Después de nuevo ataque y otra persona muerta, autoridades prometen estrategia de seguridad en la Sierra de Guerrero
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Foto: Cortesía Centro Morelos

Después de nuevo ataque y otra persona muerta, autoridades prometen estrategia de seguridad en la Sierra de Guerrero

Pobladores afectados por la violencia en esa zona llevan meses pidiendo que se desactive a los grupos armados; este lunes se reunieron con autoridades federales para buscar una posible solución a la demanda de mayor seguridad.
Foto: Cortesía Centro Morelos
31 de diciembre, 2019
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Los habitantes de los poblados del Carrizal y el Naranjo, en la Sierra de Guerrero, denunciaron este sábado 28 de diciembre ataques armados en estas comunidades, que dejaron como saldo un joven de 17 años muerto y decenas de desplazamientos forzados.

Los dos poblados que fueron blanco de los ataques se ubican en una región de la Sierra de Guerrero cuyas comunidades, alrededor de 100, son blanco de incursiones armadas, por disputas entre grupos de presuntos integrantes del crimen organizado, que han generado desplazamientos forzados desde el 11 de noviembre de 2018.

El último episodio de violencia se vivió el pasado sábado cuando los habitantes del Carrizal y el Naranjo fueron objeto de balaceras por parte de un grupo criminal vinculado con presuntas actividades de tráfico de droga en la región.

Lee más: Desplazados de Guerrero denuncian avance de grupo armado por incumplimiento del gobierno

Manuel Olivares, director del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), organización que ha acompañado a los desplazados de la Sierra de Guerrero que abandonaron sus comunidades el 11 de noviembre de 2018, informó que el ataque se registró alrededor de las 8 de la mañana.

Aunque no se ha identificado al grupo responsable, se sabe que hay una lucha entre bandas de presuntos crimínales para controlar esta zona de la sierra, por donde se trafica drogas, armas y donde ha crecido la explotación minera.

El 11 noviembre de 2018, miles de personas (al menos 1,600) abandonaron sus comunidades en el municipio de Leonardo Bravo, Guerrero, ante la llegada de grupos armados que perpetraron balaceras e hicieron huir a la gente para quedarse con el control de los lugares.

Ante el ataque de este sábado, los pobladores de las dos comunidades, donde un joven de 17 años resultó muerto, solicitaron auxilio por redes sociales y al 911, pero fue hasta la 1:30 de la tarde, a decir de Olivares, que arribaron al lugar miembros de la policía del estado, del ejército y de la guardia nacional, mismos que después de unas horas trataron de retirarse.

Lee: Integrantes de la Unión de Pueblos de Guerrero retienen a elementos de la Guardia Nacional en Tecoanapa

Cerca de las 7 de la noche, unos 100 desplazados de diversas comunidades de la Sierra que desde hace más de un año se refugian en Chichihualco, la cabecera municipal de Leonardo Bravo, se congregaron para bloquear el paso a los efectivos federales y estatales que se retiraban de la zona a bordo de 40 camionetas.

Con cartulinas, en las que pedían seguridad, los pobladores se colocaron en la carretera, en la que estacionaron un vehículo para impedir el paso de las 40 unidades policiacas y militares. Los desplazados buscaban que se quedaran en el área donde ocurrió el ataque.

Vino entonces la represión. “Nos zarandearon,  nos golpearon, a mi compañera Teodomira la tiraron al piso y le apuntaron con un arma. En varios momentos, los efectivos cortaron cartucho frente a nosotros, que sólo les pedíamos que se quedaran en la zona para brindar una seguridad que hemos estado solicitando durante meses”, narró Manuel Olivares.

Los efectivos finalmente se retiraron del lugar, pero los activistas denunciaron además de los golpes y amenazas, el robo de celulares, equipo de cómputo y el daño a una camioneta propiedad del Centro Morelos.

Se  reúnen con autoridad

Los desplazados que trataron de impedir la partida de policías y militares el pasado sábado,  son parte del grupo de las alrededor de 400 personas que estuvieron en plantón afuera de Palacio Nacional, durante 39 días (entre febrero y marzo de 2019), en demanda, entre otras cosas, de una estrategia para desactivar a estos grupos y lograr la pacificación de la zona.

Este lunes 30 de diciembre, a dos días del último ataque armado, un grupo acudió a la CDMX para reunirse con un funcionario de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal y hablar de las afectaciones por la violencia en la Sierra de Guerrero.

El encargado de hablar con ellos fue Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Unidad de Prevención y Combate al Delito.

El funcionario les prometió que se sentarán con ellos a diseñar, en conjunto, una estrategia de seguridad para el repliegue de estos grupos armados.

“Tuvo que pasar esto y la represión que sufrimos todos nosotros para que por fin nos recibieran en la Secretaría de Seguridad”, afirmó Olivares.

Sobre los tiempos de las futuras reuniones, Olivares dijo que acordaron que “entrando el próximo año vamos a hablar por teléfono para fijar fechas para las reuniones en las que se diseñará la nueva estrategia de seguridad para la Sierra de Guerrero”.

El activista señaló que Urrutía Lozano les mencionó que ya existe una estrategia para la zona y que se he estado desarrollando, prueba de ello son las varias detenciones que ya se han hecho, les dijo.

“Nosotros le respondimos que no es suficiente, como lo prueban los hechos del sábado”, aseguró Olivares.

Animal Político solicitó una entrevista tanto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana como con el secretario de Gobierno de Guerrero para conocer qué se ha hecho para contener a estos grupos y qué se hará a partir de los últimos ataques del sábado, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

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Coronavirus: 4 factores que incrementan el riesgo de contraer COVID después de vacunarse

Varios expertos exponen los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de que una persona que ha recibido la vacuna contra el coronavirus sufre una infección.
20 de septiembre, 2021
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Dos semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19, los efectos protectores de la misma estarán en su punto más alto.

Ahí es cuando una persona puede decir que está completamente vacunada. Si después de eso contrae COVID-19, entonces ha sufrido una llamada “breakthrough infection” o infección en vacunados.

En términos generales, son infecciones similares a las de personas no vacunadas, pero existen algunas diferencias.

Esto es lo que debe tener en cuenta si una persona ya está completamente vacunada (una o dos dosis, según la fórmula recibida).

Los síntomas son diferentes

Según el Estudio de Síntomas de COVID-19, las cinco dolencias más comunes de una infección en vacunados son dolor de cabeza, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta y pérdida del olfato.

Algunos de estos son los mismos síntomas que experimentan las personas contagiadas que no se han vacunado. Tres síntomas en particular: dolor de cabeza, dolor de garganta y secreción nasal.

Sin embargo, los otros dos síntomas más comunes en los no vacunados son fiebre y tos persistente.

Estos dos síntomas son “típicos” de la COVID-19, pero se vuelven mucho menos comunes una vez que se ha recibido la vacuna.

Mujer enferma

Getty Images
Las personas vacunadas tienen síntomas más leves que los no vacunados si se contagian de coronavirus.

Un estudio concluyó que las personas con infecciones en vacunados tienen un 58% menos de probabilidades de tener fiebre, en comparación con las personas no vacunadas. Para muchos, la COVID-19 se siente como un resfriado después de la vacunación.

Esas personas también tienen menos probabilidades de ser hospitalizadas si desarrollan la enfermedad. También es probable que tengan menos síntomas durante las etapas iniciales del contagio y es menos probable que padezcan la enfermedad a largo plazo.

Las razones por las que la enfermedad es más leve en las personas vacunadas podría deberse a que las vacunas, si bien no bloquean la infección completamente, pueden hacer que la persona infectada tenga menos partículas de virus en su cuerpo.

Sin embargo, esto aún no se ha confirmado.

¿Qué aumenta el riesgo?

En Reino Unido, la investigación concluyó que el 0,2% de la población, o una persona de cada 500, experimenta una infección una vez que está completamente vacunada.

Vacunas

BBC

Pero no todos corren el mismo riesgo.

Cuatro factores parecen contribuir a cuán protegido está alguien tras ser vacunado:

1. Tipo de vacuna

El primero es el tipo específico de vacuna que alguien recibe y la reducción relativa del riesgo que ofrece.

La reducción del riesgo relativo es una medida de cuánto disminuye el riesgo de que alguien desarrolle COVID-19 en comparación con alguien que no se vacunó.

Los ensayos clínicos mostraron que la vacuna Moderna redujo el riesgo sintomático en un 94%, mientras que la vacuna Pfizer en un 95%.

Las vacunas Johnson & Johnson y AstraZeneca tienen porcentajes más bajos, reduciendo este riesgo en aproximadamente un 66% y 70%, respectivamente, (la protección ofrecida por AstraZeneca pareció aumentar al 81% si se dejaba un intervalo más largo entre dosis).

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

2. Tiempo transcurrido desde la vacunación

Las cifras de riesgo relativo no son el único factor.

Es cada vez más evidente que el tiempo transcurrido desde la vacunación también es importante. Y es una de las razones por las que el debate sobre una dosis extra, de refuerzo, está aumentando en el mundo.

Las primeras investigaciones, que aún deben ser revisadas por otros científicos, sugieren que la protección de la vacuna Pfizer disminuye durante los seis meses posteriores a la vacunación.

Es demasiado pronto para saber qué sucede con la eficacia de la vacuna más allá de los seis meses, pero es probable que se reduzca aún más.

3. Variantes

Otro factor importante es la variante del virus a la que se está expuesto.

Las reducciones de riesgo mencionadas anteriormente se calcularon en gran medida probando vacunas contra el primer tipo del virus SARS-CoV-2.

Gráfico de cómo aparecen las variantes

BBC

Pero cuando se enfrenta a la variante alfa, los datos del Instituto de Salud Pública de Inglaterra sugieren que dos dosis de la vacuna Pfizer ven reducida su efectividad al 93%. Y contra la delta cae al 88%.

La vacuna AstraZeneca también se ve afectada de forma similar.

El Estudio de Síntomas de COVID-19 respalda todo lo anterior.

Sus datos sugieren que de dos a cuatro semanas después de que alguien reciba una segunda dosis de Pfizer, tiene alrededor de 87% menos probabilidades de tener síntomas de COVID-19 al exponerse a la variante delta.

Después de cuatro a cinco meses, esa cifra cae al 77%.

4. Tu sistema inmunitario

Es importante recordar que las cifras anteriores se refieren a la reducción promedio del riesgo en una población.

El riesgo individual de una persona dependerá de sus propios niveles de inmunidad y de otros factores específicos (como su grado de exposición al virus, lo que podría estar determinado por cosas como dónde trabaja).

El buen estado inmunitario generalmente se reduce con la edad.

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
A mayor edad, la respuesta inmunitaria natural tiende a ser menor.

Las condiciones médicas a largo plazo también pueden afectar nuestra respuesta a la vacunación. Por lo tanto, las personas mayores o las personas con sistemas inmunitarios comprometidos pueden tener niveles más bajos de protección inducida por la vacuna, o pueden ver que su protección disminuye más rápidamente.

También vale la pena recordar que los más vulnerables desde el punto de vista clínico recibieron sus vacunas primero, posiblemente hace más de seis meses, lo que puede aumentar su riesgo de experimentar una infección debido a la disminución de la protección.

¿Hay por qué preocuparse?

Aun considerando lo anterior, las vacunas reducen enormemente las posibilidades de contraer COVID-19. También protegen en un grado mayor contra la hospitalización y la muerte.

Sin embargo, es preocupante ver infecciones en vacunados, y la inquietud es que podrían aumentar si la protección de la vacuna, como se sospecha, cae con el tiempo.

Por lo tanto, los gobiernos están considerando ofrecer una dosis de refuerzo a los más vulnerables y también están considerando si deberían extenderse a otros.

Francia y Alemania ya están planeando ofrecer dosis adicionales a grupos que se considera que tienen un mayor riesgo.

Pero incluso si no se ofrecen, esto no debe interpretarse como que las vacunas no funcionan.

Y, mientras tanto, es esencial promover la vacunación entre todas las personas que aún no han recibido sus dosis.


*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Common:. puedes leer la versión original (en inglés) haciendo clic aquí.


*Los autores son académicos de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.


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