Maestra víctima de violación exige justicia; sus agresores están prófugos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Maestra víctima de violación tumultuaria exige justicia; sus agresores están prófugos

Diez meses después de ser violada por cuatro hombres, Victoria sigue esperando justicia, ya que tres de sus presuntos agresores están prófugos, uno ni siquiera tiene orden de aprehensión porque según la Fiscalía solo cometió “abuso sexual” y no violación, y únicamente uno de los profesores atacantes fue detenido.
Cuartoscuro
12 de marzo, 2020
Comparte

Victoria aceptó la invitación de una amiga suya en mayo pasado para ir a una fiesta en la que habría otros profesores, como ella, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Chihuahua. Nunca imaginó que esa noche le cambiaría la vida, cuando horas después, entre cuatro hombres la violaron, durante horas y de distintas maneras.

Diez meses después, sigue esperando justicia, ya que tres de sus presuntos agresores están prófugos, uno ni siquiera tiene orden de aprehensión porque según la Fiscalía solo cometió “abuso sexual” y no violación, y únicamente uno de los profesores atacantes fue detenido, pero todavía no ha recibido sentencia.

Lee: #8M: Un río violeta de miles de mujeres avanzó para tirar la violencia machista

Además, un quinto académico que estuvo en la fiesta y que, según la víctima, la escuchó gritar y mejor se fue sin hacer nada, no solo no está acusado de cómplice, sino que sigue dando clases en la universidad.

El nombre de Victoria es ficticio para proteger su identidad, aunque acepta hablar en entrevista con Animal Político. De hecho, en su momento ella no quería que su caso se hiciera público, pero un diario local publicó la noticia y reveló los detalles más escabrosos de lo que le habían hecho. Por esa filtración de la carpeta de investigación, también hay una queja contra la Fiscalía ante la procuraduría de Derechos Humanos, que tampoco ha tenido ningún avance.

La violación tumultuaria

Victoria tiene 28 años. Ya tiene una maestría y lleva dos años y medio dando clases en su alma máter. El 3 de mayo de 2019, una amiga que es más joven pero siempre se rodea de profesores la invitó a una fiesta. Le dijo que era por el Día del Maestro, aunque faltaran casi dos semanas. Y Victoria aceptó pensando que podría hacer nuevos amigos de su gremio.

Cuando llegó, no había muchos más invitados que ellas dos y cinco hombres, todos ya de más de 30. Solo conocía a uno de ellos, muy cercano a su amiga: Arturo Paz. Pero no quiso ser desconfiada; finalmente se trataba de hombres con nivel educativo de maestría y doctorado, académicos reconocidos por su universidad, y dos de ellos, casados.

“Se hizo una carne asada, nos ofrecían mucho alcohol, sobre todo a nosotras dos. Y yo pensando ingenuamente que pues eran maestros, que no había peligro de que me pasara nada, que si en algún momento me ponía borracha me iban a llevar a mi casa o pedir un Uber… o algo así  normal, que no iba a pasar nada extraño. Me confié…”, lamenta ahora, como si la confianza fuera un error.

Recuerda que organizaron un juego de palabras en el que casualmente siempre perdían ellas y los hombres les daban caballitos de tequila de castigo. Siempre servían ellos los tragos y les daban de beber.

Lee: Madres, víctimas, trabajadoras, estudiantes e indígenas caminaron‬ ‪juntas en la histórica marcha del #8M‬

Era ya de madrugada y Victoria se sentía muy mareada, así que decidió que era hora de irse. Su amiga estaba en un cuarto con Paz, llorando. Ella quiso consolarla, saber qué pasaba, retirarse juntas. Pero entonces, los cuatro hombres decidieron que esa noche, no se les iba a ir así.

“Yo me acerqué a consolar a mi amiga. En eso llegan los otros tipos y uno de ellos me sacó al pasillo. Y ahí es donde empezó… Primero fue él, luego llegó otro tipo, entre los dos me agarraron… Después llegó otro y eran ellos tres alrededor de mí… Me sometían…”, cuenta Victoria, haciendo pausas para tomar aire y tomar valor.

“No sé cuánto duró, para mí duró una eternidad… Y el otro tipo esperó a que los otros terminaran de hacerme…  lo que me estaban haciendo, y me llevaron a la habitación del fondo. Cuando me llevaron todavía estaban ahí mi amiga y él”.

La maestra gritaba el nombre de su amiga. Supone que ella no la escuchaba, pero sostiene que el otro maestro sí debió darse cuenta de lo que estaba pasando.

Paz vive en el departamento de abajo de donde era la fiesta, así que tomó a la amiga y se bajaron a su casa, dejando sola a Victoria con los otros cuatro hombres: Alejandro Garza Saenz y Roberto Saenz Maldonado, que vivían ahí, e Israel García Salmoran y Geovani Esaú García Sánchez, según publicaron medios locales. En un momento logró salir a la calle.

“Quería buscar a mi amiga pero ellos salieron y me volvieron a meter al departamento. Yo no podía hacer nada, me sentía muy torpe, todo lo veía nublado, no podía ni siquiera caminar bien”, dice.

Cayó inconsciente. En un momento despertó con uno de ellos todavía abusando de su cuerpo, y solo pensó que quería que aquello acabara. Cuando por fin pudo levantarse, alrededor de las 9 de la mañana del 4 de mayo, se vistió aturdida y se fue en un Uber.

“Todo el día estuve como… como que no me creía lo que me había pasado… como ida. Me acuerdo que me bañé muchas veces”, recuerda. “Mi primera idea era hacer de cuenta como que no pasaba nada y que me iba a olvidar de todo, que nadie tenía por qué enterarse y seguir con mi vida. Pero no podía dejar de pensar en eso…”

La revictimización pública

Victoria estaba asustada, primero quería olvidarse de todo, pero finalmente denunció ante el Ministerio Público. Los peritajes médicos confirmaron la versión de la maestra de lo que le habían hecho esa noche.

Desde el 9 de mayo, dos días después de puesta la denuncia, la agente del MP solicitó que se dictaran órdenes de aprehensión contra los implicados por el delito de violación con penalidad agravada, cuya pena va de 10 a 30 años de prisión.

El juez las concedió hasta el 22 de mayo. Y solo tres, contra Geovani, Israel y Alejandro. A Roberto no le dictaron orden de aprehensión porque como Victoria dijo no recordar si él también la penetró cuando la tuvo encerrada en un cuarto, no se considera violación, a pesar de haber participado en las acciones para someterla y ser testigo de lo que hicieron los otros.

Pero ese mismo día, un diario local publicó la noticia sin dar el nombre de la víctima: “Acusan a 4 maestros de UACJ de violar a su compañera”. Y entonces, los cuatro acusados se dieron a la fuga.

Lo peor vino dos días después, cuando publicó en portada el titular “El inocente perreo con final trágico”, que correspondía a una columna editorial sin firma, en la que, de ocho párrafos, solo uno mostraba pena por la víctima y cinco lamentaban la situación de los presuntos violadores y que se perdiera la inversión hecha en sus maestrías y doctorados, a pesar de que seguían libres. Se refería al crimen con expresiones como “un infortunio”, “tragedia inesperada” o “instantes de falta de prudencia”, aunque el ataque duró horas.

“Me hizo enojar mucho porque cómo es posible que tengan acceso a una información tan confidencial”, recuerda Victoria molesta. “Y luego lo otro donde me culpaban ahí, decían que cuatro doctores sufrían ahora… Me dio mucho coraje”.

Por la filtración de la carpeta de investigación se interpuso la queja 174/19 ante la procuraduría de Derechos Humanos contra la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, “por no actuar con la debida diligencia”. Animal Político pudo confirmar que la investigación sigue abierta, pero no se hace de oficio, y como ya no ha acudido la asociación civil Casa Amiga, que fue quien la puso a nombre de la maestra, ya no hay avances.

Por la columna, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) emitió un comunicado reprobando los términos empleados por el Diario de Juárez, que revictimizaron a la profesora, y lo conminaron a emitir una disculpa pública.

El diario no solo no lo hizo, sino que publicó en portada que había sido un intento de censura, además de insistir en el tema con otras columnas, como una titulada “¿Feministas o feminazis?” para criticar la indignación que produjo la publicación. Animal Político preguntó varias veces a Conavim si existía algún seguimiento al hecho de que no hubo disculpa pública, pero el cuestionamiento fue ignorado.

El lento proceso de justicia

Victoria le decía al Ministerio Público que los maestros probablemente seguían yendo a la universidad, pero no iban a buscarlos, asegura. Fue hasta tres meses después, el 4 de agosto, que por fin uno de ellos, Geovani, fue detenido por casualidad, ya que cometió una falta administrativa leve en la vía pública, y al consultar sus datos la policía vio que tenía una orden de aprehensión.

Hubo una manifestación de alumnos abogando por el maestro y entrevistas a su esposa, previo a su audiencia ante una jueza de control. Sus declaraciones fueron ampliamente difundidas por el mismo periódico, en las que acusó a Victoria de haber sido ella quien lo tocó y luego atribuyó la denuncia a intereses políticos de otro profesor, que la estaba utilizando porque quería quedarse con sus materias.

Sin embargo, la propia Fiscalía descartó esa versión porque dicho profesor pertenece a otro programa y sus clases no tienen nada que ver.

Victoria empezó a desconfiar del proceso cuando se acordó que su declaración fuera dos días después y su abogada, extrañamente, le dijo que si no quería no se presentara, además de otras anomalías, por lo cual buscó otros asesores legales.

Luego, al presentarse en audiencia, sufrió preguntas revictimizantes, como que le cuestionaran por qué no gritó. Nuevamente, el diario local publicó exhaustivamente los detalles de la violación que salieron a relucir.

“Te hacen preguntas, algunas demasiado crudas. La última que me hizo fue que si había gritado, que por qué no había gritado. Y ahí es donde le dije: cómo quería que gritara si todos me tenían en el piso, agarrándome del cabello, con la boca llena… pues de ellos. No podía hacer nada… Estuvo muy feo porque te vuelven a hacer que recuerdes, y que cuentes, y estás sola a merced del abogado. Mi abogada ni dijo nada. Sentí que estaba ahí sola frente al que me estaba interrogando”, expresa la maestra.

El detenido fue vinculado a proceso. Pero después de siete meses, no se le ha dictado sentencia. De los otros tres, nada se sabe, y Victoria no ha recibido ninguna notificación de qué diligencias se están haciendo para encontrarlos.

“A nivel nacional, que yo sepa, no los han boletinado. No se ha hecho mención de las órdenes de aprehensión a nivel nacional; está todo en Juárez. Pero si esas personas ya no están en Juárez y están en cualquier otro estado, pues no sé cómo piensan detenerlos”, se queja.

En la Universidad, ella habló directamente con el rector, que le ofreció su apoyo, pero tampoco hubo grandes acciones. En su momento, solo se publicó un comunicado condenando los hechos y hasta julio se dio a conocer que ya no daban clases porque dejaron de acudir. De acuerdo con comunicación social de la UACJ, ya no existe ninguna relación laboral, aunque en el directorio de investigadores todavía es posible encontrar sus nombres y su nivel de estudios.

Arturo Paz, el que estuvo presente en la fiesta y cuando fue interrogado declaró que no había visto nada y culpó a Victoria por lo ocurrido, sigue dando clases en la universidad, a pesar de que en manifestaciones que han organizado alumnas contra el acoso sexual, han pedido que sea cesado.

Seguir adelante en un contexto machista

En otros países, violaciones múltiples han sacudido a la sociedad: en India en 2012, el caso de una estudiante de 23 años violada entre seis hombres que terminaron matándola desató una ola de violentas protestas; en España en 2016 el caso de “la manada”, cinco jóvenes que violaron a una chica de 18 años en la pamplonada, fue seguido con indignación por tres años hasta que se corrigió una primera sentencia considerada insuficiente.

Pero en México, esta violación tumultuaria apenas fue reportada por algunos medios nacionales y más bien se quedó como noticia local de Ciudad Juárez, que es mundialmente conocida por la violencia extrema contra las mujeres.

En lugar de indignación, Victoria se encontró en las redes a mucha gente opinando que ella era “la mala” de la historia, la que los incitó a hacerle lo que le hicieron entre cuatro, por coqueta, por tomar tanto, por bailar…

“Al principio sí me afectaba mucho ver todos los comentarios… Es que en Juárez hay mucho machismo. Y la gente poniendo: es que ella lo provocó, ella lo quiso violar a él, ella se lo inventó… ¡Yo qué!”, exclama molesta.

Cuenta que los primeros días no quería ir a sus clases, iba como zombie y se inventaba actividades que tuvieran que hacer los alumnos para ella hacer lo menos posible. Hasta un estudiante le preguntó qué le pasaba, si ella siempre era muy sonriente.

Por fortuna, también se encontró con colectivas de mujeres que han protestado por ella durante estos diez meses. El lunes pasado, después de las históricas marchas por el Día Internacional de la Mujer, en Ciudad Juárez se manifestaron afuera de la Fiscalía de la Mujer por los nulos resultados en la investigación de su caso de violación múltiple, así como del feminicidio de la activista Isabel Cabanillas, el 19 de enero pasado.

Cuando el ataque ocurrió, estaba en trámite para entrar al doctorado justo en el instituto en el que eran profesores sus agresores. Estuvo a punto de abandonarlo, pero decidió seguir adelante con su carrera.

“En un momento sí pensé en ya no entrar ahí, dije: cómo voy a entrar donde mismo que estos sujetos… Pero no puedo detener mi vida por culpa de ellos”, decidió.

“Ahorita lo que siento es coraje. Al principio era miedo; ahora ya es coraje… Ganas de buscarlos yo… o no sé qué hacer. Mucha gente como que no cree porque no salgo en la televisión, porque no digo quién soy… no sé qué esperan que haga. Entonces escribí una carta dirigida a las chicas”.

Esa carta, que puedes leer aquí, busca inspirar a otras mujeres víctimas a levantarse y a luchar. Ella, mientras tanto, seguirá exigiendo a las autoridades hasta que se haga justicia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Derrumbe en Miami: cómo se construyó Miami Beach ganándole terreno al mar en una zona pantanosa

El pasado de Miami Beach, uno de los destinos turísticos más famosos del mundo, la enfrenta a grandes retos para el futuro.
29 de junio, 2021
Comparte

El esplendor de Miami Beach, con su arena blanca y hoteles de lujo, hace difícil imaginar que una vez fue un inhóspito terreno pantanoso.

Lo que a principios del siglo XX era solo una isla de manglares, hoy es símbolo de lujo y desenfreno.

En los últimos días, sin embargo, Miami Beach volvió a ser noticia porque en la ciudad de Surfside, ubicada en la misma isla, se desplomó parte del edificio residencial Champlain Towers South, en la dirección 8777 Collins Avenue.

Hasta la noche de este lunes, el derrumbe ha dejado 11 muertos y 150 desaparecidos.

Aún no se sabe a qué se debió el colapso del edificio, pero han surgido muchas preguntas sobre el terreno en el que están construidos varios edificios de la zona.

Los expertos coinciden en que es muy pronto para sacar conclusiones sobre el derrumbe, pero también advierten que esta catástrofe sirve de alerta para recordar las vulnerabilidades que enfrenta una de las zonas turísticas y residenciales más apetecidas del planeta.

Miami Beach

Getty
Miami Beach se construyó para ser uno de los balnearios favoritos de EE.UU.

Isla-barrera

Miami Beach es una ciudad de 90 mil habitantes, que es parte del condado de Miami-Dade, en el sur del estado de Florida, EE.UU.

Es una isla que al este tiene al océano Atlántico y al oeste la bahía Biscayne, que la separa de la ciudad de Miami.

Map

Miami Beach está construida sobre lo que se conoce como una isla-barrera, una porción natural de tierra que se ubica de manera paralela a la línea costera.

Este tipo de islas se forman cuando las olas depositan repetidamente sedimentos en un área cercana a la costa.

Las isla-barrera son terrenos frágiles, hechos de suelos arenosos y erosionables, sujetos al impacto de las olas del mar.

A medida que el viento y las olas cambian de acuerdo con los patrones climáticos y las características geográficas locales, estas islas se mueven, erosionan y crecen y disminuyen su tamaño constantemente, según explica la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés).

Aunque no se sabe con certeza, se estima que las isla-barrera se formaron hace unos 18 mil años, hacia el final de la última Era de Hielo.

Hoy, las islas-barrera cumplen una importante función tanto para los humanos como para toda la naturaleza.

Por una parte, protegen a las costas del impacto severo de tormentas, y además sirven de hogar a una variedad de flora y fauna.

Miami Beach

Getty
Miami Beach es símbolo de descanso y placer.

Ganando terreno

Hasta 1912, lo que hoy es Miami Beach era una isla-barrera en la que predominaban los manglares.

En ese momento, varios empresarios e inversionistas como John S. Collins, Carl Fisher, y John y James Lummus vieron en la isla el potencial de construir una ciudad dedicada al placer y el lujo a orillas del mar.

Con el desarrollo urbanístico y un puente que la conectaba con Miami, Miami Beach, fundada oficialmente en 1915, comenzó a recibir visitantes de todas partes del país, y hoy es un destino turístico a nivel mundial.

Mediante dragado, los constructores fueron añadiendo más terreno a la isla, que hoy tiene una superficie terrestre de 19 km².

La parte este de la ciudad, que es más alta, está construida mayormente sobre piedra caliza, rellenos orgánicos y arena.

La parte occidental está levantada mayormente sobre humedales que fueron rellenados, con lo cual el manglar fue arrasado.

“Crearon terreno a partir de algo que era inhabitable o que ni siquiera estaba ahí, y construyeron encima de ello”, le dice a BBC Mundo el geólogo Randall Parkinson, investigador de áreas costeras en la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés).

Construcción de Miami Beach.

Getty
La ciudad se abrió camino en medio de un terreno salvaje.

Parkinson, sin embargo, advierte que el terreno de Miami Beach, puede variar bastante a lo largo de la isla.

“Algunas áreas de Miami Beach son dunas y crestas de playa formadas por arena; otras zonas son una mezcla de arena y materia orgánica proveniente de los manglares; y otras áreas son solo materia orgánica. Dependiendo de la zona, puede haber, o no, piedra caliza”, dice Parkinson.

Terreno variable

El área occidental de la ciudad no se asienta sobre rocas muy fuertes, por eso hay cada vez más hundimientos e inundaciones en esa parte de la isla, según le explicó en una reciente entrevista a BBC Mundo el geólogo Shimon Wdowinski, experto en geodesia espacial, peligros naturales y aumento del nivel del mar de la FIU.

Por su parte, en el área oriental de Surfside, donde estaba el edificio colapsado se encuentra una piedra caliza muy porosa y con una elevación baja, dice Wdowinski.

En todo caso, Parkinson insiste en que el terreno puede variar mucho.

“Lo que hay debajo de un edificio puede no estar debajo de otro”, comenta.

“Dicho esto, es más probable que dos edificios uno al lado del otro tengan suelos y sedimentos similares debajo de ellos, que dos edificios separados por un kilómetro”.

Champlain Towers

Getty
Champlain Towers queda cerca del límite norte de Miami Beach.

La construcción de edificios y carreteras en una isla-barrera puede afectar su dinámica natural, según explica Anna Linhoss, profesora de Ingeniería Biológica en la Universidad Estatal de Mississippi, en un artículo publicado en The Conversation.

Menciona, por ejemplo, que la construcción de muelles y malecones puede interrumpir el flujo de arena en la isla, con lo cual se bloquea el flujo de sedimentos en algunas zonas, las cuales quedan expuestas a la erosión.

Desafíos de la isla

El suelo, la ubicación geográfica, el cambio climático y la urbanización de Miami Beach, enfrentan desde ya a la isla a grandes retos.

Mapa

BBC

Parkinson menciona que entre las razones que se han discutido para explicar la caída del edificio están la subida del nivel del mar, la intrusión salina y la subsidencia.

La intrusión salina se refiere al agua de mar que se introduce debajo del terreno construido, lo cual puede generar, por ejemplo, inundaciones en la parte baja de las zonas construidas.

La subsidencia, por su parte, se refiere a un hundimiento del terreno.

En 2020, Wdowinski publicó un estudio que detectó un hundimiento de hasta 2 milímetros (mm) por año en el área donde se encuentra el Champlain Towers South.

Sin embargo, el experto aclara que esto por sí solo no explica el derrumbe.

Miami Beach

Getty
El cambio climático hace más vulnerables a las zonas costeras.

Pero el punto de Parkinson es que aunque quizás no sean las causas exactas, el cambio climático sí impulsa el aumento del nivel del mar y la intrusión salina; y el desarrollo urbanístico puede generar subsidencia.

La isla también puede verse gravemente afectada por el aumento del nivel del mar por cuanto podría generar más huracanes de alta categoría.

“Miami Beach enfrenta los mismos desafíos que cualquier otra isla barrera en el mundo”, le dice a BBC Mundo Harold Wanless, profesor del Departamento de Geografía y Desarrollo Sostenible en la FIU.

“Hay buenas probabilidades de que en los próximos 20 o 30 años tengamos un aumento del nivel del mar de entre 60 cm y 90 cm debido a la aceleración del deshielo de los polos”.

Eso, según Wanless, significaría que en el sur de Florida los habitantes perderían el acceso al agua dulce, las plantas de tratamiento dejarían de funcionar y grandes áreas permanecerían constantemente inundadas.

Miami Beach, por ejemplo, permanecería en gran parte abandonada.

“Vivir ahí se terminará a lo largo de este siglo”, dice el experto.

“Esta es una preocupación extrema”.

Parkinson coincide, y añade que este será un problema “cada vez peor, peor y peor”.

Champlain Towers

Getty
Las autoridades aún investigan por qué se derrumbó el edificio.

Señal de alerta

En Miami Beach se han invertido millones de dólares para enfrentar estos retos.

Se han construido sistemas de bombeo y drenado, y se han construido caminos elevados.

Los expertos sin embargo, advierten que el desafío es enorme.

“Pretendemos que será solo un poco y que lo podemos detener, pero no lo podemos detener porque calentamos el océano”, dice Walness

Miami Beach

Getty
Miami Beach es un apetecido destino turístico.

“Lo que ocurrió en el Champlain Towers quizás no tenga que ver con el aumento del nivel del mar, pero muestra la necesidad de comenzar a hablar de eso, porque es algo que enfrentamos“, señala Walness.

“Durante mucho tiempo hemos actuado como si no hubiera problema, con la actitud de construir sin preocuparnos”.

“No debemos mirar solo cómo construiremos en el futuro, sino también a los edificios más viejos que se verán afectados por el aumento del nivel del mar”.

Y sobre el futuro de Miami Beach, Walness tiene una conclusión tajante: “lo mejor es que vengan a disfrutarla mientras todavía exista”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=3gwP5X5szQM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.