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"Inexistente": 10 casos en los que el gobierno dice no tener datos sobre los dichos de AMLO

El gobierno ha declarado inexistencia de información cuando ciudadanos han preguntado desde qué come el presidente hasta de dónde saca las cifras que da en sus discursos.
2 de diciembre, 2019
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“Estamos hablando de más de un millón de víctimas de violencia, ese fue el saldo, desde que se declaró la guerra absurda para enfrentar la violencia; más de un millón de víctimas, familiares y los que perdieron la vida”.

Estas fueron las palabras del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina del 4 de febrero pasado, que dedicó al tema de víctimas y búsqueda de desaparecidos.

Repitió la cifra el 10 de mayo, cuando las madres de desaparecidos marcharon para exigir justicia, y el 27 de abril, tras prometer apoyo a los familiares de 13 personas masacradas en Minatitlán, Veracruz.

Sin embargo, no hay constancia sobre de dónde provino ese dato.

Animal Político pidió por transparencia a la Oficina de Presidencia, con la solicitud 0210000035619, hecha en febrero, la explicación sobre ese cálculo, bases de datos o documentos que aclararan cuántas de esas víctimas eran muertos, desaparecidos u otros tipos de víctima, y cuántos familiares.

La respuesta fue que no es de su competencia tener esa información. Aun después de un recurso de revisión ante el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), Presidencia reiteró en junio que no era competente para tener la información, cuando el presidente ya lo había vuelto a decir dos veces.

Lo más que sugirió fue buscar los datos en tres instituciones que podrían tenerlos: uno fue el Registro Nacional de Víctimas, a cargo de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), pero este solo tiene 20 mil personas; otro, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas, de la Secretaría de Gobernación (Segob), que tenía 40 mil pero está desactualizado desde abril de 2018.

Por último, el Registro Nacional de Personas Fallecidas No Identificadas y el Banco Nacional de Datos Forenses, a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR), pero estos últimos ni siquiera habían sido creados todavía.

Como este caso, abundan las afirmaciones del presidente y de su gobierno de las que no hay pruebas ni documentos e incluso por transparencia se declara que la información no existe.

A un año de gobierno, la Administración Pública Federal en su conjunto ha declarado 14 mil 801 veces la figura de “inexistencia” de documentos, de acuerdo con estadísticas del INAI. En el primer año de Enrique Peña Nieto como presidente se respondió que la información era inexistente a 5 mil 659 solicitudes y en el de Felipe Calderón, a 3 mil 850.

El consejero Joel Salas advirtió en un video publicado en sus redes sociales que el estilo de este presidente ha despertado que la ciudadanía haga más solicitudes de información que en sexenios anteriores. Pero hizo un llamado a que se contenga de declarar inexistencias.

Este aumento es claro en las solicitudes hechas particularmente a la Oficina de la Presidencia: con Calderón fueron mil 733 en su primer año, con Peña mil 907, y con López Obrador subieron a 3 mil 723.

Pero las inexistencias también subieron de 84 y 98 con los primeros, a 382 actualmente. Mientras que en los dos sexenios pasados representaron el 5% del total de respuestas, ahora son el 11%.

Estos son otros ejemplos de afirmaciones de las que no hay pruebas, más que lo que ha dicho el presidente.

  •  Las Estancias Infantiles que tenían irregularidades

A principios de febrero, el gobierno anunció que ya no se daría dinero a las Estancias Infantiles, un programa de la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), hoy del Bienestar, para dar servicio de guardería a familias que no lo tienen como prestación, y que ese dinero mejor se entregaría directamente a las madres.

La medida causó gran controversia porque dejaba sin apoyo a un programa que atendía a 329 mil niñas y niños de 313 mil madres y padres que no tenían como prestación laboral otras guarderías ni recursos para pagar una privada.

La justificación gubernamental para cancelar los subsidios fue que había numerosas irregularidades, y la subsecretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, dio ejemplo concreto estancias que tenían 15 niños pero cobraban por 30, o que 97 mil niños inscritos no fueron localizados en los locales.

Animal Político solicitó a la Secretaría del Bienestar la lista de estancias infantiles que tuvieron inconsistencias, cuáles eran y en dónde se localizaban.

La respuesta fue que las irregularidades habían sido reportadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y que, en todo caso, se le preguntara al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) qué fallos había en el protocolo de supervisión, capacitación y certificación.

  • Las pruebas de la corrupción en el NAIM de Texcoco

Los señalamientos de que había corrupción en torno a la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco han sido múltiples, desde que López Obrador estaba en campaña presidencial.

Por ejemplo, cuando en el periodo de transición aseguró que los terrenos del viejo aeropuerto serían usados para hacer una especie de Santa Fe, o una contradicción protagonizada en abril con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, que dijo que no se había cancelado el proyecto por corrupción, y el presidente lo desmintió asegurando que sí había.

Pero el propio López Obrador había negado en su conferencia del 8 de enero que hubiera pruebas como para presentar una denuncia.

Derivado de ese día, un ciudadano solicitó todos los documentos que sustentaran las declaraciones del presidente. La respuesta fue clasificada en la categoría “la información está disponible públicamente”, aunque al abrir el detalle, se explicaba que la dependencia usó esa opción de la plataforma para poder dar una respuesta amplia, pero declaraba “no competencia” y sugería dirigirse a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Esto llevó a una discusión del pleno del INAI, en el que se argumentó que la Oficina de la Presidencia sí “tiene atribuciones para proveer al presidente de la información y los datos necesarios para sus actividades, toma de decisiones o formulación de mensajes”, por lo que debía entregar los documentos que sustentaran sus dichos.

Después de eso, se presentaron al menos otras dos solicitudes de ciudadanos para conocer la información referente a corrupción en el NAIM, la 0210000060319 en marzo y la 0210000106819 en abril.

La respuesta, entonces, fue declarar “inexistencia” de esos documentos.

  • Quién va y qué se discute en las reuniones de Gabinete antes de las mañaneras

López Obrador inauguró su presidencia convocando diariamente a conferencias de prensa a las 7 de la mañana que son precedidas, según ha dicho, por reuniones con el Gabinete de Seguridad, para analizar diariamente la incidencia delictiva y tomar decisiones sobre cómo combatirla.

También acuden a esas reuniones otros miembros de su equipo, según el tema que se vaya a tratar ese día, o si hay algún punto que analizar.

En febrero, Animal Político pidió la lista de asistentes a esas reuniones de trabajo, y tanto la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad como la Secretaría Particular del Presidente y la Vocería del Gobierno de la República dijeron no tener información al respecto.

Tras un recurso de revisión, con el argumento de que es de interés público saber quiénes participan en la toma de decisiones diarias, el INAI decidió que también podía haberse buscado esa información en los archivos de la Jefatura de la Oficina de la Presidencia, en la Coordinación de Crónica Presidencial y en la Coordinación de Asesores del Presidente, por lo que ordenó modificar la respuesta dada.

Pero en julio, cinco meses después de la solicitud original, la dependencia volvió a declarar “inexistencia” de las listas de asistentes a esas reuniones.

Otra solicitud hecha en mayo, la 210000129419, pedía las minutas, informes, diagnósticos u otros materiales que se generen de esas reuniones. Fue turnada a la Secretaría Particular del presidente y a la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad Nacional.

La respuesta, una vez más, fue que cualquier prueba de esos encuentros matutinos en Palacio Nacional, no existe.

  • La Ayudantía, el cuerpo de seguridad que cuida al presidente

Un cambio en la actual presidencia es que se eliminó la seguridad que le brindaba el Estado Mayor Presidencial. En su lugar, López Obrador informó desde antes de asumir el cargo, que a él lo cuidaría un cuerpo integrado por 10 mujeres y 10 hombres llamado “Ayudantía”.

Sin embargo, a múltiples solicitudes sobre quiénes integran ese grupo, qué formación tienen, qué sueldo reciben, qué partida paga sus gastos, en qué viajan, cuál es su nombramiento oficial, etcétera, la respuesta siempre ha sido la misma:

“No se pudo identificar documento alguno relacionado con cada uno de los datos concernientes a la ‘Ayudantía’”. Una respuesta que ya hizo oficial el Comité de Transparencia para que todo lo que se pregunte al respecto sea declarado “inexistencia”.

Lo único a lo que se ofreció una respuesta, fue a una pregunta con nombre y apellido sobre su coordinador, Daniel Asaf Manjarrez, de quien se informó que pertenece a la Coordinación de Enlace Institucional, con un sueldo equivalente al de subsecretario de Estado nivel H1 (y remitió al decreto oficial donde se establece que este nivel percibe un sueldo bruto de 153 mil pesos).

  • Había 30% de aviadores en el gobierno o que cobraban apoyos sin existir

El 26 de junio en la conferencia de prensa matutina, cuando una periodista cuestionó que estaban en riesgo de dejar de transmitirse programas del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), el presidente respondió que los ajustes eran necesarios porque se gastaba demasiado al interior del gobierno sin justificación.

—¿Había aviadores en el gobierno, presidente?—, le cuestionó.

—Sí. En todos los casos, en censos que se realizan, se encuentra que como el 30%, o gente que supuestamente recibía un apoyo y no existía—, dijo.

Animal Político pidió por transparencia a la Oficina de la Presidencia esos censos, en la solicitud 210000189219. La respuesta fue que el tema no era de su competencia y citó una resolución del propio INAI que dice que “no existe disposición jurídica que imponga el deber a este sujeto obligado de contar con los insumos o el soporte documental sobre los temas tratados en discursos y mensajes públicos del Titular del Ejecutivo Federal”. Por último, sugirió dirigir la pregunta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Ante un recurso de revisión, el INAI revocó esa respuesta y obligó a Presidencia a volver a contestar, pero el resultado fue el mismo: que no contaba con dichos censos.

Por su parte, Hacienda también respondió a la solicitud 000600356419 que no tenía nada al respecto en sus archivos y que ni siquiera está entre sus obligaciones legales tener ese tipo de documentos, además de negar que el señalamiento de Presidencia implicara que tenga los datos.

Después de un recurso de revisión que provocó que el INAI revocara esa respuesta, el 4 de noviembre, cuatro meses después de solicitada la información, declaró formalmente su “inexistencia”.

  • Sueldo devuelto a la Tesorería

El 18 de diciembre, López Obrador aseguró que como todavía estaba vigente el sueldo del presidente anterior y no entraba en vigor el recorte que él pidió para percibir solo 108 mil pesos mensuales, hizo un reintegro a la Tesorería de la Federación por 22 mil 313 pesos de su primera quincena.

Un ciudadano pidió en la solicitud 0210000101418 el oficio que informara a la Tesorería del movimiento y el comprobante. Presidencia contestó que ambas cosas eran inexistentes.

  • El departamento de Palacio Nacional que construyó Calderón y su adaptación

Aunque ya hasta se mudó López Obrador y en una conferencia matutina enseñó los planos, parece que no existiera ninguna información oficial sobre su construcción y acondicionamiento para la familia del actual presidente.

A la solicitud de información 0210000189319 sobre las dimensiones y mobiliario de dicho departamento, Presidencia respondió el 9 de agosto que no tenía documentación, así que en un recurso se le hizo que ver que el propio presidente había presentado diez días antes, el 30 de julio, los planos y medidas.

Ante ello, sí respondió lo siguiente: “el área a habitar dentro de Palacio Nacional comprende 300.11 m2 distribuidos en dos habitaciones, un estudio, una cocina y una sala comedor, área que ya se encontraba impactada desde el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa”.

Aunque ignoró el cuestionamiento sobre mobiliario, por lo que el INAI revocó esa respuesta el 6 de noviembre y hasta la fecha no hay una nueva.

Otra solicitud, la 210000188319, fue sobre el costo de adecuación del departamento para el actual presidente y su familia. También en este caso Presidencia respondió que no encontró “evidencia documental de alguna erogación que atienda el requerimiento del solicitante”.

Pero el INAI le señaló que en la conferencia matutina del 18 de junio, López Obrador dijo que las adecuaciones habían sido “lo mínimo”, “una limpieza general y pintura”, por lo que exigió a la dependencia informar sobre eso al menos.

Presidencia de plano recurrió a su Comité de Transparencia para que declarara “inexistencia” sobre dicha información.

Además, un ciudadano solicitó, con folio 0210000207719, reportes, documentos y contratos de las obras emprendidas en el sexenio de Calderón para instalar un departamento en Palacio Nacional. Pero incluso sobre esos datos del pasado, la respuesta de la actual oficina de la Presidencia fue que no existía la información.

Así que del departamento solo se sabe lo que López Obrador ha dicho en sus conferencias.

  • El famoso Jetta blanco

Igual que en el caso del departamento, el presidente ha dado a conocer personalmente datos que por transparencia son negados a los ciudadanos.

La Presidencia ha recibido en varias ocasiones solicitudes de información sobre los vehículos en los que se traslada López Obrador, en especial, sobre el o los Jetta blanco que utilizaba desde la transición y aún antes, en la campaña presidencial, que se volvió famoso por las abolladuras que llegó a sufrir cuando la gente se aglomeraba para tratar de saludar a su pasajero principal.

A la solicitud 0210000124419, por ejemplo, en la que se dieron específicamente las placas que se han visto que usan dos Jettas en los que viaja, 625-YPH y M30-AHW, la oficina del presidente contestó en mayo que tanto la Secretaría Particular y la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales revisaron en sus archivos, y no encontraron ninguna información sobre esos vehículos.

Pero en junio, un mes después, López Obrador mostró fotografías de las tarjetas de circulación de esos automóviles y reveló que están a nombre de su secretario particular, Alejandro Esquer Verdugo.

  • ¿De dónde salen los antojitos que desayuna o come López Obrador?

Las dudas de los ciudadanos que se han quedado sin respuesta no solo giran en torno a declaraciones polémicas o decisiones de gobierno.

Ante varias fotos del presidente en sus redes sociales en las que presume antojitos mexicanos de desayuno o comida, solo o acompañado, ha habido quien pregunte de dónde salen esos platillos, cuánto se gasta en la comida en Palacio Nacional, y si los prepara algún chef, cocinero o trabajadora del hogar.

Por desgracia para quien tuviera antojo de una comida presidencial, la respuesta fue que la información el respecto es inexistente.

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"Soy perezosa y estoy orgullosa de ello": la mujer que asegura que la pereza no es mala

Lucy Gransbury ha aprendido a llevar su vida por la ley del mínimo esfuerzo.Para ella eso es un reconocimiento a su eficiencia al resolver problemas y hacer tareas, y que sabe administrar su energía.
4 de noviembre, 2019
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Lucy Gransbury confiesa que es una “persona perezosa” y se siente “orgullosa” de ello.

“No nos gusta causar drama porque no queremos molestarnos en lidiar con eso”, dice Lucy al hablar de sí misma y de otras personas perezosas que conoce.

¿Te suena familiar?

Bueno, si tú eres propenso a la pereza -la aversión o indisposición a esforzarse- te puedes sentir culpable por tu comportamiento.

Pero tal vez deberías pensarlo dos veces.

Gransbury, quien trabaja como actriz en Melbourne, Australia, argumenta que ser perezosa no es tan malo como se piensa y las investigaciones en la materia la respaldan.

Lucy Gransbury

BBC
Gransbury es actriz de profesión en Melbourne, Australia.

“La gente perezosa merece más crédito. Encontramos el camino más eficiente al objetivo, y no vamos a perder el tiempo tomando el camino complicado”, dice Gransbury.

Reconoce que la pereza se ve sobre todo como un comportamiento negativo, pero ella sostiene que el ser perezoso debe ser visto como un atributo positivo.

Hace a las personas mejores en priorizar las tareas, más eficientes con su energía, y ayuda a encontrar la manera más rápida de hacer un trabajo de una sola vez.

Pereza o atajos

Al observar algunos atajos que toma Lucy para enfrentar las tareas cotidianas que son aburridas, se puede juzgar si es pereza o eficiencia.

Uno es limpiar la ducha mientras todavía la está usando; planchar solo con el aire cuando se está secando la ropa; hacer la cama mientras se encuentra todavía en ella haciendo una serie de movimientos de estrellas de mar o patadas hasta que todas las sábanas caen en su lugar… o saber exactamente qué toma corriente es la adecuado para enchufar la aspiradora para evitar perder tiempo.

Gransbury en su sofá

BBC
Gransbury ha ideado varias estrategias para realizar tareas cotidianas que no son estimulantes.

¿Madre de la invención?

Gransbury asegura que muchos grandes inventos fueron motivados por la pereza.

“La rueda fue algo grande. La inventaron debido a que era demasiado difícil arrastrar cosas por todas partes… Las invenciones son en realidad un método de conveniencia. Como el teléfono, pues tomaba demasiado tiempo caminar hasta la casa del vecino y saludar”, dice.

Y no está sola en este razonamiento.

El fundador de Microsoft, Bill Gates, es a menudo citado por decir que él contrataría a una persona perezosa para hacer un trabajo duro, ya que esa persona encontraría la manera más fácil de hacerlo.

La pereza hace trabajar al cerebro

Una investigación del profesor Masud Husain en la Universidad de Oxford (Reino Unido) sugiere que ser perezoso podría hacer que el cerebro trabaje más, lo cual respalda la teoría de Lucy.

Dos mujeres en una oficina

Getty Images
La pereza ha sido calificada por generaciones como algo muy negativo.

Husain diseñó un experimento para ver las diferencias que podría haber entre los cerebros de las personas perezosas y las que no lo son.

Varias personas fueron puestos a prueba después de ser clasificados en categorías: motivados, apáticos y un punto medio.

“Les pedimos que hicieran una prueba que les hacía decidir si vale la pena un esfuerzo físico por una recompensa en concreto”, explica.

Quizás no fue una sorpresa que el grupo perezoso fuera menos propenso a esforzarse para obtener una recompensa, pero cuando los escáneres cerebrales revelaron por qué, los científicos se sorprendieron.

“Los cerebros de las personas apáticas eran diferentes de los que estaban más motivados, no en términos de estructura, sino en términos del nivel de actividad que esos cerebros mostraban cuando tomaban estas decisiones”, explica Husain, profesor de Neurociencia Cognitiva en Oxford.

“Sorprendentemente, encontramos que los cerebros de las personas apáticas eran en realidad más activos en esas circunstancias que los cerebros de las personas motivadas”, continúa.

Un hombre viendo televisión

Getty Images
Sorprendentemente, las personas perezosas tienen cerebros más activos, que queman más energía.

“Era como si les fuera más difícil tomar esa decisión. Y había un costo más alto para sus cerebros en términos de tratar de determinar si valía la pena o no”, añade.

El profesor explica que eso representa “un trabajo mucho más difícil” que el realizado por el cerebro de las personas que están más motivadas.

“Por supuesto, la actividad cerebral tiene un costo. Quemas combustible, quemas azúcar en el cerebro para tomar estas decisiones: cuando tus neuronas están activas, están consumiendo combustible”.

Entonces, si los cerebros de las personas perezosas queman más energía mientras están ocupados decidiendo lo que van a hacer, ¿por qué la pereza se considera un comportamiento negativo?

Adoctrinamiento

Catherine Carr, de la BBC, analizó por qué la sociedad en su conjunto desprecia la pereza en el programa de radio del Servicio Mundial de la BBC “The Why Factor“.

En un campamento militar de entrenamiento físico en Cambridge, en Reino Unido, una mujer que asistía a la clase de acondicionamiento físico le dijo a Catherine que acostumbraba a hacer flexiones en un parque frío, en lugar de pasar una mañana perezosa en la cama, porque “le encanta y es un buen comienzo de su día”.

Una mujer le grita a otra

Getty Images
El no hacer nada es criticado como parte de un adoctrinamiento cultural, según los defensores de la pereza.

Pero, ¿por qué se percibe esto como algo positivo, y no quedarse en casa?

Un hombre le dijo a Catherine que es lo que te enseñan a creer desde la infancia.

“Es moralmente incorrecto. Me han adoctrinado para creer que tienes que estar haciendo algo, constantemente. Creo que mis padres y la sociedad me lo impusieron. Deberías estar constantemente haciendo cosas, logrando cosas”, manifiesta.

Otra mujer de la clase estuvo de acuerdo.

“La perspectiva de la sociedad es que la pereza es algo malo. La verdad es que, cuando era niña, nunca se nos permitía recostarnos porque eso se consideraba malo. Mis padres siempre nos despertaban temprano en la mañana y los fines de semana porque teníamos que ‘levantarnos y hacer cosas'”.

“Pereza criminal”

Anastasia Burge, quien enseña e investiga filosofía en la Universidad de Cambridge, reconoce que esta actitud ha sido tan fuerte en el pasado que incluso las personas han sido severamente castigadas por tener flojera.

“En la antigua Unión Soviética procesaban a las personas por lo que llamaron parasitismo social, que en realidad era una especie de pereza criminal”.

Una mujer y una niña meditando

Getty Images
Tomarse un tiempo para disfrutarlo en sí mismo es parte del cuidado mental.

“El poeta Joseph Brodsky -que llegó a ser premio Nobel tras dejar la URSS- fue cuestionado en un juicio: ‘¿Qué haces? ¿Cuál es tu trabajo? ¿Cuál es tu profesión?'”, cuenta Burge.

“Él respondió ‘Soy poeta’. Eso fue completamente incomprensible para los jueces, por lo que terminó siendo enviado a hacer trabajos forzados y forzado a exiliarse de la Unión Soviética para que se fuera a un lugar donde hubiera espacio para la poesía”.

Se trata de la salud mental

Son exactamente estas actitudes las que para Gransbury forman parte de una mentalidad del pasado y son un peligro para la salud mental.

“Creo que desconectarse y tener tiempo de inactividad es una gran parte de dejar que tu cerebro se apague, que tu cuerpo se apague; lo que significa realizar una siesta o acostarse en el sofá”, dice.

“Nuestra generación realmente incorpora estos momentos de cuidarse a uno mismo y preocuparse de la salud mental de cada uno, lo que para, algunas personas, puede significar ser perezoso por un corto periodo de tiempo”.

Lucy Gransbury

BBC
Gransbury no solo no se disculpa por ser lo que muchos consideran “perezosa”, sino que alienta a otros a seguir su ejemplo.

“Creo que es más probable que nuestra generación lo acepte y hable de ello que quizás las generaciones anteriores, para las que lo que se compensaba realmente era trabajar duro. Nuestra generación se está cuidando a sí misma”, opina.

En estos días, dice, se trabaja duro y no se cosechan el tipo de recompensas que solía haber.

“No podemos pagar nuestras hipotecas incluso después de trabajar durante 60 años”.

Gransbury no solo no se disculpa por ser lo que muchos consideran “perezosa”, sino que alienta a otros de su generación a seguir su ejemplo.

“Nos estamos moviendo más hacia reflexionar qué tipo de estilo de vida podemos mantener y somos capaces de hacerlo el resto de nuestra vida. Y eso incluye cuidar de uno mismo y ser conscientes de nuestro cuerpos y nuestra mentes, y eso incluye tomarse un descanso”.

Este texto es una adaptación del programa de radio del Servicio Mundial de la BBC The Why Factor.


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