Paros en 11 escuelas y facultades contra el acoso, sin que la UNAM resuelva las denuncias
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Paros en 11 escuelas y facultades contra el acoso, sin que la UNAM resuelva las denuncias

Escuelas y facultades se han ido a paros permanentes o de unas horas para exigir respuesta ante casos de acoso de alumnos y maestros contra mujeres.
Cuartoscuro
15 de noviembre, 2019
Comparte

La UNAM enfrenta una oleada de protestas contra el acoso sexual de maestros y alumnos contra las mujeres. Al menos 11 escuelas y facultades se han ido a paros permanentes o de unas horas por este problema, según un recuento de la propia institución, algunos de los cuales llevan ya tres semanas.

En medio de ese contexto se dio la reelección, el viernes pasado, del rector Enrique Graue, por lo que algunos colectivos feministas han expresado su indignación por que se mantenga en el cargo cuando no ha frenado el problema.

Entérate: Fuera acoso de la UNAM, estudiantes exigen atender casos de violencia de género y hostigamiento sexual

Este jueves, minutos después de que terminó una marcha pacífica contra el acoso en la explanada de Rectoría, un grupo de alrededor 100 jóvenes vestidos de negro y encapuchados, autodenominados anarquistas, vandalizó la torre de Rectoría y la librería universitaria, con consignas en contra de Graue.

La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México informó que abrió una carpeta de investigación por los daños ocasionados, después de una denuncia presentada por el apoderado legal de la Universidad ante el Ministerio Público.

La UNAM, en un comunicado previo, reconoció que los destrozos ocurrieron después de la manifestación pacífica contra la violencia de género, aunque no dio respuesta a ésta.

Animal Político contactó al área de Comunicación Social, que se apresuró a decir que emitiría un pronunciamiento por lo ocurrido, pero al cuestionar qué dirían por los reclamos de acoso sexual y denuncias contra profesores, la respuesta fue que nada.

Este viernes habrá mesas de diálogo público entre autoridades de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán Campo 1 y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), dos de las que se mantienen en paro indefinido.

También siguen en paro la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) y los planteles de la Escuela Nacional Preparatoria 1, 3, 5, 6 y 9.

Mientras que ha habido otras protestas en el Campo 4 de la FES Cuautitlán, las Prepas 4 y 8, los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur y Vallejo, la Facultad de Ciencias, y este jueves en la FES Aragón fueron tomadas las oficinas administrativas sin que se afectaran las clases.

FES Cuautitlán, iniciadora de los paros

Todo empezó el pasado 23 de octubre en la FES Cuautitlán. Las estudiantes organizaron un “tendedero” para exhibir casos de acoso. Este plantel tiene registro de al menos 77 denuncias desde 2015. Y ahí se dieron cuenta de qué tamaño era el monstruo: otras chicas se animaron a hablar y contar sus propias historias de hostigamiento, abuso y hasta violación.

Ese fue el caso de F., que participó en la marcha pacífica de este jueves. Se atrevió por fin a contar que hacía tres años, cuando empezó la carrera, un compañero de laboratorio la violó. Varios habían ido a casa de ella a hacer un trabajo en equipo, pero al final se quedó sólo ese compañero, que la empezó a tocar, la cargó y la tiró sobre la cama. Ella entró en shock y ya no supo defenderse.

En entrevista con Animal Político explicó que cuando vio que no era la única que había sido abusada, por fin tuvo el valor de hablar y otras chicas de la FES la asesoraron. Lo primero era levantar una denuncia ante las autoridades de la UNAM. Pero justo una de las quejas de esta escuela es que en el campo 1 no tienen unidad jurídica, así que tuvo que ir al campo 4.

Luego, fue a denunciar también al Ministerio Público. Le dieron una orden de restricción, números de emergencia de la universidad y una patrulla que hace rondines por su calle.

Su agresor la ha evadido desde que volvieron a clases después del ataque, pero ahora que lo denunció, amigas de él salieron a defenderlo y no faltaron en redes las descalificaciones contra ella, porque no contó antes lo que había pasado.

El campo 4 de la FES Cuautitlán levantó el paro el miércoles, pero el campo 1 se mantiene, ya que en dos mesas de diálogo los estudiantes exigieron el cumplimiento de al menos los primeros tres puntos de su pliego petitorio, sin que las autoridades lo aceptaran: la aplicación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, que establece sanciones de llamada de atención, suspensión o baja a agresores; medidas urgentes de protección a quien denuncie, ya que en ocasiones se han filtrado datos, y suspensión preventiva de los agresores en los casos más graves; e incluir a la comunidad estudiantil en la Comisión Local de Equidad de Género.

La marcha de este jueves sumó denuncias y quejas por violencia de género. En un momento, chicas con las caras tapadas pintaron en la explanada de Rectoría “Federico A. TKD abusador de menores”, y pidieron el megáfono para denunciar que un profesor de taekwondo de varias prepas ha aprovechado su puesto para llevar a alumnas a su casa, tocarlas y tomarles fotos, por lo que se presentaron cinco denuncias y fue destituido como maestro, pero sigue como personal de la UNAM.

Luego pidieron hablar chicas del CCH Sur, donde hace mes y medio se denunció una presunta violación en el campus, aunque finalmente la Procuraduría local determinó que no hubo abuso sexual y cerró el caso. Y también tomaron la palabra estudiantes de la Facultad de Ingeniería, donde la semana pasada fueron agredidas varias manifestantes.

Después de la marcha, autoridades de la FES Cuautitlán anunciaron que se ajustará el calendario escolar para recuperar las clases perdidas por el paro, y a la asamblea de inconformes la citaron para tener un diálogo este viernes a la 1 de la tarde.

En CU, paro en Filosofía y Ciencias Políticas, y agresiones en Ingeniería

El lunes 4 de noviembre, la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) inició su propio paro indefinido contra la violencia sexual, y el martes 5 se le sumó Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

Filosofía exigió desde un inicio la renuncia de la responsable de la Unidad de violencia de género, Yadira Coronado Zavala, por considerar que no ha atendido adecuadamente las denuncias hechas al interior del plantel. Ante la falta de diálogo con las autoridades, reclamó también la renuncia del abogado general Jesús Juárez, del secretario académico Ricardo García Arteaga, y del propio director Jorge Enrique Linares.

La Dirección de la Facultad emitió primero un comunicado el 6 de noviembre culpando a las organizadoras de una mesa de diálogo porque no hubo condiciones, y posteriormente acusó que habían registrado el robo de equipos de cómputo de la Biblioteca.

Pero el pasado martes 12 de noviembre hubo un nuevo comunicado en otro tono, comprometiéndose a reestructurar la Unidad de Atención de Violencia de Género y anunciando que la titular había sido removida.

“La Dirección de la Facultad reconoce que se han cometido errores en la atención de los problemas de violencia de género en nuestra Facultad, y estamos conscientes de que las demandas de una atención adecuada y más efectiva a las denuncias de violencia de género son legítimas. Pedimos disculpas y nos comprometemos a reforzar las acciones y a escuchar las demandas y propuestas de la comunidad”, señaló.

Por su parte, en Ciencias Políticas y Sociales se conformó un colectivo denominado Asamblea Separatista. Según su relato, el 5 de noviembre organizaron una manifestación y convocaron a un paro para el jueves 7, pero terminaron instaurándolo ese mismo día ante amenazas recibidas de las propias autoridades de la Facultad.

Una de las medidas planteadas era un “botonazo”, denominado así porque consistía en activar los botones de pánico que se han instalado en los baños de la escuela, justo ante las denuncias de acoso, tocamientos, fotos y videos realizados por algunos hombres a las chicas cuando estaban dentro.

El 7 de noviembre organizaron una marcha hacia Filosofía, pero al pasar por el Anexo de la Facultad de Ingeniería, hubo un enfrentamiento con piedras, palos y pedazos de vidrios de los que habían roto algunas manifestantes y fueron lanzados, según su versión, por hombres al resto de la marcha.

En una comunicación enviada este jueves a los medios, la Asamblea denunció que hay 18 lesionadas, dos de ellas graves, y acusó encubrimiento de las autoridades a los agresores.

La Facultad emitió un pronunciamiento el 11 de noviembre asegurando que sí se estaban llevando a cabo las investigaciones correspondientes para identificar y sancionar a quienes cometieron actos de violencia, y con un mensaje de respaldo a las denuncias de equidad de género.

Este jueves, ante la nueva manifestación que habría en Ciudad Universitaria, Ingeniería prefirió suspender las clases en sus instalaciones.

Animal Político contactó vía telefónica a la directora de Ciencias Políticas, Angélica Cuéllar, pero dijo que no daría entrevistas sobre la situación en la Facultad que dirige y que sigue tomada por estudiantes. Pidió no llamarla de nuevo y enviar un mail a la dirección.

Alumnas refirieron que este viernes habrá un diálogo público a la 1 de la tarde frente a las instalaciones. Mientras tanto, se mantiene el paro.

Numeralia

En su informe sobre la implementación del protocolo para la atención de casos de violencia de género, publicado en junio pasado, la UNAM reconoció que en el último año se presentaron 436 quejas por posibles hechos de violencia de género (99% de mujeres), en las que se identificó a 385 presuntos agresores (94.5% hombres).

El 76.8% de las quejas fueron presentadas por estudiantes y 14.4% por personal administrativo. 48.5% en facultades de Ciudad Universitaria, 31.7% en alguna de las FES, y 8.1% en CCHs.

Entre los presuntos agresores identificados, 44.4% son otros alumnos, 22.3% académicos y 17.4% personal administrativo.

Durante el movimiento de denuncia en redes sociales #MeToo, en marzo pasado, hubo 129 denuncias correspondientes a la UNAM.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Qué es la inmunidad cruzada y por qué puede ser clave en la lucha contra el COVID-19

Un estudio recientemente publicado arroja una hipótesis esperanzadora en el combate al COVID-19: haber superado otros coronavirus puede dejar en el cuerpo algo de inmunidad.
Getty Images
1 de junio, 2020
Comparte
Ilustración sistema inmunológico

Getty Images
La inmunidad es el conjunto de mecanismos que nos protegen de las infecciones.

¿Por qué algunas personas infectadas con el nuevo coronavirus solo presentan síntomas leves o incluso son asintomáticas? Es una de las grandes dudas que la comunidad científica está tratando de despejar sobre la covid-19.

Para dar respuesta a esta y otras interrogantes que rodean al nuevo coronavirus, expertos de todo el mundo están tratando de entender cómo responde nuestro sistema inmunológico cuando es atacado por el SARS-CoV-2.

Un estudio recientemente publicado en la revista Cell arroja una hipótesis esperanzadora: haber superado otros coronavirus puede dejar en el cuerpo algo de inmunidad.

Es lo que se conoce como inmunidad cruzada.

Pero antes de explicar este concepto, es importante revisar qué tipos de inmunidad existen.

Innata y adaptativa

La inmunidad es el conjunto de mecanismos que nos protegen de las infecciones. Es una compleja red de células, órganos y tejidos que trabajan en conjunto para defendernos de los microorganismos y sustancias tóxicas que podrían enfermarnos.

Hay dos tipos de inmunidad: la innata y la adaptativa.

La respuesta innata es la primera que se desarrolla y normalmente es efectiva para eliminar a diferentes tipos de agresores.

“Está compuesta por el conjunto de barreras, sensores y actores que participan de manera más o menos inespecífica en bloquear la entrada de todos los agentes infecciosos a los que estamos expuestos continuamente a lo largo del día”, le explica a BBC Mundo Estanislao Nistal, virólogo y profesor de microbiología de la Universidad CEU San Pablo en Madrid, España.

Mientras que la inmunidad adaptativa “establece una respuesta específica frente al agente infeccioso en concreto o frente a las células que están albergando a este microorganismo”.

Esta respuesta se demora varios días en llegar.

A su vez, la respuesta adaptativa se divide en dos ramas: la inmunidad derivada de anticuerpos, que también se denomina inmunidad humoral, y la inmunidad celular que la ejercen las células llamadas linfocitos T o células T.

Memoria

Un rasgo particular de la respuesta adaptativa es que deja memoria. Es decir, recuerda los patógenos con los que tu cuerpo ha entrado en contacto en el pasado, y por ello sabrá cómo combatirlos en el futuro.

“Desde el momento en que nacemos nos enfrentamos a muchos agentes infecciosos. Y el cuerpo tiene que saber cómo reaccionar de manera específica, frente a aquello que es extraño y que puede producir una patología”, dice Nistal.

“Cuando nos enfrentamos a un agente infeccioso por primera vez, normalmente la respuesta que activamos es una respuesta muy buena que nos produce un tipo de memoria que puede durar para toda la vida”, explica el virólogo.

Ahí entra el concepto de inmunidad cruzada, que consiste en la capacidad de algunos de los linfocitos involucrados en la respuesta adaptativa (linfocitos o células B o T) de reconocer secuencias de un virus, de una bacteria o de un agente infeccioso, y ser capaz de identificarlas en el futuro en otro agente infeccioso.

Gráfico de cómo se reproduce el coronavirus en el cuerpo.

BBC

Pero el SARS-CoV-2 es un virus nuevo, entonces ¿puede haber inmunidad cruzada?

Familia de coronavirus

El SARS-CoV-2 pertenece a la familia de los coronavirus. Hay siete coronavirus identificados, pero de ellos, la población se expone anualmente a cuatro tipos, a los que el profesor Nistal llama “coronavirus estacionales”.

En general, lo que ocurre con estos coronavirus es que la mayoría de las personas no tiene mayores complicaciones y lo más normal es que produzcan catarros, explica el virólogo.

“Y esos catarros normalmente activan esos linfocitos que tenemos, que han sido activados anteriormente”.

Persona con mascarilla estornudando.

Getty Images
Lo más normal es que los coronavirus estacionales produzcan un catarro.

Los investigadores del Instituto de Inmunología de La Jolla, en California, autores del estudio publicado en la revista Cell, utilizaron muestras de sangre recogidas entre 2015 y 2018 de personas que sí habían superado coronavirus estacionales, pero que por las fechas, no habían podido estar expuestas al nuevo SARS-CoV-2.

Lo que hicieron con esas muestras fue ponerlas en contacto con secuencias o fragmentos del SARS-CoV-2 y vieron que había una reactivación celular.

“Lo que ven los investigadores es que hay linfocitos, tanto B como T, que son capaces de reconocer esos fragmentos y activarse”, dice Nistal.

“Eso es lo que significa que tienen inmunidad cruzada”.

El resultado, para el experto, era “bastante esperable”, porque aunque sea un virus nuevo, “tiene en torno al 80% de homología con el SARS (las siglas en inglés de síndrome respiratorio agudo severo, que apareció en 2002) y entre un 40 y 60% de homología con los coronavirus circulantes o estacionales”.

“Si analizas la secuencia de aminoácidos que producen las proteínas del virus, te das cuenta de que sí hay zonas muy diferentes entre los coronavirus circulantes y este SARS-CoV-2, pero hay zonas que están muy conservadas. Y es por tanto esperable que un linfocito que reaccione frente a esa secuencia, reaccione también frente a la secuencia del SARS-CoV-2”.

Para el experto, esto explicaría, en parte por qué hay personas que tienen síntomas muy leves o incluso ninguna sintomatología. “Otra parte también la explicaría la inmunidad innata”, apunta.

Ilustración sistema inmunológico

Getty Images
La inmunidad adaptativa recuerda los patógenos con los que tu cuerpo ha entrado en contacto en el pasado, y por ello sabrá cómo combatirlos en el futuro.

¿Y esto qué implicaciones tiene a la hora de encontrar una posible vacuna para el nuevo coronavirus?

Protección para el futuro

Para Estanislao Nistal, este estudio tiene una implicación importante.

Si las vacunas que se empezaron a investigar contra el SARS pero luego fueron abandonadas se hubiesen desarrollado, “hubieran servido posiblemente para protegernos del nuevo virus (no para que no nos infectáramos, porque en un principio los linfocitos T no bloquean la entrada del virus en la célula, pero sí ayudan a destruirlo)”, explica Nistal.

“Entonces la primera enseñanza que hay que sacar de todo esto es que cuando se empieza algo debería terminarse. El que no haya un agente infeccioso no significa que no exista en el futuro, sobre todo con el coronavirus”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ARrMFeZEfmU

https://www.youtube.com/watch?v=LBVGmtqpmwc&list=PLLhUyPZ7578f0mEhbsSm_1gcFYotscJgl&index=18&t=

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.