close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Axel Pedraza

De víctimas a actores sociales en la fallida Guerra contra el Narcotráfico

En el documental El guardián de la memoria, la directora Marcela Vargas retrata la extinción paulatina de las ciudades fronterizas en las que el crimen es autorizado y aprovechado por otros sectores, según expertos en el tema.
Axel Pedraza
19 de octubre, 2019
Comparte

Ciudades abandonadas, casas baleadas o en abandono. Víctimas a quienes mataron o  desaparecieron a un integrante de su familia, forman parte de los hechos que la directora de cine Marcela Vargas denuncia en el largometraje El Guardián de la memoriaque a través de nueve historias aborda la vida de nueve personas que solicitado asilo político en Estadios Unidos.

En la película, el abogado de migración y activista por los derechos humanos Carlos Spector habla de la situación por la que atraviesan las víctimas del crimen organizado tras la fallida estrategia que emprendió el expresidente Felipe Calderón Hinojosa en 2006, al inicio de su sexenio.

Spector, desde El Paso, Texas, Estados Unidos, lleva los casos de periodistas, activistas y personas que han sido perseguidos o amenazados por grupos criminales. Ha ganado un gran número casos de asilo político a mexicanos, a quienes hoy los separa tan solo 15 centímetros entre su país de origen y en el que actualmente radican.

Marcela conoció a Carlos tras su visita a México en un encuentro entre organizaciones civiles que trabajan con migrantes Centroamericanos. Ahí, el abogado habló acerca de la situación de los mexicanos que han solicitado asilo político.

“El discurso de Carlos, en la película, es clarísimo. Es una perspectiva distinta a la que habíamos escuchado”, dijo Marcela Vargas en entrevista con Animal Político.

En El guardián de la memoria, Vargas no solo presenta la historia de los sobrevivientes sino también la manera en cómo ellos deciden dejar de ser víctimas para convertirse en actores sociales. Luchan por encima de sus miedos para reconstruir un país fracturado y preservar la memoria para sobrevivir al exilio, para que la tragedia no se repita.

“La película pone en contexto lo que sucede hoy: La caza de migrantes africanos en Chiapas y cómo la militarización de la Frontera Sur y la manera en cómo México trata a los migrantes. Poner la película en ese contexto creo que te cambia la manera de verlo”, señaló.

¿Por qué hablar de asilo político?

 En la película, Marcela pone sobre la mesa el tema del asilo político que ciudadanos mexicanos solicitan tras ser perseguidos y amenazados bajo repetidos contextos de violencia. Víctimas que, como retrata el largometraje, les fue arrebatado más de un miembro de la familia y que el Estado no ha resuelto quién asesinó o desapareció a su padre, madre, tíos, hermana o hermano.

“El asilo político lo otorgan cuando te persiguen en tu país pero a los mexicanos no se lo dan porque en México no hay una guerra, entonces, si los mexicanos que llegan a Estados Unidos piden asilo político y se los dan, al dárselos, es aceptar que en México está sucediendo algo”, agregó.

De acuerdo con la Agencia de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), un solicitante de asilo es aquella persona que pide el reconocimiento de la condición de refugiado y cuya solicitud todavía no ha sido evaluada de forma definitiva.

Para ACNUR, los sistemas nacionales de asilo existen para determinar si las personas que solicitan asilo merecen protección internacional.

“Por eso es importante porque quiere decir que algo está sucediendo en México, que sucedió desde la Guerra de Calderón y que sigue sucediendo, porque la gente se sigue yendo. La gente sigue tratando de cruzar esa frontera, mexicanos, por las mismas razones”, mencionó la directora.

El fenómeno del asilo político por parte de connacionales no se detendrá porque lo que han desvirtualizado como una narrativa del gobierno mexicano y del gobierno estadounidense, al señalar que los solicitantes solo buscan obtener los documentos que los legalice como ciudadanos de Estados Unidos.

“Se trata de toda una parafernalia en donde los actores son el criminal, la autoridad estatal, federal, municipal y así para arriba. El asilo político engloba todo esto. No estamos hablando solo de crimen y es lo que dice Carlos,  hablamos de un crimen autorizado, y para que lo sea debe ser un Estado que no esté”, agregó.

La directora también habló del genocidio que acontece en México a comunidades que poco a poco están siendo extintas por los altos índices de criminalidad y violencia.

“Eso es lo que está pasando en México pero nadie lo ha querido llamar así, que es cuando se persigue a una persona por una específico manera de pensar, por una específica raza o un específico religión y se les persigue desde el poder, eso está pasando en México”.

Del miedo a actores sociales

En los testimonios que Marcela presenta en el largometraje, la constante entre las víctimas es el miedo que el crimen autorizado, como lo señala el abogado Carlos Spector, siembra en las comunidades y va desde desaparecer a las personas hasta enviar amenazas.

“Los mismo pasan en Estados Unidos porque al cruzar la frontera y pedir asilo político te meten a un centro de detención para que todos los que vienen detrás y que van a pedir asilo político se la piensen dos veces”.

La estadía en estos centros puede ser de 15 días, seis meses o 2 años como sucede con uno de los testimonios que aparece en el largometraje.

Sin embargo, entre todo ese terror, las víctimas coinciden que al solicitar asilo político buscan no dejar en el olvido las muertes y desapariciones que padecieron en el núcleo familiar sino que deciden levantar la voz y denunciar lo que está pasando al contar su historia.

“Cuando estaban en México no denunciaban porque, sabes, a los periodistas los matan, al activista social lo matan, al que levanta la voz lo matan, a los estudiantes los desaparecen, entonces, claro, nadie dice nada, nadie habla nada y cuando están en Estados Unidos tampoco”, sentenció Vargas.

De esta manera y ante el silencio en el que estaban sometidas las víctimas que atendió Carlos Spector, fue que fundó la organización Mexicanos en el exilio con el fin de que ellos pudieran denunciar lo que les sucedió. Esa denuncia hace que una perosna deje su condición  de víctima para convertirse en un actor social.

“Con actor social, me refiero a que el simple hecho de hacer, decir y contar lo que les sucedió para denunciarlo en público, eso los convierte en actores sociales”.

Como es el caso de Ian, un adolescente de 12 años que cuando tenía 4 años de edad vio cómo la policía se llevó a su padre, días después tras la insistencia de su abuela por encontrar a su hijo, las autoridades dieron aviso de haber encontrado el cuerpo del padre de Ian enterrado en una fosa a campo abierto.

“Él representa a todos los niños. Imagínate cómo van a ser todos esos niños cuando crezcan, los recuerdos que van a tener. Es un descalabro social”.

Otro caso es el de Jorge, quien cuando tenía 16 años, perdió a su madre y a su tío en manos del crimen organizado. “Él me dijo: no me gusta hablar de estas cosas pero sino lo hago las muertes de mi familia van a ser en balde”, dijo.

Con El Guardián de la memoria la directora, Marcela Vargas, no solo permite reflexionar la situación del país tras una fallida estrategia de la guerra contra el narcotráfico sino que, también visibiliza la situación del asilo político y los casos de cada una de las víctimas. La película se estrenará en México el viernes 15 de noviembre del 2019.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Las razones por las que prohibir las bolsas de plástico "puede dañar el medioambiente"

Con el inicio del año Ciudad de México engrosó la lista de los municipios, estados y países que prohíben total o parcialmente el uso de las bolsas plásticas. Sin embargo, diversos estudios han mostrado que las alternativas no siempre son una solución para el planeta.
10 de enero, 2020
Comparte
Una mujer embolsa vegetales en Ciudad de México

Reuters
El gobierno de Ciudad de México busca que los consumidores lleven sus propias bolsas reutilizables para hacer sus compras.

Ciudad de México se sumó con el inicio del año a la lista de municipios, estados y países que prohíben producir y comercializar las bolsas plásticas como medida para proteger el medioambiente.

Y es que este material representa una parte considerable de las 13.000 toneladas de basura que genera diariamente la urbe de nueve millones de habitantes, de las cuales se reciclan 1.900 toneladas y 8.600 terminan en rellenos sanitarios.

Desde el 1 de enero las únicas permitidas en la capital mexicana son las compostables, por lo que los consumidores deben portar sus propias bolsas o recipientes reusables para hacer las compras en mercados y supermercados.

Un vendedor de fruta en Ciudad de México

Reuters
Los “cucuruchos” de papel periódico han vuelto a usarse en Ciudad de México.

El de la capital mexicana sigue así la estela de los gobiernos que han hecho intentos de frenar la avalancha de plásticos que afecta al medioambiente. De América Latina, las naciones en las que se han prohibido total o parcialmente ese material, o tiene regulaciones al respecto, son Colombia, Puerto Rico, Chile, Ecuador, Argentina, Perú y Costa Rica.

Sin embargo, diversos estudios han puesto en evidencia que las prohibiciones de bolsas de plástico no siempre son la mejor solución. Incluso hay datos que apuntan a que usar bolsas de reuso, como las de algodón o incluso las compostables, genera nuevos problemas para el planeta.

¿Lo compostable es mejor?

Un informe recién publicado en Reino Unido analiza las bolsas compostables, aquellas cuyos materialesse degradan más rápidamente que las de plástico. En teoría.

La investigación la llevó a cabo el think tank Green Alliance y se titula Plastic Promises: what the grocery sector is really doing about packaging (“Promesas plásticas: qué está haciendo realmente el sector de la alimentación sobre el empaquetado”).

Un tiradero de basura

Reuters
Las bolsas de un solo uso, aún cuando pueden tener más vida útil, son las mayores generadoras de desperdicios plásticos.

Libby Peake, portavoz del organismo, le dice a la BBC que existe un error de concepción de qué es una bolsa de ese tipo.

“Muchas tiendas están vendiendo envases descritos como biodegradables o compostables. Pero en realidad esos artículos solo pueden ser covertidos en compost —un compuesto obtenido artificialmente por descomposición bioquímica en caliente de residuos orgánicos— por medio de un proceso industrial, e incluso así, algunos productos podrían no ser completamente asimilados”, señala.

Una encuesta llevada a cabo por Plastic Promises concluye que el 80% de los británicos consultados piensa que el plástico biodegradable o compostable es bueno para el medioambiente.

“Pero hay poca comprensión de lo que significan los términos (biodegradable y compostable) y cómo se debe tratar ese material”, advierte.

Si las personas desechan las bolsas “compostables” y el plástico convencional de forma conjunta y lo tiran en basura, suponiendo erróneamente que se biodegradará como un corazón de manzana, se genera un daño al medioambiente, aclara el think tank.

Qué bolsa usar

Además, como las bolsas compostables no están disponibles en todas partes, la alternativa a las plásticas más a mano para los usuarios son las bolsas de papel y las de algodon.

¿Pero cuál es la mejor opción?

Un hombre empaca sus compras en una bolsa ayudado por otro

Reuters
Las bolsas de algodón pueden parecer una mejor opción, pero ¿realmente son menos contaminantes?

La respuesta no es tan sencilla, pues para determinar qué material contamina menos hay que considerar cuatro cuestiones básicas:

  • ¿Cuánta energía se utiliza para hacer la bolsa durante la fabricación?
  • ¿Qué tan duradera es? ¿cuántas veces puede reutilizarse?
  • ¿Qué tan fácil es reciclarla?
  • ¿Qué tan rápido se descompone?

Se necesita cuatro veces más energía para la fabricación de una bolsa de papel que para una de plástico, según una investigación de 2011 de la Asamblea de Irlanda del Norte.

El papel requiere de la tala de árboles, además de que al ser más pesado, su transporte implica un gasto mayor de energía, lo cual se añade a su “huella” de carbono —la totalidad de gases de efecto invernadero que emite, por efecto directo o indirecto—.

Sin embargo, se desintegran más fácilmente y se pueden reciclar, además de que muchos fabricantes usan madera de bosques renovables.

El plástico se genera a partir de derivados de la refinación de petróleo, una industria muy contaminante, pero su transporte genera menos polución.

Sin embargo, es la opción contaminante que más perdurará en el medioambiente al ser desechada.

Bolsa de algodón.

Getty Images
La mejor estrategia es reutilizar las bolsas una y otra vez, da igual el material del que sean.

Las bolsas de algodón son más duraderas que las de papel o plástico, pero al mismo tiempo son las que mayor huella de carbono tienen al requerir una alta cantidad de energía para la producción y fertilización del algodón.

La clave para resolver la pregunta de qué bolsa usar es la reutilización.

Usarla 3, 4 o 131 veces

La Agencia del Medioambiente británica determinó cuántas veces debe usarse una bolsa para que su vida útil haya compensado su producción.

Las bolsas de plástico deberían ser reusadas al menos cuatro veces, las de papel tres, mientras que las de algodón 131 veces.

A esto hay que añadir que el papel es el material menos probable de soportar los tres usos necesarios.

“La clave es reducir el impacto de estas bolsas, sin importar el material y reutilizarlas tanto como sea posible“, señala Margaret Bates, profesora de gestión sostenible de residuos en la Universidad de Northampton.

Así que si se reemplaza una bolsa con frecuencia, el impacto medioambiental es mucho mayor.


*Con información de Tom Edgington, de BBC Reality Check, y de Roger Harrabin, analista medioambiental de la BBC.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=R0_ELSTr_X0

https://www.youtube.com/watch?v=mqc-KBwIFsk

https://www.youtube.com/watch?v=wdeCiZtTwgI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.