Santa Rosa de Lima, la colonia estigmatizada por la estrategia contra el huachicol en Guanajuato
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Santa Rosa de Lima, la colonia estigmatizada por la estrategia contra el huachicol en Guanajuato

Los habitantes aseguran que se les ve como criminales solo por vivir en el lugar que lleva el mismo nombre del cártel dedicado al robo de combustible.
Cuartoscuro
Por Rodrigo Soberanes
7 de noviembre, 2019
Comparte

Los habitantes de la colonia Santa Rosa de Lima, en el municipio de Villagrán, Guanajuato, están convencidos de que portan un estigma solo por vivir en el sitio considerado la cuna de un cártel de huachicoleros que lleva el mismo nombre de la localidad y que, a decir de las autoridades a cargo de seguridad en el estado, es uno de los causantes de la violencia en esa región del centro de México. 

La muerte de Leonardo Aguilar, vecino de la colonia y asesinado el 11 de julio presuntamente por la policía estatal, es para ellos evidencia de que son criminalizados solo por vivir en Santa Rosa de Lima.

La familia del joven panadero de 24 años asegura que él no tenía ningún vínculo con el delito del robo de combustible y que, pese a ello, las autoridades lo abatieron durante un supuesto enfrentamiento con presuntos delincuentes.

Su asesinato provocó protestas de los vecinos que han exigido justicia para el joven y un alto a la criminalización de quienes nacieron y viven en la colonia Santa Rosa de Lima, para que se deje de vincularlos con el cártel del mismo nombre.  

Leer: Leonardo, el joven querido y tímido que fue asesinado presuntamente por policías de Guanajuato 

Pues Leonardo no es el único caso. Incluso, producto de esa manifestación, las autoridades detuvieron a ocho vecinos de la colonia Santa Rosa de Lima y los acusaron de terrorismo, lesiones y daños a vehículos oficiales. Todos ellos podrían alcanzar penas por hasta 12 años de prisión, según la Fiscalía General de Justicia de Guanajuato, dependencia que integró las averiguaciones.

 “Mi mamá no es terrorista”

El pasado 10 de octubre, Animal Político visitó la colonia Santa Rosa de Lima y se reunió con vecinos del sitio, entre ellos amigos y familiares de los ocho detenidos.

Previo a la entrevista, los vecinos se organizaron y emprendieron una caminata silenciosa en la colonia a manera de protesta por el crimen de Leonardo y por las detenciones del pasado 11 de julio.

En la caminata había adultos y niños que portaban cartulinas con diferentes consignas. 

“Mi mamá no es terrorista”; “son inocentes”; “los queremos fuera”; “abuso de autoridad”.

“Los que están detenidos tienen familia. Creo que el gobierno ya investigó y saben que no se dedican a nada ilícito”, dijo María de los Ángeles Ruiz, hermana de una de las mujeres detenidas el 11 de julio y quien se quedó al cargo de sus dos sobrinos.

Te puede interesar: La otra ‘cara’ del huachicol en Guanajuato: homicidios al doble, más secuestros y extorsiones

“Es la discriminación por el simple hecho de ser de aquí”, dijo por separado una de las vecinas que habló con Animal Político de manera anónima.

María de los Ángeles Ruiz describió que cuando se corrió la voz de la muerte de Leonardo García, la gente se organizó de inmediato para protestar en la carretera Salamanca-Celaya.

“Mi hermana está encarcelada, ella iba a la carretera, iba junto con toda la gente para apoyar a los familiares de Leonardo porque su muerte fue una injusticia”, comentó.

Pero la versión oficial es que esa manifestación se trató de un bloqueo orquestado por José Antonio Yepez conocido como “El Marro”, líder del Cártel Santa Rosa de Lima, y el hombre más buscado por las autoridades de Guanajuato. 

María de los Ángeles, en cambio, niega que haya sido una acción del grupo criminal u organizada por alguna persona en particular. “Fue una protesta espontánea por el asesinato de nuestro vecino Leonardo. Solo eso”.

Lee: Ataque a bar en Salamanca, Guanajuato, deja cinco muertos

“Tenemos miedo de salir a la calle”

Pero aún cuando los vecinos sostienen que sus protestas son legítimas, el escrutinio social pesa sobre los habitantes de Santa Rosa de Lima, quienes reconocen que no solo las autoridades los criminalizan, también lo hacen otros ciudadanos. 

En la pequeña manifestación de octubre, una joven narró que ha visto cómo a sus vecinos ni siquiera les reciben los papeles cuando buscan trabajo en empresas. “Están completas las áreas”, les dicen cuando ven su identificación oficial donde se especifica la dirección. “Es la discriminación por el simple hecho de ser de aquí”, lamentó.

También estuvo una señora de la tercera edad que vive en la localidad Santa Rosa de Lima y que cuenta que ya no recibe visita de su familia; y que cuando sale a visita al médico a Celaya, los taxis la dejan en la entrada del municipio porque se niegan a entrar a la colonia. “Tengo un hijo en Celaya que le da miedo venir”, agrega. 

“Tenemos miedo de salir, en la calle nos paran los policías nos acusan de cosas que no tienen nada que ver con nosotros; pienso que están haciendo abuso de autoridad. Desde antes ya era un poco así pero desde el caso de Leonardo comenzaron a ser más malos”, agregó la señora, quien habló de manera anónima.

“Silvia”, una menor de edad, dijo que es frecuente que en el trayecto a su escuela, en el autobús, los policías se suban y los obliguen a mostrar lo que traen en las mochilas. “Ocurrió como tres veces que veníamos de la escuela y nos decían que abriéramos las mochilas”.

Otra habitante de Santa Rosa de Lima narró cómo al caminar frente a los puestos de vigilancia ha sido sometida a cuestionamientos de los policías estatales sin argumento alguno, solo por caminar en la vía pública. 

Lee: Detienen a tres policías municipales de Cortazar, Guanajuato por secuestrar a elementos estatales

Una década criminal

En Guanajuato, el Cártel de Santa Rosa de Lima se convirtió en el símbolo del robo de combustible y junto con sus operaciones e inflcuencia, también creció la percepción de que cultivó una amplia base de apoyo entre los pobladores de la colonia con el mismo nombre y de los habitantes de Villagrán.
Villagrán es uno de los 19 municipios de Guanajuato que forman el corredor industrial del estado, por los que cruzan los ductos de Petróleos Mexicanos conectados a la Refinería Salamanca. 

Es en esa región en la que, desde hace una década aproximadamente, comenzó a tomar fuerza el robo de combustible, según la Fiscalía estatal.

El estado de Guanajuato informó que, solo en 2018, se decomisaron 7 millones de litros de combustible robado, en operativos de vigilancia y de combate a este delito

José Antonio Yépez, “El Marro”, ha consolidado su presencia en los municipios de Salamanca, Villagrán, Cortazar, Celaya, los Apaseos y Jerécuaro; todos ellos en zona de ductos, explicó Juan Miguel Alcántara Soria, extitular del Sistema Nacional de Seguridad Pública y exprocurador de Guanajuato.

Tanto Alcántara, como otras fuentes oficiales consultadas por Animal Político en Guanajuato, coinciden en que esa agrupación criminal tiene dos particularidades: es un “cártel” que nació y creció por el robo de combustible, sin traficar drogas u otras mercancías ilícitas, y es una organización que procuró hacerse de una amplia base de personas que los apoyan.

La hipótesis de que poseen un grupo amplio de apoyo ciudadano se basa en las muestras que han recibido públicamente por parte de pobladores de esta zona, con manifestaciones que han derivado en bloqueos y quemas de vehículos, dijo en entrevista con Animal Político, la comisionada de seguridad, Sophia Huett.

Ese grupo delictivo fincó una “base social” en la región, y en el caso de la colonia Santa Rosa de Lima, Villagrán, reveló que el apoyo fue tal que ni siquiera el Ejército podía entrar al municipio por ellos, recordó.

Explicó que los pobladores de la región han mostrado su apoyo al Cártel en diversas ocasiones, una de ellas con los bloqueos carreteros ocurridos el 4 y 5 de marzo pasado, esto como respuesta a un operativo realizado en Villagrán con la participación de fuerzas estatales y federales.

“Ya era imposible entrar, esto implicaba que los que estuvieran metidos estuvieran contentos con los recursos económicos, porque eso les permitía mantener la base social. Por otro lado se encuentra la gente que no esta metida pero cada día vive peor”, señaló la funcionaria.

“Golpe de Timón” al Cartel 

El 4 de marzo de 2019, el gobierno de Guanajuato puso en marcha el operativo Golpe de Timón, teniendo como punto de partida la colonia Santa Rosa de Lima, con la participación de 250 elementos de la policía estatal acompañados de la Policía Federal y la Marina Armada de México. 

El mismo día del inicio del operativo se liberó a cuatro personas secuestradas en Santa Rosa de Lima, se decomisaron 13 vehículos y cinco armas largas, además de diversas cantidades de droga, según informó el gobierno de Guanajuato. 

El objetivo de ese operativo, reiteró el fiscal estatal, seguía siendo desmantelar al Cártel y detener a su líder, “El Marro”. 

Sophia Huett abundó que ese operativo permitió la entrada al municipio de las fuerzas estatales, pero además envío el mensaje de que el gobierno guanajuatense trata de recuperar el tejido social en esa zona. 

Para el Fiscal Carlos Zamarripa, las acciones y operativos implementados contra el robo de combustible han permitido disminuir hasta en 80% la estructura del Cártel Santa Rosa de Lima.

Aunque el fiscal no especificó detalles, sí dijo que en el estado hay 39 detenidos en los últimos dos años acusados de terrorismo, incluidos los ocho habitantes de la colonia Santa Rosa de Lima que se manifestaron por el muerte de Leonardo. Según Zamarripa, existen pruebas firmes que los relacionan con las actividades de “El Marro”, quien es, dijo, “objetivo número uno” de la justicia en Guanajuato. 

Esas 39 personas están relacionadas a bloqueos carreteros que derivaron en la quema de vehículos y otros actos violentos atribuidos al Cártel local. También, dijo el fiscal, son acusados de quemar patrullas de la policía local. 

Pero aún cuando el propio fiscal Zamarripa considera que el operativo Golpe de Timón llego tarde, el funcionario presume que gracias a estas acciones la dependencia a su cargo ha dado resultados.

Puso de ejemplo el hallazgo de una casa en la colonia Santa Rosa de Lima en la que se encontraron tambos y solventes químicos que presuntamente serían utilizados para disolver cuerpos. Ahí mismo fueron halladas pertenencias de personas reportadas como no localizadas, aunque no se localizó ningún resto humano.

También dijo que se halló un paraje ubicado en los límites entre Villagrán y Celaya con nueve cuerpos. No era una fosa clandestina propiamente, explicó, sino un tiradero de cascajo en el que los restos estaban semi enterrados en dos puntos distintos.

“En ese lugar encontramos varios cuerpos pero también encontramos restos óseos de diferente naturaleza. Fue algo horrendo. Si los hubieran enterrado hubiera sido muy difícil encontrarlo. Hemos identificado a la mayoría”.

De acuerdo con la declaración de Zamarripa, la información que obtuvieron les permitió saber que se trató de seis personas cuya desaparición correspondió a un mismo evento. 

Además confirmó que hay dos personas más que eran taxistas, desaparecidas en otro evento y una mujer que ya fue identificada.

Para la comisionada Huett es evidente que existe un estigma contra los pobladores de Santa Rosa de Lima, Villagrán, pero dice que también es un hecho que la localidad es el punto de partida para investigar y combatir al cartel huachicolero. 

“Es complejo porque hay una gran mayoría de gente buena. Y su capacidad de acceder a mejores oportunidades laborales se ven limitadas por un estigma”, reconoció la Comisionada, quien agregó que con el operativo “Golpe de Timón” lo que buscan es que “las nuevas generaciones tengan otras opciones para decidir”.

Pero mientras las autoridades enfocan sus acciones en un operativo contra la violencia y el robo de combustible que consideran que “llegó tarde”, los habitantes de la colonia Santa Rosa de Lima se sienten criminalizados, perseguidos y cada vez con menos oportunidades. 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

'Estamos ante la amenaza de una extinción': sociólogo advierte sobre pandemias y desastres naturales

Jeremy Rifkin, destacado sociólogo estadounidense, aboga por un cambio de modelo económico y social global ante las grandes amenazas de nuestra era, como la pandemia que vivimos.
Getty Images
29 de abril, 2020
Comparte

El sociólogo Jeremy Rifkin (Denver, EE.UU., 1945), que se define como activista en favor de una transformación radical del sistema basado en el petróleo y en otros combustibles fósiles, lleva décadas reclamando un cambio de la sociedad industrial hacia modelos más sostenibles.

Rifkin es asesor de gobiernos y corporaciones de todo el mundo.

Ha escrito más de veinte libros dedicados a proponer fórmulas que garanticen nuestra pervivencia en el planeta, en equilibrio con el medio ambiente y también con nuestra propia especie.

¿Cuál cree que será el impacto de la pandemia de la COVID-19 en el camino hacia la tercera revolución industrial?

No podemos decir que esto nos haya cogido por sorpresa. Todo lo que nos está ocurriendo se deriva del cambio climático, del que han venido advirtiendo los investigadores y yo mismo desde hace tiempo.

Hemos tenido otras pandemias en los últimos años y se han lanzado advertencias de que algo muy grave podría ocurrir. La actividad humana ha generado estas pandemias porque hemos alterado el ciclo del agua y el ecosistema que mantiene el equilibrio en el planeta.

Los desastres naturales -pandemias, incendios, huracanes, inundaciones…- van a continuar porque la temperatura en la Tierra sigue subiendo y porque hemos arruinado el suelo.

Incendios en el Amazonas.

Getty Images
Según Rifkin, el aumento de la temperatura en la Tierra provoca pandemias, incendios y desastres naturales.

Hay dos factores que no podemos dejar de considerar: el cambio climático provoca movimientos de población humana y de otras especies; el segundo es que la vida animal y la humana se acercan cada día más como consecuencia de la emergencia climática y, por ello, sus virus viajan juntos.

Es esta una buena oportunidad para extraer lecciones y actuar en consecuencia, ¿no cree?

Ya nada volverá a ser normal. Esta es una llamada de alarma en todo el planeta. Lo que toca ahora es construir las infraestructuras que nos permitan vivir de una manera distinta.

Debemos asumir que estamos en una nueva era. Si no lo hacemos, habrá más pandemias y desastres naturales. Estamos ante la amenaza de una extinción.

Usted trabaja, estará trabajando estos días, con gobiernos e instituciones de todo el mundo. No parece que impere el consenso respecto al futuro inmediato.

Lo primero que debemos hacer es tener una relación distinta con el planeta. Cada comunidad debe responsabilizarse de cómo establecer esa relación en su ámbito más cercano.

Y sí, tenemos que emprender la revolución hacia el Green New Deal global, un modelo digital de cero emisiones; tenemos que desarrollar nuevas actividades, crear nuevos empleos, para reducir el riesgo de nuevos desastres.

Personal sanitario en Brasil.

Getty Images
“La pandemia es una llamada de alerta en todo el planeta”.

La globalización se ha terminado, debemos pensar en términos de glocalización. Esta es la crisis de nuestra civilización, pero no podemos seguir pensando en la globalización como hasta ahora, se necesitan soluciones glocales para desarrollar las infraestructuras de energía, comunicaciones, transportes, logísticas…

¿Cree que durante esta crisis, o incluso cuando se rebaje la tensión, los gobiernos y las empresas tomarán medidas en esa dirección?

No. Corea del Sur está combatiendo la pandemia con tecnología. Otros países lo están haciendo. Pero no estamos cambiando nuestro modo de vida.

Necesitamos una nueva visión, una visión distinta del futuro, y los líderes en los principales países no tienen esa visión. Son las nuevas generaciones las que pueden realmente actuar.

Usted plantea un cambio radical en la forma de ser y de estar en el mundo. ¿Por dónde empezamos?

Tenemos que empezar con la manera en la que organizamos nuestra economía, nuestra sociedad, nuestros gobiernos; por cambiar la forma de ser en este planeta.

La nuestra es la civilización de los combustibles fósiles. Se ha cimentado durante los últimos 200 años en la explotación de la Tierra.

El suelo se había mantenido intacto hasta que empezamos a excavar los cimientos de la tierra para transformarlo en gas, petróleo y carbón. Y pensábamos que la Tierra permanecería allí siempre, intacta.

Clase virtual en Corea del Sur.

Getty Images
“Corea del Sur está combatiendo la pandemia con tecnología”.

Hemos creado una civilización entera basada en el uso de los fósiles. Hemos utilizado tantos recursos que ahora estamos recurriendo al capital de la tierra en vez de obtener beneficios de ella.

Estamos usando una tierra y media cuando solo tenemos una. Hemos perdido el 60% de la superficie del suelo del planeta; ha desaparecido y se tardará miles de años en recuperarlo.

¿Qué les diría a quienes creen que es mejor vivir el momento, el aquí y el ahora, y esperan que en el futuro vengan otros para arreglarlo?

Estamos realmente ante un cambio climático, pero también a tiempo de cambiarlo.

El cambio climático provocado por el calentamiento global y las emisiones de CO₂ altera el ciclo del agua de la tierra.

Somos el planeta del agua, nuestro ecosistema ha emergido y evolucionado a lo largo de millones de años gracias al agua. El ciclo del agua permite vivir y desarrollarse.

Y aquí está el problema: por cada grado de temperatura que aumenta como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, la atmósfera absorbe un 7% más de precipitaciones del suelo y este calentamiento las fuerza a caer más rápido, más concentradas y provocando más catástrofes naturales relacionadas con el agua.

Nevada en Rusia.

Getty Images
El calentamiento global está provocando grandes nevadas en invierno.

Por ejemplo, grandes nevadas en invierno, inundaciones en primavera por todas las partes del mundo, sequías e incendios en toda la temporada de verano y huracanes y tifones en otoño barriendo nuestras costas.

Las consecuencias se irán agravando con el tiempo.

Nos enfrentamos a la sexta extinción y la gente ni siquiera lo sabe. Dicen los científicos que van a desaparecer la mitad de todos los hábitats y animales de la tierra en ocho décadas.

Ese es el marco en el que estamos, nos encontramos cara a cara con una extinción en potencia de la naturaleza para la que no estamos preparados.

¿Cuán grave es esa emergencia global? ¿Cuánto tiempo nos queda?

No lo sé. He sido parte de este movimiento en favor del cambio desde los años 70 y creo que se nos ha pasado el tiempo que necesitábamos.

Nunca volveremos dónde estábamos, a la buena temperatura, a un clima adecuado…

El cambio climático va a estar con nosotros por miles y miles de años; la pregunta es: ¿podemos nosotros, como especie, ser resilientes y adaptarnos a ambientes totalmente distintos y que nuestros compañeros en la tierra puedan tener también la oportunidad de adaptarse?

Jeremy Rifkin en 1996.

Getty Images
El sociólogo Jeremy Rifkin defiende que nos estamos moviendo hacia la Tercera Revolución Industrial.

Si me pregunta cuánto tiempo nos llevará cambiar a una economía no contaminante, nuestros científicos en la cumbre europea del cambio climático en 2018 dijeron que nos quedaban 12 años; ya es menos lo que nos queda para transformar completamente la civilización y empezar este cambio.

La Segunda Revolución Industrial, que provocó el cambio climático, está muriendo. Y es gracias al bajo coste de la energía solar, que es más rentable que el carbón, el petróleo, el gas y la energía nuclear.

Nos estamos moviendo hacia una Tercera Revolución Industrial.

¿Es posible un cambio de tendencia global sin EE.UU. de nuestro lado?

La Unión Europea y China se han unido para trabajar conjuntamente y Estados Unidos está avanzando porque los estados desarrollan las infraestructuras necesarias para lograrlo.

No olviden que somos una república federal. El gobierno federal solo crea los códigos, las regulaciones, los estándares, los incentivos; en Europa sucede lo mismo: sus estados miembros han creado las infraestructuras.

Refinería de petróleo en Estados Unidos.

Getty Images
¿Nos adaptaremos a las consecuencias del cambio climático?

Lo que ocurre en Estados Unidos es que prestamos mucha atención al señor Trump pero, de los 50 estados, 29 han desarrollado planes para el desarrollo de energías renovables y están integrando la energía solar.

El año pasado en la conferencia europea por la emergencia climática, las ciudades estadounidenses declararon una emergencia climática y ahora están lanzando su Green New Deal.

Están sucediendo bastantes cambios en Estados Unidos. Si tuviéramos una Casa Blanca diferente sería genial pero, aún así, esta Tercera Revolución Industrial está emergiendo en la UE y en China y ha comenzado en California, en el estado de Nueva York y en parte de Texas.

¿Cuáles son los componentes básicos de esos cambios tan relevantes en diferentes regiones del mundo?

La nueva Revolución Industrial trae consigo nuevos medios de comunicación, energía, medios de transporte y logística.

La revolución comunicativa es Internet, como lo fueron la imprenta y el telégrafo en la Primera Revolución Industrial en el siglo XIX en Reino Unido o el teléfono, la radio y la televisión en la segunda revolución en el siglo XX en Estados Unidos.

Hoy tenemos más de 4.000 millones de personas conectadasy pronto tendremos a todos los seres humanos comunicados a través de Internet; todo el mundo ahora está conectado.

En un periodo como el que vivimos, las tecnologías nos permiten integrar a un gran número de personas en un nuevo marco de relaciones económicas.

Internet de las cosas.

Getty Images
“El internet de las cosas reconfigurará la forma en que se gestiona toda la actividad en el siglo XXI”.

El internet del conocimiento se combina con el internet de la energía y con el internet de la movilidad.

Estos tres internet crean la infraestructura de la Tercera Revolución Industrial. Estos tres internet convergerán y se desarrollarán sobre una infraestructura de internet de las cosas que reconfigurará la forma en que se gestiona toda la actividad en el siglo XXI.

¿Qué papel van a jugar los nuevos agentes económicos en la formación de ese nuevo modelo económico y social?

Estamos creando una nueva era llamada glocalización.

La tecnología cero emisiones de esta tercera revolución será tan barata que nos permitirá crear nuestras propias cooperativas y nuestros propios negocios tanto física como virtualmente.

Las grandes compañías desaparecerán. Algunas de ellas continuarán pero tendrán que trabajar con pequeñas y medianas empresas con las que estarán conectadas por todo el mundo. Estas grandes empresas serán proveedoras de las redes y trabajarán juntas en lugar de competir entre ellas.

En la primera y en la segunda revolución, las infraestructuras se hicieron para ser centralizadas, privadas. Sin embargo, la tercera revolución tiene infraestructuras inteligentes para unir el mundo de una manera glocal, distribuida, con redes abiertas.

¿De qué forma afecta la superpoblación a la sostenibilidad del planeta en el modelo industrial?

Somos 7.000 millones de personas y llegaremos muy pronto a 9.000 millones. Esa progresión, sin embargo, se va a terminar.

Las razones para ello tienen que ver con el papel de las mujeres y su relación con la energía.

Greta Thunberg, activista sueca.

Getty Images
“Todas mis esperanzas están en la generación millenial”.

En la antigüedad las mujeres eran esclavas, eran las proveedoras de energía, tenían que mantener el agua y el fuego.

La llegada de la electricidad está íntimamente relacionada con los movimientos sufragistas en América; liberó a las mujeres jóvenes, que iban a la escuela y podían continuar su formación hasta la universidad.

Cuando las mujeres se volvieron más autónomas, libres, más independientes, hubo menos nacimientos.

No parece usted optimista y, sin embargo, sus libros son una guía para un futuro sostenible. ¿Tenemos o no un futuro mejor a la vista?

Todas mis esperanzas están depositadas en la generación millenial. Los millenials han salido de sus clases para expresar su inquietud.

Millones y millones de ellos reclaman la declaración de una emergencia climática y piden un Green New Deal.

Lo interesante es que esta no es como ninguna otra protesta en la historia, y ha habido muchas, pero esta es diferente: mueve esperanza, es la primera revuelta planetaria del ser humano en toda la historia en la que dos generaciones se han visto como especies, especies en peligro.

Proponen eliminar todos los límites y fronteras, los prejuicios, todo aquello que nos separa; empiezan a verse como una especie en peligro e intentan preservar a las demás criaturas del planeta.

Esta es probablemente la transformación más trascendente de la conciencia humana en la historia.


Juan M. Zafra es profesor asociado en el Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual, Universidad Carlos III, Madrid, España.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y es reproducido aquí bajo licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer el artículo original.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=oFbgfkh4cj8&t=2s

https://www.youtube.com/watch?v=-O7sw3Pe5TI&t=20s

https://www.youtube.com/watch?v=SON0H-nAbZw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.