En menos de 4 meses abren 205 investigaciones por acoso contra mujeres policía
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

En menos de 4 meses abren 205 investigaciones por acoso sexual contra mujeres policía

En estos meses, ya han enviado alrededor de 13 casos al Consejo de Honor y Justicia, el órgano que analiza las pruebas y para determinar las sanciones, y varios han recibido un correctivo disciplinario.
Cuartoscuro
5 de marzo, 2020
Comparte

En menos de cuatro meses, la recién creada Unidad de Género de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México ya tiene abiertas 205 investigaciones por denuncias internas de acoso o violencia machista, cuando el año pasado habían sido 130. 

Quien actualmente funge como encargada de la Unidad, Sahara Sánchez Nieto, aseguró en entrevista con Animal Político que aunque siempre se han investigado en Asuntos Internos los casos de acoso, el tener un área específica para ese tema está promoviendo las denuncias. 

“Ahora con esta unidad que se generó, como que la mujer se siente más segura de presentar una denuncia”, señaló. 

Apenas este 3 de marzo, la organización Causa en Común publicó un estudio que mostró que 68% de las policías mujeres han sufrido al menos comentarios lascivos dentro de su trabajo, pero el 21% dijo no haber denunciado porque no sabía que se podía o dónde hacerlo.

Por ello se creó esta Unidad en noviembre pasado, cuando se conmemora el Día de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, a la par que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México dio a conocer que en el último año había recibido 117 denuncias por agresiones sexuales de policías, 86 de ellos, miembros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina.

La nueva unidad especializada es para atender a dos tipos de víctimas: por un lado, mujeres civiles que hayan sido agredidas por algún miembro de la Secretaría, y por otro, las propias integrantes de la dependencia, violentadas por sus compañeros o jefes, ya sea dentro de sus funciones o incluso fuera de servicio.

En estos meses, ya han enviado alrededor de 13 casos al Consejo de Honor y Justicia, el órgano que analiza las pruebas y para determinar las sanciones, y varios han recibido un correctivo disciplinario.

Mismas sanciones

La funcionaria reconoció que por ahora no hay ningún cambio en los reglamentos para endurecer sanciones, sino que son las mismas que ya se tenían. Estas pueden ser desde una amonestación por escrito, un arresto de 24 o 36 horas, el cambio de área del agresor o la víctima, o hasta la separación del cargo.

“Depende de la gravedad de la conducta. Por ejemplo, para violación, es destitución. Acoso sexual, igual destitución cuando hay medios para poder acreditarlo. Por eso coadyuvamos también con la Fiscalía de Delitos Sexuales”, explicó Sánchez Nieto.

Leer más: Una policía de la CDMX denuncia acoso y abuso sexual de su jefe

Subrayó este último punto, ya que no se trata solo de separar del cargo a un agresor, sino de que si lo amerita, también enfrente un proceso ante la justicia.

Una novedad de la Unidad es que ha empezado a hacer indagatorias de oficio, sin que haya una denuncia de por medio. La agente Judith Escobar forma parte de la célula de investigación creada especialmente para esto.

“Tenemos varias formas en que puede llegar una denuncia, ya sea que acudan directamente, o nosotras hacemos traslados también, vamos a los sectores, hacemos investigación de campo”, detalló.

Entrevistan aleatoriamente al personal y revisan las cámaras de seguridad para detectar si hay alguna conducta irregular. También hacen difusión de que ahora existe esta unidad especializada y promueven la cultura de la denuncia, para que las propias mujeres no dejen pasar situaciones que no deberían sufrir ni tengan miedo de acusar a sus agresores.

La célula de investigación tiene ocho miembros: cinco mujeres y tres hombres, para apoyar en traslados de agresores o en la seguridad de sus propias compañeras cuando tienen que ir a lugares lejanos o peligrosos. También para ello hay seis patrullas identificadas con cromáticas moradas, explicó.

La Unidad cuenta además con dos abogadas, tres psicólogas, dos especialistas en derechos humanos y dos educadoras, ya que tiene una estancia.

Sánchez Nieto expuso que para integrarla, se puso atención en un perfil especializado en temas de derecho: todas tienen licenciatura en criminalística, una incluso maestría en derecho procesal penal. No obstante, al preguntarle por la formación en perspectiva de género del equipo, reconoció que ese lo han ido adquiriendo en dentro de la misma institución, en la Universidad de la Policía.

“Nos dan cursos. El jefe (Omar García Harfuch, secretario de Seguridad), como tal, tiene diseñados varios planes para que se capacite al personal. A nosotros nos han dado cursos de perspectiva de género y de derechos humanos”, señaló.

Queremos conocer la historia de nuestras lectoras. Participa en esta dinámica y cuéntanos con ilustraciones, audio, texto, imágenes o video Cómo llegó a tu vida el feminismo.
Nosotras haremos una publicación con las respuestas para que se escuche la voz de todas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Cómo explica la ciencia que haya personas que pueden predecir el futuro y qué se puede aprender de ellas

No es magia ni charlatanería, es ciencia. Hay gente común que rutinariamente supera a los expertos cuando se trata de vaticinar el futuro.
Getty Images
Por BBC
20 de junio, 2021
Comparte

¿Sabías que eso iba a pasar?

A veces la vida nos da la oportunidad de ufanarnos pronunciando la ubicua frase de “¡te lo dije!”, y hay quienes están convencidos de que realmente son muy buenos vaticinando el futuro.

Pero, si somos honestos, en la mayoría de los casos “sabíamos” que algo iba a pasar sólo después de que ocurre: era una de las posibilidades que consideramos.

Los humanos hemos estado tratando de predecir el futuro desde la antigüedad.

Los chinos tenían el I Ching mientras que los oráculos griegos preferían buscar respuestas en las entrañas de los animales.

En la actualidad, las agencias de inteligencia de todo el mundo se basan principalmente en opiniones de expertos para pronosticar eventos.

Pero hay gente común entre nosotros que rutinariamente supera a los expertos cuando se trata de hacer predicciones precisas sobre el futuro.

Los llaman “superpronosticadores” y, por si te suena a charlatanería, no hay ningún engaño involucrado.

“No estamos hablando de algún tipo de adivino psíquico o nada por el estilo”, subraya David Robson, autor de “La trampa de la inteligencia”.

Por el contrario, los científicos han descubierto ciertos rasgos de personalidad y habilidades específicas.

Signo de interrogación y la palabra "Future"

Getty Images

“Son personas que pueden predecir por ejemplo si una guerra civil va a estallar en una región con problemas o quién va a triunfar en los Juegos Olímpicos”, le dijo Robson al programa de la BBC CrowdScience.

Tienen un talento natural para examinar la evidencia y ver a dónde conducirá en el futuro.

Súper

El término “superpronosticador” surgió de un torneo, cuyo objetivo era buscar nuevos enfoques en las predicciones políticas, llamado Good Judgement Project (Proyecto Buen Juicio, en español) y financiado por la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzados de Inteligencia o IARPA, por sus siglas en inglés.

Bajo la dirección del científico político Philip E. Tetlock, desde 2011, el equipo invitó a miles de participantes de todos los orígenes sociales para probar sus habilidades de predicción.

Cuatro años, 500 preguntas y más de un millón de predicciones más tarde,el 2% más exitoso fue llamado superpronosticador.

Carretera con los años por venir escritos

Getty Images

El proyecto más tarde se escindió en una empresa de pronósticos comercial dirigida por Tetlock, cuyo trabajo anterior había demostrado que los pronosticadores profesionales en realidad no eran muy precisos.

Tras analizar 82.361 predicciones realizadas por 284 expertos en campos como las ciencias políticas, la economía y el periodismo, llegó a la conclusión de que “unos chimpancés tirando dardos a los posibles desenlaces” probablemente obtendrían resultados similares, como dejó claro en su libro “El juicio político de los expertos” (2005).

¿Podrían aquellos superpronosticadores, que no habían llegado como expertos, hacer un mejor papel?, se preguntó el politólogo.

Mente realmente abierta

La respuesta fue: . Algunos de ellos tenían la capacidad innata de acertar con las previsiones.

Pero ¿por qué? ¿Qué tenían de especial?

Hombre con jaula abierta como cabeza

Getty Images
No se trata de ser “liberal” sino de no aferrarse a las convicciones.

“A menudo eran curiosos, tenían una mente abierta, estaban dispuestos a buscar evidencia y cuestionar sus suposiciones y también eran intelectualmente humildes, de manera que eran capaces de reconocer sus propios sesgos y tomarlos en cuenta”, señala Robson.

No se trataba sólo de escuchar o leer muchas opiniones sino tener “la capacidad de actualizar los pronósticos u opiniones en función de la información encontrada… y no todos podemos hacer eso, pues a menudo estamos muy amarrados a nuestras creencias”.

“Los superpronosticadores son muy buenos simplemente abandonando lo que habían pensado que era correcto y adoptando otra opinión”.

“Son distintivos psicológicamente”, le dijo el mismo Tetlock a la BBC en 2015.

“Si tuviera que identificar algo en particular es que mientras que la mayoría de la gente piensa en sus creencias como algo muy precioso que los define, hasta sagrado, los superpronosticadores tienden a considerar sus creencias como hipótesis para poner a prueba, que deben revisarse de acuerdo a la evidencia”.

“Eso significa que tienden a ser mejores al hacer estimaciones iniciales, tan pronto como se les hace una pregunta, pero son aún mejores en actualizar lo que piensan a medida que obtienen más información, así que pueden recalibrar si la probabilidad es más alta o más baja”, explicó el politólogo.

Ponte a prueba

Entonces, como los científicos, los superpronosticadores ven sus predicciones como hipótesis y siempre están a la caza de nueva información, evaluando cuidadosamente esos datos y actualizando sus predicciones.

Pero además de tener una mente genuinamente abierta, se destacan en el pensamiento analítico.

¿Será que tú también?

Trata de responder esta pregunta de David Robson.

“El viento sopla desde el este y un tren eléctrico se dirige al oeste. ¿En qué dirección cardinal echará el humo de la locomotora?”.

"Humo del tren". Obra encontrada en la colección del Museo Munch de Oslo.

Getty Images
“Humo del tren”. Obra encontrada en la colección del Museo Munch de Oslo.

¿Y?

La respuesta es que el humo no va en ninguna dirección. “Dije que era un tren eléctrico”.

¿Otra?

En este caso se trata de tres personas: Jack, Ana y Jorge.

Jack está mirando a Ana pero Ana está mirando a Jorge. Jack está casado pero George no. ¿Hay alguna una persona casada mirando a una persona soltera?

Las opciones son: “Sí”, “No” o “No se puede determinar”. La respuesta está al final del artículo.

“Este tipo de preguntas buscan establecer si simplemente te dejas llevar por tus intuiciones o si realmente estás analizando lo que se está diciendo y cuestionándolo”, explica Robson.

Y he aquí la cuestión: uno puede pensar que leer mucho y ser analítico es un rasgos de gente muy inteligente, sin embargo, no es suficiente. Curiosamente, tener mucha capacidad intelectual puede llevarte a las conclusiones equivocadas.

“A menudo, cuanto más inteligente eres, mejor se te dará el hallar todo tipo de razones y fundamentos para tus opiniones y detectar las pequeñas discrepancias en el argumento de los otros, para demoler lo que están diciendo.

“Así que el problema es que en realidad cuanto más inteligente eres, mejor eres en engañarte a ti mismo y a otras personas”.

El 2%

Quizás es bueno que no estemos limitados por nuestra capacidad intelectual, pues eso significa que seríamos capaces de mejorar como pronosticadores.

Pero hay algo más que tener en cuenta.

Niña pintando un sol en un cielo gris

Getty Images

Además de una mente abierta y pensamiento analítico, para hacer buenos pronósticos se necesita lo que se conoce como pensamiento probabilístico.

Y alguien que lo tiene es Michael Storey, uno de los originales miembros de ese selecto grupo del 2% del Good Judgement Project, quien hizo carrera como superpronosticador, y siguió trabajando para Good Judgement Inc.

“Soy una persona muy curiosa, y esa es probablemente mi principal motivación en la mayoría de las cosas que hago”.

En su conversación con BBC CrowdScience, Storey destacó la importancia de tener una perspectiva externa.

“Hay una teoría que dice que si estás demasiado cerca de las cosas tiendes a equivocarte más. Lo que sucede es que, sin date cuenta, eliges prestarle atención a una parte de la información e ignoras cosas que no encajan con tu punto de vista; eso se llama sesgo de confirmación”.

Salirse mentalmente de una situación para tener en cuenta las opiniones de los demás y mirar al pasado en busca de ejemplos puede ser muy útil.

“Imagínate que estás en una boda y te preguntan si crees que la relación va a durar”.

Es fácil dejarte llevar por lo romántico y la alegría del momento, “y en la mayoría de los casos el final es feliz”, pero los superpronosticadores ajustan esa impresión yendo más allá de la información inmediata.

“Y cuando lo haces, puedes tomar una evaluación más sobria y fijarte, por ejemplo, si son personas mayores o religiosas, entonces es mucho menos probable que se separen; así vas incorporando otros factores que puedes obtener desde afuera, a los que tienes cerca, y obtienes esa perspectiva externa”.

Lo que estarías haciendo es ajustar tus intuciones con la ayuda de información y algo muy importante, señala Storey: la coincidencia de patrones.

“Cuando ponemos a prueba a las personas para ver cuán probable es que sea un buen pronosticador no examinamos sus conocimientos de algun tema ni nada por el estilo sino su sus habilidades en el reconocimiento de patrones de imágenes”.

Y, aunque no todos tenemos todos esos talentos naturales, la buena noticia es que los investigadores creen que estas habilidades se pueden aprender. De hecho, hay cursos para adquirirlas.

¿Por qué hacerlo?

Porque aunque no te vayas a dedicar a pronosticar eventos geopolíticos o movimientos bursátiles, aprender a pensar analíticamente y a cuestionar suposiciones y creencias te puede ayudar a decidir si debes cambiar de trabajo, comprar esa casa o invertir en el negocio de tus amigos.

Jack, Ana y Jorge: la respuesta

Siluetas de dos hombres y una mujer

BBC

Como no nos dicen nada sobre el estado civil de Ana, la respuesta parece ser “no se puede determinar”, pero es “sí”.

No es necesario saber si Ana está casada o no.

Si lo está, ella es la persona casada que mira a una persona soltera: Jorge. Si no lo está, Jack es la persona casada que mira a una persona soltera, Ana.

 

 

Queremos conocer la historia de nuestras lectoras. Participa en esta dinámica y cuéntanos con ilustraciones, audio, texto, imágenes o video Cómo llegó a tu vida el feminismo.
Nosotras haremos una publicación con las respuestas para que se escuche la voz de todas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.