Uso de tecnología y evaluaciones: ¿qué hacer para evitar la desaparición de mujeres en el Edomex?
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Uso de tecnología y evaluaciones: ¿qué hacer para evitar la desaparición de mujeres en el Edomex?

Estas son algunas de las acciones específicas que activistas y organizaciones consideran que se deben implementar con la nueva alerta de género.
Cuartoscuro
6 de octubre, 2019
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Por primera vez se decretó en México una alerta de género por la desaparición de mujeres, en siete municipios del Estado de México, aunque es la segunda llamada para esa entidad, después de la de 2015, por lo que activistas y familiares que impulsaron esta medida consideran que las acciones tomadas en el pasado no han sido efectivas.

Como prueba, la ONG I(dh)eas Litigio Estratégico en Derechos Humanos reveló datos obtenidos vía transparencia del bajo nivel de investigación y castigo que hay: solo se está investigando como desaparición forzada cometida por particulares 1 de los 4 mil 425 casos de personas no localizadas registrados entre agosto de 2014 y diciembre de 2018 (de los que alrededor de la mitad son mujeres), de acuerdo con información de la Fiscalía de la entidad.

Además, al 10 de junio de 2019, solo se han judicializado 11 carpetas de investigación que involucran a 13 víctimas, nueve de las cuales son mujeres. Se han otorgado seis órdenes de aprehensión contra 14 probables responsables de desaparición que abarcan a seis mujeres y un hombre. Y solo están vinculadas a proceso cuatro personas por cinco desapariciones, todas de ellas de mujeres —incluyendo una bebé de dos meses desaparecida con una mujer de 28 años—.

Leer más: Declaran segunda Alerta de Violencia de Género en Edomex, por la desaparición de mujeres y niñas

I(dh)eas y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) expusieron este 3 de octubre, un día después de declarada la alerta, que para que haya resultados se necesitan acciones muy específicas, como vincular la información de desapariciones con otros delitos como la trata de personas, o invertir en la tecnología usada para investigar y, sobre todo, una evaluación de logros.

El secretario de Justicia y Derechos Humanos del Edomex, Rodrigo Espeleta, reconoció en entrevista que una de las cosas que falta son recursos humanos y capacidad presupuestaria, pero que con esta nueva alerta se está a tiempo de pedir al Congreso local el dinero suficiente. Aseguró que desde 2015 si hay avances, como un mejor marco legal y unidades especializadas en búsqueda de personas, aunque falta trabajar factores como la masculinidad que genera violencia y la capacitación de funcionarios para atender el tema.

“Es un problema multifactorial, que así lo hemos atendido desde la primera alerta, pero lo que hace esta segunda alerta es poner los puntos sobre la íes de dónde tenemos que fortalecer para atender en específico el fenómeno de la desaparición”, señaló. 

Estas son algunas de las acciones específicas que las activistas consideran que se deben implementar:

– Trazar una vinculación de delitos, ya que hasta ahora, denunciaron, se ha ignorado la relación de las desapariciones con la trata de personas y con los feminicidios. Ximena Ugarte, abogada del IMDHD, criticó que cuatro años después de la primera alerta de género todavía no se tienen registros confiables de la desaparición de mujeres, ya que no coinciden las cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas con las otorgadas por la Fiscalía del Estado, y no hay una secuencia de la violencia desde que empieza en el hogar o hay un ataque en el espacio público hasta cómo termina en un feminicidio, en muchos casos, y por lo tanto no se han encontrado los patrones de la delincuencia.

“Las mujeres, antes de ser asesinadas, fueron desaparecidas, pero pareciera que no existen. Así como también en el caso de algunas niñas que fueron violadas, antes estuvieron desaparecidas”, subrayó Elsa Arista, de Nos Queremos Vivas Neza.

-Mejorar los recursos tecnológicos de las autoridades que investigan los casos, ya que han detectado que se comparte información sensible por chats de teléfono.

“Que por lo menos tengan walkie talkies con circuito cerrado que permitan el aseguramiento de la información. O sea, se están traspasando datos súper sensibles de dónde puede estar la persona, dónde fue la última vez que la vieron, cuáles son los datos de geolocalización de la última llamada, ¡y eso se lo pasan por WhatsApp! Estamos ante redes criminales, y a veces del propio Estado, a ciertos niveles”, puntualizó Ugarte.

 -Mejorar la capacitación de funcionarios, no solo en general en temas de violencia de género—y donde los capacitadores suelen ser hombres, según Ugarte—, sino mejorar las capacidades de quienes específicamente pueden estar involucradas con una investigación.

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 -Revisar y reclasificar delitos de los últimos cinco años, ya que antes no estaba tipificada la desaparición. Verónica Berber, abogada de I(dh)eas, explicó que muchos casos están archivados o solo como actas circunstanciadas de mujeres que fueron reportadas como no localizadas. Ahora, que ya se tiene una legislación que tipifica la desaparición forzada o desaparición cometida por particulares, y hay células de búsqueda municipales, fiscalía especializada en búsqueda de desaparecidos y Comisión Local de Búsqueda, se podrían tomar los casos para iniciar inmediatamente las investigaciones, que privilegien la idea de búsqueda en vida.

-Fortalecer unidades de análisis de contexto, crear planes de investigación para cada caso y que realmente se investiguen las desapariciones, ya que las familias denuncian que no se actúa. Laura Curiel, fundadora del colectivo Alondras y mamá de Daniela Mabel Sánchez, desaparecida en 2015, pidió mesas de trabajo de inmediato para que las autoridades integren a las familias en la investigación y las mantengan informadas, ya que no ven avances en sus casos. Y exigió que sea el Estado quien esté en la calle buscando a las desaparecidas, y no ellas como madres.

 -Que la experiencia del Estado sea replicable en otras entidades, ya que se ha detectado un corredor de violencia contra las mujeres en Veracruz, con las tasas más altas de feminicidio; Puebla, de desapariciones; Tlaxcala, de trata de mujeres; y ahora Ciudad de México con alerta por los ataques en transporte y espacios públicos.

 -Generar información no solo cuantitativa (cuántas unidades especializadas o personal hay) sino cualitativa, es decir, tener evaluaciones de cómo está funcionando en realidad. Berber explicó que ha habido críticas generalizadas a la figura de alerta de género respecto a que no ha funcionado, como si fuera culpa de las ONG que la proponen, cuando en realidad ha fallado el Estado. Así que esta vez, dijo, es importante establecer indicadores de resultados, ya que uno de los mandatos de la alerta es elaborar un programa de trabajo con cronograma.

La propia alerta estipula que en seis meses se deberá informar a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) de las acciones emprendidas para evitar la desaparición de mujeres en el Estado de México.

Con información de Eréndira Aquino

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¡Salta el cráter si hay más bombardeos!: la feroz batalla dentro de la última línea de defensa de Járkiv

El periodista de la BBC Quentin Sommerville, acompañado del camarógrafo Darren Conway, llegaron al frente de batalla de la ciudad de Járkiv, en el este de Ucrania.
18 de marzo, 2022
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La segunda ciudad de Ucrania, Járkiv, ha sido el objetivo constante de los ataques rusos durante tres semanas. Quentin Sommerville, de la BBC, y el camarógrafo Darren Conway informan desde la línea del frente donde las tropas ucranianas continúan repeliendo el avance enemigo.

Entramos en la casa por donde solía estar la puerta trasera. Ahora solo hay una cortina que se mueve con el viento helado. Los propietarios, desaparecidos hace mucho tiempo, podían ver desde ahí las ricas tierras de cultivo al norte de Járkiv, pero gran parte de esas tierras también están irreconocibles.

En la cochera, junto a una patineta abandonada, hay una docena de cajas vacías de algunas de las mejores armas antitanques del mundo. Un soldado ruso muerto yace boca abajo en el jardín delantero.

La casa se ha convertido en una base de primera línea, y las cajas usadas son un indicativo de que los soldados han peleado aquí por sus vidas: una pelea por la independencia de Ucrania.

Hemos obtenido un acceso excepcional al ejército ucraniano que, después de tres semanas de duros combates, sigue firme en las afueras de Járkiv, impidiendo que las fuerzas rusas capturen la segunda ciudad más grande de Ucrania.

Bombardeos constantes

“¿Quieres ir más adelante?”, pregunta Yuri, un comandante del 22º Batallón de Infantería Motorizada del ejército ucraniano, señalando las ruinas de dos vehículos blindados de transporte de personal rusos y las piezas destrozadas de dos de sus tanques.

El batallón se reconstituyó en 2014 después de que Rusia invadió Crimea y respaldó a los separatistas de Donbas.

“Usaron drones, aviones, helicópteros de ataque, todo”, dice Yuri, mientras se oyen proyectiles rusos retumbando, golpeando las carreteras cercanas y los bloques de apartamentos.

La zona de un ataque en Járkiv

BBC
El lugar de un ataque de cohetes rusos Grad (múltiples cohetes lanzados en rápida sucesión) en un vecindario residencial.

Los rusos han seguido atacando y han sido repelidos muchas veces. En su frustración por fallar en su entrada, bombardean día y noche la ciudad, que alguna vez fue el hogar de 1,4 millones de personas.

El suelo está batido y el lodo espeso succiona las botas. Una mirada hacia atrás muestra las estructuras en ruinas de la hilera de casas por las que acabamos de pasar. Los jardines suburbanos se han convertido en campos de batalla como en el pasado de Europa.

“Los primeros tres días fueron los peores. Estaba lloviendo, estábamos cubiertos de barro, parecíamos cerdos”, dice Olexander, de 44 años, que está parado cerca.

Junto a uno de los vehículos blindados de transporte de personal destruidos -en el que su marca Z ya se ha desvanecido- hay un gran cráter de unos 6 m de ancho. El primer día de la invasión, el 24 de febrero, un ataque ruso mató a seis soldados ucranianos en este mismo lugar. Muchos más murieron aquí desde entonces, pero las cifras oficiales no se han publicado.

Un cráter de una bomba rusa en Járkiv

BBC

Una bota militar verde se alza sobre el borde del cráter, un cadáver ruso más allá. Un gran cuervo negro se sienta cerca, imperturbable por el rugido de los bombardeos y los cohetes Grad desde las posiciones rusas.

Los hombres aquí pueden decirte la fecha y la hora precisas en que llegaron al frente, lo que implica que si no estuviste aquí los primeros tres días, no conociste el combate real. “¡Salta al cráter si hay más bombardeos!”, dice Uri.

“Si pasan por aquí, entrarán en Járkiv”

Constantine, de 58 años, fue piloto de la fuerza aérea ucraniana hasta que se jubiló y se convirtió en periodista. Ahora está de vuelta al frente, camina cojeando y usa un palo de escoba roto como apoyo. La metralla rusa hirió su pierna, pero se niega a abandonar el frente.

“Esta es la última línea de defensa de la ciudad, si pasan por aquí, entrarán en Járkiv. Esta carretera te lleva desde Rusia hasta el corazón de la ciudad”, dice.

Olexander

BBC
Olexander, de 44 años, estaba luchando en Donbás.

Resuena un bum y un zumbido cuando un misil guiado por cable vuela justo sobre nuestras cabezas. Entramos en el cráter. El proyectil golpea cerca de la carretera, un gasoducto estalla en llamas.

Mientras nos refugiamos, un soldado de reconocimiento con una cinta azul en el casco nos dice que nos quedemos abajo. Roman tiene 34 años, aunque bromea diciendo que tenía 24 cuando comenzó la guerra hace tres semanas.

Dice que los rusos no se mostrarán ahora: “Son gallinas. Responderemos bien y de forma apropiada”. Se detiene y quiere un selfie. Más tarde nos enteramos de que transportó los cadáveres de sus compañeros caídos en su propio vehículo desde el frente hasta la morgue de la ciudad.

Cuando nos vamos, Constantine atrapa algo en el aire: un alambre de cobre delgado, que se extiende por millas. Sirvió para guiar el misil ruso que acaba de pasar sobre nuestras cabezas.

Nos espera Olexander, de 44 años, de la cercana región de Poltava. Ha estado con la unidad desde su fundación y ha luchado en Donbás.

“Esto es mucho peor”, dice. “Durante los primeros tres días, no podíamos entender lo que estaba pasando. Estábamos perdidos y no podíamos creer lo que sucedía. Pero después de eso nos recuperamos y nos mantenemos firmes y mantendremos nuestras posiciones”, agrega.

Un edificio habitacional dañado por un bombardeo en Járkiv

BBC

Le pregunto por qué está peleando. Se ríe y responde: “Por una Ucrania libre, por mi familia y por ustedes también. Por nuestra independencia y por la paz”.

“Resistan”

Yuri, el comandante, nos lleva de regreso al bloque de apartamentos de la era soviética aún habitados. Rusia dice que vino a Ucrania para desmilitarizar el país, pero aquí vemos lo que eso significa para los civiles. Un bloque de 20 pisos sigue humeando por un ataque ruso, fue hace dos días, según Yuri.

El número oficial de muertes de civiles en Járkiv se situó en 234, incluidos 14 niños, hasta el 16 de marzo. Los últimos días han sido duros, como se nos recordó en un instante.

Una ráfaga de cohetes rusos Grad cayó sobre el vecindario, golpeando a solo unos metros de distancia. Los soldados que nos rodeaban se habían puesto a cubierto y estaban ilesos.

En el mismo complejo de viviendas viven los esposos Svitlana y Sasha. Svitlana tiene 72 años y nos da la bienvenida a su casa, diciendo que no han hablado con nadie en semanas. “Nos alegra que hayas venido”, dice.

Svitlana

BBC
Svitlana. de 72 años, y su marido duermen dos horas por noche en su piso dañado por una bomba.

Su edificio ya ha sido atacado, las ventanas traseras ya no están y duermen en sofás. Descansan unas dos horas por noche, pues el bombardeo es implacable. “Cuando se detiene, es como la primavera”, dice.

Le pregunto si tiene un mensaje para Vladimir Putin. “No”, responde con firmeza. “Me parece que este hombre ya ha perdido la cordura y no piensa con claridad. Porque un humano cuerdo no puede hacer algo así: bombardear a ancianos, niños, jardines de infantes, escuelas, hospitales. Él no entendería lo que digo”.

Pero luego, cuando le pregunto por los hombres que no están lejos de su casa y que defienden la ciudad, llora. “Sí, les estoy muy agradecida por proteger su patria. Resistan muchachos. Siempre los apoyaremos. Son tan valientes, tanto los chicos como las chicas”.

Un soldado ucraniano

BBC

Todavía hay cientos de miles de personas viviendo en Járkiv, a pesar de los bombardeos. Si Rusia y Ucrania son hermanos, como profesa el Kremlin, entonces esto es un fratricidio.

Cuando salimos del vecindario, gran parte está encendido. La furia de Rusia con esta ciudad se ve y se escucha. Por la noche, todo Járkiv está cubierto por una nube de humo, el incesante golpeteo de las armas continúa, pero los defensores aún mantienen al enemigo alejado de las puertas de la ciudad.


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