Narcocultura, un tema que sigue siendo urgente en México (Capítulo de regalo)
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Narcocultura, un tema que sigue siendo urgente en México (Capítulo de regalo)

A 10 años de la primera edición de "El Cártel de Sinaloa", su autor, Diego Osorno, actualiza la investigación con información de la evolución del narcotráfico en México.
Cuartoscuro
10 de noviembre, 2019
Comparte

En 2009, el periodista Diego Enrique Osorno escribió El Cártel de Sinaloa, investigación en la que denuncia las consecuencias colaterales de la Guerra contra el Narcotráfico emprendida por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa y la narcocultura que devino de este fenómeno.

Hoy, el autor presenta la versión actualizada de dicha investigación con hechos documentados que transcurrieron a una década.

En el libro, Osorno evidencia el uso político del narcotráfico, incluso cuestiona si la estrategia del gobierno, conocida como la Guerra contra el Narcotráfico, sirvió para combatir a fondo el narcotráfico o solo justificó la crisis política de esos años.

“Llegó un momento en que la guerra contra el narco sí tenía mucha popularidad. Había un respaldo importante de la sociedad, se creía que sí era una guerra”, dice Enrique Osorno en entrevista para Animal Político.

En una década, la investigación de Osorno pasó por una diversidad de eventos entorno al narcotráfico en México, eventos como la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, después su detención, la extradición y el juicio de Guzmán “que fue un show”, comenta el autor.

“Al mismo tiempo llega un gobierno que no cambió la política antidrogas que tenía el presidente Calderón, lo que hizo, nada más, fue cambiar la narrativa porque la política fue la misma”, señala.

En días recientes, en el norte del país, la población de Culiacán fue testigo del operativo fallido que el Estado emprendió con la captura de Ovidio Guzmán, hijo del capo Joaquín Guzmán Loera, donde los habitantes, de nuevo, quedaron en medio del fuego cruzado entre grupos criminales y efectivos de seguridad.

Un segundo evento sucedió con el asesinato de nueve personas entre los límites de Chihuahua y Sonora, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, en voz del secretario de seguridad, Alfonso Durazo señaló que este evento pudo haber sido “una confusión” tras la disputa de grupos del narcotráfico en esa región. 

“La variable con la que trabaja el mercado negro del narcotráfico es la variable del riesgo y la seguridad que se tiene o no para mover un cargamento ilícito en un territorio no solo por las acciones oficiales sino por la competencia”, refiere Osorno.

De la política antidrogas a la transparencia

A pesar de los 10 años en que transcurrió la investigación de Osorno El Cártel de Sinaloa, aún resulta ser un tema de urgencia en un país donde la política antidrogas no ha cambiado, “ni el uso político del tema del narco”.

En el libro, Osorno ahonda en entrevistas con soldados y académicos que, analizan la manera en cómo la narcocultura transformó la percepción de la sociedad en el imaginario estilo de vida que podrían llevar los capos mexicanos; así como considerar que la actual administración intente cambiar la política antidrogas en el país. 

“Creo que podría pasar que cambie la política antidroga si este gobierno decide resistir a las presiones de Estados Unidos que es quien ha dictaminado nuestra política antidroga los últimos años”, acota el autor.

Osorno también se dice partidario de la apertura total, al reconocer la labor de este gobierno, a la que se refirió como una “transparencia inusual y valiosa” en temas de información, y a pesar de ser peligrosa y riesgosa de ejercer prefiere el exceso de información que el secretismo con que se han manejado algunos temas, anteriormente.

Y agrega que, para evitar especulaciones y proyectar zozobra, “creo que este gobierno debería abrir información sobre la cooperación con Estados Unidos en el tema de combate al narcotráfico”.

Amnistía en tiempos de violencia

“Quizá, soy un iluso porque hace 10 años tenía la expectativa que para este entonces ya iba a estar acabado el régimen prohibicionista. Tenía esa expectativa”, opina el autor.

Osorno considera que la amnistía resulta un buen planteamiento que forme parte del proceso de solución al problema de narcotráfico, ya que no basta con legalizar las drogas en el Congreso, también hace falta una serie de acciones de justicia trasnacional.

“Lo que he venido diciendo en la legalización de las drogas es que México no pasa si no hay interlocución con grupos como el cártel de Sinaloa. No se va a acabar el crimen organizado, no se va a cabar la violencia, pero vamos a dar un paso grande para disminuirla”, añade.

Con autorización de editorial Grijalbo y Penguin Random House y del autor, en Animal Político te regalamos el primer capítulo de regalo de El Cártel de Sinaloa de Diego Enrique Osorno.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué el año no termina realmente a la medianoche del 31 diciembre (y no siempre dura lo mismo)

La fecha en la que comienza y termina un año no tiene su base en la ciencia, sino que es un sistema, a la larga, "inventado".
31 de diciembre, 2020
Comparte
año nuevo Nuevo

Getty Images
El momento en que comienza y termina el año es una convención.

Brindis y uvas, bailes, resoluciones y rituales… la medianoche del 31 de diciembre es un momento de festejo, esperanza y recuento para millones de personas en todo el planeta.

Un año “termina” y otro “comienza” y, con él, las aspiraciones de un mejor tiempo y de innumerables propósitos y nuevas metas.

Es el último día del calendario gregoriano, el patrón de 365 días (más uno en bisiesto, como 2020) que ha regido en Occidente desde que se dejó de usar el calendario juliano en 1582.

Su paso celebra el fin de un ciclo que ha marcado las cuentas del tiempo para diversas culturas desde hace milenios: una vuelta completa de la Tierra alrededor de su estrella.

“Lo que entendemos tradicionalmente por año, tanto en astronomía como en muchas culturas, es ese lapso que tarda nuestro planeta en darle la vuelta al Sol”, indica el astrónomo y académico Eduard Larrañaga, del Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, según explica el también físico teórico a BBC Mundo, la fecha en la que comienza y termina un año no tiene su base en la ciencia, sino que es una convención, o sea un sistema, a la larga, “inventado”.

“Asumir que el año termina a la medianoche del 31 de diciembre y empieza el 1 de enero es una construcción social, una definición que se hizo en un momento de la historia”, dice.

De acuerdo con Larrañaga, dado que la base para la medición de un año es el tiempo que tarda la Tierra en darle la vuelta al Sol, el conteo de cuándo empieza y termina ese ciclo puede ocurrir, en la práctica, en cualquier momento.

“Desde el punto de vista astronómico, no ocurre nada especial el 31 de diciembre para decir que es ahí donde termina el año ni ocurre nada especial el 1 de enero para decir que ahí es cuando comienza“, señala.

“En realidad, a lo largo de la órbita de la Tierra no hay nada especial ni fuera de lo común que ocurra para marcar el cambio de un año”, agrega.

Pero no termina ahí.

La duración exacta que le damos al año de 365 días (o 366 en los bisiestos) es otra convención social.

“En realidad, hay muchas formas de medir la duración de un año” y si se hace de una u otra forma, la duración no es la misma, indica Larrañaga.

Pero ¿cómo es posible?

La duración del año

Desde que fue introducido por el emperador Julio César en el año 46 a. C., el calendario juliano sirvió para contar el paso de los años y la historia en Europa hasta finales del siglo XVI.

Sin embargo, desde entrada la Edad Media, varios astrónomos se dieron cuenta de que con esa manera de medir el tiempo se producía un error acumulado de aproximadamente 11 minutos y 14 segundos cada año.

Fue entonces cuando en 1582 el papa Gregorio XIII promovió la reforma del calendario que usamos hasta el día de hoy e introdujo los bisiestos para corregir los errores de cálculo del calendario juliano.

año nuevo

Getty Images
Millones de personas celebran el cambio de año este 31 de diciembre.

Larrañaga explica que, desde el punto de vista de la astronomía, base para la definición de lo que es un año, no existe una única unidad de medida, sino al menos cuatro para contar el tiempo que tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol.

  • Año juliano o calendario: “Es una convención y se usa en astronomía como una unidad de medida en la que se considera que la Tierra le da la vuelta al Sol en 365,25 días”.
  • Año sideral: “Es el que tarda la Tierra en dar una vuelta al Sol respecto a un sistema de referencia fijo. En este caso, se toma como referencia el grupo de las estrellas fijas y ese año tiene una duración de 365,25636”.
  • Año trópico medio: “En este se toma en cuenta longitud de la eclíptica del Sol, es decir, la trayectoria del Sol en el cielo con respecto a la Tierra a lo largo del año, principalmente en los equinoccios. Y este dura un poco menos que el año sideral, 365,242189 días”.
  • Año anomalístico: “La Tierra, al igual que los otros planetas, se mueve en elipsis. Esa elipsis hace que el Sol en algunas ocasiones esté más cerca y más lejos de la Tierra. Pero hay un punto donde ambos están lo más cerca posible, el llamado perihelio”. Y el año anomalístico es el tiempo transcurrido entre dos pasos consecutivos de la Tierra por su perihelio. Dura 365,2596 días”.

Si bien Larrañaga señala que todos están sobre el orden de los 365 días, asumir que este es el periodo exacto de la duración de un año se vuelve una simplificación.

Pero además, no tiene en cuenta otro factor.

“Hay otra cuestión, y es que, aunque tenemos esos cálculos, no todos los años duran lo mismo, no tienen la misma duración cada vez“, dice.

El largo de los años

De acuerdo con el experto, si bien los astrónomos han tratado de calcular con precisión a través de los siglos el tiempo que tarda la Tierra en darle una vuelta al Sol, existe un problema básico que les impide obtener un número definitivo.

“Hay que tener en cuenta que la duración de los años nunca es igual debido a que en el Sistema Solar todo cambia. Tomemos el año anomalístico: mientras la Tierra se mueve alrededor del Sol, el perihelio cambia como resultado de la acción gravitatoria de otros planetas, como Júpiter”, dice.

año nuevo

Getty Images
La influencia gravitatoria de los planetas y el movimiento de la Tierra hacen que la duración del año no sea igual siempre.

El físico teórico señala que algo similar ocurre con el llamado año trópico medio, que mide el intervalo de tiempo entre dos pasos consecutivos del Sol por el punto Aries o equinoccio de primavera, o con el sideral.

“El año trópico medio también cambia, dado que depende del eje de la Tierra, que está torcido. Es como un trompo que va balanceándose. Entonces, la fecha y el momento del equinoccio también es diferente”, dice.

“Y si comparamos cuánto duraba el año sideral en 2020 con cuánto duró en el 1300 seguramente notaremos una diferencia. Siempre estaría en torno a los 365 días, pero no sería la misma duración exacta, porque el movimiento de la Tierra no es siempre el mismo”, agrega.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=quE5HuMmHoE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.