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CDMX, Chiapas y Michoacán no informan sobre cómo gastarán su presupuesto y ocultan su deuda

De acuerdo con un estudio del IMCO, estas entidades no dan información sobre cómo planean su gasto y los fideicomisos que tienen.
Cuartoscuro
29 de octubre, 2019
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Tres entidades del país no cumplen con los criterios mínimos de transparencia sobre cómo planean gastar su presupuesto anual y ocultan información como el saldo de su deuda pública y los fideicomisos que tienen.

Se trata de Chiapas, Ciudad de México y, en último lugar nacional, Michoacán, de acuerdo con el Índice de Información Presupuestal Estatal publicado este martes por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El caso de Chiapas es crítico, ya que en la última medición, de 2017, había tenido un 98% de transparencia. Sin embargo, según explicó la organización, con el cambio de gobierno el año pasado se desechó el modelo que ya usaban para publicar su presupuesto, así que ahora solo alcanzó 54 puntos porcentuales de un total de 116 criterios evaluados sobre la información hecha pública.

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La mayor opacidad estuvo en cuanto a la publicación de las plazas que tiene la administración pública y los tabuladores de sueldos que les pagan. Después, en el rubro de deuda pública, que asciende a 20 mil 355 millones de pesos, que representa el 7.2% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Tampoco hay datos desglosados sobre el dinero destinado a ayudas sociales, de su presupuesto de 91 mil 845 millones de pesos.

En Ciudad de México, la administración entrante mantiene la opacidad que ha caracterizado a la entidad, que hace dos años obtuvo un 57% de calificación y este año, 52%. Los rubros menos claros fueron respecto a cómo se clasifica el dinero, la información sobre cuánto se va a destinar a partidos políticos, comunicación social y ayudas sociales, además de la poca transparencia sobre deuda pública.

“La Asamblea está votando y aprobando un presupuesto sin saber los términos de contratación de deuda, los saldos de fideicomisos, y eso evidentemente revela una falla importante de la labor legislativa como contrapeso y como auditor del Poder Ejecutivo del Estado, y ahí hay una responsabilidad”, señaló Alexandra Zapata, directora adjunta del IMCO.

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Manuel Guadarrama, uno de los autores del estudio, explicó que aunque la Ciudad ha hecho esfuerzos de digitalizar información sobre sus finanzas públicas, está fallando en el paso previo, que es dejar claro cómo va a gastar el dinero, de modo que después no se puede supervisar si se está cumpliendo con los objetivos.

“No tenemos de inicio la fotografía de cómo van a ser gastados, o cómo se piensa gastar el recurso público de la Ciudad de México al inicio del año, y que eso nos sirva de contraste para efectivamente verificar que a lo largo del ejercicio fiscal se vaya ejecutando conforme ese presupuesto”, apuntó.

El presupuesto de Ciudad de México es de 234 mil 16 millones, de los que 80 mil 823 son deuda pública, equivalente al 2.7% de su PIB.

Michoacán también ha mantenido sus bajos niveles de transparencia, que este año apenas llegaron a 46% de cumplimiento de los criterios del IMCO.

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Este estado no indicó en su presupuesto de egresos las plazas de funcionarios y maestros que paga ni los salarios; y tampoco cumplió con ninguna información sobre cómo se clasifica el gasto. Además hubo opacidad en los datos de su deuda pública, los gastos en rubros específicos como el pago de ayudas sociales, y la información sobre distribución de recursos entre municipios.

El presupuesto total de Michoacán este año es de 70 mil 17 millones de pesos, y tiene una deuda de 20 mil 59 millones, el 4.8% del PIB.

Estados ocultan información de su deuda pública

El IMCO detectó que lo que más ocultan los estados en sus presupuestos, es lo que tiene que ver con deuda pública, ya que no ponen la información sobre para qué va a destinar el dinero obtenido con endeudamientos, y con qué tasas de interés o a qué plazo se va a pagar.

El 44% del país, 14 estados, no establecen topes para la contratación de deuda pública. 13 no desglosan el destino del dinero, ni el tipo de instrumento utilizado (es decir, si es un crédito simple, una emisión bursátil, etcétera), y 10 no identifican por qué decreto se aprobó el endeudamiento o con qué clave se le puede dar seguimiento.

Los estados con menos información respecto a la contratación de deuda son Chiapas y Michoacán, seguidos por Ciudad de México y por Estado de México. Ninguno de ellos desglosó los saldos de su deuda, ni qué fue lo que puso como garantía o fuente de pago, ni el monto asignado en 2019 para pagar esa deuda y los intereses.

Tampoco publicaron la institución bancaria con la que contrataron deuda, las tasas de interés ni los plazos en los que pagarán esos créditos.

 

 

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EPA

La familia LeBarón: una historia de fe, poligamia y violencia de los cárteles de la droga

La historia de los LeBarón en México se remonta a finales del siglo XIX, cuando Alma Dayer LeBarón fundó en Chihuahua su propia colonia mormona con libertades muy particulares, como la poligamia.
EPA
9 de noviembre, 2019
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Nueve miembros de una prominente familia mormona en el norte de México, todas mujeres y niños, fueron asesinados a tiros el 4 de noviembre en un territorio cuyo control es disputado por el Cartel de Sinaloa y la banda La Línea.

México, que ha experimentado un alto índice de criminalidad durante más de una década, ha visto aumentar la violencia en las últimas semanas.

El 17 de octubre, un tiroteo en la ciudad de Culiacán que involucró al Cártel de Sinaloa llevó a las autoridades a liberar a Ovidio Guzmán, hijo del capo de la droga convicto Joaquín “El Chapo” Guzmán.

En el contexto de tanto derramamiento de sangre, los asesinatos de los LeBarón son altamente inusuales y trágicamente cotidianos.

A diferencia de la mayoría de las víctimas de asesinato en México, los LeBarón son ciudadanos estadounidenses y mormones, parte de una comunidad religiosa que se separó de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días del estado de Utah (EE.UU.) hace años.

Una de las camionetas de los LeBarón

EPA
Una de las camionetas en las que viajaba una mujer y cuatro niños fue atacada a tiros e incendiada.

Pero, como han escrito muchos periodistas mexicanos, el activismo por la paz de Julián LeBarón también podría haber convertido a su comunidad en un objetivo.

Y los LeBarón tienen una historia de encuentros violentos con el crimen organizado.

Mormones en la historia mexicana

En mi libro de 2018 sobre enclaves religiosos en México procedentes de Estados Unidos y Canadá, investigué la comunidad de los Santos de los Últimos Días y los mormones LeBarón del estado de Chihuahua, asentados cerca de la frontera con Estados Unidos.

Por lo general, los miembros de estas comunidades son algo reacios a hablar con extraños, más allá del proselitismo.

Pero como persona de origen menonita con parientes en colonias menonitas en México, pude entrevistar a miembros de la rama mexicana de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el nombre oficial de la iglesia mormona dominante.

Un funeral de la familia LeBarón

Reuters
Las raíces de la familia LeBarón se remontan a finales del siglo XIX.

Junto con los Romney, parientes del senador Mitt Romney, cuyo padre nació en México, los LeBarón se encuentran entre las familias más famosas de la historia mormona.

Los miembros de la comunidad de Santos de los Últimos Días de Utah emigraron a México en la década de 1880 para seguir sus creencias religiosas y vivir en familias polígamas, lo cual era ilegal en los Estados Unidos.

La poligamia también era ilegal en México, pero el gobierno allí ofreció una definición flexible de familia y no hizo cumplir sus leyes contra la poligamia.

Alma Dayer LeBarón, el patriarca, nació en 1886 y creció como Santo de los Últimos Días en Colonia Dublán, Chihuahua.

El rancho de los LeBarón

Getty Images
Los LeBarón actualmente tienen tierras en el estado mexicano de Chihuahua, cerca de la frontera con Estados Unidos.

En 1904, se casó con una mujer de la cercana Colonia Juárez. Ella lo dejó cuando él buscó un matrimonio polígamo.

LeBaron huyó de la Revolución Mexicana hacia Utah en 1912, donde se casó con dos mujeres, Maude McDonald y Onie Jones, y tuvo lo que se ha descrito como “una gran familia de hijos”.

Juntos regresaron al norte de México en 1924 para descubrir que sus vecinos Santos de los Últimos Días no aceptaban su poligamia.

Entonces “Dayer” LeBaron estableció su propia colonia, conocida como su apellido, en Galeana, Chihuahua.

Map

Hoy se extiende aproximadamente 10 kilómetros a lo largo de una carretera municipal y tiene poco más de 6 km de ancho, rodeada de campos de cultivo.

LeBaron también comenzó su propia iglesia mormona.

Pobreza y conflictos

Durante 50 años, los LeBaron fueron y vinieron a través de la frontera México-Estados Unidos, tiempo en que los hijos de “Dayer” sirvieron como misioneros evangelizadores en nombre de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

La comunidad tuvo que enfrentar la pobreza y, a partir de la década de 1970, se topó con conflictos de tierras con una comunidad agrícola cercana a la que el gobierno le había otorgado tierras después de la Revolución Mexicana.

La tierra de la colonia LeBaron pudo haber sido comprada ilegalmente y haber despojado a esa concesión de tierra vecina.

Miembros de la familia LeBarón

Reuters
Muchos miembros de la familia LeBarón tienen la doble nacionalidad mexicana-estadounidense. Se reunieron para el funeral de los 9 asesinados.

Los campesinos del área llamaron a los LeBaron “invasores estadounidenses” y destruyeron sus cercas. Esto permitió que el ganado ingresara a los campos de esa familia, lo que dañó los cultivos.

Los jueces en México, sin embargo, se pusieron del lado de los LeBaron, a quienes vieron como miembros productivos de la economía local.

Con el paso del tiempo, los enfrentamientos de tierras entre los ganaderos mormones y mexicanos se habían disipado en buena medida. Pero el año pasado resurgió el conflicto.

Un miembro de la familia LeBarón recolecta fruta

Getty Images
Los LeBarón han tenido conflictos con los agricultores de la región de Chihuahua en donde viven por disputas de tierra y agua.

Después de la muerte de Alma “Dayer” LeBaron en 1951, sus hijos Joel, Ross, Ervil y Verlan, no estuvieron de acuerdo sobre el futuro de la iglesia que su padre había establecido, lo que provocó violencia dentro de la familia y la formación de nuevos grupos fundamentalistas.

Ervil LeBaron fue arrestado y condenado por el asesinato de su hermano en 1972. Ese veredicto fue revocado más tarde, pero en 1981 un tribunal de Utah condenó a Ervil por un asesinato diferente. Murió ese año.

Los miembros de esta comunidad fueron señalados por cometer constantes palizas, matrimonio de menores y otros abusos entre ellos, en el libro de memorias “La hija del polígamo” que escribió una mujer que se fugó del clan, Anna LeBaron.

Los LeBaron también han sido víctimas de la violencia en México.

Julián LeBarón

Reuters
Julián LeBarón se convirtió en activista por la paz en México tras el asesianto de dos miembros de su familia en 2011.

Eric LeBaron, de 16 años, fue secuestrado por narcotraficantes en 2009. Su familia presionó exitosamente al gobierno en busca de ayuda y aseguró su liberación.

Como represalia, en 2011 un cartel mató al hermano de Eric, Benjamín, y a su cuñado Luis Widmaren.

Enfadado por la violencia, Julián LeBaron se unió ese año a un movimiento de paz nacional fundado por el poeta Javier Sicilia.

Según reportó la prensa, LeBaron y Sicilia rompieron en 2012. Pero después del asesinato del primo de Julián y otros miembros de la familia el 4 de noviembre, Sicilia escribió una carta de condolencia alentando a Julián a trabajar para “poner un verdadero alto a tanto dolor”.

Integrados a México

Como muestra su activismo por la paz, los LeBaron están más integrados en la sociedad mexicana que otros grupos minoritarios religiosos que he estudiado.

Los LeBarons han buscado durante mucho tiempo conexiones con otros mexicanos para hacer proselitismo sobre sus creencias.

Julián LeBarón y Javier Sicilia

Getty Images
Julián LeBarón se unió al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad del poeta Javier Sicilia.

Y Alex LeBaron, de 39 años, de esta comunidad, ha trabajado para el gobierno de Chihuahua.

De 2015 a 2018 , incluso fue un funcionario electo. También se casó con una mujer mexicana, Brenda Ríos, en una ceremonia católica.

Al igual que otros mexicanos del norte, los LeBaron son una comunidad completamente transfronteriza. Gran parte de su poder adquisitivo en México proviene de las remesas enviadas por familiares hombres que trabajan en Estados Unidos.

Al igual que sus vecinos, los LeBaron son vulnerables a la violencia que los rodea.

El número de muertos en México en 2019 está en camino de superar los 33.341 asesinatos registrados en 2018.

A pesar de que la nueva Guardia Nacional fue creada para combatir el crimen, el año pasado fue el año más mortal de México desde que comenzó el recuento moderno hace 20 años.

Una camioneta con impactos de bala

Reuters
El caso de la familia LeBarón asesinada el 4 de noviembre causó repercusión tanto en México como en EE.UU.

La violencia en el estado de Chihuahua, donde la tasa de homicidios ha disminuido notablemente en los últimos años, está repuntando.

Por lo tanto, los LeBaron pueden tener una historia de fondo poco común.

Pero desde los secuestros hasta los horripilantes asesinatos, comparten una familiaridad con la tragedia que muchos mexicanos conocen demasiado bien.

*Rebecca Janzen es profesora asistente de Español y Literatura Comparada en la Universidad de Carolina del Sur (EE.UU.) .Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Puedes leer el artículo original en este enlace.


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