En 2019 han aumentado el robo a transportista con violencia y extorsión en Tlalpan
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En 2019 han aumentado el robo a transportista con violencia y extorsión en Tlalpan

La incidencia delictiva total aumentó 6% en esa alcaldía entre enero y septiembre de 2019 respecto al mismo periodo de 2018.
Cuartoscuro
Por Hallazgos Índice GLAC
5 de noviembre, 2019
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En la alcaldía Tlalpan en la Ciudad de México aumentó la extorsión 79% y el robo a transportista con violencia 300% al igual que la alcaldía Cuauhtémoc entre enero y septiembre de 2019 respecto al mismo periodo de 2018 según las denuncias reportadas ante el Ministerio Público recogidas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y analizadas por GLAC Consulting.

El homicidio doloso con arma de fuego creció 56% y el robo a negocio 58% en el mismo lapso de tiempo.

La incidencia delictiva total, que son los delitos denunciados ante el Ministerio Público, se incrementó 6% en esa demarcación entre enero y septiembre de 2019 respecto al mismo periodo de 2018.

Durante 2019 la alcaldía con mayor robo a transportista con violencia fue Venustiano Carranza, seguida de Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero e Iztapalapa. 

Tlalpan cuenta con tres estaciones de tren ligero y es una de las demarcaciones donde más transportes de carga circulan debido a que en ella se ubican las sedes de varias compañías que prestan ese servicio. En 2019 se ubicó en la posición 8 del ranking de robo a transportista con violencia de las 16 alcaldías de la Ciudad de México.

Milpa Alta, se ubicó como la alcaldía con menor incidencia de este delito al registrar cero casos por cada 100 mil habitantes.

El año anterior, Acapotzalco fue la alcaldía con mayor incidencia de robo a transportista con violencia. Le siguieron Iztacalco, Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Venustiano Carranza. Tlalpan se ubicó en la posición 10 del ranking.

Milpa Alta se ubicó como la alcaldía con menos robos violentos a transportista al registrar cero casos por cada 100 mil habitantes.

Con respecto al delito de extorsión, que consiste en usar la intimidación o violencia para que la víctima realice algo en beneficio del agresor, entre enero y septiembre de 2019, la Alcaldía Cuauhtémoc registró más casos en la Ciudad de México, seguida por Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza e Iztacalco.

Tlalpan se ubicó en la posición 8 del ranking de las 16 alcaldías mientras que Milpa Alta se posicionó como la alcaldía con menor incidencia de ese delito.

En enero de 2019, el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia,  Salvador Guerrero Chiprés, anunció que se estaban investigando 58 denuncias en contra de bandas de extorsionadores que usaban el método “gota a gota”, el cual consiste en ofrecer préstamos exprés a vendedores y dueños de pequeños negocios para luego aplicar altos intereses, extorsionar y amenazar. También se presentaron 269 denuncias  por “cobro de piso” en las demarcaciones de Tlalpan, Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Iztapalapa y Venustiano Carranza.

Un año antes, la Alcaldía Cuauhtémoc tuvo el mayor número de denuncias por extorsión ante el Ministerio Público, seguida por Benito Juárez, Iztacalco, Venustiano Carranza y Miguel Hidalgo.

Durante ese periodo, Tlalpan se posicionó en el lugar del 11 ranking de denuncias por extorsión mientras que Milpa Alta registró el menor número de casos.

En cuanto a los delitos totales, entre 2013 y 2014 registraron un repunte significativo para descender al año siguiente. Entre 2015 y 2018, la incidencia delictiva registró una alza significativa que ubicó a Tlalpan con la mayor tasa de los últimos 9 años.

En el caso de la extorsión se registró un repunte marginal, el cual se revirtió entre 2016-2017 al disminuir sensiblemente. Sin embargo, entre 2017 y 2018 volvió a aumentar. En lo que va de 2019 la incidencia de este delito ya superó a todo 2018.

Sobre el robo a transportista con violencia, entre 2014 y 2017 registró un descenso. Sin embargo de 2017 a 2018 esta situación se modificó al registrarse un incremento significativo. En lo que va de 2019 la incidencia total de este delito es mayor que todo 2018.

A pesar de que no se modificó su posición en el ranking de delitos totales de la 16 alcaldías de la Ciudad de México, la incidencia delictiva en Tlalpan creció 6% entre enero y septiembre de 2019  respecto de 2018 al pasar de 10,090 casos (1,498 delitos por cada 100 mil habitantes) a 10,704 delitos (1,582 por cada 100 mil habitantes).

Entre enero y septiembre de 2019, la Alcaldía de Milpa Alta, registró la menor incidencia delictiva con una tasa de 958 delitos por cada 100 mil habitantes. 

La alcaldía con menos delitos fue Magdalena Contreras. Sin embargo, su incidencia delictiva registró un incremento de 18.1% entre enero y septiembre de 2019.

En la Alcaldía Tlalpan los delitos de robo a transportista con violencia y extorsión han aumentado desde 2017, mientras que la incidencia delictiva total ha registrado una tendencia a la alza desde 2015.

Otros dos delitos que se incrementaron significativamente entre enero y septiembre de 2019 fueron el homicidio doloso con arma de fuego con 56.4% y el robo a negocio con 58%.

A mediados de julio de 2019, la Procuraduría General de la CDMX comunicó el hallazgo de cuatro cuerpos en un paraje del Circuito Ajusco, los cuales aparecieron con signos de tortura, impactos de arma de fuego, estaban maniatados y con los ojos vendados.

En septiembre de 2019 se difundió en redes sociales y medios de comunicación un video en el que se observa a dos personas asaltando un comercio ubicado en Demezul y Sisalm en la colonia San Nicolás Cuarta Sección.

'Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga'

Mike Nicolás Durán es el primer colombiano en ser reconocido como persona trans en el registro civil. Aunque su lucha aún no termina, porque le falta la cédula, el caso se ha convertido en un paradigma para esta comunidad en el país.
22 de octubre, 2021
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Mike Nicolás Durán, un jovial bogotano de 30 años que vive en Medellín, fue el primer colombiano en ser identificado como una persona transexual en el registro civil.

Tras una odisea legal de dos años que contó con la asesoría de Alejandro Diez y Manuela Gómez, abogados del grupo de sexualidad diversa del consultorio jurídico de la universidad EAFIT, el 7 de mayo de este año Mike celebró la T en la inscripción como quien se ganó la lotería.

Ahora, sin embargo, está en vísperas de saber si ganó su última batalla: que su cédula también lo identifique con una T.

“Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga para que se respete mi integridad y mi dignidad”, le dice a BBC Mundo.

El género trans en los documentos de identidad ya existe en países como Chile, México y Argentina. “Pero en Colombia, que es el país donde te piden la cédula para todo, estaba pendiente”, dice Durán.

Juli Salamanca, de la fundación Red Comunitaria Trans, celebra el caso de Mike como “un triunfo político para el movimiento trans, un paso hacia la igualdad de derechos”, pero añade que “el reto es pasar de lo simbólico a lo material, porque su implementación (para todos y todas) será una prueba para las instituciones”.

Mike Nicolás dedicó dos años a llamar, mandar cartas y radicar documentos; interpuso dos acciones legales —conocidas como tutelas— que debió impugnar e insistió de todas las formas posibles para que le reconocieran su género no binario en los documentos de identidad.

Él sabe que la lucha no es solo por su propio bien.

Mike Nicolás Durán

BBC
Mike Nicolás Durán en entrevista por Zoom con BBC Mundo.

En Colombia piden cédula para todo, desde para entrar a un edificio hasta a un banco.

Y yo, cada vez que voy a un banco, llego con el miedo de si me van a atender o no, porque cada vez que yo muestro mi cédula, la gente me mira como un bicho raro, (como pensando): “Acá dice que es mujer, pero usted parece un hombre.

Entonces sí o sí tienes que cambiar de cédula cuando haces una transición de género.

Porque, en mi caso, colocar una M tampoco está bien, porque si un policía me quiere requisar, por ejemplo, tengo que soportar que toque mis genitales.

Entonces, para proteger mi integridad y dignidad, una M o una F en la cédula no sirve: necesito la T.

Uno nunca termina de conocerse: cada día vas aprendiendo cosas nuevas. Y al irme conociendo me di cuenta que los no binarios existen, que tú puedes ser hombre con cuerpo de mujer o mujer con cuerpo de hombre sin tener que tomar hormonas o tomando.

Es decir: no hay una forma correcta de ser o no ser, porque la diversidad es algo que no se puede encerrar en un solo círculo.

Así fue como me di cuenta de que, si la ciencia me reconoce como persona trans, ¿por qué el Estado no lo hace?


Un decreto de 2015 les dio a las personas trans la posibilidad de cambiar la referencia a su género en sus documentos, pero las trabas en el proceso burocrático han impedido que la ley se cumpla.

Además, la T no estaba tipificada en el sistema de la Registraduría Nacional del Estado Civil y, en el caso de Mike, varias veces les dijeron a los abogados que no podían cambiar todo un sistema de registro nacional por una sola persona.

“Tenemos que continuar haciendo una veeduría para que las instituciones reconozcan las implicaciones de la T en el registro de nacimiento en áreas como la salud, educación, el servicio militar, entre otras”, dice Salamanca, la activista trans.


Algo que me gusta de mí ahora es mi voz, porque no es tan femenina ni tan masculina. A veces es un poco más lo uno y a veces más lo otro. Esa es la diversidad que a mí me gusta y me representa.

Para nosotros no hay nada más importante que nos reconozcan e identifiquen tal y como somos: no como hombres que ahora son mujeres o mujeres que ahora son hombres, sino como personas trans, punto.


Mike nació en Bogotá bajo el nombre de Eliana Mayerli. Allí tuvo a su primer hijo a los 15 años, luego tuvo otros dos y pasó 11 años con el padre de ellos.

Desde niño ha tenido una enfermedad cerebral y otra en los ojos. Y cuenta que fue por eso, además de por su proceso de transición de género, que dejó el trabajo al que se dedicó por una década: la vigilancia.

Hoy estudia inglés con una beca con la intención de irse a vivir a Canadá y tiene esposa: Linda María Cáceres, una estilista a la conoció casi al tiempo que empezó a tomar hormonas, en 2019.

Cáceres, así como los abogados de EAFIT, ha sido un acompañamiento clave en todo el proceso y le ha insistido en seguir luchando por sus derechos a pesar de todos los obstáculos legales y de salud.


Estuve 11 años viviendo una vida que quizás no quería, porque estaba ocultando mi propia identidad, hasta el punto de que explotó y la depresión me empezó a ganar. Llegué a pensar que me quería suicidar.

Eso, pensé, les podía generar problemas a mis hijos, y por eso hace siete años tomé la decisión de irme para Medellín.

Apenas llegué acá salí como lesbiana. La gente me dejó de llamar Eliana y apareció una nueva persona que se llamaba Mayerli.

Pero a medida que pasó el tiempo me di cuenta de que me gustaba más lo masculino, un estilo más brusquito, más de niño.

Y mi pareja de ese momento, una mujer, me decía que no me cortara el cabello. Pero sobrepuse el amor propio, me corté el cabello y empecé una nueva vida con el nombre de Mike Nicolás.

Cuando les quise contar a mis hijos de mi transición y la posibilidad de hacerme las cirugías, el mayor me dijo que él ya sabía que yo quería ser hombre. Me dijo que era normal, porque toda la gente cambia.

Eso fue el impulso más importante para tomar la decisión de cambiar.


Por la histerectomía —una cirugía para extirpar el útero— y una mastectomía con la que se le removió el tejido mamario, Durán no pagó un peso, gracias a que son tratamientos incluidos en el paquete de su prestador de salud.

En Colombia, así como en varios países de América Latina, la ley exige a las entidades de salud pública brindar el servicio de cambio de sexo, incluyendo el tratamiento hormonal.

Mike, a pesar de haber tenido que pelear contra la burocracia, logró hacer su transición en apenas un par de años y sin tener que pagar.


La presión social por mantener mi vida como era fue muy fuerte: me decían que era bonita, que lo mío era un problema psiquiátrico, que estaba poseída, que esto era una obra de satanás.

Me han dicho tantas cosas, que si yo fuera débil, me habría hecho daño a mí mismo o me habría echado para atrás. Yo digo que por eso es que muchos trans se suicidan.

Pero al final yo fui cogiéndole gusto, un sabor, a que la gente me mirara como el raro en la calle, porque me siento original, me siento diferente.

Ya no tengo problema con que me digan que estoy loco, que estoy endemoniado, porque esa es la forma de que la gente se eduque y entienda que los trans somos parte de la sociedad.


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