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Cuartoscuro Archivo

CDMX suspenderá licencia a quienes caigan en el 'Torito' y mandará a curso a motocilistas

A partir de diciembre en horario nocturno serán cerrados parcialmente carriles centrales de vías rápidas.
Cuartoscuro Archivo
22 de noviembre, 2019
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El Gobierno de la Ciudad de México emprenderá una serie de medidas para reducir accidentes viales como reforzar el Programa Conduce sin Alcohol y el retiro de la licencia por seis meses a los conductores ebrios arrestados, además de la remisión al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social conocido como “Torito”.

Andrés Lajous Loaeza, titular de la Secretaría de Movilidad (Semovi), informó que hasta noviembre de 2019 se registraron 325 muertes por accidentes viales, sólo cuatro menos que en 2018, donde hubo 329 decesos.

Leer más: ¿Cómo funciona el sistema que sustituye a las fotomultas en la CDMX? Van 10 puntos clave

Estas son las medidas especiales para los motociclistas:

  •  Se implementará una licencia específica para los conductores de este medio de transporte.
  • Las personas que realicen actividades económicas en moto (repartidores), deberán tomar un curso en la “motoescuela” obligatorio.
  • Habrá un curso opcional en línea para el trámite de la licencia tipo A, que también incluye a automóviles.

Además, el próximo año se duplicará el número de cámaras y radares de fotocívicas.

A partir de diciembre en horario nocturno serán cerrados parcialmente carriles centrales de vías rápidas con mayores fatalidades para que los conductores reduzcan su velocidad, pues es en la madrugada cuando se presenta el mayor número de accidentes fatales.

Dentro de la estrategia se contempla:

  • Reforzamiento e incremento de los operativos “Conduce sin alcohol”.
  • Reactivación del operativo “Carrusel” para controlar la velocidad.
  • Retención de la licencia de manera temporal para aquellas personas que conduzcan en estado de ebriedad.
  • Reforzamiento focalizado en el cumplimiento de sanciones para quienes no respeten la luz roja del semáforo, especialmente en los cruces con más hechos de tránsito fatales.

Lee: Fotocívicas: Cómo se manejarán los puntos y cuáles serán las sanciones a partir del 22 de abril

El secretario dijo que si bien en el tercer trimestre del año disminuyeron entre 7 y 17% los hechos de tránsito en general, los ocurridos en motocicletas pasaron de 32.6 a 37% este año con relación al anterior.

En tanto que se registraron 1.8 muertes por cada millón de viajes en motocicletas y de todos los hechos de tránsito con víctimas fatales, 36% ocurren en la madrugada y los accidentes se acentuaron los fines de semana.

De acuerdo con Lajaous, a partir de la implementación de las fotocivicas se redujo 28.4% los accidentes de tránsito y 31% el número de víctimas, además en 24% los atropellamientos en inmediaciones de escuelas.

 

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Los efectos que tiene en el cerebro consumir pornografía en exceso

Aunque recién se está empezando a investigar, se sabe que la salud mental y la actividad sexual de los consumidores habituales de pornografía sufren efectos negativos, entre los que se pueden identificar la depresión y la disfunción eréctil.
18 de diciembre, 2019
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Hasta donde alcanzan nuestros conocimientos en historia, la pornografía siempre ha existido y se ha transformado con la evolución de los medios de expresión.

En las ruinas de la ciudad romana de Pompeya, sepultada tras la erupción del Vesubio, se encontraron cientos de frescos y esculturas sexualmente explícitas.

Desde la aparición de internet, el consumo pornográfico se ha disparado hasta niveles asombrosos. Pornhub, la web de porno gratuito más grande de la red, recibió más de 33.500 millones de visitas solo en 2018.

Si bien la ciencia está dando aún sus primeros pasos en la investigación de las consecuencias neurológicas del consumo de porno, está claro que la salud mental y la actividad sexual de su amplia audiencia están experimentando efectos sumamente negativos, entre los que se pueden identificar la depresión y la disfunción eréctil.

En mi propio laboratorio nos dedicamos a estudiar las conexiones neuronales que subyacen bajo los procesos memorísticos y de aprendizaje.

Las características de los vídeos pornográficos disparan la plasticidad, que es la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse tras una experiencia determinada.

Esta, combinada con la accesibilidad y el anonimato proporcionado por el consumo de porno online, nos convierte en sujetos extremadamente vulnerables a sus efectos hiperestimulantes.

Secuelas del consumo de porno

A largo plazo, el porno parece provocar disfunciones sexuales, especialmente en forma de incapacidad para conseguir erecciones o para alcanzar el orgasmo al mantener relaciones con otra persona.

Fresco de Pompeya

Getty Images
En las ruinas de la ciudad romana de Pompeya, sepultada tras la erupción del Vesubio, se encontraron cientos de frescos y esculturas sexualmente explícitas.

De la misma manera, el grado de satisfacción con la relación y el compromiso con la pareja también pueden verse afectados.

Con el fin de tratar de dar explicación a estos efectos, algunos científicos han establecido paralelismos entre el consumo de pornografía y el abuso de sustancias.

El diseño evolutivo hace posible que el cerebro responda a la estimulación sexual liberando dopamina, un neurotransmisor asociado principalmente a la anticipación de recompensa que actúa también en la programación de recuerdos e información en el cerebro.

Esto significa que cuando el cuerpo quiere, por ejemplo, comida o sexo, el cerebro recuerda lo que debe hacer para obtener el mismo placer que en ocasiones anteriores.

En lugar de dirigirse a su pareja para lograr una realización o gratificación sexual, los consumidores habituales de porno recurren a su teléfono u ordenador cuando el deseo llama a su puerta.

Además, las explosiones de placer y recompensa, cuando son antinaturales, generan potentes niveles también antinaturales de habituación en el cerebro. El psiquiatra Norman Doidge lo explica así:

Cerebro

Getty Images
El cerebro responda a la estimulación sexual liberando dopamina.

“La pornografía satisface cada uno de los requisitos previos para el cambio neuroplástico. Cuando los pornógrafos se jactan de que están yendo un paso más allá al introducir temáticas nuevas y más fuertes, obvian que deben hacerlo porque sus clientes están desarrollando una tolerancia al contenido habitual”.

Las escenas que se pueden ver en el porno, como ocurre con las sustancias adictivas, son desencadenantes hiperestimulantes que producen una secreción antinatural de altos niveles de dopamina, lo cual puede deteriorar el sistema de recompensa de la dopamina e inutilizarlo de cara a fuentes de placer naturales.

Este es el motivo por el cual los consumidores de pornografía experimentan dificultades para excitarse en compañía de su pareja.

Más allá de disfunciones

La desensibilización de nuestro circuito de recompensa sienta las bases para el desarrollo de disfunciones sexuales, pero las repercusiones van más allá.

Los estudios elaborados demuestran que las alteraciones en la transmisión de dopamina pueden facilitar la depresión y la ansiedad. Los resultados obtenidos indican que los consumidores de pornografía manifiestan más síntomas depresivos, una menor calidad de vida y una salud mental más pobre que aquellos que no ven porno.

Hombre deprimido

Getty Images
Las alteraciones en la transmisión de dopamina pueden facilitar la depresión y la ansiedad, según diversos estudios.

Otro de los hallazgos concluyentes del estudio es la necesidad de un consumo cada vez mayor en los usuarios compulsivos, incluso aunque no disfruten de lo que ven.

Esta desconexión entre lo que desean y lo que les gusta es una de las características distintivas de la desregulación del circuito de recompensa.

Siguiendo una línea de investigación similar, expertos del Instituto Max Planck de Berlín descubrieron que al elevar el consumo de porno en un sujeto la activación cerebral era menos intensa al exponerlo a imágenes pornográficas convencionales, lo cual explica por qué los usuarios tienden a explorar gradualmente tipos de pornografía cada vez más alejados de lo habitual.

Los datos recabados por Pornhub revelan que el sexo convencional cada vez interesa menos a los consumidores, que lo sustituyen por temáticas como el incesto o la violencia.

La perpetuación de la violencia sexual es especialmente preocupante, ya que podría influir directamente en las estadísticas de episodios violentos en la vida real.

Algunos científicos atribuyen esta relación a la actividad de las neuronas espejo, cuyo nombre no podría ser más acertado: se trata de unas células cerebrales que se activan cuando el individuo lleva a cabo una acción, pero también cuando observa esa misma acción elaborada por otra persona.

Las áreas del cerebro que se activan cuando alguien ve porno son las mismas que cuando practica sexo.

Marco Iacoboni, profesor de Psiquiatría en la Universidad de California en Los Ángeles, conjetura con la probabilidad de que estos sistemas posean el potencial de estimular el comportamiento violento: “El mecanismo imitador del cerebro indica que nos vemos influenciados automáticamente por todo aquello que percibimos, por lo que cabe la posibilidad de que exista un mecanismo neurobiológico que contagie la conducta violenta”.

Pareja mirando pornografía

Getty Images
Pornhub, la web de porno gratuito más grande de la red, recibió más de 33.500 millones de visitas solo en 2018.

Aunque no es más que una mera especulación, esta hipotética asociación entre el porno, las neuronas espejo y el aumento de las cifras de violencia sexual puede hacer que se enciendan todas las alarmas.

Aunque el consumo elevado de porno no tiene por qué hacer que los usuarios lleguen a extremos inquietantes, todo apunta a que puede modificar el comportamiento de otras maneras.

Desarrollo moral

Se ha relacionado el consumo pornográfico con el desgaste de la corteza prefrontal, la parte del cerebro encargada de la función ejecutiva, que comprende la moralidad, la fuerza de voluntad y el control de los impulsos.

Para comprender de forma precisa el papel de la función ejecutiva en el comportamiento, es importante saber que se encuentra subdesarrollada durante la infancia, razón por la cual a los niños les cuesta tanto regular sus emociones e impulsos.

El daño de la corteza prefrontal en la edad adulta, que predispone al individuo a exhibir una conducta compulsiva y a tomar malas decisiones, se denomina hipofrontalidad.

No deja de ser paradójico que el entretenimiento para adultos pueda devolver a nuestras conexiones cerebrales a una etapa temprana.

Sin embargo, lo que resulta realmente irónico es que el porno se deshaga en promesas de satisfacción y gratificación sexual pero proporcione todo lo contrario.

*Rachel Anne Barr es estudiante de doctorado del departamento de Neurociencia, Universidad Laval, Canadá.

Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


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