Desde tortura sexual, hasta psicológica: CDHDF revela casos cometidos por Procuraduría y Policía en CDMX
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Cuartoscuro

Desde tortura sexual, hasta psicológica: CDHDF revela casos cometidos por Procuraduría y Policía en CDMX

En todas las recomendaciones se señala que deben considerarse los protocolos de Estambul y reponerse las diligencias con “un enfoque de derechos humanos”.
Cuartoscuro
9 de octubre, 2019
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En un operativo realizado el 4 de diciembre de 2013, cinco elementos de la Procuraduría General de Justicia entraron a un hotel y detuvieron a un hombre a quien colocaron una bolsa de plástico en la cabeza para que confesara un delito. El hombre aguantó esa y otras torturas y no habló.

Ante esto, los policías sometieron a la esposa del detenido, la obligaron a desnudarse e hincarse frente a un hombre que amagaba con violarla. El detenido observaba lo que estaba ocurriendo. Si no daba la información que le pedían, su mujer sería violada frente a él.

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Este es uno de los casos que describe la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF) en las cuatro recomendaciones emitidas este 7 de octubre a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México y a la Secretaría de Seguridad capitalina.

Las cuatro recomendaciones están relacionadas a tortura durante los procesos de investigación que realizan ambas dependencias, por casos ocurridos entre 2012 y 2018. La recomendación 15/2019 se titula: “Falta de debida diligencia en la investigación de tortura sexual” y es la que describe la amenaza de violación a una mujer frente a su esposo, a manos de policías.

Cuando el hombre vio a su esposa desnuda con un violador esperando la orden, “le dijeron que si no aceptaba su participación en el delito, la violarían y matarían”, según el documento. Por lo tanto, confesó el delito que le achacaban y tres días después se ejerció acción penal en su contra y sigue preso.

La Comisión de Derechos Humanos documentó las huellas físicas de tortura en ambos. Para el hombre, el haber sido sometido a ahogamiento con una bolsa y ver a su esposa desnuda con la amenaza de violación le causó “trauma psíquico o huella de horror”.

La esposa también quedó con secuelas, como depresión, ansiedad y trastorno de estrés.

Además, Las condiciones de detención a las que fueron sometidos (celdas pequeñas o súper pobladas, confinamiento solitario) están enmarcadas en el Protocolo de Estambul, el cual determina cuando una persona fue torturada.

Ella quedó libre, no hubo acción penal en su contra. Nunca le devolvieron la ropa que le obligaron a quitarse en el hotel. Cuando salió de las instalaciones de la Procuraduría, le dieron una moneda de 10 pesos para que llegara a su destino en transporte público. Además de este, la recomendación analiza otros 13 expedientes .

La siguiente recomendación es la 16/2019 y se titula: “Uso de tortura psicológica como herramienta de investigación” y en ella se analizan 23 expedientes en total. El primer caso que se describe ahí es el de una persona que, el 17 de octubre de 2012, caminaba en una calle de Iztapalapa cuando se vio en medio de una persecución policial.

Eran elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (ahora SSC-CDMX) persiguiendo a un auto. Llegó otra patrulla y le cerró el paso al coche en fuga, que se detuvo y sus ocupantes huyeron a pie mientras que los policías iban tras ellos disparando. Uno de esos disparos le dio a la persona que la recomendación llama Víctima 1.

“Sintió y un fuerte dolor en su talón izquierdo, en consecuencia de una herida de una bala”, dice el documento. Entonces los policías lo rodearon porque dieron por hecho que era uno de los que perseguían, según las pesquisas de la Comisión de Derechos Humanos.

Se lo llevaron preso al sector de la Policía Oasis y lo torturaron. Como no confesó nada, le dieron tres balazos más. Según la recomendación, cuando llegó los médicos pidieron a los policías que dejaran de golpear a la persona que ya tenía 4 heridas de bala en su cuerpo.

Durante el proceso, la víctima confesó y pese a que el Protocolo de Estambul resultó positivo y sus heridas fueron constatadas por los médicos, fue consignada al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, en la Ciudad de México y un juez le dictó sentencia condenatoria.

Las recomendaciones 17/2019 y 18/2019 se titulan: “Actos de tortura y malos tratos en contra de personas adolescentes y jóvenes”, y “La utilización de la tortura como método de investigación en delitos de alto impacto”, respectivamente.

En ellas se describen múltiples casos similares con investigaciones realizadas por especialistas de la Comisión de Derechos Humanos capitalina.

Este martes, el vocero de la Procuraduría capitalina, Ulises Lara, informó en conferencia de prensa que esa dependencia recibió las recomendaciones y que responderán si las aceptan o no dentro del plazo legal de 15 días hábiles que ya está corriendo.

Animal Político pidió su postura a la vocería de la Secretaría de Seguridad Ciudadana pero no obtuvo respuesta.

En todas las recomendaciones se señala que deben considerarse los protocolos de Estambul y reponerse las diligencias con “un enfoque de derechos humanos”. También se piden reconocimientos públicos de las fallas una vez que se acepten las recomendaciones y dar garantías de “no repetición”, además de comprometerse “explícitamente” a tomar las medidas necesarias para erradicar la tortura.

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Cómo Islandia se convirtió en el primer país de Europa en deshacerse de la COVID-19

Islandia ha tenido un gran éxito conteniendo la pandemia del coronavirus, lo que le ha permitido reanudar sus actividades con bastante normalidad mientras muchos otros países de Europa siguen bajo confinamiento.
24 de marzo, 2021
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Sí, Islandia es una isla remota en el Atlántico Norte, con un solo aeropuerto internacional. Y sí, es el hogar de menos de medio millón de personas.

Por lo tanto, sería justo suponer que tiene que agradecer la suerte de poder convertirse en el primer país de Europa en deshacerse virtualmente del covid-19.

Pero diles eso a los islandeses y no harás muchos amigos. Porque cuando apartas la geografía y miras los detalles, hay más; y estos isleños están bastante orgullosos de su éxito.

Es jueves por la noche y los jóvenes acuden en masa a la noche de karaoke en el centro de Reikiavik, la capital, gritando en el micrófono interpretaciones de todos los clásicos. Se abrazan y se besan, mientras gotitas de saliva vuelan por el aire.

En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

BBC
En Reikiavik ya disfrutan nuevamente de sus noches de karaoke.

Las salidas nocturnas, los restaurantes, los conciertos y todo lo que el resto de Europa anhela están de vuelta aquí.

Solo hay 20 casos confirmados de coronavirus al momento de escribir este artículo. Una persona está siendo tratada en el hospital e Islandia ha tenido un total de 29 muertes, lo que equivale a 8.5 por cada 100.000 personas.

“Me he estado preparando para esta pandemia durante 15 años”, dijo Thorolfur Gudnason, el epidemiólogo jefe de Islandia, cuando la BBC le preguntó exactamente cómo lo había manejado.

Gudnason fue puesto a cargo de la respuesta a la pandemia de Islandia desde el principio.

“Decidimos de inmediato lo que haríamos: realizar pruebas, rastrear contactos y aislar a todos los diagnosticados. Hicimos esto de manera agresiva, desde el primer día”, apuntó.

Su equipo de rastreo de contactos, integrado por detectives de la vida real, estaba en funcionamiento antes de que Islandia registrara su primer caso.

Cuando aparqué frente a un hotel feo en el centro de Reikiavik, un hombre alto y alegre retiró las barricadas de metal, bloqueando la puerta: “Bienvenido al hotel de aislamiento”, se rió entre dientes.

Gylfi Thor Thorsteinsson dejó un trabajo en marketing en marzo pasado para abrir el hotel, donde se envía a las personas diagnosticadas con el virus. “En mi primer día, la mayoría del personal del hotel simplemente se fue, se negaron a participar”, cuenta.

Gylfi Thorsteinsson.

BBC
Gylfi Thorsteinsson dejó su trabajo para abrir un hotel de aislamiento.

Poco a poco, los convenció de que regresaran y, durante el último año, han atendido a más pacientes que todos los hospitales de Islandia juntos.

Todos los días, Thorsteinsson se viste con equipo de protección personal completo para ir a sus habitaciones y hacerles compañía.

“Ha sido un viaje, sin saber nunca lo que traerá el día”, dice.

Ahora el hotel tiene solo un puñado de pacientes.

Pero Islandia ya ha estado aquí antes. Tuvo su primera ola bajo control rápidamente y, en mayo de 2020, la gente había comenzado a declarar al país libre de coronavirus.

Las cosas siguieron así por un tiempo, pero a fines del verano, Islandia fue golpeada inesperadamente por otra ola más feroz, después de que dos turistas que dieron positivo rompieron las reglas de su aislamiento.

Hotel de aislamiento.

BBC
El hotel de aislamiento llegó a cerrar pero debió ser reabierto cuando surgieron nuevos casos de coronavirus.

Thorsteinsson ya había cerrado y se había ido a casa. Incluso había organizado una gran fiesta para todo su personal para celebrar.

“Honestamente pensamos que habíamos ganado. Pero luego recibí la llamada: estaba de regreso. En media hora, había abierto de nuevo y la gente seguía viniendo y viniendo. Y todavía lo hacen”, señala.

Después de erradicar el virus de la sociedad, Islandia erigió fronteras de acero. Desde junio del año pasado, todos los pasajeros que llegan han sido puestos en cuarentena y hay pruebas obligatorias en el aeropuerto.

Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

BBC
Las aguas termales de Islandia son un gran atractivo para los turistas.

“Siguiente”, grita una enfermera antes de meter un hisopo en mi nariz y bajar por la garganta, todo antes del control de pasaportes.

Algo que algunos países tardaron casi un año en descifrar, Islandia lo descubrió en unos meses. Si la sociedad tenía alguna posibilidad de reabrirse, el virus tenía que ser contenido al entrar.

Cuando le pregunté a Thorsteinsson qué le había dado a Islandia esta ventaja, fue enfático: “han sido los científicos quienes han creado las reglas, no los políticos. Eso importa. Ellos saben de lo que están hablando, los políticos no”.

En cada paso, Islandia ha seguido la ciencia, liderada por el profesor Gudnason y su equipo, sin que los políticos participen en las reuniones informativas diarias.

Al reunirme después con la primera ministra de Islandia, Katrin Jakobsdottir, tenía curiosidad por saber por qué se había quedado en un segundo plano.

La mujer, de 44 años de edad, ha dirigido el gobierno verde de izquierda del país desde 2017.

Para ella, pandemia y política son dos palabras que no van de la mano.

Ella me dijo lo emocionada que estaba por impulsar la realización rigurosa de pruebas, rastreando y aislando a los posibles contagiados, con la esperanza de evitar que el país sufriera bloqueos drásticos, algo que, en general, consiguió.

Pero pasar a un segundo plano no significó tomárselo con calma: “Esta pandemia me ha mantenido despierta durante todo un año. Solo desearía que todo terminara y pudiera volver a hablar de política de nuevo”, señala.

Alguna ayuda inesperada obtuvo desde el principio. Reikiavik es el hogar de una de las principales empresas de genética humana del mundo, dirigida por Kari Stefansson, un hombre animado de unos 70 años de edad que ha alcanzado el estatus de celebridad en Islandia.

A los pocos días de la llegada del virus a la isla, Stefansson acordó poner en manos de los científicos sus laboratorios de última generación para rastrear la propagación.

“Al principio, esto parecía la extinción de la humanidad, así que nos lanzamos con toda nuestra fuerza”, me dijo Stefansson mientras recorríamos los laboratorios.

“Somos una pequeña comunidad. Todos sabían que podíamos hacer esto, así que estaba claro que teníamos que hacerlo”.

Desde entonces, sus equipos han secuenciado cada caso positivo para comprender cómo se está propagando y cambiando. Señala que como el virus muta con cada cuarta transmisión, el 25% de las veces, ellos pueden averiguar quién se lo ha transmitido a quién. “¿Se lo transmitió Juan a Pedro o Pedro a Juan?”, explica.

Vida nocturna en Reikiavik.

BBC
El eficaz mecanismo de rastreo de contactos de Islandia es considerado como una de las claves para poder reanudar las actividades de ocio nocturno.

No tiene ninguna duda de que esto ha ayudado a Islandia a mantenerse por delante. “Para mí, ha sido un momento divertido. Me siento un poco culpable de admitirlo, pero ha sido emocionante”, apunta.

Durante meses, Islandia ha logrado evitar que la variante británica ingrese al país al contener los casos en la frontera.

Pero mientras estuve allí, el equipo de Kari Stefansson notó que el primer caso se había filtrado y había contagiado a otra persona.

Esa persona había ido a trabajar a un hospital y, luego, a un concierto con otras 800 personas en el que habían socializado en el bar durante el intermedio.

Parecía un desastre. Pero aquí, fui testigo de toda la fuerza del poderoso sistema de rastreo de contactos de Islandia en acción.

En cuestión de horas, todos habían sido contactados y en unos días más de 1.000 personas habían sido evaluadas. Se identificaron dos casos más y todos los infectados fueron trasladados al hotel de aislamiento.

Sorprendentemente, la variante estaba contenida, incapaz de causar el caos visto en otras partes de Europa en este momento.

“Normalmente somos una nación bastante rebelde, pero prosperamos en una crisis”, señaló Stefansson con orgullo.

Dejando la ciencia a un lado, es imposible ignorar el papel que la geografía única de Islandia ha jugado en su éxito. Esta isla volcánica, con todas sus erupciones y avalanchas, está acostumbrada a lidiar con desastres.

Islandia

BBC
Islandia tiene mucha experiencia lidiando con desastres.

Durante semanas, Islandia ha experimentado un serie de miles de terremotos al día y ha quedado claro que la pandemia es solo otra catástrofe que manejar. La primera ministra incluso admitió que tenía los mismos equipos trabajando en ambos.

Gylfi Thor Thorsteinsson está de buen humor en el hotel de aislamiento a pesar de sus nuevos pacientes.

“Tenemos el control”, sonríe desafiante. “Este es el espíritu que mantenemos. Estamos ganando”.

Pero aún no está listo para celebrar: “No más fiestas de despedida de covid. Todavía no”.

Kate Vandy contribuyó con esta nota.


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