Leonardo, el joven querido y tímido que fue asesinado presuntamente por policías de Guanajuato
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Leonardo, el joven querido y tímido que fue asesinado presuntamente por policías de Guanajuato

La versión difundida por el gobierno de Guanajuato señaló que la muerte de Leonardo Aguilar se debió a un “enfrentamiento” ocurrido entre las fuerzas del orden y presuntos delincuentes.
Cuartoscuro
4 de octubre, 2019
Comparte

Cuando mataron a Leonardo Aguilar el pasado 11 de julio en Guanajuato, la gente de su pueblo comenzó a salir a reunirse en las calles para bloquear una carretera y exigir justicia. Las y los pobladores estaban seguros de que al joven de 24 años lo había matado la policía a sangre fría.

Cuenta su madre, Rebeca Aguilar, que su hijo era muy callado y siempre tenía una sonrisa. Saludaba tímidamente a la gente pero siempre saludaba. Por eso ella cree que tenía la simpatía de su pueblo, Villagrán.

Leer más: Estudiantes de Celaya protestan contra inseguridad y por asesinato de un alumno del Tecnológico Nacional

“Cuando lo mataron la gente se solidarizó mucho conmigo y se enfurecieron, dijeron vamos a tapar la carretera”.

El joven salía poco, solo conocía los alrededores de Villagrán, un municipio que ha cobrado notoriedad en el país durante los últimos años porque ahí surgió el Cártel de Santa Rosa de Lima, cuya principal actividad es el robo de combustible en los numerosos ductos conectados a la Refinería Salamanca, ubicada en el aledaño municipio del mismo nombre.

Leonardo nació en la colonia Santa Rosa de Lima y sus padres y hermanos, también. En los últimos años han sido “tratados como criminales” por las autoridades por ser originarios de esa colonia, cuenta Raquel Aguilar.

Aguilar se convirtió en panadero cuando estudiaba la secundaria porque tuvo un hijo, que ahora tiene ocho años. Cuenta su madre que la vida de padre le sentó bien, tanto que su pareja y él tuvieron un segundo tres años más tarde.

El joven panadero trabajó en ese oficio hasta el 11 de julio pasado cuando lo mataron en unos hechos que aún no han sido esclarecidos.

Te puede interesas: Por qué El Marro es uno de los hombres más buscados por el gobierno de AMLO

La versión oficial inmediata señaló que se trató de un altercado entre policías y presuntos delincuentes, mientras que su madre y su defensa legal han reunido pruebas para refutar esa versión y acusar que se trató de una ejecución extrajudicial.

Raquel Aguilar Uribe denunció penalmente este 3 de octubre que Leonardo Aguilar fue asesinado el pasado 11 de julio por policías en un tramo carretero que une Celaya con Villagrán, a la altura de la comunidad El Rehilete, donde según su defensa legal, numerosos testigos vieron cómo el joven de 24 años fue asesinado a sangre fría.

La denuncia, que fue presentada en un Ministerio Público del municipio de Villagrán, señala a quien resulte responsable dentro de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, el cuerpo de seguridad que, de acuerdo a las versiones oficiales, repelió una agresión en la que murió el hijo de la señora Raquel.

De acuerdo con el testimonio de su madre, Leonardo se ganaba la vida básicamente trabajando en las noches haciendo pan en una panadería de Villagrán que pertenece al abuelo de sus hijos y de vez en cuando reparaba motocicletas y vehículos.

“Era panadero y trabajaba de noche. Pero también le hacía a la mecánica de coches, en sus ratos libres, con gente conocida nada más”, contó Raquel Aguilar.

Una vez que dejó los estudios, nunca intentó volver. Desde pequeño le gustó la mecánica y quería poner un taller. Ya lo había hablado con sus padres y le iban a prestar un terreno, solo le faltaba terminar de ahorrar para montar el negocio.

La relación con la mamá de sus dos hijos había terminado y recientemente había comenzado otra relación. Había buscado una vez más la vida hogareña que tanto le gustaba.

“Le gustaba vestirse bien pero sin ropa de marca, también le gustaba mucho la música pero nunca iba a los bailes ni a las fiestas”, recuerda la señora Raquel.

La versión difundida por el gobierno de Guanajuato señaló que la muerte de Leonardo Aguilar se debió a un “enfrentamiento” ocurrido entre las fuerzas del orden y presuntos delincuentes.

También se señaló a Leonardo como un presunto integrante de la delincuencia organizada. Pero el mismo día de los hechos pobladores de Villagrán que salieron a las calles del municipio, terminaron por bloquear la autopista Celaya-Salamanca protestando por la muerte del joven de 24 años.

Este jueves la señora Raquel presentó una denuncia por la cual la Fiscalía Guanajuato inició la carpeta de investigación 104749.

De acuerdo con el abogado defensor, José Gutiérrez, presidente de la Red Internacional de Criminología, en la denuncia se señala que la muerte de Leonardo fue producto de un montaje a manos de la policía, en el que también resultó herida una persona más.

Leonardo Aguilar, sostiene el abogado, habría sido esposado y torturado antes de recibir un disparo a una distancia aproximada de tres metros. La denuncia que presentaron este día pretende desarmar la versión oficial que apunta a que el incidente se trató de una balacera.

“A Leonardo lo esposaron, lo bajaron de la camioneta, le arrojaron una sustancia, lo quemaron y después lo ejecutaron mientras estaba esposado”, dijo la defensa de la víctima que se basa en testimonios de testigos de los hechos en la zona ubicada a la altura de la comunidad El Rehilete, donde abundan empresas y conductores de vehículos pesados. .

La señora Rebeca contó que el 11 de julio amistades suyas le avisaron que su Leonardo había sido “detenido” por la policía y que ella de inmediato fue al lugar. Ahí encontró a su hijo muerto.

“Pasaron unas vecinas a avisarme que unos policías lo habían detenido. Cuando llegué encontré una camioneta, un muerto y un herido. Yo dudaba que fuera mi hijo. Me di la vuelta para confirmar y el que estaba muerto era mi hijo”, contó la señora.

“Los testigos oculares corrieron a un estacionamiento donde habían muchos piperos (conductores de pipas) que gritaban, ya déjenlo, lo van a matar. A esos testigos jamás los han entrevistado. Hay cámaras de seguridad en esa zona y no se han revisado las imágenes”, agregó José Gutiérrez.

Animal Político buscó la versión de las autoridades de Guanajuato, pero hasta el momento solo una fuente que dijo no estar acreditada para declarar, comentó que la versión oficial está en el comunicado que se emitió en su momento donde se informó que se trató de una balacera entre policías y presuntos delincuentes.

Cuando la señora Raquel estuvo ante el cuerpo de su hijo, esperó a que las autoridades realizaran las diligencias y se lo llevara personal del Servicio Médico Forense, a cuyas instalaciones acudió de inmediato. Ahí comenzó lo que ella describe como un largo proceso burocrático antes de que la dejaran realizar el reconocimiento legal del cadáver.

Le enseñaron a su hijo a través de una vitrina y lo vio del torso hacia arriba. Recuerda que estaba severamente quemado y que le dijeron: “Es que su hijo se quemó con el sol porque llevaba varias horas”.

No aceptó esa versión, tampoco la de la balacera, por eso después de denunciar los hechos en medios de comunicación, finalmente presentó una denuncia. “Yo quiero que se investigue bien todo porque a mí me dolió mucho lo que le hicieron a mi hijo. Lo quieren acusar de algo que él no ha hecho y lo mataron de una manera muy injusta”, dijo la señora Rebeca.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

¿Cómo contarán la pandemia de COVID los libros de historia?

Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.
Getty Images
6 de septiembre, 2021
Comparte

Después de casi dos años -y de un extraordinario parón mundial cuyo impacto aún no está claro- es inevitable que muchos escriban sobre la COVID-19 durante las próximas décadas.

Ahora que entramos en un largo período de reflexión, los estudiosos de las artes y las humanidades tienen mucho que ofrecer, especialmente una vez que la intensidad de la cobertura científica y médica ha empezado a disminuir.

Al principio, cuando muchos de nosotros nos confinábamos y nos preocupábamos por cómo íbamos a salir de la pandemia, el único capítulo de cualquier libro sobre la COVID que cualquiera de nosotros quería leer era el de la vacuna.

¿Habría una y funcionaría? Pero la descripción técnica de esta preciosa intervención médica en las próximas publicaciones será concisa y breve. La historia más completa está en otra parte.

Lo que verdaderamente importa

La historia médica de las plagas es fascinante, pero rara vez es la cuestión crítica. No sabemos con certeza qué fue la epidemia ateniense del siglo V a. e. c., ni la devastadora del siglo II y III e. c.

La peste de los siglos VI a VIII e. c. en el imperio romano es objeto de discusión, pero probablemente se trataba de varias infecciones diferentes. Sabemos cómo se propagó la peste negra, pero eso no es lo más interesante.

Lo más interesante es cómo reacciona la gente ante las epidemias y cómo los escritores describen sus reacciones.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Hoy estamos centrados sobre todo en el aspecto científico de la pandemia, pero seguramente esto perderá importancia en el futuro.

El relato del historiador y general griego Tucídides (460-400 a. e. c.) sobre cómo respondieron los atenienses a la virulenta plaga del siglo V influyó directa o indirectamente en la forma en que muchos historiadores posteriores las describieron.

Estableció la pauta para una narración de los síntomas junto con el impacto social.

Atenas y la peste

Atenas estaba en el segundo año de lo que se convertiría en más de 20 años de conflicto con su rival Esparta.

La peste se extendió rápidamente y mató con rapidez: los síntomas comenzaban con fiebre y se extendían por todo el cuerpo.

Pericles

Getty Images
Tucídides dijo que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo.

Algunos atenienses fueron diligentes en el cuidado de los demás, lo que normalmente les llevó a la muerte, pero muchos simplemente se rindieron, o ignoraron a la familia y a los muertos, o persiguieron los placeres en el tiempo que les quedaba.

Es discutible hasta qué punto la peste cambió a Atenas: no detuvo la guerra ni afectó a su prosperidad.

Lo que sí dice Tucídides es que la pérdida de su gran estadista Pericles (495-429 a. e. c.) a causa de la peste alteró la naturaleza de su liderazgo y eliminó algunos de sus rasgos moderadores.

Queda implícito que los atenienses pueden haber abandonado su tradicional piedad y respeto por las normas sociales.

Esta fue la generación que produciría el cuestionamiento más radical del papel y la naturaleza de los dioses, de lo que sabemos del mundo y de cómo debemos vivir.

Pero también condujo a un renovado sentido del militarismo y a una eventual catástrofe: la derrota de Atenas ante Esparta y la pérdida de su imperio.

Las pandemias y su impacto

La tentación es decir que las pandemias lo cambian todo.

El historiador bizantino Procopio (500-570 e. c.), que sobrevivió a la aparición de la peste en el siglo VI, estaba al tanto de esto.

Niña en una clase virtual

Getty Images
Es tentador decir que todo ha cambiado a causa de la pandemia, ¿pero es realmente así?

Todo el mundo se volvió muy religioso durante un tiempo, pero luego, en cuanto se sintió libre, volvió a su antiguo comportamiento.

La peste fue un símbolo evidente de la decadencia del sistema, pero la gente se adapta.

¿Estaba el mundo bizantino tan fatalmente debilitado por la peste y su resurgimiento que fue incapaz de resistir la embestida de los árabes en el siglo VII?

Esto puede ser cierto en parte, pero la peste precedió significativamente a la conquista árabe, hubo tanta continuidad como alteración visible en su cultura y en la vida de las ciudades. Además, el mundo árabe tuvo sus propias pestes. La historia no es tan sencilla.

¿Y qué hay de nuestra pandemia? Por muy tentador que sea predecir un vuelco total del comportamiento social, las lecciones del pasado sugieren que es poco probable.

Los fuertes lazos de la sociedad han sobrevivido bien.

Quizá la peor consecuencia sea el retroceso en el progreso de los países en desarrollo.

Eso y las repercusiones a largo plazo sobre la salud mental y la educación en todo el mundo son excepcionalmente difíciles de calibrar, aunque esta será la pandemia más estudiada de nuestra historia. Y serán los estudiosos de las artes y las humanidades y los científicos sociales quienes realicen gran parte de este incisivo trabajo, y ya lo están haciendo.

La ciencia de la pandemia

Entonces, ¿qué nos dice la historia que sería lo útil? Que hay que investigar más y profundizar en el conocimiento.

Niña con mascarilla

Getty Images
La historia de la COVID no será solo la descripción del virus. Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder ante ello.

Por eso la historia de la COVID no será solo la descripción del virus y la vacuna, o el misterio de si vino de un murciélago o de un laboratorio.

Será la complejísima historia de cómo esta enfermedad se cruzó con nuestro comportamiento social y cómo decidimos responder como individuos y familias, comunidades y políticos, naciones y organismos mundiales.

Lo que los mejores historiadores desde Tucídides nos han dicho es que la biología de la enfermedad es inseparable de la construcción social de la enfermedad y la salud.

Y también vemos que los humanos somos muy malos a la hora de pensar en las consecuencias.

Una de las consecuencias potenciales más interesantes de esta pandemia es la relación entre la política y la ciencia.

Investigadores en el laboratorio

Getty Images
La ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

La peste ateniense puede haber impulsado a los pensadores a ser más radicales al cuestionar las visiones tradicionales de la vida, la muerte y el papel de los dioses.

Y la Peste Negra se considera a menudo como un cambio de juego en términos de religión y filosofía, y que fomentó cambios en la ética médica y mejoras en la atención social.

Incluso cambió la balanza sobre el valor del trabajo, pero todavía tenemos que ver si nuestra pandemia ha hecho incursiones duraderas en los patrones de trabajo en las oficinas o virtualmente.

Esta última pandemia ha mostrado lo mejor y más esencial de la ciencia, pero también la ha colocado incómodamente en el centro de la toma de decisiones políticas.

Junto con la crisis climática, mucho más peligrosa, la pandemia ha animado a los políticos a afirmar que “siguen la ciencia”.

Pero la ciencia no habla con una sola voz, rara vez ofrece respuestas fáciles o inequívocas y se resiste al corto plazo.

Cómo se desarrolle la conversación entre la política y la ciencia, y cuáles sean sus consecuencias, podría ser una de las sorpresas de este momento tan extraño.

A largo plazo, la comprensión de las repercusiones de este virus -y de los retos culturales, sociales y económicos más amplios en los que se inserta- requerirá que despleguemos una visión más generosa y holística de la ciencia.

Sólo así podremos escribir el relato de esta pandemia que su fuerza disruptiva exige.

*Christopher Smith es director ejecutivo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades, Escuela de Clásicos, Universidad de St. Andrews, Reino Unido.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=eeU0dpGZPZ8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.