"Me echaron montón": Morena y Madero dan su versión sobre el pleito en Senado por CNDH
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"Me echaron montón": Morena y Madero dan su versión sobre el pleito en Senado por CNDH

Hoy vimos a senadores iracundos, violentos y agresivos manifestar su rabia acumulada contra nuestras compañeras mujeres del partido Morena, del Partido del Trabajo y del Partido Encuentro Social", acusó la senadora de Morena, Citlalli Hernández Mora.
Cuartoscuro
13 de noviembre, 2019
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En medio de un ambiente tenso, entre gritos, golpes, jaloneos, empujones, codazos y acusaciones de fraude rindió protesta la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra. Senadores de Morena y el Partido Acción Nacional (PAN) resultaron con golpes.

Uno de los jaloneados fue el panista Gustavo Madero.

Antonia Cárdenas, de Morena, acusó a la panista Xóchitl Gálvez, de lastimarle la mano, la cual traía vendada.

“Hoy vimos a senadores iracundos, violentos y agresivos, manifestar su rabia acumulada, seguramente, contra nuestras compañeras mujeres del partido Morena, del Partido del Trabajo y del Partido Encuentro Social.. Y nos referimos específicamente al senador Gustavo Madero que, con mucha responsabilidad lo decimos, nos decepciona, porque habíamos visto a un senador aparentemente tranquilo, a veces conciliador y hoy lo vimos fuera de sí, acusó la senadora de Morena, Citlalli Hernández Mora.

Lee: Morena rechaza repetir votación y Rosario Piedra toma protesta como titular de CNDH

Citlalli Hernández también aseguró que el panista Gustavo Madero agredió a la morenista Martha Guerrero.

“Vimos que quería quitar a la senadora Presidenta de su mesa (Mónica Fernández Balbo), la cual, de hecho tiene lastimados sus hombros, porque ustedes pudieron notarlo, llegó por atrás”.

Gustavo Madero se quejó de que fue empujado al querer llegar a la Mesa Directiva del pleno del Senado para evitar la toma de protesta de Piedra Ibarra.

Al momento de que se invitó a Piedra Ibarra al salón de plenos para que rindiera protesta, como se anunció desde la sesión del jueves pasado, senadores de Morena impidieron la acción de Madero, y de otros senadores y senadoras panistas.

“En mi derecho de manifestarme pacíficamente en contra de la designación ilegal e inmoral de Rosario Piedra para la CNDH solo vs 15 senadores de Morena me tumbaron al suelo y trataron de tergiversar diciéndome violento”, escribió en su cuenta de Twitter.

También describió que varios senadores de Morena no lo dejaron moverse, cuando él ya se quería retirar. Al preguntarle quién lo jaloneó respondió: todos, todos. Me iba a ir, no me dejaron…. (Salomón) Jara, se puso cabrón, me tumbaron, me volví a parar, me agarré de la Mesa Directiva y me volvieron a tumbar. Me echaron montón los cabrones”.

El senador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, coordinador de esta bancada, lamentó el final de la sesión, donde alguna senadoras resultaron lesionadas.

“No podemos sino sentir tristeza por la violencia. Algunas compañeras están lesionadas, la propia presidenta de la Cámara (Mónica Fernández), Martha (Guerrero), la secretaria de la Mesa, Antonia (Cárdenas Mariscal), y varias personas resultaron lesionadas, senadoras, del PES, entre otros”.

La senadora Antonia Cárdenas, quien ya traía vendada la mano izquierda, acusó a Xóchitl Gálvez de la agresión, que para impedir que pasara, se rompió el barandal de la escalinata que va hacia la Mesa Directiva.

“Yo solamente quiero agregar que la senadora Xóchitl fue la que me hizo esto, se dejó ir contra mí y me estaba diciendo que la estaba golpeando y era falso. Ella, le estaba diciendo, me estás lastimando Xóchitl, por favor, y entre más le decía más me empujaba, más me agredió”.

 

Citlalli Hernández Mora dijo que se valorará interponer una queja. “Habrá que valorar entre las distintas compañeras proceder y meterles una queja, porque no podemos permitir que ese tipo de representantes, que se dicen representantes populares, estén aquí violentando a las compañeras en debates acalorado (…) Hay una gran distancia entre agredir a las compañeras físicamente, y, además, cuando senadores como estos están iracundos, hoy lo notamos, no responden a palabras, no se calman y pierden la cordura total.

Entérate: ¿Han asesinado periodistas?, cuestiona Rosario Piedra; ONG presenta queja en CNDH por el comentario

Al discutir la quinta y última moción para solicitar que se repusiera todo el proceso de elección de la presidencia de la CNDH, desde los escaños senadores de Morena mencionaron que los panistas amenazaron hasta con meter al pleno cerdos vivos para impedir la toma de protesta de Piedra Ibarra.

También desplegaron una manta de su lado, y desde el segundo piso donde están los palcos hacia el pleno, que decía, “Aquí Morena Roba Votos. No al fraude en CNDH”, después los senadores de la bancada de Morena también desplegaron desde el segundo piso, una gran manta que decía: “#PAN Miente”, con letras azules y el fondo blanco.

Esto se dio cuando hacía uso de la palabra, por alusiones personales, la senadora panista Kenia López Rabadán, y por ello la legisladora hizo el comentario a los senadores de Morena que no cubrieran a su coordinador Ricardo Monreal y a sus vicecoordinadores.

También los panistas desplegaron una manta, donde se rechaza el “fraude en la CNDH”.

Entre los senadores que tomaron la tribuna durante lo largo de la sesión para discutir las mociones que solicitaban la reposición del proceso, el coordinador de los senadores del PAN, Mauricio Kuri, arremetió contra Rosario Piedra Ibarra y señaló:

“No creemos en su perfil” y se erigió como la verdadera oposición, e insistió, igual que otros panistas que hicieron uso de la tribuna, en que sí hubo fraude en la elección de la titular de la CNDH.

Con información de Notimex 

 

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Cuarentena por el coronavirus: por qué el tiempo parece pasar volando cuando estamos confinados

Puede que los días se te hagan largos, pero si miras atrás, te parecerá que en realidad el tiempo ha pasado volando. Esta sensación está vinculada, principalmente, a cómo creamos los recuerdos.
25 de mayo, 2020
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Reloj y calendario

Getty Images
En cuarentena se hace difícil distinguir los fines de semana de los días de labor.

Cuando una parte del mundo ha comenzado a relajar las medidas de confinamiento, muchos reflexionan sobre lo rápido que parece haber pasado el tiempo durante la cuarentena.

Esto no es lo que muchos de nosotros esperábamos cuando nos comunicaron que nuestras vidas se volverían mucho más restringidas, y que estábamos a punto de pasar semanas aburridos, confinados en nuestras casas.

Es muy temprano para contar con investigaciones sobre la cuestión, pero no son pocos los que coinciden en que el tiempo se les pasó volando, y las razones son varias.

Una de las razones es que creamos experiencias subjetivas del tiempo, y eso no siempre se correlaciona con lo vemos en el reloj o el calendario.

Un almuerzo de 20 minutos con un amigo se van volando, mientras que los 20 minutos que pasamos esperando a un tren que viene con retraso pueden parecer interminables, aunque el tiempo sea el mismo.

Menos recuerdos

Nosotros estimamos el paso del tiempo de dos maneras: de forma prospectiva (cuán rápido pasa ahora mismo) y retrospectivamente (cuán rápido pasó la semana o la década pasada)

Durante el confinamiento, aquellas personas aisladas de sus amigos, familia y su trabajo han tenido muchas horas vacías por delante.

La gente ha encontrado todo tipo de soluciones creativas para pasar el tiempo —hornear pan, plantar semillas, grabar videos— pero, inevitablemente, cuando pasas todos los días y noches en casa, los días empiezan a parecerse entre sí.

Muchos descubren que les cuesta diferenciar entre los días de labor y los fines de semana.

Imagen que ilustra el paso del tiempo

Getty Images
En la cuarentena, como todos los días se parecen bastante entre sí, tendemos a crear menos recuerdos.

Esta confusión de días idénticos nos lleva a crear menos recuerdos nuevos, lo cual es crucial para nuestro sentido de percepción del tiempo.

Los recuerdos son una de las formas en la que juzgamos cuánto tiempo ha pasado.

Cuando te vas de vacaciones por una semana a un lugar nuevo, el tiempo pasa rápido porque todo es nuevo, pero cuando regresas, miras hacia atrás y ves que has creado tantos recuerdos nuevos, que sientes muchas veces que has estado de vacaciones más de una semana.

Lo opuesto puede pasar en cuarentena.

Aunque los días se sientan lentos, cuando llegas al fin de semana y miras hacia atrás, y estimas retrospectivamente cuánto tiempo ha pasado, has creado menos recuerdos de lo habitual y el tiempo parece haber desaparecido.

Es una versión menos extrema de lo que le ocurre a la gente cuando está en prisión o cuando está enferma.

El tiempo pasa penosamente lento y no ven la hora de que todo se acabe, pero cuando miran hacia atrás, les parece que el tiempo se hubiese contraído.

Todo en un mismo lugar

Claro que mucha gente está más ocupada durante el confinamiento, tratando de superar las dificultades tecnológicas de trabajar desde la casa mientras ayuda a sus hijos con la escolarización a distancia.

A pesar de ello, todas estas nuevas actividades se desarrollan casi en un único lugar, lo cual hace que creen menos recuerdos de lo habitual y sientan que el tiempo se les pasa volando.

Decenas de llamadas de Zoom hechas en el mismo sitio empiezan a fundirse en una, en comparación con la vida real donde vemos a la gente en diferentes lugares.

Conversación por internet

Getty Images
Con todas las conversaciones grupales en formato digital, estas tienden a fundirse en una.

Me pregunto si nuestra percepción del tiempo durante el confinamiento también se ve alterada por la necesidad de vivir más en el presente.

Cuando dejamos vagar a nuestra mente, en tiempos normales soñamos por lo general con el futuro, pero con menos cosas para planear, nuestro horizonte en el tiempo se ha acortado.

Puede que ahora pensemos en los días próximos o en el futuro lejano, cuando imaginamos que todo esto se habrá terminado.

Cuando lleguemos a ese futuro y miremos hacia atrás, a los tiempos del coronavirus, sospecho que nos resultará difícil diferenciar entre los meses de la cuarentena.

Puede que nos acordemos de cuándo nos enteramos de que el virus llegó al país donde vivimos o de cuándo anunciaron la cuarentena.

Este tipo de recuerdos son comunes cuando ocurren eventos grandes.

Pero por la falta de otros marcadores en el tiempo, una vez que comenzó el aislamiento, puede que las semanas siguientes nos resulten difíciles de diferenciar.

El futuro ¿viene o vamos hacia él?

Con frecuencia podemos deducir cuándo ocurrieron distintos eventos tratando de recordar qué estaba pasando en nuestra vida en ese momento (cuando empezamos un nuevo trabajo o salimos para celebrar el cumpleaños de alguien).

Pero cuando apenas puedes salir de tu casa, esas marcas en el tiempo no están allí y todos los días se funden en uno.

Hay una gran diferencia en cómo cada uno de nosotros percibe el tiempo.

En líneas generales, la mitad de nosotros ve el futuro como algo que viene hacia nosotros, mientras estamos quietos, mientras que la otra mitad lo ve como nosotros moviéndonos hacia el futuro.

Puedes descubrir en qué grupo te encuentras con esta pregunta: “La reunión del próximo miércoles adelantó dos días. ¿Qué día será entonces la reunión del miércoles?”.

Aeropuerto

Getty Images
El sitio donde estamos puede influir en la forma en que percibimos el futuro.

La pregunta tiene dos respuestas posibles y no hay una correcta.

Los que se ven a sí mismos como estáticos, con el futuro acercándose hacia ellos, tienden a responder lunes, mientras que los que se ven yendo hacia el futuro tienden a decir viernes.

Aunque la gente tiene por lo general una preferencia instintiva por una respuesta u otra, ciertas situaciones, como los viajes en tren, pueden alterar las respuestas de la gente.

La psicóloga Lera Boroditsky de la Universidad de Stanford, en Estados unidos, descubrió que cuando la gente está en la zona de salidas de un aeropuerto, donde está obligada a esperar, tiende a decir lunes, mientras que si está en la sala de llegadas donde siente que se está moviendo, tiende a responder viernes.

No puedo demostrarlo, por supuesto, pero me pregunto si la cuarentena nos transformará temporalmente más en gente que responde lunes, obligada a esperar a que el futuro se nos acerque.

*Claudia Hammond es autora del libro “Time Warped: Understanding the Mysteries of Time Perception”

*Esta nota se publicó en BBC Future. Haz clic aquí si quieres leer la versión original en inglés.


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