Decenas de poblanos ignoran que son propietarios de empresas fantasma
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Decenas de poblanos ignoran que son propietarios de empresas fantasma

A estas personas alguien les robó sus datos personales para beneficiarse con contratos públicos en los gobiernos panistas.
Foto: Datamos
Por René Valencia / Maribel Velázquez / Lucero Hernández / Datamos
12 de marzo, 2020
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En los suburbios de Puebla, en casas de bajos recursos económicos, viven personas que sin saber cuándo ni cómo se convirtieron en propietarios de empresas fantasma que recibieron millones de pesos en contratos de las administraciones de los exgobernadores de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas y José Antonio Gali Fayad, así como del expresidente municipal de la capital del estado, Luis Banck Serrato.

En las actas constitutivas de las empresas que se encuentran en el Registro Público de Comercio (RPC), copias de los contratos y padrones de proveedores de las dependencias, Datamos identificó 196 direcciones de oficinas de empresas fantasma o de los domicilios de quienes aparecen como accionistas de dichos proveedores del gobierno estatal y del Ayuntamiento de Puebla.

Entérate: Gobiernos de Moreno Valle y Gali en Puebla facturaron 328.3 mdp a través de empresas fantasma

Para esta investigación periodística se visitaron 93 direcciones —más de 47 por ciento del total— y se pudo comprobar que muchas de las personas que viven ahí ignoran que su nombre aparece en contratos con el gobierno estatal o que fungieron como propietarios de empresas. En otras direcciones hay oficinas abandonadas o inmuebles ilocalizables.

En apego a la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, omitimos el nombre real de los presuntos accionistas o propietarios de las empresas fantasma que entrevistamos para este trabajo periodístico.

Presta credencial y le crean una empresa

“Alicia” vive en la zona poniente de la ciudad de Puebla, rodeada de terrenos baldíos, inundaciones e inseguridad. Viste un pantalón de mezclilla y una delgada blusa. Llega a su casa en una van del transporte público que conduce su marido; se muestra confundida al enterarse de que aparece como dueña de una compañía a su nombre: Hobert S.A de C.V., proveedora del Gobierno de Puebla. Asegura que no sabe cómo se convirtió desde el 27 de enero de 2015 en accionista de esta empresa declarada fantasma por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Cuenta que es amiga de “Patricia”. Se conocieron en la escuela de sus hijos. Un día, “Patricia” le pidió una copia de su identificación oficial del Instituto Nacional Electoral (INE) para un proyecto que no entendió en qué consistía, pero no le pareció que sus datos fuesen mal utilizados. “Ella me invitó a eso, pero jamás firmé nada, ni supe nada. (…) Sí con ella los presté (mis datos), pero nada más. Nunca más volví a saber de ella”, explica al enterarse de que también “Patricia” aparece como socia en Hobert S.A. de C.V.

Entérate: Crean empresa fantasma, gana 24 mdp con gobiernos de Puebla y 3 años después se disuelve

En 2016 Hobert S.A. de C.V. facturó 620 mil pesos (33 mil 214 dólares) en dos contratos firmados con una institución pública llamada Convenciones y Parques, así como del Instituto Tecnológico Superior de Ciudad Serdán (ITS). El 16 de abril de 2019, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se publicó el oficio 500-05-2019-7322 donde se confirmaron sus operaciones inexistentes.

Hoy, “Alicia” vive con incertidumbre porque no puede conseguir empleo: los bancos le niegan una tarjeta de nómina y los ejecutivos de las sucursales le reiteran que tienen dificultades con sus datos personales.

Durante la entrevista, el esposo de “Alicia” habla por teléfono con un abogado que no revela su identidad, pero se presenta como primo de “Patricia” y “Alicia”; además, asegura que desconoce la existencia de Hobert S.A. de C.V., así como de alguna investigación iniciada por autoridades fiscales. “Me extraña que la estén buscando (se refiere a ‘Alicia’), digo, independientemente de la postura que ustedes quieran escuchar respecto de ella o no, pues como que se me hace extraño, ¿no? Bueno, seamos honestos, no son los únicos datos que el SAT publica, pudieron buscar a otra persona”, afirma el abogado.

El abogado insiste en que el vínculo que sostiene con ambas es familiar, pero al ser cuestionado sobre la relación con “Patricia”, dice: “sí, somos primos; digo, no llevamos los mismos apellidos, pero somos primos”. Al escucharlo, “Alicia” murmura: “¿Patricia?”, pues desconocía el parentesco entre su amiga y el abogado.

Al finalizar la llamada, el esposo de “Alicia” se comunica con un “licenciado” para que le aclare el motivo por el que comprometieron los datos personales de su esposa. Nadie, dice, les da respuestas sobre cómo y porqué le crearon una empresa. El “licenciado” le dice: “ese tema ya es distinto a lo que nos hizo el favor su esposa, para un proyecto que no tiene nada que ver”, pero “se quedó atorado y, al final, hubo un problema con el banco que otro abogado distinto está resolviendo, pero no tiene nada que ver con esto. Son cosas totalmente distintas”.

Mientras su marido discute con los abogados, “Alicia” fija la mirada en la pared, asustada sobre qué hacer para evitar que el SAT decida perseguirla por ser presunta accionista de Hobert S.A. de C.V., luego de que “Patricia” rechazó las llamadas telefónicas que le hizo para preguntarle qué ocurrió con la copia de su credencial.

Confían a un amigo sus credenciales para votar

En 2014 “Laura” y “Nayeli” entregaron copias de sus credenciales para votar a un amigo de su familia; iban a crear un negocio, pero aseguran que jamás acudieron a ninguna oficina para formalizarlo. Sin saberlo, meses después aparecieron como propietarias de una proveedora del Gobierno de Puebla: Glynn Mexicana S.A. de C.V., cuyo domicilio es una casa ubicada cerca del Centro Histórico de la capital de Puebla que “Nayeli” desocupó y a la que después llegó “Laura”, su presunta socia.

Glynn Mexicana S.A. de C.V. fue proveedora en 2017 de la desaparecida Secretaría General de Gobierno (SGG) del estado de Puebla. Le pagaron 144 mil 525 pesos (7 mil 663 dólares) por 87 productos de impresión; sin embargo, el 8 de octubre de 2018 se publicó en el DOF su inclusión en el listado definitivo de contribuyentes con operaciones inexistentes.

“Laura” asegura desconocer que sus datos personales fueron utilizados para crear Glynn Mexicana S.A. de C.V.: “Hace varios años, le entregamos los datos a un amigo de mi esposo; precisamente, nos pidió nada más el IFE (credencial para votar), porque iba a hacer precisamente eso, pero nunca fuimos. Fue por ahí del 2014”, recuerda. Dice que sabe de casos similares en los que ese conocido involucró en problemas fiscales a otras personas y que bajo el mismo esquema de invitación participaron otras siete probables víctimas. Una de ellas recibió la visita del SAT por supuestamente tener una empresa a su nombre. Otra de las irregularidades que se quisieron cometer con su firma y la de “Nayeli”, comparte, fue que intentaron conseguir alrededor de 4 millones de pesos de un banco, a cambio ellas recibirían 100 mil pesos, pero rechazaron la oferta.

Lo culpan de ser el responsable

Una fachada amarilla adorna la vecindad en la que registraron el domicilio fiscal de Hinfra S.A. de C.V., una de las principales beneficiadas en dependencias estatales y municipales, durante el periodo en el que el Partido Acción Nacional (PAN) gobernó el estado. Ganó más de 25.8 millones de pesos (1.3 millones de dólares) de 27 contrataciones.

Los vecinos comparten que en repetidas ocasiones escuchan el nombre de esta empresa fantasma; por ejemplo, cuando el cartero llega a preguntar por su ubicación, pero nadie sabe qué responderle, ya que desconocen quiénes trabajan ahí o en cuál departamento se encontraron sus instalaciones, reportadas en la calle 21 Poniente 116.

En 2016 Hinfra S.A. de C.V. formó parte del padrón de proveedores de la Universidad Tecnológica de Puebla (UTP) y publicó los datos de contacto de “Aurelia”, administradora y accionista de la empresa. Sin embargo, al buscarla en el número de contacto responde un excontador de la oficina que confirma que el fisco los investigó.

El extrabajador de Hinfra S.A. de C.V. relata a Datamos que en 2015 laboró con ellos y sus oficinas se ubicaban en la calle 21 Poniente 116 hasta inicios de 2016, cuando se cambiaron a otro domicilio del que afirmó desconocer su ubicación. Antes de renunciar a su cargo el SAT los investigó por ser contribuyentes con operaciones inexistentes: “Por eso, yo renuncié. O sea, estaban diciendo que yo era o estaba haciendo eso; entonces, no, les entregué todos los papeles al corriente y sin ningún problema”.

Para leer el reportaje completo lo puedes hacer en la siguiente liga de la página de Datamos.

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Por qué la glucosa juega un papel clave en la obesidad (y la diabetes)

Los procesos químicos que tienen lugar en el cuerpo cuando consumimos azúcar nos dan una pista sobre cómo evitar dos de las enfermedades más extendidas del mundo: obesidad y diabetes.
24 de junio, 2020
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Los azúcares refinados aumentan los niveles de glucosa en nuestro torrente sanguíneo.

Getty
Los azúcares refinados aumentan los niveles de glucosa en nuestro torrente sanguíneo.

Cuando comemos un pedazo de pan o un simple caramelo y vemos qué ocurre en nuestra sangre resulta que, a los pocos minutos, nuestros niveles de glucosa (comúnmente denominada “azúcar”) han subido.

¿Qué es lo que ha ocurrido mientras?

Acompañemos a la comida en su recorrido para averiguarlo.

A los pocos minutos de tragarnos ese pedazo de pan, éste llega ya digerido (por el estómago) al intestino delgado.

Las células intestinales absorben los nutrientes que contenía, entre los que se encuentra la glucosa.

Y dado que estas células están en contacto directo con el sistema circulatorio, inmediatamente se vierten a la sangre y se dirigen al hígado.

Como consecuencia la concentración sanguínea de glucosa (glucemia) se dispara.

Lo que viene a continuación es fácil de deducir.

En ayunas, el nivel normal de azúcar en sangre es de 70 a 110 miligramos por decilitros (mg/dl). Después de las comidas, estos valores suben.

Getty
En ayunas, el nivel normal de azúcar en sangre es de 70 a 110 miligramos por decilitros (mg/dl). Después de las comidas, estos valores suben.

La sangre transporta la glucosa hacia los órganos que la necesitan como “combustible”.

De este modo, pueden obtener la energía necesaria (ATP) para llevar a cabo todas sus funciones.

El problema surge cuando un exceso o un déficit de glucosa en el organismo conduce al desarrollo de patologías.

De ahí la importancia de mantener su equilibrio.

Es el ying y el yang de la glucosa.

El hígado y el páncreas controlan el suministro

Las células requieren un suministro permanente de glucosa para realizar sus funciones vitales.

Sin embargo, su aporte es discontinuo, limitado a las comidas.

¿Cómo resolverlo para garantizar que las células reciben constantemente azúcar sin comer a todas horas?

El cerebro y otros órganos del cuerpo necesitan energía para funcionar correctamente.

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El cerebro y otros órganos del cuerpo necesitan energía para funcionar correctamente.

Existen detectores celulares en distintos órganos (hígado, páncreas e hipotálamo, entre otros) que vigilan la disponibilidad de glucosa.

El papel del hígado

Cuando es alta (por ejemplo, inmediatamente después de comer), el hígado puede almacenar parte en forma de glucógeno para después, esto es, para cuando la glucosa escasee.

Como ocurre durante el ayuno entre comidas o mientras dormimos.

Entonces lo degrada y vuelve a obtener glucosa, que es liberada a la sangre para ser utilizada por otros órganos.

No acaba ahí su misión.

El hígado también convierte el exceso de azúcares en triglicéridos (grasa) y promueve su almacenaje en el tejido adiposo como reserva energética.

En momentos de ayuno prolongado, estos triglicéridos son hidrolizados y convertidos en ácidos grasos, que viajan donde se les necesita a través de la sangre para ser oxidados o degradados por las mitocondrias de las células y así producir energía.

Páncreas

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La insulina es la hormona que produce el páncreas y que permite a nuestro cuerpo absorber la glucosa.

El pancreas, clave del proceso

Por su parte, el páncreas juega un papel importantísimo en el equilibrio de los niveles de glucosa.

Se ocupa de detectar el exceso o déficit de glucosa, y responde en consecuencia fabricando y secretando hormonas que intentan restaurar el equilibrio.

La más conocida es la insulina, que se libera a la sangre cuando sube la glucemia y manda una orden contundente a las células: “captad glucosa sanguínea, que hay demasiada, y gastadla o almacenadla”.

Como consecuencia, el azúcar en sangre disminuye.

Hambre, saciedad y obesidad

Entretanto, en el cerebro, el hipotálamo permanece ojo avizor a los niveles de glucosa.

Este área del cerebro tiene asignada la importante misión de regular la ingesta controlando las sensaciones de hambre y saciedad.

Después de comer, su mensaje es: “hay mucha glucosa, así que necesitamos parar de comer; voy a activar la señal de saciedad”.

Obesidad

Getty Images
Uno de cada cuatro hombres en Argentina, Uruguay, Chile o México es obeso.

A la vista de todo lo que hemos expuesto, es fácil deducir lo que ocurre si ingerimos más comida (nutrientes) de la que “quemamos” (gasto energético).

El equilibrio se descompensa, retiramos hasta donde podemos la glucosa sobrante de la circulación y fabricamos grasa.

La consecuencia inmediata es que desarrollamos sobrepeso.

Y, si la situación se mantiene, obesidad.

En ocasiones, el equilibro se puede descompensar porque alguno de los pasos que hemos explicado está alterado.

Por otro lado, si los niveles de glucosa en sangre se mantienen altos incluso en periodos de ayuno (hiperglucemia), hablaremos de la existencia de diabetes.

Dos elementos clave

Existen dos puntos clave a nivel molecular para controlar el desarrollo de obesidad o de diabetes.

Patatas fritas

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La incorporación de comida procesada ha contribuido al aumento de la obesidad.

De un lado los sensores, esto es, dispositivos moleculares que se encuentran en las células que detectan los niveles de glucosa o el estado energético de la célula (niveles de ATP), respectivamente.

Ejemplos de éstos son las proteínas glucoquinasa (GCK), el transportador de glucosa 2 (GLUT2), la quinasa activada por AMP (AMPK), la quinasa con dominios PAS (PASK) o la diana de rapamicina en células de mamífero (mTOR).

De otro lado, debe generarse una correcta respuesta a la insulina, es decir, que las células sean capaces de identificar y responder a esta hormona adecuadamente.

De que respondamos adecuadamente a la insulina se encargan una serie de receptores de la membrana de las células, así como un conjunto de proteínas intracelulares (IR, IRS, PI3K, AKT, etc).

Si el mecanismo falla en algún punto, las células no responden a la insulina, y el azúcar sanguíneo sobrante no se elimina.

Es lo que se conoce como resistencia a la insulina.

La consecuencia es que la glucosa en sangre permanece alta y se desarrolla diabetes (diabetes tipo 2).

Obesidad

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La obesidad está catalogada como una enfermedad.

Diabetes tipo 2, compañera de la vejez

A lo largo de los años, las células envejecen, los mecanismos moleculares de respuesta a la insulina se deterioran y van perdiendo su funcionalidad, por lo que es frecuente desarrollar resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

Por eso es una enfermedad habitual de la tercera edad.

Incluso se puede adelantar en personas obesas.

En estos casos, lo que sucede es que el tejido adiposo, obligado a almacenar un exceso de grasa por encima de su capacidad, está hipertrofiado y alterado.

Como consecuencia, la respuesta a la insulina se ve mermada.

1 de cada 4

Para colmo, los tejidos son menos eficientes captando y gastando glucosa, lo que conduce a un aumento del azúcar en sangre (hiperglucemia) y, en consecuencia, diabetes tipo 2.

No es baladí, sobre todo si tenemos en cuenta que una de cada cuatro personas mayores padece diabetes tipo 2.

Es más, según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología el 40% de personas mayores de 65 años padecen diabetes (2,12 millones).

Esto supone un problema de salud grave dadas las numerosas complicaciones asociadas a esta enfermedad: problemas cardiovasculares, retinopatía diabética, nefropatías, neuropatía diabética, etc.

Niños comiendo hamburguesas

Getty Images
El bajo precio de la comida poco saludable está vinculado a un mayor riesgo de obesidad en la población de bajos recursos.

Investigación para el futuro

Por ejemplo, cada año aparecen alrededor de 386,000 nuevos casos de diabetes en la población adulta española.

De ahí la importancia de llevar a cabo estudios encaminados tanto a conocer sus mecanismos moleculares como a diseñar fármacos dirigidos a controlar los sensores de glucosa y nutrientes.

A eso precisamente lleva años dedicándose nuestro grupo de investigación, en la Universidad Complutense.

Concretamente estudiamos sensores y nutrientes a nivel del hipotálamo, el hígado y el tejido adiposo que ayuden a atajar una enfermedad responsable de una gran mortalidad y morbilidad en el mundo.

En los tiempos actuales, se ha añadido una nueva enfermedad infecciosa que, cuando afecta a enfermos de diabetes, produce un incremento en su severidad y mortalidad.

Nos referimos, claro está, a la covid-19.

La investigación de la interrelación entre ambas enfermedades se hace necesaria y urgente.

*María del Carmen Sanz Miguel, Ana Pérez García, Elvira Álvarez García y Verónica Hurtado Carneiro forman parte de un equipo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y está reproducido bajo la licencia Creative Commons.

Haz clic aquí para leer la nota original.


https://www.youtube.com/watch?v=8urGTdEioOQ

https://www.youtube.com/watch?v=JwghZEmvmb8

https://www.youtube.com/watch?v=qd1YehNpbV4

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