Las aventuras de Frozen 2 y muertos que reviven llegan a la cartelera este fin de semana
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Especial

Las aventuras de Frozen 2 y muertos que reviven llegan a la cartelera este fin de semana

La cartelera de este fin trae un poco de todo: suspenso, fantasía, terror y para los niños la secuela de Frozen.
Especial
Por Butaca Ancha
22 de noviembre, 2019
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¿Qué estrena la Cartelera?

Tenemos un fin de semana cargado de cine por delante. La cartelera se renueva para incluir lo nuevo de Jim Jarmusch (Los muertos no mueren), un poco de fantasía (Criaturas fronterizas), un thriller (Huérfanos de Brooklyn), algo para los niños (Frozen 2), terror (El misterio del faro, Los 3 del infierno) y, si no quieren esperar a ver lo nuevo de Scorsese en su tele, este fin de semana todavía alcanzan al Irlandés en varios cines.

¿Cuál se les antoja?

  • Los muertos no mueren (The Dead Don’t Die, 2019)

Dirección: Jim Jarmusch

Protagonizan: Bill Murray, Adam Driver, Tilda Swinton, Chloë Sevigny

Sinopsis: En la apacible localidad de Centerville pasa algo raro. Los animales han comenzado a comportarse de manera extraña. Nadie sabe por qué y las noticias son desconcertantes. A pesar de todo, nadie es capaz de prever la mayor invasión que pronto comenzará a sacudir Centerville: los muertos ya no están muertos. Se alzan sobre sus tumbas y atacan salvajemente a los vivos para devorarlos; y los lugareños, que hasta el momento creían vivir una vida apacible, se ven obligados a luchar para sobrevivir.

La reseña: “La mayor virtud de la cinta yace en criticarse a sí misma, en cuestionar sus intenciones y, con ese planteamiento, ofrecer una nueva forma de acercarse a cosas “que ya se han visto”, algo que simultáneamente une y separa a este trabajo de otros de la filmografía de Jarmusch como Ghost Dog: The Way of the Samurai (2001) o Sólo los amantes sobreviven (Only Lovers Left Alive, 2013).” Seguir leyendo.

  • Criaturas fronterizas (Gräns, 2018)

Dirección: Ali Abbasi

Protagonizan: Eva Melander, Eero Milonoff, Jörgen Thorsson

Sinopsis: Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia y por su extraordinario olfato. Da la impresión de poder oler la culpabilidad de un individuo. Pero cuando Vore, un hombre aparentemente sospechoso, pasa junto a ella, sus habilidades se ponen a prueba por primera vez. Tina sabe que Vore oculta algo, pero no logra identificar qué es.

La reseña: “Mezclando exitosamente el folclore escandinavo (si conceptos clásicos de los vampiros son parte de Déjame entrar, aquí sucede lo propio con ciertos seres proveniente de dicha mitología) con la sordidez humana (temas como la pornografía infantil son pertinentes en la trama), Border es una cinta fascinante, hermosa y también algo pirada sobre el descubrimiento, la aceptación y la valoración de uno mismo, además de la decisión de hacer el bien sobreponiéndose a un posible resentimiento.” Seguir leyendo.

  • El Irlandés (The Irishman, 2019)

Dirección: Martin Scorsese

Protagonizan: Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel, Anna Paquin

Sinopsis: Frank Sheeran, veterano de la Segunda Guerra Mundial, estafador y asesino a sueldo recuerda su participación en el asesinato de Jimmy Hoffa. Uno de los grandes misterios sin resolver del país: la desaparición del legendario sindicalista Jimmy Hoffa. Un gran viaje por los turbios entresijos del crimen organizado: sus mecanismos internos, rivalidades y su conexión con la política.

La reseña: “Su mayor temor no es el de morir tras una lluvia de balas, sino que sus acciones y pompa sean olvidadas. Scorsese detalla en pantalla la manera en que la mayoría murió –un balazo en la cara, tres en el pecho, siete balas cruzaron su cuerpo en un tiroteo, etc–, sólo para subrayar que actualmente dichos crímenes significan poco para nosotros. El olvido irremediablemente los alcanzó.” La reseña.

  • Huérfanos de Brooklyn (Motherless Brooklyn, 2019)

Dirección: Edward Norton

Protagonizan: Edward Norton, Bruce Willis, Gugu Mbatha-Raw, Alec Baldwin

Sinopsis: Motherless Brooklyn sigue a Lionel Essrog (Edward Norton) un solitario detective privado que vive con síndrome de Tourette, y que se aventura a resolver el caso del asesinato de su mentor y único amigo, Frank Minna (Bruce Willis). Cuenta con tan sólo algunas pistas y motivado por su mente obsesiva, Lionel desentraña secretos celosamente guardados que pondrán en juego el destino de toda la ciudad.

  • Frozen 2 (2019)

Dirección: Chris Buck & Jennifer Lee

Sinopsis: Esta secuela llevará a Elsa, Anna y Olaf fuera de Arendelle. Según trascendió, ellos saldrían a buscar los orígenes de su familia y a averiguar por qué Elsa es la ‘Reina del hielo’.

  • El misterio del faro (The Vanishing, 2019)

Dirección: Kristoffer Nyholm

Protagonizan: Gerard Butler, Peter Mullan, Connor Swindells, Søren Malling

Sinopsis: Basada en una historia real, en la misteriosa isla Flannan, a 20 millas de la costa Escocesa, tres guarda faros inician con su turno de seis semanas. Mientras Thomas, James y Donald comienzan con sus rutinas solitarias y monótonas, algo inesperado sucede, un evento que sale de su control y podría cambiar sus vidas para siempre.

  • Los 3 del infierno (3 From Hell, 2019)

Dirección: Rob Zombie

Protagonizan: Sheri Moon Zombie, Bill Moseley, Kevin Jackson, Wade Williams, Sid Haig

Sinopsis: Otis, Baby y Spaulding han logrado sobrevivir de alguna manera a una tormenta de balas. Su recuperación “satánica” les lleva directamente a prisión, de donde escapan sin demasiados problemas. Una vez fuera conocerán a un cuarto miembro, Foxy, que comparte sus peculiares virtudes, y con el cual volverán a desatar el caos allá por donde pasan. Secuela de Los renegados del diablo.

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Qué revelan las máquinas tragamonedas sobre el poderoso negocio de la adicción

Son una de las herramientas más rentables del sector del juego, pero muchos jugadores dicen que ganar no es el objetivo. Entonces, ¿por qué no pueden parar de jugar?
6 de septiembre, 2020
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máquina tragamonedas

Getty Images
La idea es ganar… ¿no?

El primer trabajo de Mollie, cuando era una joven adolescente, fue distribuir cambio para máquinas tragamonedas en una base militar. Para cuando llegó a la madurez, Mollie ya no ganaba su salario con las máquinas tragamonedas, sino que se gastaba todo su cheque de pago en atracones de dos días en ellas.

“Incluso cambié mi seguro de vida por dinero para jugar”, le dijo a Natasha Dow Schüll en una habitación de hotel en lo alto del Strip de Las Vegas. Schüll es una antropóloga que ha estado estudiando el mundo de las máquinas tragamonedas durante dos décadas.

Quizás fue apropiado que la conversación haya tenido lugar entre dos mujeres. Los sociólogos a menudo han descrito el juego como una prueba de hombría, desde un James Bond con esmoquin que demuestra sus nervios de acero en la ruleta de alto riesgo y su habilidad en el póquer, hasta los jugadores de peleas de gallos de Bali analizados por el antropólogo Clifford Geertz en la década de 1970.

Las máquinas tragamonedas, sin embargo, no parecen encajar en absoluto. No requieren habilidad ni nervios de acero. Geertz argumentó que eran una distracción para “mujeres, niños, adolescentes… los extremadamente pobres, los socialmente despreciados y los personalmente idiosincrásicos”.

Pero las máquinas tragamonedas no son un juguete. Son fantásticamente rentables y han crecido como una especie invasora.

Protagonistas

Las encontré en masa en 2005, cuando viajé a Las Vegas para escribir sobre teoría del juego en la Serie Mundial de póquer.

Detalle de carnet del mundial de póker 2005

Getty Images
El póker resultó no ser la principal atracción.

Decenas de periodistas se apresuraron a entrevistar a jugadores estrella. Las máquinas tragamonedas parecían un telón de fondo decorativo deprimente pero colorido, que acogían a jugadores obesos y ancianos que las montaban como sillas de ruedas motorizadas.

Fue solo más tarde que me di cuenta de que realmente el Mundial de Póquer era el telón de fondo decorativo. En lo que respecta a los casinos, las máquinas tragamonedas se habían convertido en el evento principal.

No solo en los casinos: la industria del juego de Reino Unido, una vez dominada por las apuestas en las carreras de caballos, se ha vuelto dependiente de una especie de máquina tragamonedas llamada Terminal de apuestas de probabilidades fijas. Cuando el gobierno anunció en 2018 que se reducirían los tamaños máximos de las apuestas, una casa de apuestas respondió diciendo que tendría que cerrar casi 1.000 sedes.

Ganar no importa

Mollie gasta tanto en las máquinas tragamonedas que un hotel de Las Vegas la ha invitado a quedarse allí de forma gratuita. ¿Espera una gran victoria?, pregunta Natasha Dow Schüll. No. Ella sabe que no hay posibilidad de eso.

“Lo que la gente nunca entiende es que no estoy jugando para ganar”.

¿Un jugador al que no le importa ganar? Eso no parece correcto.

máquina tragamonedas

Getty Images
El botín, para jugadores como Mollie, es irrelevante…

Pero durante mucho tiempo hemos intentado entender qué son realmente las máquinas tragamonedas y la lección que tienen que enseñarnos sobre la economía moderna.

La historia

Generalmente se cuenta que las máquinas tragamonedas comenzaron en Estados Unidos alrededor de 1890.

La Compañía de Juguetes Ideal de Chicago fabricó una con cinco tambores giratorios, cada uno con diez naipes. Si, tras insertar una moneda cinco cartas se alineaban en una mano de póker decente, un asistente te daba un premio. Una firma de Brooklyn, Sittman and Pitt, hizo una versión en 1893 que fue popular en Estados Unidos.

Fue entonces que a Charles Fey, un inmigrante de San Francisco desde Baviera, se le ocurrió la idea de simplificar el dispositivo. Con solo tres carretes, el mecanismo se volvió lo suficientemente sencillo como para que la máquina pagara sin la necesidad de un asistente humano.

La máquina fue un éxito en San Francisco, hasta que el taller de Fey fue destruido en un incendio a raíz del terremoto de 1906.

Pareja feliz con jackpot

Getty Images
…aunque para otros jugadores, ganar -a juzgar por esta foto- es emocionante.

Las máquinas tragamonedas modernas son simplemente computadoras en caparazones, con sus gruesas palancas diseñadas para evocar las viejas máquinas mecánicas.

Es este cambio digital lo que ha hecho que las máquinas tragamonedas sean tan rentables. No hay necesidad de preocuparse por alimentarlas con monedas -el trabajo que solía tener la adolescente Mollie- porque los jugadores llevan tarjetas digitales en cordones que los conectan umbilicalmente a las máquinas.

La zona

Los jugadores nunca necesitan moverse; entran en lo que Mollie llama “la zona”, un estado de absorción similar a un trance donde el resto del mundo se disuelve.

Ganar simplemente significa más crédito, y más crédito significa más “T.O.D”, el acrónimo de time on device o tiempo en el dispositivo.

De eso estaba hablando Mollie cuando dijo que no estaba jugando para ganar.

Tres mujeres jugando en máquinas tragamonedas en la piscina

Getty Images
En la zona… de la piscina.

Las máquinas tragamonedas modernas no son como las loterías o la ruleta, en las que los jugadores viven con la esperanza de ganar el premio mayor.

En cambio, tragan apuestas bajas -tal vez 100 apuestas de un centavo, distribuidas en una cuadrícula vertiginosa de posibles combinaciones ganadoras- y constantemente escupen pequeñas ganancias también (si es que se pueden describir como ganancias).

Si has hecho 100 apuestas de un centavo y recuperas veinte centavos, ¿es realmente una victoria? Con luces intermitentes y jingles de celebración, la máquina te dirá que sí.

El 18%

En una máquina estudiada por investigadores, 100 giros producían 14 ganancias reales -la máquina devolvía más de lo que el apostador había puesto- y 18 falsas ganancias -en las que el jugador recibía algo con gran fanfarria, pero menos de lo que había apostado-.

El mismo equipo de investigación pasó a demostrar en experimentos de laboratorio que una máquina con esa tasa del 18% de falsas victorias era más adictiva que las máquinas con muchas más o muchas menos falsas victorias.

Los diseñadores de máquinas tragamonedas no investigan por gusto: la industria es ferozmente competitiva.

máquina tragamonedas

Getty Images
El ganador, como siempre, es el casino.

Una máquina de US$10.000 puede pagarse sola en un mes, si atrae a los jugadores. De lo contrario, será reemplazada por una con una olla de palomitas de maíz de la que burbujean bolas de lotería, o una que lance aroma a chocolate en la cara del jugador, o una que, en la voz de Donald Trump, anuncie: “¡estás despedido!”… cualquier cosa para deleitar y sorprender.

Siempre están buscando construir una mejor ratonera, y nosotros somos los ratones.

La fuerza de la adicción

B.F. Skinner, uno de los psicólogos más famosos del siglo XX, no se habría sorprendido.

En la Universidad de Harvard, Skinner solía investigar el comportamiento dándole a ratones que apretaban una palanca la recompensa de una bolita de comida.

En una ocasión, les dio la recompensa de forma intermitente: a veces la bolita salía, otras, no. No había forma de que el ratón lo supiera. Sorprendentemente, la recompensa impredecible fue más motivadora que una recompensa generosa y confiable.

B.F. Skinner

Getty Images
B.F. Skinner no se habría sorprendido.

Los adictos a las tragamonedas como Mollie están igualmente enganchados, absortos en “la zona”.

La antropóloga Natasha Dow Schüll una vez vio imágenes, capturadas con la cámara de seguridad de un casino, de alguien que sufría un ataque cardíaco en una máquina tragamonedas:

“Él… colapsa repentinamente sobre la persona a su lado, que no reacciona en absoluto… dos transeúntes lo estiran, uno de ellos es una enfermera de emergencias fuera de servicio. Pocos jugadores en las inmediaciones se mueven de sus asientos… en menos de un minuto, un oficial de seguridad aparece en la escena con un desfibrilador, le da dos descargas eléctricas al hombre… A pesar del hombre inconsciente que yace literalmente a sus pies, los otros apostadores sigue jugando”.

¿Estás seguro de que a ti no te pasa?

Las investigaciones sugieren que las máquinas tragamonedas pueden crear adictos mucho más rápidamente que otras formas de juego, como loterías, juegos de casino o apuestas deportivas.

Pero igualmente desconcertante es la sensación de que en los últimos años, la psicología de la máquina tragamonedas se ha escapado del casino y ha migrado a nuestros bolsillos.

Los adictos en recuperación evitan ir a lugares donde podrían ver máquinas tragamonedas, pero no hay ningún lugar al que podamos escapar de nuestros teléfonos, y hay muchas buenas razones para estar mirándolos.

Todos hemos visto gente “en la zona”, ajena a sus compañeros o al tráfico porque el teléfono es lo único que importa.

Es ese refuerzo intermitente de nuevo: ¿hay más correo electrónico? ¿Algún “me gusta” en Facebook?

Muchos juegos de computadora son más descarados en el uso de refuerzo intermitente, ofreciendo “cajas de botín” con esos destellos familiares y recompensas impredecibles.

Se parece mucho a un juego de azar, y a menudo son juegos de azar para menores de edad.

~Tim Harford escribe la columna “Economista clandestino” en el diario británico Financial Times. El Servicio Mundial de la BBC transmite la serie 50 Things That Made the Modern Economy. Puedes encontrar más información sobre las fuentes del programa y escuchar todos los episodios o suscribirte al podcast de la serie.


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https://www.youtube.com/watch?v=Yd02AZz63Sw

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