Gobierno de Juárez da contratos millonarios a empresa de regidora suplente; acusan conflicto de interés
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: YoCiudadano

Gobierno de Juárez da contratos millonarios a empresa de regidora suplente; acusan conflicto de interés

La empresa Magno Ingeniería en Alimentos, propiedad de la regidora suplente Marcela Moreno Urbina, ha recibido contratos por más de 40 millones de pesos en los últimos dos años.
Foto: YoCiudadano
Por Favia Lucero y Marco Antonio López (YoCiudadano)
5 de noviembre, 2019
Comparte

Ciudad Juárez, Chihuahua.— Entre octubre del año pasado y abril del actual, el gobierno municipal de Juárez otorgó dos contratos por un total de 44.4 millones de pesos a la empresa Magno Ingeniería en Alimentos, propiedad de Marcela Moreno Urbina, suplente de la regidora Luz Elena Esquivel Sáenz (PES) en el Ayuntamiento de Juárez.

De acuerdo con el Sistema de Gestión Registral (Siger) de la Secretaría de Economía, Magno Ingeniería en Alimentos, fundada en octubre de 2014, pertenece a Moreno Urbina —quien también figuró en la planilla de regidores propuesta por el PES en la elección de 2016— y a Gustavo Rigoberto Espinoza Ordaz.

Entérate: Cabildo de Juárez ayuda a familia del alcalde para obtener contratos en publicidad oficial

Espinoza Ordaz, por su parte, fue sentenciado en octubre de 2016 a cinco años y siete meses de prisión por el delito de violación en contra de una menor de edad, en hechos ocurridos en 2014.

El propietario de Magno Ingeniería en Alimentos admitió las acusaciones en su contra durante un juicio abreviado, en el que se consideró agravante el quebrantamiento de “la fe que nace de la relación que inspira confianza y respeto“, debido a que la menor agredida era su hijastra.

Magno ya había obtenido otros dos contratos durante la primera administración de Armando Cabada Alvídrez —antes de que Marcela Moreno fuera regidora suplente— por 24.9 y 12.2 millones de pesos.

En total, desde que Armando Cabada es presidente Municipal, la empresa ha obtenido un total de cuatro contratos por una suma de 83 millones 600 mil pesos, para proveer de alimentos al programa ‘Armando Niños Sanos’ de la Dirección de Centros Comunitarios.

En los dos últimos años, Magno ganó las licitaciones para proveer a ‘Armando Niños Sanos’ siendo la única concursante.

En la licitación del 30 de octubre de 2018, su única competidora, Eco Insumos Industriales, fue descalificada por no presentar la documentación técnica completa, pues el representante de la empresa no anexó el currículum necesario para concursar

En la del mes de febrero de este año, solo Magno entregó sus propuestas técnica y financiera al Comité de Adquisiciones, a pesar de que las empresas Ochoa Comercial, Soluciones Empresariales Danoju, Eco Insumos Industriales y Centro Familiar Ayuda Asociación Civil también cubrieron el costo de la participación.

Para el Oficial Mayor de de Juárez, Víctor Ortega Aguilar —quien preside el Comité de Adquisiciones—, el que una regidora suplente tenga contratos millonarios con el municipio no representa un conflicto de interés, debido a que Moreno Urbina no desempeña ningún cargo público hasta el momento.

“Ella no es empleada municipal, ni tampoco participa en el proceso de la licitación; espero que no sea trabajadora tampoco de Centros Comunitarios. Por esa razón no tiene ningún tipo de conflicto de interés, si ella fuera parte de Centros Comunitarios a nivel directivo o fuera parte del Comité de Adquisiciones y participara dentro del proceso de licitación, habría conflicto de interés definitivamente”, explicó.

A la vez, hizo hincapié en que desconocía dicha información y que investigará la situación para corroborar que no existan irregularidades que le obligue a actuar conforme lo marca la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Contratación de Servicios del Estado de Chihuahua.

Además aseguró desconocer que Gustavo Rigoberto Espinoza Ordaz se encontrara en prisión por el delito de violación. Al respecto, comentó que tampoco existe conflicto que pueda ser denunciado.

“La Ley de Adquisiciones no prevé ningún tipo de sanción o no prevé que una persona que es parte de la sociedad de una empresa pueda participar en una licitación, no lo prevé así. Solamente cuando una empresa ha sido boletinada por incumplimiento o por haber caído en algunos de los supuestos de la ley donde estás atentando contra el erario público, es donde las empresas no pueden participar”, agregó.

Por otro lado, recordó que las empresas que participan en las licitaciones o en los procesos de adquisición del Municipio entregan sus documentos bajo protesta de decir verdad, es decir, que el Comité de Adquisiciones, encargado de revisar la documentación presentada, confía en que las empresas están actuando de buena fe.

“Para nosotros como servidores públicos es muy complicado hacer este trabajo de investigación, imagínense con todas las empresas que prestan servicios o venden productos a un municipio… sin embargo, ya quien participa tiene que firmar bajo protesta de decir verdad”, dijo Ortega Aguilar.

Por su parte, la regidora Luz Elena Esquivel Sáenz aseguró que desconocía que su suplente tenía contratos millonarios con el municipio y reafirmó que Moreno Urbina no tiene relación con su proyecto como regidora.

“La verdad no tenía conocimiento. Sé que tienen algo de unas malteadas que están contra la desnutrición, pero yo tenía desconocimiento de que fuera con el Municipio. Son totalmente independientes de nosotros, ella no trabaja aquí, no labora aquí y pues no sé si haya algún problema porque no tiene ninguna relación”, declaró.

Desde su perspectiva, el hecho de que la empresa de su regidora suplente reciba dinero público para llevar a cabo un programa social, no tendría que causar algún problema legal, puesto que Moreno Urbina actualmente se desempeña como empresaria y no como funcionaria.

“Ella cuenta con su empresa. Lógicamente, tú como empresario tienes que buscar el bienestar de tu empresa, entonces buscas los contratos convenientes”, afirmó.

Sin embargo, para Pablo Montes, coordinador anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el conflicto de interés es claro puesto que una persona desde una posición de poder y privilegio es beneficiada por la administración pública municipal.

“Una regidora suplente está ganando contratos. Entonces, uno se pregunta ¿con qué información contaba está empresa que compitió sola?, ¿por qué no se hizo evidente eso? y, ¿por qué en un proceso abierto sólo una empresa termina participando? Las dudas son muy fuertes”, dijo el especialista.

Para el especialista, era necesario que la regidora suplente hiciera público este conflicto, pero como no lo hizo, todo el proceso se vio viciado, mencionó.

En el mismo sentido Alejandro González Arreola, presidente del consejo de la asociación Gestión Social y Cooperación (Gesoc), especializado en temas de corrupción, aseguró que la regidora suplente debió haber hecho pública su intención y situación.

“Ella debió haber hecho una declaración de potencial conflicto de interés, sobre todo si tenía contratos previos”, dijo González Arreola.

Para González el conflicto de interés no necesariamente constituye un acto de ilegalidad al encontrarse en una esfera ética, sin embargo, dijo que es obligación de la Contraloría investigar el caso y aplicar las sanciones correspondientes si es el caso.

“Si ella era socia de la empresa debió haberlo hecho público. Es un problema de ética pero que puede, dependiendo de la valoración del contralor, desplegarse en una responsabilidad pública”, dijo.

Empresa incumple con conformación de comités y seguimiento de beneficiarios

El programa, que actualmente se llama ‘Programa contra la Desnutrición y la Obesidad’, inició en 2017 con la intención de mejorar la salud alimenticia de la ciudadanía.

Este tiene como objetivo “el suministro de producto a base de cereales, fortificada con vitaminas y minerales, para la población que lo necesite. Así mismo la impartición de talleres sobre temas de nutrición y psicología que coadyuven a la buena salud de los beneficiarios”.

El esquema presupuestal de los contratos otorgados a Magno Ingeniería en Alimentos indica que se debieron conformar 47 Comités Vecinales, con la ayuda de la Dirección de Centros Comunitarios, para supervisar el proyecto.

En respuesta a la solicitud de información con folio 095982019, la Dirección indicó que, por cada vez que se ha lanzado el programa, se han conformado 46 comités en lugar de los 47. Desde el 2016 se conformó el primer grupo de 46 comités vecinales que estaban integrados por una “presidenta, secretaria, tesorero, vocal A, vocal B y vocal C”.

Durante el 2017, solamente se conformaron seis comités en los centros comunitarios de las colonias Santiago Troncoso, Terrenos Nacionales, Manuel Valdez, Riveras del Bravo, Olivia Espinoza y el de la Frida Kahlo.

Además, en el de la colonia Héroes de la Revolución no se conformaron los comités debido a que el centro comunitario “no tiene ingresos”, mientras que en el de Tierra Nueva fue porque “no tiene luz”. Aún con estas justificaciones, faltaron 41 comités vecinales por conformarse.

La Dirección de Centros Comunitarios indicó que durante las tres primeras campañas del programa se impartieron 76 talleres y, hasta el momento, en la cuarta y actual campaña, 156.

Los temas impartidos en los talleres “han sido de diferentes áreas como de Nutrición (el plato del buen comer, los mitos de la alimentación, vitaminas y minerales, enfermedades en los niños, lonchera saludable, dietas milagrosas, entre otros); de Psicología (violencia, autoestima, abuso sexual, depresión, manejo de estrés, entre ortos); de Trabajo Social (prevención de acoso escolar, igualdad y equidad de género, educación sexual, habilidades para la vida, entre otros) y Activación física (para niños, adultos y adultos mayores)”.

De acuerdo con el cuarto Informe de Actividades de la Sindicatura Municipal, tras una auditoría realizada al programa, se detectaron pagos por el mismo concepto pero con diferente cantidad, además de que la dirección no comprobó contar con indicadores para evaluar si se cumplió o no con el objetivo.

La Sindicatura detectó pagos a especialistas por 2 mil 359 y mil 950 pesos, así como a promotores por mil 523 y mil 123 pesos.

Asimismo, no se encontraron indicadores sobre la cantidad de porciones necesarias “para asegurar el aprovechamiento nutrimental óptimo del beneficiario”, ni el diagnostico médico-nutrimental de cada beneficiario.

En el primer contrato celebrado con Magno Ingeniería en Alimentos, DCA/DGCC/160/2017, cuyo montó fue de 24 millones 932 mil 68 pesos, se estableció que la empresa se encargaría de prestar el servicio integral de “asesoría, acompañamiento, orientación y suministro de fórmula alimenticia para la infancia y la adolescencia, para el programa de prevención social de la violencia contra la desnutrición y obesidad, denominado “Armando Niños Sanos”’.

Para ello, debían de hacer una campaña de promoción y difusión del programa, otra de prevención a través de talleres y pláticas, así como brindar 700 mil porciones de 40 gramos cada una y la misma cantidad de servicios de preparación de alimentación nutricional, constituir 47 comités vecinales y hacer 2 reportes de evaluación médica del antes y el después de la ingesta del suplemento que cada beneficiario consumió.

Durante las veces que se ha implementado el programa se han entregado 284 lonas y en las primeras tres etapas, se distribuyeron 13 mil 370 volantes; para la cuarta ocasión se tiene previsto entregar 10 mil volantes.

A través de las páginas oficiales de Facebook del Municipio, del Canal 44 y de Radio Cañón se difundió información del programa, respondió el Gobierno Municipal en la solicitud de información.

A pesar que en los cuatro contratos celebrados con esta empresa se establece que deberán contar con “evidencia fotográfica del antes y después de las estrategias integrales”, las imágenes que envió la Dirección de Centros Comunitarios como respuesta a la solicitud de información realizada por este medio solamente muestran a grupos de niñas y niños recibiendo el suplemento.

Ante el cuestionamiento sobre las evidencias fotográficas del antes y después de los beneficiarios del programa, el director de Centros Comunitarios, René Carrasco Gómez, declaró que “solo son fotografías de que se está proporcionando el servicio”.

“Hay registros semanales y mensuales y están debidamente certificados por los nutriólogos. Hay evidencias fotográficas de las acciones, documentos, diagnósticos, resúmenes ejecutivos y por último, constancias de de participación de los beneficiarios”, añadió.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Pasé 20 años en prisión. Hoy alimento a miles de personas en Estados Unidos"

El californiano Manny Flores estuvo involucrado en la violencia de pandillas y cumplió 20 años de condena por atentado de homicidio. Hoy dirige uno de los bancos de alimentos más importantes de California.
15 de octubre, 2021
Comparte

Manny Flores sabe que lo vienen a matar.

Es el líder de una de las facciones carceleras más poderosas de California, pero alguien más quiere su puesto.

En sus planes no está quedarse quieto mientras conspiran contra él. Así que se adelanta, agarra a su verdugo y lo apuñala 18 veces.

Flores cumple una condena de 20 años en prisión, pero está convencido que tras apuñalar a su enemigo le darán cadena perpetua.

“Pensé que más nunca vería a mis padres”, dice.

“Gracias a Dios”, añade este californiano de padres latinos, el apuñalado sobrevivió y jamás lo acusó formalmente.

Fue como si el destino le diera otra oportunidad. Así que Flores cerró su primera vida: la pandillera, criminal y peligrosa.

Hoy es otro hombre.

Veintisiete años después de entrar en una de las cárceles más peligrosas de California por su actividades como pandillero, Flores devuelve a su comunidad como bien todo el mal del pasado.

Actualmente es el director del North Valley Caring Services (NVCS), una organización sin ánimo de lucro que alimenta, apoya, educa y protege a miles de familias desamparadas en la zona del Valle de San Fernando en el condado de Los Ángeles.

Vista aérea de parte del Valle de San Fernando.

Getty Images
La zona del Valle de San Fernando en Los Ángeles es sede de corporaciones gigantes como Walt Disney, CBS o Warner Bros.

Porque detrás de la fachada de Silicon Valley, el glamour de Hollywood, las playas de surf, el sol y la riqueza, Flores asegura que el riesgo de mendicidad está fuera de control en este estado del país más poderoso del mundo.

“No sé si alguna vez pueda reparar a mi comunidad todo el daño que hice, pero hasta donde yo pueda, quiero trabajar duro, ser honesto y dedicar mi vida al bien”, afirma.

La labor de Flores es ejemplo de superación y conversión para toda su comunidad.

Un camino nada fácil que, hoy con 50 años, comparte con BBC Mundo.

Auxilio para los desamparados

El Valle de San Fernando se encuentra en el norte del condado de Los Ángeles.

Esta zona, sede de corporaciones gigantes como Walt Disney y Warner Bros, también acusa la grave crisis de mendicidad que azota a todo Los Ángeles y al estado de California.

“La realidad es que el costo de la vida está fuera de control. Eso está empujando a mucha gente a la mendicidad”, comenta Flores.

Manny Flores junto a algunas de las personas sin techo que ayuda.

Manny Flores
Flores asiste a unas 4.500 familias en el Valle de San Fernando en Los Ángeles. La mayoría son personas sin techo, víctimas de la grave crisis de mendicidad que afecta a la ciudad y al estado de California.

Según el último reporte anual de Los Angeles Homeless Services Authority, de 2019 a 2020 el número de “sin techo” en el condado de Los Ángeles ascendió a 66.433 personas, uno de los peores registros del país.

La mayoría que necesita ayuda son familias de ingreso medio. Ellos son quienes peor lo están pasando ahorita, los más frágiles”.

Entre esas decenas de miles se encuentran muchos de los que Flores se ha propuesto devolverles cada día como bien el mal que dice haberles hecho en el pasado.

“Alimentamos cada semana a un total de 4.500 familias. Desde nuestra agencia atendemos unas 1.500. Luego, a través de iglesias y centros de distribución, completamos la cifra”.

“Yo le hice mucho daño a mi ciudad, Los Ángeles. Es mi deber servir y usar todo lo malo que viví para bien”.

Camino torcido

El Flores de antes de prisión dista mucho de la persona con la que hablo por teléfono.

Se le nota conmovido cada vez que menciona lo mal que lo está pasando su comunidad.

Pero hace más de dos décadas sus motivaciones eran muy diferentes.

“No sé cómo me torcí. Era hijo único y mi casa jamás fue problemática o abusiva”.

Manny Flores adolescente.

Manny Flores
Siendo apenas un adolescente, Flores comenzó a involucrarse en el crimen y la violencia de pandillas en Los Ángeles.

“Crecí en una familia donde me inculcaron principios de valor, amor, respeto hacia el prójimo, las propiedades y el sistema”.

Como muchos angelinos, los padres de Flores son latinos. Su mamá vino de Cuba y su papá de México.

En los años 80, en plena adolescencia, Flores empieza a “ensuciarse” con las pandillas que rondaban su vecindario.

Dice que las malas influencias lo cambiaron, que adoptó un estilo de vida diferente.

En aquellos años, el día a día de Flores era vender drogas, robar, extorsionar, portar armas, dispararlas contra las bandas rivales.

Y no fue un pandillero cualquiera.

Cuerpo tapado víctima de un tiroteo en el sur de Los Ángeles.

Getty Images
Manny Fores estuvo involucrado en la intensa violencia pandillera que sacudió Los Ángeles entre los 80 y los 90.

“Yo era un personaje de alto grado. Contaban conmigo para la logística de la pandilla. Movía dinero, manipulaba a la gente y reclutaba jóvenes”.

A los 22 años, Flores ya había estado envuelto en múltiples apuñalamientos y tiroteos.

Con 23 años, sin embargo, se propuso llevar un estilo de vida más pacífico. Se casó. Tenía dos hijos.

Pero todo volvió a torcerse.

“Intentaron asesinarme y fui a cobrármelas. Busqué a quienes me dispararon, disparé contra ellos y le di a una persona”.

Fue el último periplo criminal de Flores en la calle. La policía lo agarró y la justicia le impuso 20 años de cárcel por intento de homicidio.

La vida en prisión

A Flores lo enviaron a una de las prisiones más violentas del estado.

Como en la vida pandillera, en las prisiones californianas manda la ley del más fuerte. Un juego de poder en el que este joven de 23 años no quiso quedarse atrás.

“Me asocié en prisión con la mafia mexicana, pero había otras facciones, como los afroamericanos, los estadounidenses blancos, los skinhead o los de la Nación Aria”.

Vista aérea de la prisión de San Quentin en California.

Getty Images
Manny Flores asegura que en las prisiones de California varias facciones compiten por el poder y control.

Dentro de la mafia mexicana, Flores vuelve a erigirse como líder.

Estaba a cargo de unos 200 hombres dentro del centro penitenciario. Decide las políticas de prisión, con quién se pelean, qué drogas entran. Lo supervisa todo.

“Alguien quería mi posición y lo mandaron a apuñalarme. Me avisaron que pasaría, pero no podía dejar que pasara. Tuve que enseñar que era un hombre y que mis problemas los arreglo yo solo”.

Entonces Flores fue y le clavó 18 veces el puñal a quien lo quería atacar.

“Pensé que me darían cadena perpetua, pero el tipo sobrevivió y nunca me acusó. Es muy raro que eso pase“.

La conversión

En medio de la condena, las autoridades mandaron a Flores a una celda aislada, para donde van los más peligrosos.

“Me controlaban las 24 horas del día. No veía el sol, no tenía visitas, ni contactos ni acceso al teléfono. La gente allí se vuelve loca”.

Pero la soledad, el aislamiento y “un encuentro con Dios” cambiaronn a Flores. Tenía tiempo para pensar.

Manny Flores junto a su madre y su padre.

Manny Flores
Flores aprovechó el aislamiento en prisión para reflexionar sobre por qué y cómo se alejó de las enseñanzas de su familia.

Comprende que sus errores y crímenes del pasado responden a una baja autoestima, a una necesidad de ser aceptado a través de imponer miedo y respeto.

“Fue la primera vez que fui honesto conmigo mismo. Muchas de las cosas que hice fueron por puro miedo y no porque fuese el más bravo. Es curioso, porque le ha sucedido igual a otros en la misma situación”.

Flores aprovechó el aislamiento para estudiar, formarse, y prepararse para una nueva vida fuera de prisión.

Manny Flores junto a su madre.

Manny Flores
Tras salir de prisión, Flores demostró a sus padres que podía cambiar y aplicar todas las buenas enseñanzas que le inculcaron de niño.

Reinserción complicada

Cuando Flores sale de la cárcel en 2014, empieza a tocar puertas.

Una de las primeras fue las de la iglesia que le ayudó en su conversión dentro de la cárcel.

“No me aceptaron. Tenían miedo por mi pasado. Pensaron que quizás mi conversión no era real y que podría hacerles daño. Me dieron a entender que buscara otra iglesia”.

Flores vivió en primera persona las dificultades por las que puede pasar un exconvicto para reinsertarse en la sociedad.

“Cuando estaba en prisión, todos me pedían que cambiara. Pero cuando cambié y salí, uno se da cuenta de muchas cosas. La gente, tu familia, tu comunidad, tu iglesia, quieren que cambies, pero cuando tienen que darte una oportunidad las cosas son muy diferentes”.

Manny Flores rezando en Navidad.

Manny Flores
Manny Flores no lo tuvo fácil para reinsertarse en la sociedad y muchas puertas que parecían abiertas se le cerraron.

“Es difícil encontrar oportunidades para personas como yo. Con antecedentes es muy difícil tener un trabajo significativo“.

Fue entonces cuando la pequeña organización North Valley Caring Services (NVCS) apareció en su camino.

La directora en ese tiempo tenía un amigo en común con Flores. Le concedieron una entrevista y luego le ofrecieron un trabajo.

Cinco años más tarde, a Flores lo nombraron director tras implementar un programa de comida que de a poco comenzó a impactar la vida de muchos.

“Estoy muy agradecido. Yo no tenía ninguna experiencia, solo mi educación en prisión y lo que aprendí en la calle”.

Manny Flores junto al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti.

Manny Flores
La tarea de Manny Flores al frente de NVCS ha trascendido por toda la ciudad. En esta foto posa junto al alcalde de Los Ángeles, Eric Garceti.

Mucho más que un banco de alimentos

Repartir comida es solo uno de los programas que actualmente maneja el NVCS bajo la dirección de Flores.

Proporcionan aparcamientos para las familias que viven en sus carros, ofrecen seguridad, alimentos, ducha.

También asisten a los que viven en estaciones de trenes.

El centro, además, educa a niños y les enseña a usar computadores y navegar en internet.

“Muchas familias que llegan al país no saben cómo usar las computadoras y no pueden ayudar a sus hijos con las tareas. Así que establecimos un salón donde ofrecemos ayuda“.

Manny Flores en una de las jornadas de distribución de alimentos.

Manny Flores

El NVCS también enseña habilidades de emprendimiento para individuos. Fomenta la creación de microempresas e inculca conceptos de negocios.

Luego les busca un sitio donde puedan vender sus artículos y quedarse con el 100% de las ganancias.

“Varias personas han conseguido buenos contratos y ahora se encuentran en otro nivel económico. Por medio de nuestros programas, hemos conseguido impactar a un 20% de las personas del área de San Fernando“.

“Nuestro objetivo es crear un sistema colectivo y cooperativo donde logremos que la comunidad entienda la fuerza que tiene cuando trabajamos juntos”, dice Flores.

Satisfacción personal y familiar

Flores se ha vuelto a casar. Su actual esposa es la primera mujer con la que dice que fue completamente honesto.

“Le expliqué mis circunstancias y me presenté cómo soy. Me aceptó con todo”.

Flores le agradece a Dios y a la vida el haber tenido la oportunidad de enmendar su camino.

Le emociona que su papá y su mamá hayan podido ver el cambio en su vida y todo lo que hace por su comunidad.

Manny Flores junto a su padre.

Manny Flores
Manny Flores se siente agradecido a Dios y a la vida por permitir que su padre viera cómo cambió y aplicó sus enseñanzas.

“Mi papá falleció hace un mes, pero tuve el privilegio de que me viera reflejando todas las enseñanzas que él me inculcó. No sé si lo que hago podrá reparar el daño que hice, pero trabajaré muy duro para intentarlo”.

A Flores le gustaría ver más modelos de organizaciones como NVCS, que con un presupuesto limitado está haciendo un gran cambio en el barrio.

“Ya nos han invitado a abrir más agencias en dos ciudades cercanas. Estamos muy cerca de lograrlo“, cuenta ilusionado.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=8d_Bfnkb4tw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.