EU incrementó su consumo de cocaína desde 2014, mientras que Colombia aumentó la producción
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Cuartoscuro

EU incrementó su consumo de cocaína desde 2014, mientras que Colombia aumentó la producción

El aumentó causó alarma en el gobierno de EU, por lo que el Secretario de Estado, Mike Pompeo anunció que trabajara con Colombia para reducir en 50% la producción de esta droga.
Cuartoscuro
Por Hallazgos GLAC
10 de octubre, 2019
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En Estados Unidos no solo se vive la crisis de los opioides, de 2014 a 2016 el número de consumidores de cocaína pasó de 8.8 a 10.1 millones de personas entre 12 y 65 años que declararon haber consumido la droga en el último mes, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) analizados por GLAC Consulting.

Al mismo tiempo que aumentó el consumo de cocaína en Estados Unidos, el procesamiento de esta droga en Colombia también se incrementó 54.2% al pasar de 683 toneladas en 2013 a 1,053 en 2016, año en que alcanzó su punto máximo de producción durante el periodo analizado.

Lo anterior ha causado alarma dentro del gobierno de Estados Unidos, a tal grado que a principios de 2019, el Secretario de Estado, Mike Pompeo anunció que Estados Unidos y Colombia trabajarán juntos en una estrategia para reducir en 50% la producción de cocaína para 2023. Hizo énfasis en la preocupación del Presidente estadounidense Donald Trump por el aumento de los cultivos de hoja de coca en Colombia, país que provee el 70% de cocaína a nivel mundial.

El consumo de tabaco por lo general está asociado al de otras drogas, entre ellas, la cocaína, ya que es percibida como droga lícita de entrada a otras drogas ilícitas.

Sin embargo, a pesar del repunte en el consumo de cocaína, el de tabaco disminuyó de forma gradual desde el año 2000 cuando alcanzó 31.34% de consumo hasta el 21.8% en 2016.

De acuerdo a la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), México se ubica entre los 10 países con mayor consumo de cocaína, el cual aumentó de forma gradual y sostenida tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. A raíz de estos hechos Estados Unidos comenzó a aplicar controles más estrictos en la frontera, por lo que la droga que estaba destinada al consumo de la población estadounidense se quedó del lado de México con el consecuente aumento en su consumo. De ser un país de tránsito, la República Mexicana se convirtió en un país consumidor.

Según datos del gobierno mexicano durante el primer semestre de 2018, se aseguraron en el país 9.46 toneladas de cocaína. 

En octubre de 2019 a raíz de los trabajos de desazolve en el drenaje del AICM; la Policía Federal encontró 67 paquetes con cocaína. Lo anterior, indica la probable participación de empleados cooptados por grupos delincuenciales que operan en las terminales aéreas para el trasiego de drogas.

A su vez, el consumo de tabaco en el país ha disminuido progresivamente. Durante 2016, el 14% de la población mexicana lo consumía (12.5 millones), lo cual lo ubicó en la posición 45 de los 186 países que conforman el ranking de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

En agosto de 2019, el Gobierno de México dio a conocer el aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco, que contempla un incremento de 35 a 50 centavos por cigarro que se consuma, medida por la que se pretende recaudar 3 mil millones de pesos y que se espera ayude a reducir el consumo del producto hasta un 5%, sin embargo, no se dio a conocer la fecha de su cumplimiento.

En septiembre de este año, el país registró la mayor alza de precios en cigarros, de 8.1%, el más alto de los últimos 6 años. Oaxaca, Tabasco, Nuevo León, Baja California Sur, Puebla y la Ciudad de México fueron las entidades donde más subió el precio promedio por cajetilla.

La correlación entre el consumo de tabaco y de cocaína en México fue de -0.98 durante los últimos 16 años, lo que significa que el aumento en el consumo de cocaína ha estado acompañado de una disminución en el consumo de tabaco.

En el año 2000, el 24% de la población mexicana mayor de 15 años consumía tabaco, mientras que el 1.2% de la población de 12 a 65 años manifestó consumir cocaína alguna vez en la vida.

En 2011 el consumo de tabaco disminuyó a 16.6% de la población, mientras que el de cocaína se incrementó a 3.3%

Cinco años más tarde el consumo de tabaco se mantuvo a la baja y el de cocaína a la alza. En 2016, el 14% de la población consumía tabaco y 3.5% cocaína.

Además, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estimó que el 0.3% de la población mundial consumió cocaína en 2016. México se mantuvo en la posición 9 de los 18 que reportaron datos. 

A pesar de que el consumo de tabaco está considerado como droga de entrada al consumo de sustancias ilícitas, tanto en México como en Estados Unidos se registró una disminución en su consumo a la par que incrementó el consumo de cocaína. En México, este se registró a partir de 2001 y en Estados Unidos a partir de 2014. De forma paralela, la producción de cocaína colombiana, registró un incremento entre 2013 y 2016, con lo cual aumentó su disponibilidad en el mercado.

La inusual estrategia del país que está vacunando primero a los jóvenes y no a los ancianos contra COVID-19

Para proteger a los mayores, sostienen en Indonesia, es mejor primero vacunar a quienes propagan más fácilmente el coronavirus. El enfoque tiene sentido, según algunos expertos.
13 de enero, 2021
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Como otros países, Indonesia está implementando un programa masivo y gratuito de vacunación contra la covid-19, pero con un enfoque muy diferente al de los demás.

En lugar de vacunar a las personas mayores en la primera fase de aplicación, las primeras dosis -después de los trabajadores de la salud- serán para los trabajadores de entre 18 y 59 años.

El presidente Joko Widodo, de 59 años, se ha ofrecido como voluntario para ser el primero en la fila. El vicepresidente Ma’ruf Amin, de 77 años, no recibirá la inyección pronto, porque es demasiado mayor.

¿A qué se debe este inusual enfoque?

El profesor Amin Soebandrio, quien ha asesorado al gobierno en su estrategia de “la juventud primero”, sostiene que tiene sentido priorizar la inmunización de los trabajadores, aquellos “que salen de la casa a todas partes y luego por la noche regresan a sus hogares con sus familias”.

“Estamos apuntando a aquellos que probablemente propaguen el virus“, dijo a BBC Indonesia.

Explica que este enfoque le dará al país la mejor oportunidad de lograr la inmunidad colectiva, algo que ocurre cuando una gran parte de una comunidad se vuelve inmune a través de las vacunas o la propagación masiva de una enfermedad.

Trabajadores cargan vacunas contra la covid-19 en Indonesia

EPA
Suministros de vacunas para todo el país fueron preparados en vísperas del lanzamiento.

Se sabe que entre 60-70% de la población mundial debe ser inmune para detener la propagación del coronavirus fácilmente. Sin embargo, esas cifras aumentarán considerablemente si las nuevas variantes más transmisibles se difunden ampliamente.

“Ese es el objetivo a largo plazo, o al menos reducimos significativamente la propagación del virus para que la pandemia esté bajo control y podamos hacer que la economía vuelva a funcionar”, dijo el profesor Soebandrio.

Indonesia, con una población de 270 millones, tiene el mayor número acumulado de casos de covid-19 en el sudeste asiático. Según datos del gobierno, el 80% de los casos se encuentran entre la población activa.

Si bien las escuelas y las oficinas gubernamentales han estado cerradas durante casi un año, el gobierno se ha resistido a implementar cierres estrictos por temor al impacto en la economía del país. Más de la mitad de la población trabaja en el sector informal, por lo que para muchos trabajar desde casa no es una opción.

Una mujer recibe una vacuna en Indonesia

EPA
El objetivo de Indonesia es vacunar primero a la población de 18 a 59 años.

El nuevo ministro de Salud del país, Budi Gunadi Sadikin, defendió la estrategia e insiste en que no se trata solo de la economía, sino de “proteger a las personas y apuntar primero a aquellos que probablemente contraigan y propaguen” la enfermedad.

“Nos estamos enfocando en personas que tienen que encontrarse con mucha gente como parte de su trabajo: mototaxistas, policías, militares. Entonces, no quiero que la gente piense que esto se trata solo de la economía. Se trata de proteger a la gente”, señaló.

¿Y los ancianos?

El gobierno también argumenta que ofrecerá protección a los ancianos.

“Inmunizar a los miembros que trabajan en un hogar significará que no llevarán el virus ahí, donde están sus parientes mayores”, dijo la doctora Siti Nadia Tarmizi, portavoz del Ministerio de Salud para el programa de vacunación covid-19.

La mayoría de las personas mayores de Indonesia viven en hogares intergeneracionales y, a menudo, es imposible aislarlas del resto de la familia.

“Entonces, es un beneficio adicional de este enfoque, que al vacunar a las personas de 18 a 59 años, también estamos ofreciendo algo de protección a las personas mayores con las que viven”, dijo.

Una prueba de coronavirus en Indonesia

EPA
Indonesia ha registrado más de 600.000 casos de covid-19 desde que comenzó la pandemia.

Pero esto depende de que la vacuna evite que las personas porten el virus y lo transmitan.

“Simplemente, aún no tenemos esa información“, dijo el profesor Robert Read, miembro del comité de vacunación e inmunización (JCVI) que asesora a los departamentos de salud del Reino Unido sobre inmunización.

“La razón por la que el Reino Unido no ha optado por la población más joven, por supuesto, es que, primero, no contraen una enfermedad tan grave y, segundo, no hemos podido demostrar todavía que las vacunas tengan ningún impacto en absoluto en la transmisión”, dijo.

El enfoque de Indonesia, consideró, necesitaría una absorción de vacunas muy alta: “al menos el 50% con toda probabilidad, para detener la muerte y la hospitalización en su población mayor”.

“Es posible que si obtienen tasas de cobertura muy altas, habrá algún impacto en la transmisión, aunque obviamente todavía no lo hemos visto”.

¿Qué pruebas ha realizado Indonesia?

Indonesia ha adoptado este enfoque único en parte porque la vacuna que está utilizando no se ha probado en personas mayores.

Un trabajador en Indonesia

Reuters
Indonesia tiene una población joven enorme, pero gasta poco en salud.

El país depende principalmente de la fórmula de CoronaVac, fabricado por Sinovac en China, para inocular a su población, con tres de las 125 millones de dosis prometidas ya entregadas y distribuidas a los centros de salud de todo el país.

Indonesia dice que la vacuna de China tiene una efectividad del 65,3%. Pero el gobierno solo ha realizado pruebas en el grupo de edad de 18 a 59 como parte del ensayo Sinovac en varios países.

“Cada país podría tener un grupo de edad diferente y resultó que se le pidió a Indonesia que hiciera el ensayo sobre la población trabajadora”, dijo la doctora Nadia. Comenzarán a inmunizar a los ancianos, dice, en la segunda ronda de vacunaciones una vez que obtengan datos de otros países involucrados en el ensayo.

Pero incluso si se les hubiera pedido que lo probaran en personas mayores de 60 años, dice que lo más probable es que todavía se concentren en inmunizar a la población trabajadora primero, ya que creen que protegerá a la mayoría de las personas.

¿Cómo ven los científicos el experimento?

“No sabemos si funcionará y es necesario evaluarlo”, dijo Peter Collignon, profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad Nacional de Australia, quien consideró que tiene sentido modificar el lanzamiento de la vacuna según las circunstancias de un país.

“Si eres un país en desarrollo, puedo ver una política de protección de tus trabajadores adultos jóvenes, aquellos que propagan más el virus, como un método razonable, porque realmente no puedes decirle a la gente que se quede en casa”, opinó.

Un puesto de vacunación en Indonesia

EPA
En países en vías de desarrollo, dice Collignon, tiene sentido una estrategia como la de Indonesia.

El profesor Read estuvo de acuerdo y dijo: “No nos corresponde a nosotros en los países occidentales ricos decirle a otros países del mundo lo que deberían estar haciendo”.

Consideró que el enfoque de Indonesia “puede ser lo correcto para su país”, y señaló que, a nivel mundial, nadie está seguro de qué es lo correcto en este momento.

El profesor Dale Fisher del Hospital de la Universidad Nacional dijo que Indonesia estaba adoptando un “enfoque pragmático”.

“Dicen que vamos a vacunar a este grupo de edad del que tenemos los datos. Es un grupo accesible y sin duda ayudará a mantener los negocios y la tubería de alimentación en funcionamiento”, sostuvo.

¿Cómo está afrontando Indonesia la pandemia?

El ambicioso despliegue de Indonesia no será fácil.

Su población es la cuarta más grande del mundo, distribuida en un vasto archipiélago cercano al ecuador, por lo que existen importantes desafíos logísticos en términos de la temperatura requerida para las vacunas.

Y los expertos en salud advierten que la política del gobierno centrada en la inoculación y no mucho en contener el virus conlleva peligro, ya que el sistema de salud está sufriendo por el aumento de casos.

Un cortejo fúnebre en Indonesia

EPA
Indonesia tiene una de las mayores tasas de víctimas de covid-19 del sudeste asiático.

Los cementerios en Yakarta, el epicentro de la pandemia, están llenos y los hospitales dicen que están luchando por hacer frente a la cantidad de pacientes.

El experto en salud pública Dicky Budiman, de la Universidad Griffith de Australia, dijo que el gobierno necesitaba hacer más para proteger a los vulnerables, fortaleciendo lo que llamó la estrategia fundamental para la pandemia: pruebas, rastreo y el cumplimiento del distanciamiento social.

La periodista local Citra Prastuti en Yakarta, que acaba de recuperarse del virus, dijo que “salir de su casa es como entrar en una zona de guerra, con el creciente número de grupos familiares: parece que ningún lugar es lo suficientemente seguro para nosotros”.

Dijo que los mensajes de salud pública habían sido confusos y contradictorios. “Se anima a la gente a quedarse en casa durante las vacaciones, pero los hoteles ofrecieron descuentos y no hubo restricciones de transporte”.

Y no hubo seguimiento ni rastreo, como en su caso el cual lo notificó a las autoridades sanitarias locales.

“Así que no sé si estoy incluida en los datos generales de la covid o no”, dijo. “Creo que mucha gente ve la vacuna como una salida fácil, como la cura de todas las enfermedades, como el salvador final”.


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