FGR indaga fraude en ISSSTE con prótesis de titanio; se pagaron, pero no se entregaron
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FGR indaga fraude en ISSSTE con prótesis de titanio; se pagaron, pero no se entregaron

Los auditores detectaron además sobreprecios, omisiones y hasta la posible falsificación de firmas y sellos en los pedidos.
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26 de diciembre, 2019
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La Fiscalía General de la República (FGR) inició una carpeta de investigación por un posible fraude en el ISSSTE relacionado con la adquisición realizada, en 2016, de prótesis de titanio destinadas diversos tratamientos médicos, pero que al final no se entregaron, no usaron o se pagaron con sobreprecios.

Se trata de anomalías descubiertas por la Auditoría superior de la Federación (ASF) luego de una verificación realizada sobre el cumplimiento de más de 40 contratos, que dicho instituto firmó con proveedores para adquirir piezas de titanio que se utilizan con cierta frecuencia en diversos tratamientos y cirugías.

Como resultado de dichas verificaciones se detectaron un cúmulo de irregularidades que no fueron solventadas por el ISSSTE durante el largo proceso de revisión posterior y que por ende dieron paso a una denuncia penal, presentada por la ASF ante el Ministerio Público de la Federación. La denuncia es en contra de los funcionarios o exfuncionarios que resulten responsables.

El posible desvío de recursos por estos casos en específico ascendería, de acuerdo con las auditorías iniciales, a por lo menos 29 millones de pesos. No obstante, se presume que la investigación ministerial podría arrojar un monto mayor, ya que lo auditado representó solo el 65% del monto total del dinero ejercido en estos contratos, y a que hay anomalías comprobadas, pero no cuantificadas.

Las anomalías detectadas en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) corresponden al ejercicio del presupuesto correspondiente a 2016, año en que dicho organismo era dirigido por José Reyes Baeza Terrazas.

Cabe señalar que fue en la misma gestión de Baeza Terrazas en la que dicho instituto habría adjudicado al menos seis contratos vía convenios con universidades, relacionados con el mecanismo fraudulento para desvío de recursos conocido como La Estafa Maestra. Sin embargo, las investigaciones por este caso no han alcanzado hasta ahora a dicho instituto.

Desvíos y sobreprecios

Como parte del proceso de verificación los auditores identificaron anomalías graves en entregas de piezas de titanio destinadas a 24 hospitales del ISSSTE en el país, entre ellos el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre en Ciudad de México. Se trataba principalmente de prótesis destinadas para rodilla y cadera, tornillos óseos, placas e implantes dentales.

Entre esos casos se identificaron 155 pedidos que tuvieron como destino 23 hospitales por un monto de 13.2 millones de pesos, que fueron pagados por el instituto, pero donde en realidad las piezas no se recibieron ni se utilizaron, como se confirmó al acudir a los referidos nosocomios.

Las irregularidades, detalla el informe de resultados de la ASF, se confirmaron tras encontrarse que las cirugías en las que se utilizarían las prótesis fueron canceladas por el fallecimiento o desistimiento de los pacientes, o por tratamientos reprogramados. El problema es que dichas piezas no fueron devueltas o almacenadas, sino que se pagaron como si se hubieran usado.

Ello podría haber ocasionado que estas piezas pagadas con recursos públicos no terminen siendo aprovechadas por el ISSSTE, sino por el contrario, en el mercado negro.

Por otro lado, los auditores identificaron 430 pedidos de piezas en 18 unidades médicas por los cuales el ISSSTE realizó pagos que ascienden a 11 millones 266 mil pesos. El problema es que al cotejar esto con los registros de los tratamientos, se detectó que las piezas reportadas por el proveedor eran de un precio mayor a las que realmente fueron utilizadas en lo hospitales, sin que exista justificación para ello.

“Además en 9 unidades médicas se observaron 48 casos con pagos, no justificados, por 4 millones 500 mil pesos ya que se trata de materiales que se utilizaron en las cirugías, distintos de los autorizados en los contratos; para su pago, el proveedor realizó equivalencias sin que los términos de éstas se consideraran en los contratos”, añade el informe de los auditores.

A este tipo de anomalías se suma la complicidad o negligencia de los funcionarios responsables de llevar los controles de estos materiales, que no detectaron las irregularidades. O sí las detectaron pero no hicieron nada deliberadamente, permitiendo el presunto fraude al presupuesto público.

Sellos y firmas falsificadas

Como parte de la auditoría se solicitó a los proveedores contratados por el ISSSTE la información relacionada con los insumos de titanio a los hospitales, particularmente lo relacionado con la entrega de los productos y la autorización para que procedieran los pagos por los mismos.

Esto permitió identificar que de un total de 856 pedidos pagados revisados, en 700 de ellos las firmas que avalan el equipo entregado para proceder con su pago no fueron reconocidas, ni por el personal médico ni por el administrativo de los hospitales, que pidieron las prótesis.

Incluso en 510 casos, que representan casi el 60% de los revisados, los hospitales no reconocieron como suyos los sellos que aparecen en los anexos del pedido entregados por el proveedor para su pago.

Tras ser notificados de estas anomalías graves, el ISSSTE indicó a través de la Subdirección de Regulación y Atención Hospitalaria que solicitaría a la Dirección Jurídica del Instituto asesoría para emprender acciones legales contra el proveedor por la presunta presentación de “documentación falsa y cobros en exceso”. Varios de los hospitales en específico también indicaron que presentarían denuncias por posible fraude.

A todo lo anterior se suman omisiones administrativas que los auditores consideraron graves como, por ejemplo, que en los contratos firmados por la entrega de los equipos no se incluyeran las sanciones o penas convencionales por retrasos o fallas con los mismos, pese a que las mismas sí se contemplaron en el proceso de licitación.

De igual firma, se detectó que los equipos descritos en la licitación por el proveedor ganador (cuyo nombre no fue revelado públicamente) no coinciden en algunas características con los requeridos por el Instituto en los anexos técnicos del procedimiento.

Denuncias impunes

Como resultado de las revisiones que realiza al ejercicio del presupuesto la ASF ha presentado hasta ahora 14 denuncias en total ante el Ministerio Público en contra funcionarios o exfuncionarios del ISSSTE, por diversas irregularidades. Hasta ahora ninguno de esos casos ha concluido con alguna sentencia en contra de los probables responsables.

Entre las denuncias presentadas hay casos de convenios realizados con universidades públicas sin licitaciones por insumos o servicios que no fueron entregados, y donde el dinero habría terminado en otras empresas. Se trata del mismo esquema documentado en el reportaje de La Estafa Maestra.

De acuerdo con autoridades de la ASF hay varios convenios más que aun siguen bajo revisión, y no se descarta la presentación de mas denuncias contra el ISSSTE por esta misma situación.

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Cómo persuadir a quienes dudan de las vacunas contra COVID

Catalogar a quienes dudan de si vacunarse o no de ignorantes o egoísta es demasiado simplista y no ayuda a que cambien su posición. Te explicamos a qué debes estar atento si quieres establecer un diálogo con alguien que no está convencido.
29 de julio, 2021
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Las redes sociales están plagadas de publicaciones que desacreditan a quienes dudan sobre si ponerse o no la vacuna contra la covid-19, pero estas reacciones a un tema por demás complejo están haciendo más daño que bien.

No debería haber ninguna duda al respecto: las vacunas contra la covid-19 están salvando vidas.

Tomemos como ejemplo algunas estadísticas recientes de Reino Unido.

En un estudio que siguió a más de 200.000 personas, casi todos los participantes habían desarrollado anticuerpos contra el virus dentro de las dos semanas posteriores a su segunda dosis.

Y a pesar de las preocupaciones iniciales de que las vacunas actuales puedan ser menos efectivas contra la variante delta, análisis sugieren que tanto la AstraZeneca como la Pfizer-BioNTech reducen las tasas de hospitalización en un 92-96%.

Como han repetido muchos profesionales de la salud, los riesgos de efectos secundarios graves de una vacuna son mínimos en comparación con el riesgo de la enfermedad en sí.

Aún así, un número considerable de personas sigue mostrándose reacia a aplicarse la vacuna. Según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional, esta cifra oscila entre el 10% y el 20% de las personas en Reino Unido, a alrededor del 50% en Japón y el 60% en Francia.

El resultado se está convirtiendo en una especie de guerra cultural en las redes sociales, y muchos comentaristas afirman que los que dudan de la vacuna son simplemente ignorantes o egoístas.

Pero los psicólogos que se especializan en la toma de decisiones médicas argumentan que estas elecciones son con frecuencia el resultado de muchos factores complicados que deben abordarse con sensibilidad, si queremos tener alguna esperanza de alcanzar inmunidad a nivel de la población.

Cuestión de indecisión

Primero, hagamos algunas distinciones.

Protesta antivacunas en Madrid, España.

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Protesta antivacunas en Madrid, España.

Si bien es tentador suponer que cualquiera que rechace una vacuna tiene las mismas creencias, los temores de la mayoría de las personas que dudan de las vacunas no deben confundirse con las extrañas teorías de los antivacunas acérrimos.

“Son muy vocales y tienen una fuerte presencia fuera y dentro de internet”, dice Mohammad Razai, del Instituto de Investigación de Salud de la Población St George’s, de la Universidad de Londres, quien ha escrito sobre los diversos factores psicológicos y sociales que pueden influir en la toma de decisión de las personas sobre las vacunas.

“Pero son una minoría muy pequeña”.

La gran mayoría de quienes dudan de las vacunas no tienen una agenda política y no están comprometidas con una causa anticientífica: simplemente están indecisas.

La buena noticia es que muchas personas que inicialmente dudaban están cambiando de opinión.

“Pero incluso un retraso se considera una amenaza para la salud, porque las infecciones virales se propagan muy rápidamente”, dice Razai.

Esto habría sido problemático si todavía estuviéramos lidiando con las variantes más antiguas del virus, pero la mayor transmisibilidad de la nueva variante delta ha aumentado la urgencia de llegar a la mayor cantidad de personas lo más rápido posible.

Las 5 C

Afortunadamente, los científicos comenzaron a estudiar la vacilación respecto a las vacunas mucho antes de que se identificara por primera vez el SARS-Cov-2 en Wuhan en diciembre de 2019, y han explorado varios modelos que intentan capturar las diferencias en el comportamiento de la gente respecto a la salud.

Vacunas

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Uno de los más prometedores es el conocido como modelo de las 5C, que considera los siguientes factores psicológicos:

Confianza: la confianza de la persona en la eficacia y seguridad de las vacunas, los servicios de salud que las ofrecen y los responsables políticos que deciden su implementación.

Complacencia: si la persona considera que la enfermedad en sí misma es un riesgo grave para su salud.

Cálculo: la participación del individuo en una búsqueda extensa de información para sopesar los costos y los beneficios.

Conveniencia: qué tan fácil es para la persona en cuestión acceder a la vacuna.

Responsabilidad colectiva (que en inglés sería collective responsability, por eso es parte de las 5 C): la voluntad de proteger a los demás de la infección mediante la propia vacunación.

En 2018, Cornelia Betsch de la Universidad de Erfurt, en Alemania, y sus colegas pidieron a los participantes que calificaran una serie de declaraciones que medían cada una de las 5 C, y luego compararon los resultados con su aceptación de los procedimientos relevantes, como la vacuna contra la influenza o el VPH (virus del papiloma humano).

Efectivamente, descubrieron que las 5 C podían explicar la gran variedad en las decisiones de la gente y superaron constantemente a muchos otros predictores potenciales, como los cuestionarios que se centraban más exclusivamente en temas de confianza sin considerar los otros factores.

En una investigación aún no publicada, Betsch utilizó el modelo para predecir la aceptación de las vacunas contra la covid-19, y sus resultados hasta ahora sugieren que el modelo de las 5 C puede explicar en una gran medida la variación en las decisiones de las personas.

Habrá otros factores contribuyentes, por supuesto. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford sugiere que el miedo a las agujas es una barrera importante para alrededor del 10% de la población.

Pero el enfoque de las 5 C ciertamente parece captar las razones más comunes de las dudas sobre las vacunas.

Sesgo de confirmación

Jessica Saleska, de la Universidad de California, Los Ángeles, señala que los seres humanos tenemos dos tendencias aparentemente contradictorias: un “sesgo de negatividad” y un “sesgo de optimismo” que pueden inclinar la balanza en las valoraciones de la gente sobre los riesgos y beneficios.

El sesgo de negatividad se refiere a la forma en que uno evalúa los eventos que escapan a su control. “Cuando te presentan información negativa, eso tiende a quedarse en su mente”, dice Saleska.

El sesgo de optimismo, por el contrario, se refiere a tus creencias sobre ti mismo, como por ejemplo creer que estás más en forma y más saludable que la persona promedio.

Vacuna contra la covid-19

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Las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Estos sesgos pueden funcionar de forma independiente, lo que significa que puedes concentrarte en los peligrosos efectos secundarios de las vacunas y, al mismo tiempo, creer que es menos probable que padezcas la enfermedad, una combinación que reduciría la confianza y aumentaría la complacencia.

Luego está el famoso sesgo de confirmación, que también puede distorsionar las percepciones de la gente sobre los riesgos del virus a través de la disponibilidad de información errónea de fuentes dudosas que exageran los riesgos de las vacunas.

Esta confianza en recursos engañosos significa que las personas que obtienen un puntaje alto en la medida de “cálculo” de la escala de las 5 C (las personas que buscan datos activamente) suelen ser más reacias a las vacunas que las personas que obtienen un puntaje más bajo.

“Si ya crees que la vacunación podría ser peligrosa, entonces buscas (en internet) escribiendo ‘¿es peligrosa esta vacuna?’. Por eso todo lo que vas a encontrar es información que confirma tu opinión anterior”, dice Betsch.

Contexto

Recuerda que estas tendencias psicológicas son extremadamente comunes. Incluso si has aceptado la vacuna, probablemente hayan influido en tu propia toma de decisiones en muchas áreas de la vida.

Ignorarlas, y asumir que quienes tienen dudas sobre la vacuna son de alguna manera deliberadamente ignorantes, es en sí una postura tonta.

Tampoco debemos olvidar los muchos factores sociales que pueden influir en la decisión de la gente: el factor “limitaciones / conveniencia” de las 5 C.

En pocas palabras, la percepción de que una vacuna es de difícil acceso solo desanimará a las personas que ya son reacias.

Cuando hablamos, Betsch sugirió que esto podría haber frenado la aceptación de la vacuna en Alemania, que tiene un sistema muy complicado para identificar quién es elegible en qué momento para recibir la vacuna.

Vacuna

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Para algunos, el miedo a las agujas en un factor que pesa a la hora de tomar una decisión.

La gente respondería mucho más rápido, dice, si recibieran notificaciones automáticas.

Razai está de acuerdo en que debemos considerar la cuestión de la conveniencia, particularmente para aquellos en las comunidades más pobres que pueden tener dificultadas por los gastos y el tiempo que lleva el viaje a un centro de vacunación.

“Viajar hacia y desde allí puede ser un gran problema para la mayoría de las personas que reciben un salario mínimo o prestaciones por desempleo”, señala.

Es por eso que a menudo es mejor que las vacunas se administren en los centros comunitarios locales.

“Creo que ha habido evidencia anecdótica de que ha tenido más éxito en lugares de culto, mezquitas, e iglesias”.

Finalmente, debemos ser conscientes del contexto en que la gente toma decisiones, dice, como el racismo estructural que podría haber llevado a ciertos grupos étnicos a tener una menor confianza general en las autoridades médicas.

Es fácil descartar las decisiones de otra persona si no comprendes los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Desconfianza

No existe una solución fácil, pero las autoridades sanitarias pueden seguir proporcionando información precisa y fácil de digerir para abordar las principales preocupaciones.

Según un informe reciente del Instituto de Innovación en Salud Global (IGHI, por sus siglas en inglés) del Imperial College de Londres, las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Gráfico

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Al considerar estos diferentes factores y las formas en que pueden estar influyendo en el comportamiento de las personas, también es útil examinar los diversos sesgos cognitivos que se sabe que influyen en nuestras percepciones.

Considera las dos primeras C: la confianza en la vacuna, la complacencia sobre los peligros de la enfermedad en sí.

Para la primera, los gráficos que muestran los riesgos relativos de las vacunas, en comparación con la enfermedad real, pueden proporcionar algo de contexto.

Para este última, Razai sugiere que necesitamos más educación sobre la historia del desarrollo de las vacunas.

El uso de ARNm en vacunas se ha estudiado durante décadas, por ejemplo, con largos ensayos que prueban su seguridad.

Esto significó que la técnica podría adaptarse rápidamente para la pandemia.

“Ninguna de las tecnologías que se han utilizado sería de ninguna manera dañina, porque hemos utilizado estas tecnologías en otras áreas de la atención médica y la investigación”, explica Razai.

Diálogo abierto

Sarah Jones, investigadora de doctorado que codirigió el informe IGHI, sugiere que será necesario un enfoque específico.

“Yo instaría a los gobiernos a que dejen de pensar que pueden llegar a la gran cantidad de nichos que existen con un mensaje de vacuna para el mercado masivo y que trabajen de manera más creativa con muchos socios de comunicación eficaces”, dice.

Eso podría implicar colaboraciones más estrechas con los modelos influyentes dentro de cada comunidad, dice, quienes pueden proporcionar “información consistente y precisa” sobre los riesgos y beneficios de las vacunas.

Conversación.

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Es importante establecer un diálogo para intercambiar opiniones.

Independientemente de cómo elijan divulgar la información, los servicios de salud deben dejar en claro que están participando en un diálogo abierto, dice Razai, en lugar de simplemente descartarlos.

“Tenemos que escuchar las preocupaciones de la gente, reconocerlas y darles información para que puedan tomar una decisión informada”.

Saleska está de acuerdo en que es esencial entablar una conversación bidireccional, y eso es algo que todos podríamos aprender al discutir estos temas con nuestros amigos y familiares.

“Ser respetuoso y reconocer sus preocupaciones. Creo que en realidad esto podría ser más importante que simplemente hablar de los hechos o las estadísticas”, indica.

“Muchas veces, se trata más de la conexión personal que de la información real que proporcionas”.

* Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

* David Robson es autor de The Intelligence Trap: Why Smart People Do Dumb Things (La trampa de la inteligencia: por qué la gente inteligente hace cosas tontas”). Su próximo libro The Expectation Effect: Transform Your Health, Fitness, Productivity, Happiness and Ageing será publicado en 2022.


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https://www.youtube.com/watch?v=rlYN7MCr_i0

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