El asilo político a Evo Morales es un asunto humanitario, no político: Pablo Yankelevich
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

El asilo político a Evo Morales es un asunto humanitario, no político: Pablo Yankelevich

Durante 10 años Pablo Yankelevich estudió la política migratoria en México, su evolución durante la primera mitad del siglo XX y las prácticas corruptivas a las que estuvo expuesta. Aborda el tema en su más reciente libro.
Cuartoscuro Archivo
Comparte

El asilo y el refugio a perseguidos políticos es parte de una tradición humanitaria en México, para salvaguardar la vida de quienes resulten amenazados en sus países, de acuerdo con el investigador y director del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México, Pablo Yankelevich, quien aborda este tema en su más reciente libro titulado: Los Otros. Raza, Normas y Corrupción en la Gestión de la Extranjería en México, 1900-1950.

Se trata de un libro en el que Yankelevich aborda la situación de los refugiados en México, así como el análisis y estudio de la política migratoria en la primera mitad del siglo XX, junto con las prácticas corruptivas que desde las instituciones se manejaron.

Lee: De Trotsky a Evo Morales: los asilados y refugiados políticos que ha recibido México

“Hay una tradición mexicana que tiene ver con una historia más larga y con la propia Revolución Mexicana, que sucede en un momento particular del continente americano. Es una revolución que tempranamente promete la construcción de una sociedad más justa, más igualitaria, más democrática”, dijo el investigador en entrevista con Animal Político a propósito de su libro.

“ Es el resultado de una investigación de casi 10 años sobre la historia de la política migratoria mexicana en la primera mitad del siglo XX. Tuvimos acceso a documentación histórica de lo que hoy es el Instituto Nacional de Migración que, en aquel entonces, era el Departamento Migratorio de la Agencia del Gobierno Mexicano que tenía la responsabilidad de controlar la política migratoria de México”, señaló.

La obra se lee en dos partes, la primera dedicada al tema de la inmigración, donde extranjeros consiguen o intentan llegar a México. La segunda parte del libro, el autor la dedica a los extranjeros que se naturalizaron mexicanos para adquirir la ciudadanía mexicana.

“Una parte tiene que ver con la Secretaría de Gobernación, que es la encargada de gestionar la política inmigratoria y otra, tiene que ver con la Secretaría de Relaciones Exteriores encargada de otorgar cartas de naturalización a extranjeros”, agregó.

Corrupción en la política migratoria

En la investigación, Pablo Yankelevich ahonda en las prácticas corruptivas de la política migratoria mexicana, al señalar que “desde su origen el Servicio de Migración estuvo impregnado de vicios y corrupción, al tratarse de irregularidades que hacían posible el funcionamiento de una institución”, menciona el autor en el capítulo Negocios de la migración.

“Gracias a la documentación histórica que encontramos, correspondiente al antiguo departamento migratorio pudimos reconstruir el tramado de las normas y las leyes que regularon esto. La política migratoria es la manera en que se gestionaron las normas que regularon esto”, dijo.

En el libro, el lector encontrará las prácticas de corrupción, extorsión y soborno que se gestaban entre extranjeros y autoridades migratorias.

Entérate: ‘Mi gran delito es ser indígena’, dice Evo Morales y reprocha la deslealtad de policías y militares

Lo anterior resulta importante porque es la primera vez que encuentran fondos migratorios documentales, explorados por primera vez, informes de lo que sucedía en las agencias migratorias, informes de cómo se tramitaba, gestionaba o extorsionaba y que fueron elaborados por las propias autoridades migratorias.

En Los Otros, Yankelevich reconstruye una serie histórica de 40 mil extranjeros que se naturalizaron en México a lo largo del siglo XX, puesto que no se había hecho antes, en la que incluye datos como la nacionalidad a la que pertenecían, a qué se dedicaban, qué edad tenían, sus trabajos de origen, “es toda una reconstrucción sociodemográfica”, señaló.

Asilo político, un asunto humanitario

Recientemente, Evo Morales, dejó presidencia de Bolivia debido a las presiones militares en su país. En ese contexto, México, otorgó asilo político al exmandatario por razones humanitarias.

“Esta historia que discutimos de Evo tiene casi 100 años, donde México se convirtió en un lugar de refugio de perseguidos políticos de gente que venía de izquierdas perseguidas por dictaduras militares y gente de derecha”, dijo Yankelevich.

“El asunto de asilo y refugio son de índole humanitario y no político, donde se trata de salvar la vida de la gente que puede ser encarcelada o asesinada, por lo que México siempre ha tenido abiertas sus embajadas”.

Evo Morales no es el primer presidente que encuentra asilo político en México. Es importante entender que a partir del año 2000 la figura del asilo se amplió con la aparición de la figura del refugio político y que tiene una connotación diferente.

Según el autor, el refugio político tiene que ver no solo con el aspecto político sino que influyen otros factores sociales como: ser perseguido por razones de género, violencia generalizada, violencia en el hogar, cuestiones étnicas o religiosas. La figura del refugio en México es nueva y se incluyó, apenas, en el año 2000 mientras que el asilo político se introdujo en los años 20.

Hasta la fecha, lo que el libro arroja en materia de política migratoria es su historia y el entendimiento de saber hacia dónde vamos y qué está sucediendo hoy, ante una administración actual que habla de erradicar la corrupción en las políticas migratorias o el señalar el descubrimiento de enormes estructuras de corrupción en las políticas migratorias.

“Esta historia es muy vieja que no tiene ni 20 o 30 años, son 100 años. Hoy, la dimensión es otra, son mucho más extranjeros y es mucho más dramática la situación”, agregó el autor.

Con autorización de Pablo Yankelevich y El Colegio de México junto con Bonilla Artigas Editores, Animal Político te regala el primer capítulo de Los Otros. Raza, Normas y Corrupción en la Gestión de la Extranjería en México, 1900-1950, que el autor presentará el próximo 27 de noviembre a las 18:30 horas en el salón 5524 de El Colegio de México.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
NOOA

La Niña está de regreso: qué es y qué significa para el clima en América Latina

El fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y sus efectos se sentirán por varios meses.
NOOA
18 de octubre, 2021
Comparte

La Niña está de vuelta por segundo año consecutivo.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció el jueves que el fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y hará sentir sus efectos por varios meses.

Según la NOAA, tras un periodo de relativo equilibrio atmosférico desde inicios de año, La Niña se intensificará durante las próximas semanas y no comenzará a debilitarse hasta la primavera de 2022, lo que puede tener un impacto en las lluvias, el final de la temporada de huracanes y la intensidad del próximo invierno boreal.

“Las condiciones de La Niña se han desarrollado y se espera que continúen con un 87% de probabilidad entre diciembre de 2021 y febrero de 2022“, indicó la agencia.

De acuerdo con el comunicado, los expertos comenzaron a notar que el evento climático se aproximaba en el último mes, cuando detectaron varios factores que apuntaban a su desarrollo entre ellos:

  • temperaturas de la superficie del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
  • anomalías térmicas en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental
  • anomalías en vientos del este en niveles bajos y en los vientos del oeste en los niveles superiores de la atmósfera.

Aunque generalmente los signos de su activación comienzan a detectarse en el verano boreal, ahora, como ocurrió en 2017, La Niña comenzó a manifestarse entrado el otoño.

“Nuestros científicos han estado rastreando el desarrollo potencial de La Niña desde este verano, y fue un factor en el pronóstico de la temporada de huracanes por encima de lo normal que hemos visto desarrollarse”, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Predicción del Clima de la NOAA.

Pero ¿qué es la Niña y cómo afecta al clima de nuestro planeta y a América Latina?

La Niña

Para entender qué es La Niña es preciso explicar el fenómeno más general en el que se engloba: el llamado evento ENOS o El Niño-Oscilación del Sur.

El Niño es un patrón climático que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.

Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí.

Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

BBC
Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

Esa agua fría es lo normal en la zona ecuatorial de la costa de Sudamérica.

Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, principalmente.

Ahora bien, cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuatorial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña, que viene a ser un patrón climático opuesto a las condiciones de El Niño.

Generalmente, entre las dos fases, ocurre un periodo llamado “zona neutra” (en la que nos encontrábamos hasta hace poco) en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.

¿Cuáles son sus efectos?

Los efectos de La Niña y el Niño, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, dependen siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.

Y aunque siguen patrones, esto no implica que cada vez que se activen las condiciones se manifiesten de la misma manera: ningún evento de La Niña es como otro.

Aunque los pronósticos más certeros para la actual temporada se conocerán a finales de este mes, la NOAA y otras organizaciones meteorológicas de América Latina prevén “una La Niña de intensidad moderada“.

Esto, sin embargo, no predice por sí mismo las condiciones en las que se manifestará dado que datos históricos revelan que ha habido casos de sequías más severas en eventos débiles o moderados de La Niña que en eventos fuertes a intensos.

En años anteriores, el fenómeno se ha manifestado muy débil, aunque desde 2020 se comenzaron a experimentar síntomas de un potencial fortalecimiento como fue la larga temporada de huracanes del Atlántico, condiciones de sequía en América del Sur y fuertes lluvias en Centroamérica y el norte de Suramérica.

Cómo afectará a América Latina

Generalmente, La Niña se manifiesta en dos formas totalmente diferentes en América Latina: lluvias intensas y abundantes, aumento del caudal de los ríos y posteriores inundaciones en Colombia, Ecuador y el norte de Brasil; y en condiciones de sequía en Perú, Bolivia, el sur de Brasil, Argentina y Chile.

Varios de estos últimos países viven desde el pasado año una intensa sequía, que ha afectado los cultivos, ha secado ríos e impactado la generación hidroeléctrica.

Ahora se teme que La Niña retrase aún más la temporada de lluvias en el Cono Sur y haga de 2022 un año aún más seco.

Mientras, en el noreste de América del Sur han ocurridos deslaves en varios países y en otros, como en Colombia, las represas se encuentran en un 86% de capacidad, casi el doble de los niveles de hace un año, lo que es considerado históricamente alto.

Río Paraná

Getty Images
La sequía ha afectado a varios países de América Latina y ha “secado” ríos como el Paraná.

La NOAA ha señalado que La Niña puede influir en los últimos meses de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que ha sido particularmente activa.

En México, las autoridades meteorológicas indicaron que una nueva activación del evento podría traducirse en una extensión del periodo de lluvias hasta finales de noviembre, así como precipitaciones intensas en algunas partes del país en las que no son frecuentes y luego, un invierno más seco.

En Centroamérica, por su parte, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos había pronosticado desde el verano que La Niña podría traer a la región “condiciones más lluviosas que lo normal”, principalmente en la frontera de México con Guatemala, el sur de El Salvador; la parte central de Honduras y en el Pacífico de Costa Rica y Panamá.

La Niña anterior ocurrió durante el invierno de 2020-2021 y con anterioridad, entre 2017 y 2018.

El último evento El Niño tuvo lugar entre 2018 y 2019.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=DKprRs-mZpw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.