Hacinamiento y pocos alimentos: ONG denuncian malas condiciones en estaciones migratorias de Chiapas
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Hacinamiento y pocos alimentos: ONG denuncian malas condiciones en estaciones migratorias de Chiapas

Hacinamiento, estancias prolongadas, alimentación escasa y en descomposición son algunas de las irregularidades denunciadas por el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos del Sureste Mexicano. 
Cuartoscuro
14 de noviembre, 2019
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El Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano denunció a través de un comunicado las malas condiciones en las que se encuentran estaciones migratorias de Huixtla y Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas. Hacinamiento, estancias más prolongadas de lo que dicta la ley, alimentación escasa y en estado de descomposición, así como lafalta de agua potable y menores de edad encerrados son algunas de las irregularidades detectadas por los activistas. 

Recientemente, el colectivo envió un informe al Instituto Nacional de Migración (INM), la subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración, la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar), la Procuraduría Federal de Protección de niñas, niños y adolescentes y al Quinto Visitador General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

El INM no entró a valorar las acusaciones concretas, sino que emitió una respuesta general. “En apego a la Ley de Migración y su Reglamento, garantiza el respeto de los derechos humanos de las personas alojadas en las estancias y estaciones migratorias. El INM valora las observaciones de las organizaciones de la sociedad civil y se encuentra trabajando para mejorar cada día la atención de las personas extranjeras que se albergan en las instalaciones del INM”, dijeron fuentes de la institución que dirige Francisco Garduño.

Integrantes del colectivo, formado por 15 organizaciones de Derechos Humanos que trabajan en Chiapas yque comenzaron a coordinarse en octubre de 2018, en el contexto de la caravana migrante, dijeron haber ingresado recientemente al centro de detención migratorio ubicado al interior del Centro de Atención Integral al Tránsito Fronterizo de Huixtla, en la ruta de la costa de Chiapas. El centro está considerado como una “Estancia Provisional Tipo A”, dependiente del Instituto Nacional de Migración (INM), está contemplado para detenciones de un plazo máximo de 48 horas, y tiene capacidad para ingresar un máximo de 30 personas, en una celda para hombres y otra para mujeres. 

Se trata de un centro insertado al interior del Centro de Atención Integral Al Tránsito Fronterizo (CAITF). Existen otras aduanas similares en localidades como Huehuetán o Echegaray, con puntos de control pero que no están pensados para ejercer como centro de detención. Habitualmente, los migrantes ahí eran registrados y, en un plazo de dos días, trasladados a Siglo XXI, en Tapachula.

La diferencia, según explica Salvador Lacruz, de la organización de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, es que ahora se hace el camino inverso: migrantes encerrados en Siglo XXI han sido trasladados a este lugar para “desahogar” el principal centro de internamiento de migrantes de México con capacidad para 960 personas. Las organizaciones civiles llevan meses denunciando que la estación migratoria está colapsada. De hecho, el INM ha abierto y cerrado diversas estancias temporales, como la Feria Mesoamericana, en Tapachula, o una estación transitoria en Ciudad Hidalgo, junto a la frontera con Guatemala. 

Entre las irregularidades detectadas por el colectivo en el centro de detención de Huixtla están: 

 “Al interior se encontraban detenidas 66 personas, entre ellas dos niños y una niña. Es decir, el centro está en completo hacinamiento. Entre las personas detenidas, 39 hombres, dos mujeres y una niña son personas originarias de Camerún (excepto una, de Togo), que llevan ingresadas en el centro desde hace 15 días. El resto son personas originarias de Centroamérica con dos días de detención, esperando su proceso de deportación. Además, todas ellas fueron ya trasladadas desde el centro de detención Siglo XXI de Tapachula, en el que ya habían sufrido entre dos y tres meses de privación de libertad. Si bien todas las personas detenidas en la celda para hombres lo son, en la celda de mujeres permanecen ingresados mujeres y hombres adultos con los niños y niña; lo que viola una norma esencial en el tratamiento de personas privadas de libertad. Pudimos comprobar que la alimentación suministrada a las personas internas, además de ser escasa, está en estado de descomposición”, dice la nota.

“El centro no cuenta con agua potable en los baños y sanitarios, en un lugar que puede superar los 40°C de temperatura, lo que pone a las personas en grave riesgo de contraer infecciones. Han aparecido varias complicaciones en la salud física de algunas personas, particularmente las menores de edad, (ataques de asma, desnutrición y trastornos digestivos), que no han sido atendidas. Además, la detención prolongada e indefinida, la desinformación a la que son sometidas las personas, y el hacinamiento en estas condiciones, está ya afectando a la salud mental, que puede agravarse”, indicó el colectivo.

“No es que sea una violación de sus propias reglas, es que viola los estándares internacionales de trato a personas privadas de libertad. Hacinar a la gente, mezclar población de distintos sexos, adultos con menores, tener durante semanas a la gente, a veces sin poder salir a airearse en un patio, todo eso vulnera derechos fundamentales”, dijo Salvador Lacruz. 

En un comunicado del 9 de noviembre, el INM informó que hizo un recorrido en la estación de Huixtla, en la cual, dijo no había hacinamiento pues el inmueble, “que tiene espacio para 60 personas, no rebasaban el 10% de su capacidad. Cabe señalar que en las últimas semanas ha alcanzado un máximo de alojamiento de 45 personas”.

Estas malas condiciones en la detención de extranjeros no son aisladas. El observatorio llamó la atención sobre las condiciones en las que se encuentra la Estancia Provisional de Cupape 2, también conocida como La Mosca por estar albergada en una antigua planta de producción de moscas clausurada en 2013.

Se ha convertido en un foco rojo en materia de violaciones a derechos humanos, en los últimos meses este centro de detención ha llegado a sobrepasar en varias ocasiones las cifras de detención de la Estación Siglo XXI; pese a que tiene grandes deficiencias en materia de infraestructura como la ausencia de agua potable y para consumo, poca ventilación de la bodega en donde permanecen sin separación alguna hombres, mujeres, familias, niños, niñas, adolescentes y población LGBTIQ, inexistencia de espacios al aire libre y la casi inexistente atención médica, que desencadenó una protesta  el 17 de octubre por la ausencia de personal médico para atender una emergencia”, dijo el colectivo. 

“Luego del ultimo operativo militar de detención del pasado 12 de octubre en Tuzantán, Chiapas muchas de las personas africanas, haitianas y centroamericanas fueron detenidas en este lugar, entre ellas varias que habían sido separadas de miembros de sus familias, incluyendo un niño de 11 años que fue separado de su padre trasladado a Siglo XXI”, aseguró.

En este espacio fueron encerrados los ocho cameruneses que sobrevivieron al naufragio del pasado 11 de octubre en las costas de Chiapas, en el que perdieron la vida al menos tres migrantes. 

“En las Estaciones de Tuxtla Gutiérrez y Comitán de Domínguez se han identificado en las últimas semanas un aumento en la detención de niños, niñas y adolescentes no acompañadas pese a que legalmente no deben permanecer en estos centros de detención. A esto se suma que no existen dietas adecuadas nutricionalmente y los permisos de salido al aire libre se dan de forma discrecional”, dice la nota.

Animal Político preguntó al INM sobre el número de personas internadas en cada uno de los centros mencionados por el comunicado del observatorio, pero al cierre de la nota no había obtenido respuesta.

Entre enero y septiembre, un total de 66 mil 809 extranjeros sin regularizar fueron presentados ante la autoridad migratoria en Chiapas. El estado concentra la mayor parte de migrantes arrestados, más de un tercio de los 158 mil 200 que se registraron en toda la república. 

Las organizaciones de derechos humanos mostraron su preocupación por lo que consideraron una dinámica “consolidada” desde el acuerdo firmado entre México y Estados Unidos para frenar la migración. “Detención indefinida de personas que luego deben permanecer contenidas hasta que la fiscalía determine los casos, sin ninguna garantía de acceder al reconocimiento de víctimas e información sobre los procesos judiciales y administrativos migratorios”. 

“En la Estación de Comitán se ha identificado la negación de kits de aseo que deben ser administrados al ingreso al centro y en la Estación de Tuxtla se han recibido testimonios de discriminación y hostigamiento a mujeres detenidas”, cierra la nota.

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'Los mexicanos sueñan con ser como Finlandia, pero sin pagar impuestos como los finlandeses'

Un estudio que indaga en la percepción de los mexicanos sobre la desigualdad, muestra una paradoja entre sus aspiraciones y lo que están dispuestos a contribuir personalmente para transformar la sociedad, dicen los autores.
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24 de mayo, 2021
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Monedas mexicanas

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Los mexicanos aspiran a vivir en un país con menos desigualdad social, dicen los investigadores, pero no conectan esa aspiración con el sistema impositivo.

Habla como mexicana porque ha vivido más de una década en ese país, pero no lo es.

Nació en Dinamarca, creció en distintos países europeos e hizo su doctorado en la Universidad de Cambridge, Reino Unido. Alice Krozer conoce de la intersección entre América Latina y Europa y se ha especializado en estudios sobre desigualdad, elites y percepciones sociales.

Precisamente de esos temas trata la investigación hecha junto a Raymundo Campos-Vazquez, Aurora Ramírez-Álvarez, Rodolfo de la Torre y Roberto-Velez-Grajales. El foco estuvo puesto en las percepciones de los mexicanos.

“La gente quiere menos desigualdad, pero no quiere pagar más impuestos”, dice la investigadora del Colegio de México. “Es una especie de paradoja entre lo que te gustaría y lo que estás dispuesto a sacrificar“.

Es cierto que en México existe una imagen negativa de los impuestos porque muchas personas creen que al final de cuentas los beneficios no llegan a los sectores más vulnerables, apunta.

Pero cuando se les preguntó sobre un escenario hipotético en relación a cuánto estarían dispuestos a contribuir para acabar con la pobreza y la desigualdad -sin mencionar el tema impositivo- la respuesta no fue muy generosa, especialmente en los sectores más ricos de la población.


Ustedes hicieron un estudio de cómo los mexicanos perciben la desigualdad y la movilidad social en su país. ¿Cuáles fueron las principales conclusiones de la investigación?

Una de las conclusiones es que la gente sí sabe que hay mucha desigualdad en México. Esa percepción es bastante cercana a las mediciones. Y lo mismo sobre la pobreza.

Pero la gente tiene una idea muy diferente sobre lo que es la riqueza y lo que es la movilidad social. En la riqueza sobreestiman cuánta gente rica realmente existe.

Alice Krozer

Alice Krozer
Alice Krozer sostiene que los mexicanos creen que hay mucha más movilidad social de la que existe.

En cuanto a la movilidad social, la gente cree que es mucho mayor. Piensan que un 30% de los que nacen pobres van a llegar a ser ricos. Y eso no es así. De 100 personas que nacen en la pobreza, solo dos personas logran llegar al sector de ingresos más altos. Es una discrepancia enorme entre la percepción y la realidad.

La otra conclusión importante es que la gente no asocia el sistema de impuestos con la redistribución. La gente quiere menos desigualdad, pero no quiere pagar más impuestos. No hacen una conexión entre las dos cosas. No piensan que los impuestos pueden ser una medida redistributiva.

El estudio indica que los mexicanos estarían dispuestos a contribuir con un 10% de sus ingresos para disminuir la desigualdad y la pobreza. ¿Cómo varía según el estrato social al que le hicieron la pregunta?

Hay una pregunta que dice: si te diera un ingreso de mil pesos y te dijera que con una vara mágica voy a hacer desaparecer la pobreza y la desigualdad, ¿cuánto estarías dispuesto a dar de esos mil pesos?

Mexicanos

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De 100 mexicanos que viven en la pobreza, solo dos llegan a los sectores más altos de ingresos, explica Krozer.

En México los más pobres dijeron que estarían dispuestos a contribuir con un 15%, mientras que las personas con más riqueza dijeron que darían un 7,5% en promedio. Eso nos quiere decir que a los que tienen ingresos más altos les preocupa menos el problema.

¿Por qué les preocupa menos el problema?

Puede ser por razones personales en el sentido que no están conscientes del sufrimiento que provoca la desigualdad, aunque también puede tener que ver con ideales éticos. Pero esa pregunta específica no fue parte del estudio.

Cuando preguntaron sobre la disposición a contribuir en este escenario hipotético, no preguntaron por cuánto estaban dispuestos a pagar en impuestos…

No, fueron preguntas separadas.

Cuando preguntaron específicamente por pagar más impuestos para disminuir la desigualdad y la pobreza… ¿detectaron que algunos no quieren pagar más impuestos porque no creen que son eficientes, es decir, porque los recursos no llegan realmente a los más vulnerables?

Las personas con altos ingresos solían decir, yo pago muchos impuestos, no voy a pagar más. Les preguntamos cuánto cree usted que paga ahora de impuestos a la renta.

Y todos, sin importar el nivel socioeconómico, respondieron 40%. Eso es muy por arriba de lo que se paga hoy en México.

¿Y cuánto se paga de impuestos a la renta en México?

Depende, pero en promedio un 22%. Pero todos piensan que pagan 40%. Después les preguntamos cuánto desearían pagar. Y todos contestaron alrededor del 22%, que es lo que se paga en la realidad. Esa es la ironía.

Mexicanos

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La gente de todos los grupos socioeconómicos cree que paga un 40% de impuesto a la renta y eso no es así, dice la investigadora.

Después les preguntamos cuál sería su tasa de impuesto ideal para las personas ricas, para las que tienen un ingreso medio y para las personas pobres. La mayoría dijo que su tasa ideal para los pobres sería como un 14%, para los sectores medios un 22%.

Pero para los ricos, las personas con menos ingresos dijeron que deberían pagar más, mientras que las personas más ricas dijeron que ellos deberían pagar menos.

¿Cuánto pagan los más ricos?

Nominalmente deberían de pagar cerca de un 35%, pero en la realidad solo pagan 18%

¿Por qué?

Hay varios factores que incluyen evasión, elusión, exenciones…

¿Cómo se define una persona rica en México?

No existe una categoría de rico como tal. Comúnmente en los estudios económicos se usa, por ejemplo, la medición del 1%. En México el 1% con mayores ingresos gana cerca de 150.000 pesos mensuales.

¿Y en el otro extremo?

En México cerca de la mitad de la población vive en la pobreza. Y si a eso le sumamos la población con vulnerabilidades, llegamos a un 80%. Es decir, hay muy poco margen para tener un ingreso medio.

Mexicana tejiendo

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Cerca de la mitad de los mexicanos vive en la pobreza.

Y en ese nivel de pobrez, aún no está incluido el efecto de la pandemia.

En general, ¿podemos decir que los mexicanos quisieran tener menos desigualdad, pero no están dispuestos a pagar más impuestos?

Sí. Lo que muestra el estudio es que la gente no hace la conexión entre desigualdad y el pago de impuestos. En México hay una imagen muy negativa de los impuestos.

Pero eso tendrá algún sustento real, dados los niveles de corrupción que históricamente han existido en el país…

Esa mala imagen no es casual. Por muchas décadas ha sido muy mal visto el pago de impuestos. Eso tiene que ver con cuestiones ideológicas y con cuestiones prácticas.

Auto rojo

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Según Krozer México es uno de los países más desiguales del mundo.

La gente se pregunta qué tanto ayuda el pago de impuestos a los más pobres, o qué tanto ayudan los impuestos si no hay un buen sistema gratuito de salud pública o educacional.

En el estudio usted dice que el pago de impuestos es la mejor herramienta para disminuir la desigualdad. Pero si la gente desconfía y no ve los beneficios sociales de pagar impuestos, quizás se justifica esa idea negativa. ¿Cuál es su opinión?

Seguramente una parte importante de los impuestos va a lugares donde no deberían ir, llámese ineficiencia, corrupción, o lo que sea. Pero yo creo que no por eso hay que tener una idea negativa de los impuestos.

También está la visión de que el Estado no debería intervenir en los temas de redistribución. Hay una visión conservadora de tener un Estado pequeño.

En países escandinavos, por ejemplo, se paga tres o cuatro veces más de lo que se paga en impuestos acá. Ellos también se quejan de los impuestos, pero a un nivel muy distinto. Dicen no quiero pagar 48% de mis ingresos, prefiero pagar 40% o 45%.

Pero en México y en Latinoamérica en general no están tan claros los beneficios del sistema tributario

Es que entre las personas con más riqueza, hay muchos que no están de acuerdo con que la salud y la educación deberían ser para todos. Más allá de que no se vean los beneficios, hay una idea sobre el rol del Estado.

Ustedes midieron la desigualdad usando el Índice de Gini y descubrieron que a los mexicanos les gustaría tener una desigualdad como la de Finlandia…

Les mostramos escenarios sobre desigualdad y les preguntamos cuál sería la situación ideal. México tiene un Gini de 0,5. Ellos contestaron que sería ideal un Gini de 0,3 o de 0,20, como el de Finlandia. Obviamente no les preguntamos sobre el Gini, pero les mostramos unas gráficas para que eligieran el sistema ideal.

Finlandeses

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En las encuestas los mexicanos expresaron su deseo de tener un nivel desigualdad que es equivalente al que existe en Finlandia.

Cerca de la mitad de los encuestados dijo que le gustaría tener una desigualdad equivalente a la de Finlandia, es decir, un 0,2. Eso nos dice que la gente no quiere vivir en un país tan desigual. La gente sí quiere una sociedad más igualitaria. Y los países escandinavos suelen ser como una utopía.

Obviamente las cosas no funcionan perfectas en esos países. Yo he crecido en Dinamarca y sé que tampoco las cosas son ideales ahí. Aunque lo que quieren los mexicanos, a lo que aspiran, es a tener una sociedad más justa, con mayores oportunidades.

Pero sin pagar más impuestos…

Es que los mexicanos sueñan con ser como Finlandia, pero sin pagar impuestos como los finlandeses.

La idea de querer ser como un país escandinavo, en cuanto a tener menos desigualdad, termina ahí.

Ser un país escandinavo implica pagar cerca de la mitad de tus ingresos en impuestos en los tramos más altos.

La tasa mínima del impuesto a la renta, por ejemplo en Dinamarca, empieza en un 36%. Y eso es equivalente a la tasa máxima en México.

Después de esta investigación, ¿qué sensación le queda más allá de lo académico?

Me quedaron muchas más preguntas. Entonces conseguimos más financiamiento y ahora estamos a punto de salir al terreno para seguir investigando estos temas.

Helsinki, Finlandia

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“Ser un país escandinavo implica pagar cerca de la mitad de tus ingresos en impuestos en los tramos más altos”, dice Krozer.

Y me quedé pensando cómo se puede convencer a la gente de que es buena idea pagar más impuestos, o al menos tener un sistema impositivo más progresivo para disminuir la desigualdad.

Urge hacer algo sobre este tema. Con la pandemia, ahora más que nunca se necesitan más ingresos. Y como México es uno de los países con mayor desigualdad en el mundo y con menor movilidad social, es importante hacer algo.


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