'Nunca imaginé ver una ciudad sin mujeres': Así se vivió el paro del 9M
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'Nunca imaginé ver algo así, una ciudad sin mujeres': Así se vivió el paro del 9M en la capital

El paro de mujeres contra la violencia machista dejó salones, oficinas y calles semivacías en la CDMX, aunque algunas no pudieron participar en la protesta, por diferentes motivos.
AFP
Por M. Ureste, A. Ángel, F. Sandoval y J. Guzmán
10 de marzo, 2020
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Ya son las ocho y media de la mañana del 9 de marzo. Pero en la Ciudad de México, que a esta hora de un lunes cualquiera ya es un hervidero de coches y de personas buscando llegar a sus centros de trabajo, algo extraño se percibe en el ambiente.

Como si se tratara del argumento de una novela de ficción, de esas en las que de repente suceden cosas inexplicables, las mujeres han desaparecido.

No se las ve, o a muy pocas, esperando pacientes en las paradas del Metrobús. Ni vendiendo boletos en las taquillas del Metro, ni en los vagones exclusivos, que lucen vacíos en plena hora pico.

Entérate: El 8 de marzo, un río violeta de miles de mujeres se apoderó de la Ciudad

No hay tampoco mujeres en las cajas, ni en los despachos ejecutivos de los bancos. Ni en las cafeterías, ni en los restaurantes, ni en las escuelas, ni en las guarderías. Ni tampoco en los cruceros de los semáforos, donde la afluencia de coches esperando al verde del semáforo es la comparable a un domingo de puente.

Incluso, su ausencia se nota hasta en los changarros de comida en calles concurridas, donde hoy muchos de los puestos son atendidos por hombres, y donde la mayoría de quienes ahí comen son también hombres.

Las mujeres, muchas de ellas, no están. Decidieron parar labores este lunes en señal de protesta contra la violencia y el machismo en México, un país donde una mujer es asesinada cada 10 horas. Y las calles y las avenidas de la ciudad, en múltiples formas, notan su ausencia.

“Aun sigo en shock. Nunca imaginé que un día vería algo así: una ciudad sin mujeres”, dice Miguel Lozano, director adjunto de recursos humanos de Scotiabank, que asegura que este lunes fue “un día de reflexión” para los hombres y para la sociedad mexicana, acerca de las múltiples formas en las que se agrede a las mujeres en México.

“No pedimos permiso, es una protesta”

Renata, que trabaja para una mediana empresa de marketing, de las muchas que hay a lo largo del corredor financiero del Paseo de la Reforma, es una de esas mujeres que ha decidido “desaparecer” de la vida de la ciudad durante 24 horas.

Y lo hace, explica en entrevista, a pesar de su empresa; la que primero le dio su “apoyo total”, y luego le advirtió que si paraba labores se lo descontaría del sueldo o a cuenta de vacaciones.

“Antes de que la empresa nos dijera nada, ya tenía decidido que este lunes iba a parar labores. No les pedí permiso, la verdad. Porque, precisamente, creo que de eso se trata: parar labores en protesta por la violencia que sufrimos a diario las mujeres y también para que las empresas se den cuenta de lo que valemos”, explica Renata, que pide resguardar su identidad para evitar represalias laborales.

Cristina también decidió que este lunes protestaría con su ausencia en la oficina. A ella, tomar la decisión le costó un poco más, admite. No lleva mucho tiempo trabajando para su empresa, y teme que de alguna forma u otra le pasen la factura a corto o mediano plazo. Máxime, después de que intentaron “persuadirla” con que no hiciera el paro, con el argumento de que el próximo 21 de marzo es puente vacacional con motivo del natalicio de Benito Juárez, y que ese día podría parar labores todo lo que quisiera.

“Para mi empresa este lunes es como si fuera un día de vacaciones, de puente. No entienden que es una forma de protestar y de decir que ya estamos hartas de la situación de inseguridad que sufrimos las mujeres en este país”, lamenta Cristina, que aun así dice que se siente orgullosa de formar parte de este “día histórico” para la mujer mexicana.

“El país no puede trabajar sin las mujeres”

A lo largo del Paseo de la Reforma, en el tramo que va de la glorieta de la Palma hasta la Estela de Luz, la ausencia de las mujeres es notoria a simple vista, aunque hay cadenas de cafeterías donde sí se aprecian laborando, y también en algunos restaurantes.

Pero donde es muy notoria la ausencia es en las múltiples sucursales bancarias de la avenida, el corazón financiero de México.

En la Torre BBVA, frente al castillo y al bosque de Chapultepec, el director de comunicación corporativa del banco, Jorge Terrazas, recita datos y cifras que dan cuenta de la magnitud del paro, no solo en la Ciudad de México, sino en todo el país.

De 37 mil empleados del BBVA, plantea Terrazas, más de 18 mil 500 (el 54%) son mujeres. Y de éstas, el 90% pararon labores. De hecho, de las 1 mil 817 sucursales que tienen repartidas por toda la geografía mexicana, el 60% cerraron sus puertas por el paro nacional de mujeres.

“Quien quiera minimizar el impacto del paro está mintiendo. Ni el banco, ni el país, puede trabajar sin mujeres”, subraya el director de comunicación, que añade que, las miles de mujeres que no acudieron a laborar, sí contaron con el respaldo total de la compañía en su decisión.

A unos escasos metros de distancia de la torre, en la calle Río Nilo esquina con Lerma, una fila de más de 15 hombres espera paciente a que llegue su turno para pedir un sándwich o una torta de jamón para el desayuno.

En el puesto de comida no hay gerentes de relaciones públicas, ni directores de recursos humanos. Ni tampoco hay manifiestos para informar de las políticas de inclusión laboral y de equidad de género.

Pero este lunes, quienes sirven café a un ritmo vertiginoso, meten jamón en bolillos cortados y cobran a la clientela, son cinco hombres.

Las mujeres, explica uno de los que atiende el negocio mientras embarra de un bolillo de aguacate, tomaron también la decisión de parar labores.

Y no han sido las únicas en la zona.

A unos pocos metros de distancia, varios changarros atendidos habitualmente por mujeres no abrieron sus puertas en señal de protesta.

En el establecimiento de una cadena de restaurantes, ubicado en la esquina de río Nilo, tampoco hay mujeres, ni en la cocina, ni atendiendo las mesas de la terraza, donde tampoco hay ni una clienta.

Y en la escuela privada Grupo Kent, ubicada sobre Río Lerma, las 22 maestras que integran el plantel educativo decidieron no presentarse a trabajar, así como las alumnas tampoco asistieron a clases.

Pasillos vacíos en escuelas y una “sensación fea”

Precisamente, el sector de la educación pública fue otro en los que mas impacto causó el paro nacional de mujeres.

En el centro de la ciudad, en la Unidad Habitacional Tlatelolco que concentra dos secundarias, dos primarias y un jardín de niños, a las que habitualmente asisten más de 2 mil 500 alumnos, ayer prácticamente lucía sin movimiento. Los andadores vecinales que conducen a los plantes registraban, de hecho, un movimiento similar al de un día festivo a las 7 de la mañana.

Michael Franco, coordinador de una de las escuelas de esta zona, la secundaria técnica número 12 Guardias Presidenciales, dice que la decisión de parar la tomó el Consejo Técnico Escolar a partir de un dato contundente: de los 45 maestros del plantel, el 70% son mujeres, y ninguna iba a asistir. Ello volvía imposible la atención a los 640 alumnos del plantel.

Una decisión facilitó el cierre de las escuelas: la posición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) -al menos en el caso de la Ciudad de México-, de no sancionar a las maestras y alumnas que decidieran sumarse al paro.

En los hechos, esto se transformó en el cierre casi total de los planteles educativos públicos básicos. Otro ejemplo de ello fue el documentado por este medio en la calle Presa Santa Rosa, en los límites de las colonias Irrigación y Polanco de la alcaldía Miguel Hidalgo, donde en una franja de 200 metros se localizan las primarias Fausto Bravo Gómez y Manuel Gual Vidal, y el preescolar Ramiro González.

En un lunes normal, dichos planteles acumulan mas de 2 mil alumnos en ambos turnos. Ayer no fue ninguno. Las puertas permanecieron cerradas, con anuncios de suspensión de clases y un silencio permanente.

A diferencia de las escuelas públicas del nivel básico, diversos colegios privados así como las principales universidades del país decidieron abrir sus instalaciones; sin embargo ello estuvo lejos de significar una operación normal. Por el contrario, la ausencia no solo de maestras sino de gran parte de las alumnas permitió ver planteles semivacíos.

Un caso significativo fue el de la Universidad iberoamericana en Ciudad de México, donde a la protesta se sumó una nueva tragedia: la del asesinato de Nadia Verónica, una de sus alumnas del campus en León, Guanajuato, registrado el domingo, justo en el Día internacional de la Mujer.

La bandera del campus fue colocada a media asta mientras que en las letras de la universidad y en diversos escalones y mesas se colocaron mensajes para ejemplificar frases machistas.

“Tenemos sensaciones contrapuestas: por una parte el éxito del paro de mujeres, evidentemente es masivo. Cuesta muchísimo ver a una mujer en la universidad hoy. Y por otro lado es una sensación rara, silencio, falta mucha gente, cuando nos asomamos a los departamentos, no hay nadie, es una sensación rara, inquietante, es una sensación fea”, dijo el doctor Javier Cuestas, profesor del plantel.

“Si paro, no como”

Aunque el paro en las calles de la ciudad fue notorio, también hubo casos en los que las mujeres trabajaron con normalidad, por diferentes motivos.

En un recorrido por un centro comercial ubicado en la colonia Narvarte, un supermercado opera con todas sus mujeres. En todos los departamentos se vieron hombres y mujeres, por igual. Aunque reacias a hablar con la prensa, una empleada explica que no recibieron ninguna comunicación oficial de la cadena pronunciándose sobre el paro, por lo que decidió asistir a su puesto de trabajo como cualquier otro día.

“La cosa no está como para faltar al trabajo a la brava. Si paro, hoy no como”, asegura la empleada.

En una cadena de cafeterías que también está ubicada al interior de la plaza, las tres mujeres que atienden a los comensales aseguran que la compañía sí mostró por escrito su apoyo al paro nacional, pero aún así prefirieron laborar. Sin ellas, explican, el café no hubiera podido abrir hoy sus puertas.

Mientras que en la colonia Anáhuac, en la alcaldía Miguel Hidalgo, en una reconocida cadena de panaderías a la mitad de su personal femenino le dieron descanso y al resto le hicieron ir a trabajar.

“No hubo paro. Lo que hicieron fue descansar a la mitad de las compañeras y al resto nos hicieron venir, nunca se solidarizaron con nosotras”, revela una de las empleadas que pidió hablar anónimamente por temor también a represalias laborales.

En el sector salud, en hospitales públicos, también hubo presencia de mujeres doctoras y de enfermeras.

En uno de los hospitales más grandes del Estado de Veracruz, una doctora explica vía telefónica a este medio que muchas de las mujeres tomaron la decisión de no parar “por una cuestión de ética”.

“La mayoría del personal médico, sobre todo en el caso de enfermería, somos mujeres. Y si nosotras faltamos, prácticamente estaríamos deteniendo el hospital. La afectación para los pacientes sería muy grave”, argumenta la doctora veracruzana.

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Coronavirus: qué es la 'COVID-19 crónica' y por qué a algunos les cuesta tanto recuperarse

Para la mayoría de las personas que enferman de COVID el proceso es breve y leve. Sin embargo algunos experimentan durante meses síntomas que incluyen fatiga duradera, dolor persistente y falta de aire.
7 de octubre, 2020
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Mujer cansada

Getty Images
Para alguno pacientes los síntomas del Covid persisten mucho después de superada la infección.

Para la mayoría de las personas que se infectan con el nuevo coronavirus, la covid-19 es una enfermedad breve y leve, pero algunas experimentan síntomas que incluyen fatiga duradera, dolor persistente y falta de aliento durante meses.

La condición, conocida como covid crónica, está afectando negativamente la vida de muchas personas y las historias de agotamiento, incluso después de una caminata corta, se han vuelto bastante comunes.

Aunque en medio de la pandemia la atención se ha centrado en salvar vidas, hay cada vez una mayor conciencia de las consecuencias de la enfermedad a largo plazo.

Sin embargo, incluso las preguntas básicas —como por qué algunos desarrollan la variante crónica o si se recuperarán del todo en algún momento— están plagadas de incertidumbre.

¿Qué es la “covid crónica”?

No existe una definición médica ni una lista de síntomas comunes a todos los pacientes: dos personas con covid-19 crónica pueden tener experiencias muy diferentes.

Sin embargo, la característica más común es la fatiga paralizante.

Mujer cansada

Getty Images
La fatiga es un cansancio que no desaparece con el descanso ni el sueño.

Otros síntomas incluyen la dificultad para respirar, una tos que no desaparece, dolor en las articulaciones y musculares, problemas de audición y vista, dolores de cabeza, pérdida del olfato y del gusto, así como daños en el corazón, los pulmones, los riñones y el intestino.

También se han reportado problemas de salud mental como depresión, ansiedad y dificultad para pensar con claridad entre los que la padecen.

La afección puede llegar a destruir por completo la calidad de vida de las personas.

“Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes”, contó una persona afectada por la misma, Jade Gray.

La covid-19 crónica no implica solo una larga recuperación para alguien que haya pasado un periodo en cuidados intensivos por el coronavirus.

Incluso personas con infecciones relativamente leves de covid-19 pueden sufrir problemas de salud graves y duraderos.

“No tenemos ninguna duda de que existe la covid-19 crónica”, le dijo a la BBC el profesor David Strain, quien ya lleva tiempo atendiendo a pacientes con ese perfil en la clínica de Síndrome de Fatiga Crónica de la Universidad de Exeter.

¿Cuánta gente lo padece?

Un estudio publicado en la revista especializada Journal of the American Medical Association siguió los casos de 143 pacientes con covid-19 atendidos en el hospital más grande de Roma después de que fueran dados de alta.

Y concluyó que el 87% sufría al menos un síntoma casi dos meses después y más de la mitad todavía tenía fatiga.

Paciente con covid

Getty Images
Para algunos pacientes que han estado internados, la recuperación puede ser muy lenta.

Sin embargo, estos estudios se centran solo en una minoría de los que contraen covid-19: en aquellos que acaban necesitando tratamiento hospitalario.

Mientras, con la información recabada con la aplicación Covid Symptom Tracker, utilizada por alrededor de cuatro millones de personas en Reino Unido, se descubrió que el 12% de las personas aún presentaban síntomas después de 30 días.

Y sus datos más recientes, aún no publicados, sugieren que un 2% de todas las personas infectadas (dos de cada 50) tienen síntomas de covid-19 crónica después de 90 días.

¿Tienes que haber estado grave para desarrollar covid-19 crónico?

Aparentemente no.

Un estudio realizado en Dublín encontró que la mitad de las personas a las que se les dio seguimiento todavía experimentaban fatiga 10 semanas después de haber sido infectadas con coronavirus. Un tercio no pudo regresar al trabajo.

Y los médicos no encontraron ningún vínculo entre la fatiga y la gravedad de la infección.

Sin embargo, el agotamiento extremo es solo un síntoma de la covid-19 crónica.

Pulmón con coronavirus

SPL
El coronavirus puede provocar neumonía.

El profesor Chris Brightling, de la Universidad de Leicester e investigador principal del proyecto PHOSP-Covid, que realiza un seguimiento de la recuperación de las personas, cree que las personas que desarrollaron neumonía pueden tener más problemas debido al daño en los pulmones.

¿Cómo es el virus que causa la covid-19 crónica?

Hay muchas ideas, pero no hay respuestas definitivas.

Una posibilidad es que el virus se haya eliminado de la mayor parte del cuerpo pero se mantenga en pequeños focos.

Coronavirus MERS

Getty Images
Una posibilidad es que permanezcan pequeños focos con el virus.

“Si hay diarrea prolongada, el virus se encuentra en el intestino, si hay pérdida del olfato, es en los nervios, y eso es lo que podría estar causando el problema”, dice el profesor Tim Spector, del King’s College de Londres.

El coronavirus también puede infectar directamente una amplia variedad de células en el cuerpo y desencadenar una respuesta inmune hiperactiva que cause daño en todo el cuerpo.

Otra posibilidad es que el sistema inmunológico no vuelva a la normalidad después de la covid-19 y esto sea la causa de los problemas de salud.

Síntomas covid-19 crónica

BBC

La infección también puede alterar el funcionamiento de los órganos. Esto se hace obvio en el caso de los pumones, cuando cicatrizan. Se han observado problemas a largo plazo después de la infección con SARS o MERS, que también son producidos por coronavirus.

Asimismo, la covid-19 puede modificar el metabolismo: ha habido casos de personas que luchan por controlar sus niveles de azúcar en sangre después de desarrollar diabetes como resultado de la covid-19, y el SARS provocó cambios en la forma en que el cuerpo procesa las grasas durante al menos 12 años.

También hay indicios de cambios en la estructura del cerebro, pero aún se están investigando.

Y la covid-19 también hace cosas extrañas en la sangre, incluyendo una coagulación anormal, y daña la red de venas y arterias.

“La teoría en la que estoy trabajando es un envejecimiento prematuro de los pequeños vasos sanguíneos que transportan oxígeno y nutrientes a los tejidos”, le dijo el profesor Strain a la BBC.

Y, como destaca Strain, hasta que no averigüemos qué está causando la covid-19 crónica “será difícil encontrar los tratamientos“.

¿Es algo inusual?

La fatiga y la tos posviral están bien documentadas y son comunes; probablemente todos hemos tenido una infección de la que nos ha tomado años recuperarnos por completo.

Aproximadamente una de cada 10 personas con fiebre glandular tiene fatiga que dura meses.

E incluso ha habido sugerencias de que la gripe, particularmente después de la pandemia de 1918, puede estar relacionada con síntomas similares al Parkinson.

“Con la covid-19 parece haber síntomas de mayor alcance y el número de personas parece ser mucho mayor”, dice sin embargo el profesor Brightling.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Sin embargo, el énfasis está en la palabra “parece”, ya que hasta que tengamos una imagen real de cuántas personas han sido infectadas no sabremos exactamente qué tan comunes son estos síntomas, destaca.

“La forma singular en la que el virus ataca al huésped y las diferentes formas en las que luego altera la forma en que se comportan las células parecen estar dando a las personas una infección más grave que otros virus y síntomas más persistentes”, le dijo a la BBC.

¿Se recuperará la gente completamente?

El número de personas con Covid crónico parece estar disminuyendo con el tiempo.

Sin embargo, el virus surgió solo a fines de 2019 antes de globalizarse a principios de este año, por lo que faltan datos a largo plazo.

Una enfermera verifica los síntomas de una mujer en México

Getty Images
Según los datos recopilados por los investigadores, las personas pueden experimentar una amplia gama de síntomas diferentes.

“Hemos pedido, deliberadamente, seguir a las personas durante 25 años. Ciertamente espero que sólo un número muy pequeño tenga problemas más allá de un año, pero podría estar equivocado”, dijo el profesor Brightling.

También existe la preocupación de que incluso si las personas parecen recuperarse ahora, podrían enfrentar riesgos de por vida.

Las personas que han tenido el síndrome de fatiga crónica tienen más probabilidades de volver a tenerlo y la preocupación es que futuras infecciones puedan causar más brotes.

“Si el Covid sigue el mismo patrón durante mucho tiempo, esperaría algo de recuperación, pero si solo se necesita otra infección de coronavirus para reaccionar, esto podría pasar cada invierno“, dijo el profesor Strain.

Y todavía es posible que surjan más problemas en el futuro: la Organización Mundial de la Salud advirtió que la inflamación generalizada causada por el coronavirus podría provocar que las personas tengan problemas cardíacos a una edad mucho más temprana.

¿Qué debo hacer si creo tener Covid crónico?

El sistema de salud pública de Reino Unido, NHS, ofrece una serie de consejos para las personas afectadas por Covid-19, especialmente las que requirieron atención hospitalaria.

Concretamente recomienda“tres P” para conservar energía:

  • Pausa: controla el ritmo para no esforzarte demasiado y asegúrate de descansar lo suficiente
  • Planificación: planifica los días para que las actividades más agotadoras se distribuyan a lo largo de la semana.
  • Priorización: piensa en lo que se debe hacer y en lo que se puede posponer.

También aconseja hablar con el hospital o con el médico de cabecera si uno no se está recuperando tan rápidamente como cabría esperar.

Pero tanto en Reino Unido como en otras partes del mundo algunos han expresado su preocupación de que no hay suficiente apoyo para las personas con Covid crónico.


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