dirigidas no solo a restaurar la salud sino al desarrollo de sus potencializadades, con participación conjunta de los servicios de salud, la familia, la comunidad y la sociedad civil”. 

Los retos que se enfrentan, a decir de la funcionaria, son: garantizar el acceso universal a servicios de salud integrales y de calidad, territorializados, con estrategias específicas que surjan de la sociedad y el Estado, estrategias locales para atender rezagos que se han perpetuado y fortalecer los determinantes positivos de la salud y no solo esperar a que los usuarios acudan a las unidades a buscar atención de una enfermedad. 

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Entrevistada por Animal Político, María Josefina Menéndez, directora de Save The Children, quien también participó en la inauguración del foro, aseguró respecto a la decisión de dejar de apoyar a las estancias infantiles y reforzar cuestiones de crianza en la familia que lo adecuado sería optar por ambas vías. 

Menéndez señaló que es importante el trabajo con las familias. “Hablamos de 64% de niños que son abusados en el seno familiar, 6 de cada 10 niños menores de seis años reciben castigos físicos, hay que trabajar con las familias, pero también hay que permitirles contar con un espacio de atención para los menores y que los padres puedan destinar tiempo a su trabajo y otras necesidades”. 

En este sentido, Menéndez, quien forma parte del grupo de trabajo para definir la estrategia nacional de atención a menores de cinco años, subrayó que esta administración federal no está considerando a las estancias infantiles. 

“Se está considerando reforzar la modalidad de educación comunitaria, con los centros de desarrollo infantil comunitarios, de los que solo en la zona metropolitana debe haber unos 2 mil, y que surgieron hace más de 20 años, enfocados en la atención a la primera infancia, de 0 a 6 años, con mujeres madres educadoras y con supervisión de la SEP”.

Menéndez explica que estos centros surgieron desde la comunidad y no desde un proyecto gubernamental, como en el caso de las estancias. “Lo que esperamos es que estas estancias se puedan modificar y fortalecerlas como centros de desarrollo infantil comunitario, con personalidad jurídica y con esta mayor cercanía en la educación familiar”.  

Por ahora, la directora de Save The Children explicó que se está avanzando en la estrategia integral de atención a la primera infancia. “El proceso apenas inicia, estamos en la definición, hemos empezado a trabajar de forma sistemática desde hace un año, en la anterior administración, pero vemos mayor voluntad política en los últimos nueve meses”. 

Dijo que se está en un punto álgido, en el que se trabaja en los contenidos temáticos de la política, por eso el foro con la intervención de expertos nacionales y extranjeros, y en los próximos días se entrará a la discusión del presupuesto, ahí es donde se verá la verdadera voluntad, dijo, para destinar el mayor monto posible a este grupo de población. 

¿Nueve meses de vacío?

Una de las primeras acciones de este gobierno en materia de política social, y también una de las más criticadas, fue la de desaparecer el Programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras, bajo el argumento de que se habían detectado prácticas corruptas en su operación. 

El gobierno federal procedió a desaparecer el programa, en el que los recursos para la atención de los menores se otorgaban directo a la estancia, y lo sustituyó por el de Apoyo para el Bienestar de las Niñas y los Niños, Hijos de Madres Trabajadoras, un apoyo económico, entregado directo a las familias, de 1600 pesos bimestrales o de 3600 si el menor tiene alguna discapacidad. 

El cambio significó un descenso en los recursos canalizados y en el número de beneficiarios, de acuerdo con la información del primer informe de gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, comparado con el último año de la administración de Enrique Peña Nieto.

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Durante el primer semestre de 2018 se destinaron 1,589 millones de pesos a Estancias Infantiles; en contraste para el cierre de junio de 2019 el recurso para el nuevo programa fue de 625.5 millones de pesos (61% menos que en el periodo anterior).

En cuanto a beneficiarios, el programa anterior atendió a 314 mil 763 menores de enero a junio de 2018. Mientras que durante el primer semestre de 2019 se apoyó a 197 mil 719 niñas y niños (37% menos). 

Las madres trabajadoras y padres beneficiarios eran 295 mil 567 a junio de 2018. En el mismo periodo de 2019 tenían inscritos en el nuevo programa a 188 mil 060 madres y padres o tutores.

La subsecretaria de Bienestar Ariadna Montiel Reyes detalló en una intervención en la conferencia diaria del presidente, en mayo, que en la pasada administración se tenían registrados a 330 mil niños, pero como resultado del censo que se realizó, solo localizaron a 213 mil, representados por 203 mil madres, padres o tutores.

“Ese es el universo con el que estamos trabajando”, aseguró. 

El padrón, sin embargo, continua abierto, informó la oficina de comunicación de la Secretaría de Bienestar, por lo que las madres que estaban en el programa de estancias infantiles y que quedaron fuera en el primer censo, porque no se les encontró, pueden solicitar la continuidad del apoyo, siempre y cuando demuestren que eran beneficiarias y sus hijos cumplan con el requisito de la edad.

Un apoyo que sí se eliminó por completo fue el control nutricional, lo anterior por la desaparición de Prospera Programa de Inclusión Social, que incluía suplementos alimenticios para niños menores de dos años y de cinco si tenían desnutrición. Para junio de 2018 tenían este apoyo 1 millón 234 mil niños y 516 mil con desnutrición.

En cuanto a programas de Atención a la Niñez, en lo referente al Programa de Atención a Menores de cinco Años en Riesgo no escolarizados, en 2018, a junio, se entregaron 30 millones 649 mil, mientras que en el primer semestre de este año se han entregado 19 millones 495 mil.

En el programa de Atención a la Salud del Niño, de acuerdo a cifras de la Secretaría de Salud y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), las consultas otorgadas de primera vez a niños menores de cinco años de edad fueron 1 millón 273,621 en 2013, aunque para 2018, en el primer semestre, ya se habían reducido a 759 mil 843, mientras que a junio de 2019 van 978 mil 681.

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El polémico caso de Melissa Lucio, la primera latina que podría ser ejecutada en Texas por la muerte de su hija de dos años

Una nueva revisión de la evidencia podría evitar la ejecución, programada para el 27 de abril.
2 de abril, 2022
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Este 27 de abril, Melissa Lucio podría convertirse en la primera mujer latina en ser ejecutada en el estado de Texas.

En 2008, fue encontrada culpable por un jurado del condado de Cameron del asesinato de su hija de dos años, Mariah Elizabeth Álvarez.

En su momento, el jurado determinó que Melissa había “golpeado y torturado” a su hija hasta la muerte.

Sin embargo, ahora, después de que la mexicana-estadounidense haya pasado 14 años en la cárcel, sus abogados sostienen que una nueva revisión del material probatorio del caso demuestra que Melissa es inocente y que fue presionada para entregar una confesión bajo presión.

Para lograr que la ejecución se suspenda o, por lo menos, se aplace por 120 días más, la defensa de Melissa presentó una solicitud de clemencia ante la junta de perdones y fianzas de Texas.

La solicitud, que cuenta con el apoyo de más de 80 legisladores estatales tanto demócratas como republicanos y de cuatro de los miembros del jurado que sentenció a la mujer en su momento, deberá ser aprobada por la junta de perdones y por el gobernador Greg Abbott.

Los miembros del jurado que firmaron la solicitud de clemencia argumentaron que tenían “serias preocupaciones” de que se les hubiera ocultado información durante el juicio inicial, y aseguraron apoyar una reducción de los cargos.

Una vida “en la pobreza extrema”

Melissa Lucio con dos de sus hijos

Familia Lucio

“Éramos una gran familia y estábamos muy unidos”, le contó a BBC Mundo John Lucio, el hijo mayor de Melissa.

“Desde que ocurrió este accidente ha habido una gran división entre todos nosotros. Simplemente no ha sido lo mismo en estos últimos 15 años”.

En 2007, Melissa llevaba una vida difícil en el condado de Cameron, en Texas, con su esposo de entonces, Robert Antonio Álvarez, y sus 12 hijos.

En conversación con BBC Mundo, Sandra Babcock, una de las abogadas defensoras de Melissa, describió la situación de la familia como de “pobreza extrema”.

“Les cortaban la electricidad, se mudaron unas 26 veces en un periodo de cinco años. Incluso, durante un tiempo, el único acceso que tenían al agua era a través de la manguera de sus vecinos o la de la iglesia,” cuenta Babcock.

“Vivían en un tipo de pobreza que normalmente no se relaciona con personas viviendo en EU”.

“Un accidente”

Melissa Lucio

Familia Lucio

Según las declaraciones de Melissa a la policía, durante una de esas mudanzas, el 15 de febrero de 2007, la niña Mariah se quedó sin supervisión adulta mientras sus padres estaban ocupados.

En ese entonces, la familia vivía en un pequeño apartamento de dos habitaciones en el segundo piso de un edificio localizado en la ciudad de Harlingen.

Melissa explicó durante el interrogatorio que, cuando se dio cuenta que Mariah no estaba en el apartamento, salió a buscarla y la encontró llorando al pie de las escaleras, con algo de sangre en los dientes de abajo.

Sin embargo, al no encontrar otras heridas, Melissa continuó con las tareas del día.

Dos días después, el 17 de febrero, hacia las 7 de la tarde, el papá de la niña llamó al servicio de emergencias 911 porque Mariah no estaba respirando.

La pequeña de dos años se había quedado dormida en la cama de sus papás y nunca volvería a despertar.

El juicio contra Melissa

John Lucio en una manifestación a favor de la liberación de su madre.

John Lucio
John, el hijo mayor de Melissa, está actualmente dedicado a la defensa de su madre.

“Lo que vimos en el momento de su juicio es que hubo un afán de juzgar. Los fiscales y la policía asumieron que Melissa era culpable basándose en su presunción de cómo se ve una madre en duelo”, explicó la profesora Babcock.

“No se reconoció que Melissa estaba experimentando síntomas de su desorden traumático debido a que toda su vida fue víctima de abuso sexual infantil y violencia por parte de sus parejas”.

Momentos después de enterarse de la muerte de su hija, Melissa fue interrogada por cinco agentes de policía durante más de cinco horas, sin permitirle comer, beber o dormir: “La fastidiaron y la regañaron y le gritaron hasta que finalmente accedió a sus demandas y a la insistencia de que era culpable de hacerle daño a su hija”.

“Debió haber una investigación libre, exhaustiva, y eso no fue lo que pasó”, dijo la abogada.

A pesar de la presión de los agentes, durante el interrogatorio Melissa negó en más de 80 ocasiones distintas haber asesinado a su hija. El caso de los fiscales se basó en la confesión de la mujer tras el duro interrogatorio, en el testimonio de uno de los agentes, quien dijo que estaba “seguro” de que era culpable, y en las heridas que tenía el cuerpo de Mariah a la hora de su defunción.

Lo que es distinto hoy, cuenta la abogada, es que por primera vez desde que Melissa fue sentenciada, hubo una revisión científica de la evidencia: “Lo que hemos encontrado es que no hay fundamentos científicos para su condena”.

La revisión de la evidencia

Volante a favor de la liberación de Melissa Lucio.

freemelissalucio.org
El caso de Melissa Lucio fue objeto del documental de 2020 ‘El estado de Texas vs. Melissa’.

Lo que ha hecho la defensa de Melissa durante el proceso de apelación ha sido someter la evidencia del caso, que según argumenta Babcock no fue tenida en cuenta durante el juicio inicial, a una nueva revisión por parte de un grupo interdisciplinario de reconocidos expertos.

Y durante ese análisis, los expertos llegaron a conclusiones que dan una nueva lectura a los hechos.

Por ejemplo, para el reconocido patólogo forense Thomas Young, las heridas que presentaba el cuerpo de Mariah eran consistentes con una caída como la que Melissa le describió a los agentes de policía en su momento, debido a que la niña padecía de un raro trastorno de coagulación.

En la petición de clemencia, la defensa de Melissa también criticó fuertemente la metodología utilizada por la especialista forense Norma Jean Farley, quien durante el juicio testificó que la única causa posible del fallecimiento de Mariah era el abuso.

“La doctora Farley falló al no considerar la historia médica previa de Mariah, la cual incluía dificultad para caminar y caídas documentadas (causadas por un trastorno), al igual que una herida traumática cerebral anterior; información sobre el comportamiento de Mariah días antes de morir, incluyendo exceso de sueño y una pérdida de apetito, los cuales eran consistentes con trauma a la cabeza luego de una caída accidental”, argumentó la defensa en la solicitud.

Según el documento, la doctora Farley también falló al no tener en cuenta el trastorno de coagulación de Mariah durante sus testimonios.

BBC Mundo intentó comunicarse con la oficina de la doctora Farley sin éxito.

Según la defensa de Melissa, durante el juicio tampoco se llamó a testificar al psicólogo clínico John Pinkerman, quien revisó los videos de más de cinco horas del interrogatorio de la mujer y concluyó en ese momento que las características psicológicas de Melissa la hacían proclive a aceptar la culpa debido al estrés de la situación.

Y para Pinkerman, cuando Melissa admitió a los investigadores “ser responsable” a escasas horas de la muerte de su hija, parecía estar asumiendo responsabilidad por “la configuración entera del abuso y la negligencia médica por parte de la familia”, mas no por haber golpeado a su hija hasta la muerte.

Lo que salió mal

John Lucio

John Lucio

Babcock le dijo a BBC Mundo que el juicio de Melissa había tenido una infinidad de errores que se pudieron evitar.

“Melissa tenía un abogado nombrado por la corte porque ella no podía pagar su propia defensa y su abogado no estaba preparado”, aseguró la abogada.

“El jurado nunca vio la evidencia exculpatoria, en parte porque el abogado nunca sometió el caso de la fiscalía a una examinación profunda, y porque los fiscales mismos fueron perezosos y corruptos”.

La acusación de corrupción, argumentó la abogada, se refiere al hecho de que el fiscal encargado de la investigación fue sentenciado a 13 años de prisión por su responsabilidad en un esquema de sobornos en el sistema judicial de Texas. Sin embargo, esa condena no estuvo relacionada con el caso de Melissa.

“Yo creo que una de las razones por las cuales tantas personas están ofendidas es porque empiezas a pelar las capas y te das cuenta que es un caso de incompetencia de la defensa, es un caso de fiscales corruptos, es un caso de injusticias”, aseguró Babcock.

La desintegración de su familia

Melissa Lucio con su hijo John

John Lucio

En el momento del arresto de su madre, John tenía 17 años.

“Cuando todo esto ocurrió nuestra familia se dividió. Una prima de mi madre recibió la custodia de mis hermanos pequeños, algo que fue bueno porque cuando se graduaron del colegio, les fue muy bien en San Antonio, Texas”, cuenta John.

“Los grandes, que estábamos cerca a la mayoría de edad, fuimos los que perdimos. Ser el hijo mayor fue muy difícil, no solo por la responsabilidad sino porque quisiera volver a ver a nuestra familia junta”.

A sus 32 años de edad, John cuenta que lleva algo más de un año fuera de prisión, y que durante un tiempo, intentó organizar su vida: regresó a la escuela, empezó a correr maratones y triatlones.

“Pero cuando el 16 de enero recibí la fecha de la ejecución de mi madre, todo empezó a salir mal para mí. Todo se convirtió en ‘¿qué puedo hacer por mi madre?'”.

“Fue muy duro. No me podía concentrar. No he estado corriendo, no he estado entrenando, no he estado cumpliendo ninguno de los objetivos que tenía para este año. Y para volver a la escuela, voy a tener que ver cómo terminan las cosas con mi madre”.

John ha organizado varios plantones buscando que su madre sea liberada y dice que continuará luchando hasta el último momento.

“Yo no estoy aquí para estar gritando. Yo solo estoy aquí para hacer lo que pueda por mi madre. No quisiera tener que hacerlo, enfrentarme a esto, pero esto no solo me ha afectado a mí, sino a mis hermanos también”.


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