Quiénes son las adolescentes de Ecatepec que hacen la intervención contra la violencia machista
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Itxaro Arteta

Quiénes son las adolescentes de Ecatepec que hacen la intervención contra la violencia machista

La más reciente actividad de las adolescentes de la Prepa Panchito Villa ha sido pintar un mural patrocinado nada más y nada menos que por la ONU y la Unión Europea.
Itxaro Arteta
13 de diciembre, 2019
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Es sábado, suena un vals en el patio de la Preparatoria Oficial 128 Francisco Villa, del Estado de México. Nueve chicas con sus vestidos ampones de XV años dan un paso izquierdo, un paso derecho, uno izquierdo, uno derecho… antes de pasar al centro de la improvisada pista, hacen escala en un micrófono, en el que se presentan a nombre de otras, de sus mismas edades, pero que ya no están.

“Yo soy Rosita. Tenía 17 años cuando en el 2016, fui violada y fui matada. Mis restos fueron encontrados en un terreno lleno de basura en la colonia Hank González. ¡Sí, aquí en la Hank González, en el municipio de Ecatepec! Nadie más habló de mí por ser una mujer pobre”, dice Mariana enfundada en un vestido rosa brillante y un suéter beige.

Leer más | ‘Las niñas no se tocan, no se matan, no se violan’: jóvenes de Ecatepec en performance feminista

El maquillaje en sus caras no es de fiesta, sino uno que simula golpes. Dan giros como princesas ante la mirada atenta y consternada de otras y otros estudiantes y algunas madres de familia. Al final, cambian sus muñecos de peluche por dos mantas que expresan oscuridad y luz:

“Las niñas no se tocan, no se violan, no se matan”, se lee en la primera.

“Niñas rotas con la esperanza de ser libres”, la segunda.

Esto no es una fiesta, sino un performance llamado Quinceañeras. Uno de los varios que han creado desde 2013 las alumnas del taller “Mujeres, arte y política”, y que han presentado en otras escuelas, incluso privadas, del Estado de México.

El pasado 29 de noviembre, a la par que mujeres de todo el mundo replicaban la intervención chilena Un Violador en tu Camino, llamó la atención en redes sociales que también se hiciera en Ecatepec, el municipio con más feminicidios de todo el país, por unas adolescentes vistiendo uniforme escolar. Eran las alumnas de la “Panchito Villa”, como le llaman a su escuela.

Te puede interesar: “El violador eres tú” el potente himno feminista nacido en Chile que resuena en México, Colombia, Francia o España

Pero este activismo feminista no es nuevo ni para ellas ni para las colonias vecinas. Cada 8 de marzo, Día de la Mujer, y 25 de noviembre, Día de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, se manifiestan en los alrededores de la escuela o en San Pedro Xalostoc o Santa Clara Coatitla, los pueblos cercanos.

Las adolescentes cuentan que muchos no entienden por qué lo hacen, les avientan el coche, tocan el claxon o les gritan que se pongan a estudiar. Pero ellas están orgullosas del activismo social que están haciendo y de hacer que su voz se escuche.

Mural de jóvenes de Ecatepec

Las estudiantes de preparatoria también hicieron el performance “Un Violador en tu Camino”, e inauguraron un mural pintado en las paredes de sus salones.

Ser niña en Ecatepec, el municipio más feminicida de México

Belén, de 19 años, vive casi en la punta de uno de los cerros de Ecatepec, esos que desde lejos se ven llenos de casas empinadísimas, que ahora están pintadas de colores llamativos en lugar de ser una enorme mancha gris que escala sobre el verde. Desde siempre, recuerda haber oído lo que pasaba más arriba.

“En los terrenos baldíos seguido tiraban a muchas chicas, o sea, dejaban los cuerpos tirados ahí, y nos enterábamos, porque salían en el periódico”, cuenta en entrevista con Animal Político.

En los últimos cinco años, han sido asesinadas más de mil mujeres en Ecatepec, aunque solo se investigan con el tipo legal de feminicidio menos de 60.

Hace apenas un mes, a una alumna la agarraron a una cuadra de la escuela y la subieron a un coche. Por fortuna, aunque en medio de desprecio por su vida, sobrevivió, cuenta la directora, Leticia Fragoso.

“Nos contó que hubo un momento en que dijeron ‘ella no nos sirve’ y la sacan. Esta chiquita ¡está chiquita!; tiene baja estatura, muy delgadita, no está desarrollada. Y así, ‘no nos sirve’ y la avientan, como si fuera basura”, relata.

“Los papás primero estaban mal, incluso muy enojados con nosotros, de que la escuela qué hace. Ellos pusieron la denuncia, yo les dije que fuéramos al municipio a pedir mayor seguridad. Luego vi que era un desahogo; cuando yo los acompaño, al final me dice el señor ‘gracias maestra, porque nadie nos había escuchado’”.

Pilar, de 17 años, se enteró en secundaria de que a una de sus compañeras la violaba su tío.

“Pues sí fue algo muy fuerte, se lo dijo a un maestro, le tuvo confianza al maestro. Y era así de que se arrancaba las uñas de las manos, y ya iba a cada rato y le decía: ‘maestro, regáleme alcohol’. Y el maestro una vez le dijo que qué le pasaba, y pues le dijo. Entonces dijo el maestro, me dijo a mí: ‘ayúdenla, apóyenla, porque se lastima muy feo’. Se cortaba las manos, entonces pues sí…”, recuerda.

Pasar a la prepa implicó nuevos riesgos. La primera semana de clases, su mamá la acompañó hasta la escuela, pero después ya solo la llevaba a la parada de camión. Su día a día, explica, es vivir en alerta, de que pueda haber un asalto en el transporte público, alguien que la siga. Intenta ubicar conocidos o vecinos en el mismo traslado para pegarse a ellos y sentirse más segura.

“Te sacas de onda cuando vas caminando y te acosan, y te sientes, bueno sientes horrible, sientes sucia, no sé… son gritos, son, ¿cómo se podría decir? Piropos obscenos, que ni al caso. Y todavía te gritan y te van persiguiendo”, cuenta molesta.

También tuvo miedo del cambio porque su orientador de la secundaria, el profesor que debía guiarla en sus estudios, la acosó. Cruzaba los dedos porque ahora en la prepa le tocara una tutora mujer.

Pero descubrió algo y a alguien que no esperaba: un profesor, llamado Manuel Amador, organizaba un taller de “Mujeres, arte y política”. Supo que hacían una especie de obras de teatro que se llaman performance, para representar los problemas de las mujeres en su comunidad y decidió integrarse.

Chaparrita, de ojos alargados y tez morena, de hablar pausado, Pilar se ha convertido en una de las alumnas destacadas del taller. Va en tercer semestre, pero habla con la claridad y la madurez de alguien mucho mayor. Además del performance de Quinceañeras, han interpretado otro inspirado en el llamado “monstruo de Ecatepec”, que cometió más de 10 feminicidios. Hicieron faldas de cemento que representaban la inmovilidad a la que sometió a las mujeres, incluida su pareja, que lo ayudó en sus crímenes.

Las alumnas explican que el profe Amador les ha enseñado que las mujeres pueden sobresalir, que están para cuidarse y no para humillarse. Han aprendido lo que es un feminicidio y que no solo las daña a ellas como mujeres, sino a toda la comunidad. Saben lo que es la misoginia, el machismo, y que aunque lo vean a cada paso, no es algo que deban permitir.

Además, han encontrado en el maestro también a alguien que las apoya en sus problemas y les da consejos, como una niña que se acerca con lágrimas porque la acaban de hacer sentir mal porque le gustan otras niñas. “Te tienen que aceptar como eres”, es el mensaje para ella y para cada jovencita en medio de este contexto difícil.

El día que hasta la ONU volteó a ver a la “Panchito Villa”

La más reciente actividad de las adolescentes de la Prepa Panchito Villa ha sido pintar un mural patrocinado nada más y nada menos que por la ONU y la Unión Europea.

La escuela tiene el piso de tierra, excepto en algunos pasillos y en la cancha de basquetbol. Sobre uno de los edificios de salones del fondo, sobresalen los castillos de fierro para, algún día, construir un segundo piso.

Fue fundada en 1994 por la Unión Popular José María Morelos y Pavón como un esfuerzo comunitario para crear la primera escuela de nivel medio superior en la zona, y pasaron casi 10 años hasta que el gobierno la convirtió en Escuela Oficial Preparatoria (EPO), en 2003.

Su ideología, es dar educación para crear nuevas relaciones sociales, más igualitarias. En 2013, varios maestros que tenían la inquietud de darles algo más a los estudiantes crearon diversos talleres extracurriculares: de poesía, de deportes, de fotografía, y el de mujeres, arte y política, del profe Amador. Ninguno de ellos recibe pago extra por hacerlo, ni los jóvenes ganan puntos. Todo es voluntario.

Así que este activismo y actividades artísticas le han ido creando una reputación a la escuela. Por eso, cuando la iniciativa Spotlight de la ONU, dedicada a focalizar esfuerzos contra el feminicidio en cinco municipios de México, buscó dónde hacer una intervención en Ecatepec, el nombre de la Preparatoria Francisco Villa surgió de inmediato.

Instalaciones de la prepa Panchito Villa en Ecatepec

La más reciente actividad de las adolescentes de la Prepa Panchito Villa ha sido pintar un mural patrocinado nada más y nada menos que por la ONU y la Unión Europea.

En alianza con el Colectivo Tomate y la iniciativa México Bien Hecho, de Comex, que realiza murales en zonas de alta incidencia delictiva, se acercaron a la escuela para proponerles plasmar la lucha contra la violencia machista en las paredes de sus salones.

La artista seleccionada fue Liz Rashell. Dos semanas antes, llegó con un nuevo taller exprés: enseñó a las y los jóvenes a bocetar y algunas técnicas de pintura para quien quisiera ayudar en el mural. También las acompañó en su taller de arte y política, para ver sus performance, conocerlas y escuchar sus preocupaciones.

Algunos de los dibujos hechos por las estudiantes eran oscuros, con una mujer herida, o hecha bolita tapándose la cara. Pero otros reflejaban mucha esperanza, con palomas echándose a volar.

“Analizando todos los bocetos que hicieron, todos hablan de la libertad, todos hablan de la valentía. Entonces no es necesario poner la imagen de su realidad, sino más bien inspirar para que ellas toman acción, fue lo que les compartí, que pueden transformar su situación. Que no lo sintieran como que esta va a ser su realidad siempre. Entonces sí fue fuerte, pero a la vez muy inspirador”, explicó Rashell.

Así que finamente se decidió que una mitad del mural sería un puño, como símbolo de la dura realidad que viven, y la otra, una mujer que mira de frente y sostiene una antorcha, como la esperanza. Ambas imágenes rodeadas de girasoles, porque las flores son siempre una constante en las representaciones artísticas que hacen las niñas.

Durante una semana la artista pintó, ayudada sobre todo por Pilar, Karen, Fernanda, Joana, Sebastián y otras, las chicas y el único chico del taller del profe Amador.

Este sábado, en una jornada con performance y discursos de las y el estudiante sobre la igualdad de género, respeto a las mujeres y el daño de una masculinidad mal entendida, ante cámaras de televisión y con la presencia de representantes de la ONU, finalmente fue inaugurado el mural “Mujer Guerrera”, con una placa que les recordará siempre el mensaje:

“Somos fuertes porque nos respetamos. Somos fuertes porque nos queremos. Fuerza, decisión y liderazgo caracterizan a las alumnas de la Escuela Preparatoria Oficial 128 General Francisco Villa”.

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Coronavirus: por qué incluso después de ponerte la vacuna contra la COVID-19 deberás seguir usando mascarilla

Según médicos y científicos, las personas vacunadas deberán esperar por lo menos un mes y medio hasta quedar protegidos del virus.
15 de diciembre, 2020
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Una de las vacunas que ya ha demostrado eficacia contra el COVID-19, la de Pfizer/BioNTech, se distribuye en Reino Unido desde el lunes pasado. Se espera que se aplique desde diciembre en México, y en los meses posteriores en otros países de América Latina.

¿Qué sería lo primero que harías después de recibir la vacuna?

Si crees que podrías abandonar la mascarilla de inmediato, viajar, y ver a todos los que no viste en casi un año de pandemia, médicos e infectólogos advierten que de hecho, la vida no volverá a la normalidad tan pronto.

“Después de ponerte la vacuna, es necesario regresar a casa, mantener el aislamiento social, esperar la segunda dosis y luego esperar al menos 15 días para que la vacuna alcance el nivel de efectividad esperado“, explica la bióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciência, de Brasil.

“Incluso después, es necesario esperar a que una buena parte de la población ya esté inmunizada para que la vida vuelva a la normalidad”, añade.

Hay tres razones para mantener las precauciones.

Tiempo para que el cuerpo reaccione

El mecanismo general de funcionamiento de una vacuna es siempre el mismo: introduce una partícula en el cuerpo llamada antígeno.

Este antígeno puede ser un virus desactivado (muerto), un virus debilitado (que no puede enfermar a nadie), una parte del virus, alguna proteína que se parezca al virus o incluso un ácido nucleico (como la vacuna de ARN).

Una mujer con mascarilla.

Getty Images
Los científicos recomiendan mantener las medidas de prevención después de ponerse la vacuna.

El antígeno provoca una respuesta inmune, es decir, prepara al organismo para enfrentar un intento de contaminación, para ser capaz de reconocer un virus y producir anticuerpos para combatirlo, explica el médico de enfermedades infecciosas Jorge Kalil, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo (FMUSP).

La próxima vez que entre en contacto con ese virus, el cuerpo recordará cómo combatirlo y podrá enfrentar la amenaza de manera rápida y eficiente.

Esta respuesta se denomina respuesta inmune adaptativa y es específica para cada virus. “Es una respuesta que tarda al menos dos semanas”, explica Natália Pasternak.

La primera respuesta inmune del cuerpo después de la vacunación es la producción de anticuerpos, que se adhieren al virus y evitan que ingrese a las células del cuerpo y las use para producir más virus, explica Pasternak.

Es decir, en una persona inmunizada, desde el momento en que el patógeno ingresa al organismo, se liberan anticuerpos que evitan la contaminación de las células.

Pero existe un segundo tipo de respuesta inmune, llamada respuesta celular. “Son células, llamadas células T, que no se unen al virus, pero reconocen cuándo una célula está contaminada con el virus y la destruyen”, explica Pasternak.

Es decir, si un virus logra escapar de los anticuerpos y contaminar cualquier célula del cuerpo, las células T funcionan como “cazadoras” y destruyen las “células zombi”, evitando que se produzcan más virus.

Una persona recibiendo una vacuna.

Getty Images
La vida no regresará tan rápido a la normalidad después de que empiece la vacunación en tu país.

La respuesta celular tarda un poco más que la respuesta de los anticuerpos, otra razón por la que la inmunización solo se completa unas semanas después de recibir la vacuna, explica Jorge Kalil.

Es decir, después de recibir una vacuna, solo estás realmente protegido al cabo de unas pocas semanas, explican los científicos. Es como si el cuerpo necesitara tiempo para “procesar” la información y reaccionar de manera apropiada.

Dos dosis contra el coronavirus

En el caso específico del coronavirus, otra cuestión obliga a mantener las medidas de protección durante algún tiempo después de la vacunación: la mayoría de las vacunas que se están desarrollando contra la enfermedad requieren dos dosis para lograr la eficacia esperada.

Se necesitarán dos dosis para las cuatro vacunas que ya han demostrado su eficacia: las de Pfizer, Moderna, Oxford/AstraZeneca y la Sputnik V. Esto también es válido para la Coronavac, que está siendo desarrollada por el Instituto Butantan en colaboración con la farmacéutica Sinovac.

“Probablemente la indicación será recibir la primera dosis, esperar un mes, tomar la segunda dosis y mantener todos los cuidados pandémicos, como el aislamiento social y el uso de mascarillas, durante al menos 15 días. Solo así estarás protegido, según la efectividad de cada vacuna”, explica Jorge Kalil.

La primera dosis, explica Natália Pasternak, es lo que los científicos llaman el refuerzo principal. “Es como si (…) le diera un ‘impulso inicial’ al sistema inmunológico. La segunda dosis genera una mejor respuesta inmunológica”, explica.

Mujer con mascarilla.

EPA
La OMS estima que se necesita que un 80% de la población esté vacunada para contener la pandemia.

Combinando el tiempo necesario entre una dosis y otra y el tiempo que el cuerpo necesita para producir una respuesta inmunitaria, se necesitará al menos un mes y medio para que alguien que haya sido vacunado sea considerado inmunizado.

Pero, incluso después de eso, tomará tiempo para que la vida vuelva a la normalidad, y hasta que la mayoría de la población esté vacunada, la recomendación es que incluso las personas inmunizadas mantengan las medidas de prevención.

¿Es cierto que la vacuna puede no prevenir la contaminación por coronavirus?

No, explican los científicos, porque si hay una buena cobertura de vacunación, una vacuna puede reducir en gran medida la circulación del virus a través de la llamada inmunidad colectiva.

Es cierto que individualmente ninguna vacuna es 100% efectiva, y esto también es cierto para el covid-19. La vacuna de Pfizer, por ejemplo, tiene un 95% de efectividad, según los resultados de la tercera fase de prueba.

Esto significa que existe un 5% de probabilidad de que esa vacuna específica no produzca una respuesta inmune en el cuerpo de la persona vacunada.

Pero, entonces, ¿cómo evitan las vacunas que el virus se propague si hay algunas personas que pueden infectarse?

Vacuna

Getty Images
Ninguna vacuna es 100% efectiva a nivel individual.

“La vacuna funciona a través de la inmunidad colectiva”, dice Jorge Kalil.

“La vacuna reduce el número de personas susceptibles (a la enfermedad) de manera tan significativa que el virus no puede circular más y queda contenido. Así fue como erradicamos la viruela”, explica el médico.

La inmunidad colectiva es importante no solo porque las vacunas no son 100% efectivas, sino porque hay muchas personas que ni siquiera pueden aplicársela.

“Hay personas que no pueden recibirla porque no son mayores o porque no forman parte del programa de vacunación. Las vacunas contra el coronavirus aún no se han probado en niños o en mujeres embarazadas”, explica Kalil.

Las personas con alguna enfermedad que comprometa su sistema inmunológico tampoco pueden vacunarse.

“Cuando haya una cobertura mínima de vacunación para la población, estas personas vulnerables estarán protegidas por la inmunidad colectiva”, explica Kalil.

En el caso del coronavirus, la OMS estima que la cobertura de vacunación necesaria para estabilizar y contener la pandemia es del 80% de la población, idealmente el 90%.

Por eso es importante que, incluso quienes ya se han vacunado y esperaron mes y medio, no abandonen las medidas contra la pandemia.

En el caso de la vacunación contra el coronavirus, pasará algún tiempo antes de que la vacuna llegue a la mayoría de la población.

La producción de millones de dosis no es algo que ocurra de la noche a la mañana. También hay cuestiones como los acuerdos gubernamentales con las empresas farmacéuticas, la lista de espera de varios países, la dificultad de distribución y almacenamiento (algunas vacunas deben almacenarse a temperaturas muy por debajo de cero), etc.

“Es importante que quien reciba la vacuna primero mantenga las medidas para combatir la pandemia porque, incluso después de un mes y medio, aunque esté inmunizado, no hay garantía de que no pueda ser vector de la enfermedad hasta que no haya inmunidad colectiva”, dice Pasternak.

La científica explica que las vacunas probadas hasta ahora evitan que el virus se reproduzca en el cuerpo y enferme a la persona. Pero no hay pruebas, por ahora, que demuestren que la persona vacunada no transmitirá el virus a otras personas.

El resumen de todo esto es que, aunque te pongas las dos dosis de la vacuna, hay que esperar a que la mayoría de la población esté vacunada para que la vida vuelva a la normalidad, aconseja Jorge Kalil.

Es decir, hay que esperar hasta que la inmunidad colectiva generada por la amplia cobertura de vacunación permita contener la pandemia definitivamente.

* Este artículo apareció originalmente en portugués BBC Brasil y puedes leerlo aquí.


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