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Cuartoscuro

Proyecto Miroslava: las pistas del asesinato de la periodista que no fueron investigadas

El Colectivo 23 de Marzo surge en 2018 cuando un grupo amplio de periodistas mexicanos y extranjeros que trabajan en México decidieron unirse para investigar el asesinato de la periodista Miroslava Breach, ocurrido el 23 de marzo de 2017.
Cuartoscuro
Por Proyecto Miroslava / Colectivo 23 de marzo
4 de septiembre, 2019
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Los últimos 10 años, al menos 82 periodistas mexicanos han sido asesinados en México por motivos relacionados con su profesión. Esto ha hecho a México uno de los países más peligrosos del mundo para ser periodista. Víctima de esta violencia fue Miroslava Breach, una periodista de investigación que denunciaba a grupos del crimen organizado que controlan la vida política para consolidar su control, la llamada “narcopolítica”. El 23 de marzo de 2017, Breach fue asesinada a sangre fría afuera de su casa y aunque existe una investigación judicial de su muerte ésta ha dejado cabos sueltos. El Colectivo 23 de marzo, un grupo de periodistas que trabajan en México, en colaboración con las organizaciones internacionales Forbidden Stories, Bellingcat y el Centro Latinoamericano de Periodismo de Investigación (CLIP), se unieron para develar qué se ha investigado y qué no sobre este crimen, que no debe quedar impune.

El 23 de marzo 2017 a las 7 de la mañana, en la ciudad de Chihuahua, la periodista mexicana , subió a su camioneta para llevar a su hijo de 14 años al colegio. De pronto apareció un hombre desconocido, la cara escondida debajo de una gorra y abrió fuego. La periodista no sobrevivió al ataque.

Leer más: A dos años del asesinato de Miroslava Breach, no hay sentenciados ni justicia

Camioneta roja en escena del crimen

La periodista Miroslava Breach recibió ocho disparos certeros mientras esperaba a su hijo afuera de su domicilio para llevarlo a la escuela.

Breach era respetada por su ejemplar trabajo de investigación, realizado en medio de gran peligro. Trabajaba para los periódicos La Jornada y El Norte de Ciudad Juárez, escribiendo sobre el crimen organizado y la corrupción de las autoridades locales en su natal Chihuahua, y que es considerado uno de los estados más violentos del país. En los últimos meses de su vida, había centrado su trabajo en los miembros de grupos del narcotráfico que se infiltran en el ámbito político para consolidar su control. Se dedicó particularmente a investigar la expansión de Los Salazares, una organización criminal que opera en el pueblo serrano de Chínipas en alianza con el Cártel de Sinaloa, codirigido por Joaquín El Chapo Guzmán hasta que fue detenido en 2016, y que ha crecido bajo cobijo de las autoridades que les garantiza impunidad.

Dos años después del asesinato, la investigación de las autoridades locales y federales ha dejado muchos cabos sueltos. Ninguna ha establecido un vínculo entre el asesinato y los grupos criminales o políticos, a pesar de las indagaciones de Miroslava sobre el tema y a pesar de las amenazas que recibía por parte de ellos. Solo un hombre, Juan Carlos Moreno Ochoa, apodado el Larry, fue detenido. Según las autoridades, sería el único instigador del asesinato de Miroslava, algo que deja por fuera de sospecha precisamente a quienes ella había investigado: el crimen organizado y sus nexos con la política.

Te puede interesar: En audiencia, revelan las amenazas de políticos contra la periodista Miroslava Breach en Chihuahua

Sin embargo, muchas piezas del rompecabezas ha sido dejadas por fuera de la versión oficial de los hechos.

Piezas faltantes

25 de diciembre del 2017. Nueve meses han pasado desde el asesinato de Miroslava Breach. Ocho balas fueron disparadas a través de las ventanas de su auto. Sus hijos, que estaban cerca, escucharon la ráfaga. Tras nueve meses de investigación (y de espera), Javier Corral, gobernador del estado de Chihuahua, anunció frente a las cámaras de televisión la captura de Juan Carlos Moreno Ochoa, apodado el Larry.

El hombre, detenido en el estado vecino de Sonora, fue presentado como el autor intelectual de la muerte de Breach. También se reveló la identidad de Ramón Andrés Zabala, un pistolero de 25 años, quien fue hallado muerto también en el estado de Sonora. Tenían otro cómplice, Jaciel Vega Villa, quien según las autoridades, habría conducido al tirador al lugar de la escena del crimen antes de darse a la fuga. En tono muy solemne, el gobernador Corral enumeró los elementos considerados en el expediente policial: 200 horas de video analizadas, escuchas telefónicas, más de 20 testigos interrogados y la movilización de expertos en la escena del crimen en una investigación que pretendía ser un ‘modelo nacional’ de cómo conducir investigaciones de crímenes contra periodistas en México.

A pesar de su apariencia ejemplar, la investigación oficial, iniciada por la fiscalía del Estado de Chihuahua y continuada por la Procuraduría General de la República desde 2018, no logra ocultar sus carencias : hay indicios y pruebas que nunca fueron tenidas en cuenta durante la investigación, políticos que no fueron interrogados adecuadamente, personas que pudieron haber tenido algún grado de implicación en los hechos y a quienes, sin embargo, fueron considerados solamente como testigos y se les protegió la identidad, así como irregularidades en la escena del crimen y elementos de prueba contradictorios.

El Proyecto Miroslava identifica todas esas irregularidades, que juntas apuntan fuertemente a concluir que no se investigaron debidamente las pistas que llevaban a los implicados que habrían podido estar detrás de este crimen.

Las pruebas ignoradas

El asesinato de la periodista Miroslava Breach ha gozado de una amplia cobertura mediática en México. No fue la primera ni la única en ser asesinada simplemente por haber realizado su labor, pero sus investigaciones implacables -que destaparon frecuentemente los estrechos vínculos entre carteles y políticos- la hacen ícono de la libertad de prensa, constantemente ultrajada en este país latinoamericano.

Algunas horas después del homicidio, la policía anunció un primer hallazgo: una cartulina tirada a algunos metros de la camioneta que presuntamente revela la identidad del autor intelectual del crimen. La nota habría sido firmada por el 80, el apodo de un jefe regional del Cártel de Juárez, enemigo del Cártel de Sinaloa y de sus aliados Los Salazares. Pero al pasar de las horas, fue cambiando la naturaleza del mensaje. Decenas de periodistas observaron la evolución de las versiones oficiales: tres versiones en tan solo 48 horas.

El mensaje cambiaba y se alargaba a medida que avanzaba el reloj, despertando las sospechas de los reporteros que siguieron de cerca el caso. Adicionalmente, nuestro colectivo descubrió que la cadena de custodia de esta evidencia, a pesar de ser esencial, no había sido mantenida debidamente. Resulta imposible rastrear las manos por las que pasó, desde la escena del crimen hasta que se hizo público.

Cartulina filtrada

Fotografía filtrada a los medios de comunicación de la cartulina que la Fiscalía aseguró haber encontrado en la escena del crimen.

A partir de este primer indicio, las incongruencias se comienzan a acumular. Por ejemplo, la presencia del gobernador Corral tres días después del asesinato en el domicilio de uno de los cómplices, Jaciel Vega Villa, durante el cateo de la policía. Algunos meses después, hablando en el micrófono de un programa de radio, Corral casualmente reconoció haber estado presente en el lugar de la investigación.

Es dentro de esta misma casa que se descubrieron numerosas pruebas durante la investigación oficial. El carro que manejó el asesino de Miroslava fue encontrado allí. Este carro pertenece efectivamente a Jaciel Vega Villa, un estudiante universitario que presuntamente estuvo detrás del timón en el momento del asesinato de Miroslava Breach. Tras indagar en el hecho, el Colectivo 23 de marzo descubrió un vínculo familiar significativo: Jaciel es ahijado de Alfredo Salazar Ramírez, líder de Los Salazares  y pedido en extradición por un tribunal de Estados Unidos.

El cateo de la casa de Jaciel Vega Villa le permitió también a los investigadores encontrar una computadora personal, con dos grabaciones de audio. Ambas corresponden a conversaciones telefónicas durante las cuales un hombre interroga insistentemente a Miroslava Breach y otra colega que había publicado la misma denuncia. Su objetivo era obtener las identidades de las fuentes la investigación de su historia acerca de candidatos en las elecciones municipales -particularmente el candidato auspiciado por Los Salazares en el municipio de Chínipas-. Durante la llamada, Breach se rehusó categóricamente a entregar esta información, yendo tan lejos como hablarle de su par de “ovarios”, desafiando con ironía al hombre del otro lado del teléfono. “El silencio es complicidad”, le espetó ella.

Audio: llamada de Piñera a Breach. Leyenda: Fiscalía General de Justicia del estado de Chihuahua

El interlocutor de Breach fue finalmente identificado unos 10 días después por la Fiscalía. Se trataba de Alfredo Piñera, portavoz estatal del Partido Acción Nacional (PAN), el partido del gobernador de Chihuahua y uno de los más importantes partidos mexicanos. El vocero reenvió esas grabaciones ilegales a otro político local, a quien Miroslava Breach luego denunció por sus probables vínculos con el crimen organizado: el entonces alcalde de Chínipas, Hugo Amed Schultz. Ante la justicia, este explicó que con la grabación buscaba demostrarle a Los Salazares que no era responsable de la fuga de información, así evitando represalias. Sin embargo, al entregar esa grabación a gente del Larry, en la práctica condenó a muerte a la periodista.

Se podría asumir que la cantidad de informaciones de la justicia en contra de una persona bastaría para preocuparlo. Pero no sucedió así. Desde el inicio de la investigación del caso, Schultz recibió el estatus de testigo e incluso tiene un seudónimo, Boby, en las transcripciones judiciales para resguardar su identidad. El mismo trato recibió Piñera, cuyo nombre fue cambiado a Casio en la investigación judicial. Los dos hombres han logrado incluso continuar sin problemas sus carreras profesionales, a pesar de esas informaciones comprometedoras. Piñera fue contratado como asesor del coordinador del grupo del PAN en el Parlamento. Schultz, por su parte, llegó a trabajar en el gobierno estatal y ha podido conservar su plaza de docente. Está considerando dirigir el comité nacional del PAN en Chínipas.

La lentitud de la justicia federal

A partir de abril del 2018, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Fiscalía General de la República, se encargó del caso, para disgusto de las autoridades del Estado de Chihuahua. La esperanza de que se hiciera justicia renació. Apenas abrió la investigación, la Fiscalía federal interrogó a dos nuevos testigos, miembros de la cúpula del PAN. Sin embargo, hizo lo mismo con cinco periodistas cercanos a Miroslava Breach, como si fueran sospechosos.

Hasta ahora los resultados han demostrado ser decepcionantes. Este colectivo descubrió que no hubo una investigación real de otros casos que están ligados al asesinato de la periodista. Tampoco se investigaron las circunstancias en torno a la muerte de su sicario Ramón Andrés Zabala.

Jaciel Vega Villa, el conductor del asesino, está prófugo. Un alto funcionario estatal confirmó versiones de prensa de que el joven fue interrogado por las autoridades algunos días después del asesinato, sin ser inculpado, justificándose que la identidad del sospechoso no se conocía entonces. Sin embargo, el funcionario se corrigió posteriormente, aduciendo que se había equivocado, cuando el fiscal estatal rechazó tajantemente que hubieran tenido a Vega en custodia. Desde entonces, dos testigos confirmaron a este colectivo que en efecto Vega fue interrogado y otros señalan que está escondido en Chínipas. Sigue prófugo hasta hoy.

Otras decisiones cuestionables de las autoridades judiciales incluyen a una policía estatal –y sobrina del Larry– que hospedó a los asesinos y un hombre que los recogió de la escena del crimen, que recibieron estatus de testigos, con identidades protegidas y nunca fueron considerados como posibles sospechosos. Los investigadores penales tampoco indagaron sobre una licencia de piloto encontrada en la casa de Vega, ni identificaron a los dueños de los números telefónicos con los que este se comunicó justo después del crimen. Este colectivo tampoco encontró evidencia de que se hiciera investigación judicial alguna en Chínipas, a pesar de que tantas piezas de evidencia del asesinato de Miroslava conducen hacia este municipio en la Sierra Tarahumara.

El proceso del Larry continúa estancado, bloqueado por un testigo clave que se niega a hablar. El fiscal estatal de Chihuahua decidió no responder a una solicitud de entrevista del Colectivo 23 de marzo. Y aunque el responsable de la Fiscalía para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión nos habló, rehusó dar detalles que pudieran comprometer la investigación y expresó su respaldo al proceder de la fiscalía estatal a pesar de sus evidentes fallas.

El Larry detenido

Según la Fiscalía del Estado de Chihuahua, El Larry fue detenido en el municipio de Etchojoa, Sonora.

Este es el estado actual de la investigación que pretendía ser un “modelo nacional” para todos los futuros asesinatos de periodistas en México. Tanto el Estado de Chihahua como posteriormente las autoridades federales han ignorado pistas cruciales durante sus investigaciones. Las preguntas de este colectivo se toparon con su silencio. Un silencio que, como decía la misma Miroslava Breach, se convierte en cómplice.

La investigación completa de este colectivo fue publicada en el sitio www.proyectomiroslava.org 

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AFP

Qué es la Faja Volcánica Transmexicana que cruza la región más poblada de México (y por qué es un peligro)

Casi la mitad de la población de México vive en una región llena de volcanes, algunos activos y peligrosos. La Faja Volcánica Transmexicana atraviesa la región centro del país.
AFP
17 de octubre, 2019
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El área en la que vive el 40% de la población en México está repleta de volcanes.

En la región central del país, en la que se asientan 14 estados y viven más de 50 millones de personas, se ubica en la Faja Volcánica Transmexicana (FVTM), también llamada Eje Neovolcánico Transversal o simplemente Eje Volcánico.

Se trata de una franja que cruza a México de este a oeste en su región central y en la que hay unos 40 volcanes, algunos de ellos activos y de alto riesgo, como el Popocatépetl, cercano a Ciudad de México, o el de Colima, considerado el de más actividad de América del Norte.

La FVT forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de interacción de placas terrestres más grande del mundo (40,000 km) que es origen de terremotos en las costas del Pacífico de América, el este de Asia y las islas del sureste de ese continente.

En México, la FVTM al ser una zona alta de clima templado, favoreció desde tiempos ancestrales los asentamientos humanos que evolucionaron hasta las grandes ciudades que hay en la actualidad.

“En regiones volcánicas, los suelos son más ricos y la gente tiende a establecerse. Las poblaciones más grandes están en esta faja volcánica, que además tiene varios volcanes activos”, explica a BBC Mundo el investigador Gerardo Suárez, del Departamento de Sismología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Un avión en Ciudad de México

Getty Images
El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl (las montañas más altas al fondo) se aprecian a simple vista desde Ciudad de México en días despejados.

El experto recientemente publicó un estudio que realizó a lo largo de 3 años junto a sus colegas Gema Caballero y David Novelo sobre la FVTM.

Su investigación documentó cómo la Faja Volcánica Transversal también ha sido origen de sismos de intensidad alta, causantes de daños severos, lo que hasta ahora ha pasado inadvertido en el estudio de los terremotos de la zona.

“Es una región que se ha considerado por mucho tiempo de relativamente bajo peligro sísmico”, explica Suárez.

“Pero lo que hemos encontrado es que en la historia hay varios sismos que, a pesar de que son poco frecuentes, y de magnitud no tan grande como los que hay en la costa del Pacífico, podrían representar un peligro importante porque en el pasado han causado daños a esta zona tan poblado del país”, añade.

Rescatistas retiran escombros

Getty Images
Varias ciudades de México, incluida la capital, son zonas sísmicas debido a su cercanía a las fallas de las costas del Pacífico.

Su hipótesis es compartida por el investigador estadounidense Gavin Hayes, quien no participó en la investigación de Suárez y sus colegas.

“Concuerdo con el hecho de que solo porque haya habido terremotos de moderados a grandes bastante infrecuentes no significa que se pueda ignorar el peligro asociado con ellos”, le dice a BBC Mundo el experto en geofísica del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

Zona de cumbres

La interacción de las placas tectónicas de Cocos y Rivera, que además colindan con la gran placa de Norteamérica, ha dado origen a la formación de decenas de montañas altas y volcanes a lo largo de millones de años.

En lo que respecta a la FVTM, dio paso a la formación de una franja de 900 km de largo -desde las islas Revillagigedo del Pacífico hasta el estado de Veracruz, en el Golfo de México- y una anchura de 130 km.

Un gráfico del Eje Volcánico

UNAM
La FVTM (marcado con el número 2 en este gráfico) se extiende de este a oeste en el paralelo 19 N.

La altura media en la región es de 2.500 metros sobre el nivel del mar (msnm), por lo que esta zona ha sido considerada como la barrera natural entre América del Norte y América Central, según el Servicio Geológico Mexicano.

Entre los volcanes que la forma está el Pico de Orizaba, el más alto con 5.636 msnm; el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Ajusco que rodean a Ciudad de México; el Paricutín, el más joven del país; y el Fuego o de Colima, el más activo de América del Norte.

Map

De los 43 volcanes que hay en la región, solo una decena ha estado activo en los últimos dos siglos.

Viaje al pasado

El estudio de Suárez, publicado en la revista científica Tectonics, implicó sumergirse en archivos históricos de códices aztecas, relatos coloniales y archivos sísmicos de cinco siglos de antigüedad para determinar qué eventos significativos hubo en la Faja Volcánica Transmexicana.

“Lo que vemos en el periodo de los últimos 100 años en que ha habido instrumentos es muy corto en términos geológicos”, explica Suárez.

Determinar qué sismos hubo y qué características tuvieron es importante para conocer el riesgo de la FVTM.

El Popocatépetl visto desde Puebla

Getty Images
Los asentamientos prehispánicos y los coloniales se concentraron en la región central del país, donde hay una gran variedad de volcanes.

Luego del trabajo de documentación, los expertos determinaron que hubo seis terremotos desde el siglo XV hasta la actualidad que se explican por la actividad geológica de la FVTM, y no por la interacción de las placas del Pacífico.

Los más antiguos fueron registrados en códices y documentos que relataban el México de la época azteca o mexica, lo cual resulta fascinante para el estudio de la sismicidad de la zona.

“Las culturas prehispánicas registraban los sismos con un glifo, un símbolo, que parece una hélice. Lo llamaban ‘ollin”, el cual era un símbolo de movimiento. Cuando lo colocaban en una especie de capas, que representaban la tierra, esto representaba un sismo”, explica Suárez.

Un glifo de un terremoto

sismoshistoricos.org
Los aztecas representaban con glifos los terremotos.

Uno ocurrió en 1475 en un lugar cercano a lo que hoy es Ciudad de México, evento que los códices prehispánicos registran con el derrumbe de laderas y la abertura de grietas, características de un terremoto generado en el lugar, no en el Pacífico.

Otro ocurrió en 1575, después de la Conquista española, con una magnitud estimada de 5,7, explica Suárez, y que se generó cerca de la actual ciudad de Puebla. Tuvo réplicas durante 4 o 5 días y causó una gran destrucción.

El trabajo de interpretar cómo las culturas prehispánicas registraban los sismos es muy complicado debido a que subsisten pocos códices, ya que pues “fueron destruidos en la época colonial porque eran considerados paganos”, explica Suárez.

Otros eventos significativos fueron el sismo cercano a Tepic de 1568 (de magnitud estimada en 7,2), el de la falla de Michoacán de 1858 (+7), el de Acambay de 1912 (6,9) y el de Xalapa en 1920 (6,4).

¿Qué significa la sismicidad de la FVTM?

Suárez explica que analizar los registros sísmicos formales de un siglo es como ver solo unos segundos de una película.

Su trabajo ha sido ver más allá de unos fotogramas y tratar de entender cómo la sismicidad de la FVTM tiene varios componentes.

“Es lógico que nuestra atención haya estado centrada en la región donde ocurren los sismos más grandes, más peligrosos, de donde vino el sismo de 1985 que tantos daños causó a Ciudad de México”, considera.

El Anillo de Fuego del Pacífico

Getty Images
El Anillo de Fuego del Pacífico ha generado fallas geológicas a lo largo de miles de años, incluidas las del FVTM.

Pero dice que entender que hay otras fuentes de actividad geológica “debe llevar a reconsiderar el peligro sísmico que hay en el centro del país“.

Gavin Hayes, del USGS, concuerda con eso y señala que hay lugares en EE.UU. donde “los terremotos son raros, pero el peligro es muy alto”, como la zona sísmica de Nuevo Madrid, en San Luis, Misuri.

“Los terremotos grandes poco frecuentes cerca de las regiones pobladas son difíciles de reflejar en los mapas de amenazas, porque las posibilidades de que ocurran en un período determinado son bajas, pero su impacto puede ser muy alto”, añade.

Ante esto, Suárez dice que la revisión de códigos y normas de construcción en zonas sísmicas es la mejor manera de protegerse.

El Pico de Orizaba

Getty Images
El Pico de Orizaba es el volcán más alto de México, con su cima a más de 5.600 metros sobre el nivel del mar.

https://www.youtube.com/watch?v=24JaHawe-RM

https://www.youtube.com/watch?v=SZY7ugs_DvI

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