El 15 de mayo, Conacyt tendrá listos 700 ventiladores para enfermos de COVID-19
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Cuartoscuro

El 15 de mayo, Conacyt tendrá listos 700 ventiladores para enfermos de COVID-19

El país depende ahora de las compras de estos equipos en el extranjero porque las administraciones anteriores no impulsaron su desarrollo y producción, señaló la directora de la institución.
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24 de abril, 2020
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Para el próximo 15 de mayo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) tiene la meta de tener listos 700 ventiladores para soporte a los enfermos de COVID-19 en situación crítica.

María Elena Álvarez Buylla Roces, directora general del Conacyt, explicó, durante la conferencia vespertina sobre COVID de este jueves 23 de abril, que los equipos serán ventiladores mecánicos invasivos, de tecnología 100% mexicana, de alta calidad y seguridad biomédica, pero a bajo costo. 

Los ventiladores mexicanos serán de cuatro tipos: el Ambu, basado en los principios generales de un diseño que compartió el MIT y que se basa en el uso de un tipo de bolsa con la forma similar a la de los pulmones y un sistema de control de circuito cerrado. 

Los de pistón, que cuentan con un recipiente donde se comprime el aire, cuyo volumen se manipula mecánicamente para generar flujo inspiratorio. 

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El tercero tiene una válvula que regula y controla el flujo de oxígeno proveniente de un tanque. Y el cuarto, el de turbina, como las de los aviones, con una especie de ventilador que empuja el oxígeno. 

Estos aparatos se van a construir a través de un convenio de colaboración con el INSABI, Salud y lo que Álvarez Buylla denominó un ecosistema de innovación emergente que incluye a centros de investigación, como el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI), y empresas como Mabe, Dydetec, Zodiac Aerospace, Medtronic y el clúster automotriz de Querétaro. 

De acuerdo a lo dicho por Álvarez Buylla, las empresas participarán sin fines de lucro, como un aporte solidario. 

El primer modelo de ventilador estará basado en el modelo abierto creado por el MIT, el Ambu, pero reforzado y desarrollado por el CIDESI. El prototipo ya está listo. 

Lee: Pruebas de COVID-19 son insuficientes en Mexicali y no hay equipo para afrontar el virus: Colegios de Médicos

“Mañana en colaboración con la UNAM se hará la última prueba en seres vivos. Se han hecho ya pruebas en pulmón artificial. Pero todos estos procesos son necesarios porque de este equipo no se han hecho todavía otros a nivel comercial, salvo dos en España. Ya todo el expediente de aprobación lo tiene Cofepris y la esperamos en las próximas horas después de la conclusión de las pruebas biológicas, lo mismo que la de la planta de ensamblaje”. 

Para esto se hizo una alianza con una empresa parte de un grupo de compañías aeroespaciales francesas, que ya empezaron las líneas de ensamblaje, basadas en los planes de ingenieros proporcionados por CIDESI y Conacyt. 

La empresa Mabe también va a colaborar de forma no lucrativa y Zodiac Aerospace para fabricar las tarjetas electrónicas de diseño original mexicano. Mientras que las empresas del clúster automotriz son proveedoras de algunas de las partes para ensamblar los ventiladores. 

Además, con Didetec se estableció una colaboración para una segunda opción de este modelo, dado el riesgo de las pruebas en animales del primero y un posible retraso en la construcción. 

El segundo, de válvula, es un modelo mexicano también de Didetec, el ensamblaje se hará con Zodiac, mientras que Conacyt coordinará el proceso de instalación de los equipos. 

De este el prototipo ya está aprobado y se está a la espera de la certificación de Cofepris, aunque aquí el proceso ya va más avanzado. De estos se fabricarían 500 y de los anteriores 200 equipos. 

En cuanto a costo, la directora de Conacyt explicó que del primer modelo el costo será de 6,680 dólares, y del segundo de entre 9,600 y 11,400 dólares, mientras que un ventilador comercial de China cuesta 15,000 dólares y los de otros países entre 20 y 60,000 dólares. 

Además de esos dos modelos se han revisado otros desarrollos de pistón (uno de Medtronic, que abrió su patente para que se pudiera replicar) y otros de turbina. “Se había dejado caer mucho la producción de estos equipos y las plantas se tienen que certificar, pero se está en el proceso”, señaló Álvarez Buylla.

El gobierno tuvo que comprar ventiladores en otros países porque no había capacidad instalada, subrayó la directora de Conacyt, “encontramos la ciencia en México con dependencia tecnológica, capacidades de articulación limitada, baja eficiencia en innovación, transferencia millonarias al sector privado, abandono de la ciencia básica y un sector privado con mínimo aporte a la ciencia y tecnología nacional, pero esto se está resarciendo”.

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'Luna Azul': el raro evento cósmico que podrá verse este 31 de octubre (y no se repetirá hasta 2023)

El de la "Luna azul" es un fenómeno inusual que se produce cada 2.5 años aproximadamente debido al tiempo que duran los ciclos lunares.
27 de octubre, 2020
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En realidad no es azul. Es una Luna llena, como cualquier otra, del color que se ven la mayoría de las Lunas llenas: entre gris pálido, blanco lechoso o plateado.

Lo que hace raro a este fenómeno, que el folclor bautizó como “Blue Moon” o “Luna azul”, es que se dan dos Lunas llenas en un solo mes, cuando lo normal es ver una.

Un ciclo lunar, el período en el que ocurren todas las fases de la Luna, se repite cada 29,5 días aproximadamente.

Si coincide que la Luna llena se produce el primer o segundo día y el mes tiene 31 días, es entonces cuando es probable que aparezca una segunda Luna llena.

Esta es la conocida como “Luna azul”.

El mes de febrero, que tiene 28 días, nunca verá una.

Luna en el Capitolio

Getty Images
Así se vio la Luna Azul detrás del domo del Capitolio, en Washington D.C. en 2015.

¿Cuándo es la “Luna azul” de 2020?

Es un fenómeno inusual que se da cada 2,5 años.

La última vez que ocurrió fue el 31 de marzo de 2018.

Este año aparecerá en el cielo en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, cuando muchos países celebran Halloween y en México empieza la festividad del Día de Muertos.

Ya hubo una Luna llena el 1 de octubre y a finales de mes podremos ver la segunda.

Calabaza de Halloween

Getty Images
Este año coincide con Halloween.

¿Por qué azul?

Tal como explica la NASA en su sitio web, la definición de Luna azul surgió en la década de los 40 del siglo XX.

En esa época el Maine Farmer’s Almanac (la fuente más confiable en todo lo relacionado con el clima desde hace casi 200 años) ofrecía una definición de la Luna Azul tan enrevesada que muchos astrónomos tenían dificultades para entenderla.

Para poder explicar las Lunas azules en lenguaje llano, la revista Sky & Telescope publicó un artículo en 1946 titulado ‘Una vez cada Luna Azul’. El autor, James Hugh Pruett (1886-1955) citó al almanaque de Maine de 1937 y dijo: “La segunda (Luna llena) en un mes, tal como yo la interpreto, se llama Luna Azul”.

Esto no era correcto -asegura la NASA- pero por lo menos pudo entenderse.

Y así nació la Luna Azul moderna.

El volcán Krakatoa

Getty Images
El volcán Krakatoa, en Indonesia, volvió a expulsar cenizas el pasado 11 de abril de 2020.

Lunas y volcanes

Aunque la que veremos no fue una verdadera Luna azul, sí existen las lunas de este color.

Pero sólo pueden verse azules después de una erupción volcánica.

En 1883, después del terremoto del volcán Krakatoa en Indonesia, la gente dijo que casi cada noche se podían ver Lunas azules.

Con la fuerza de la erupción, similar a una bomba nuclear de 100 megatones, se elevaron hacia lo más alto de la atmósfera terrestre nubes de ceniza cuyas partículas hicieron que la Luna se viera azul.

También hubo informes de Lunas azules en México en 1983, tras la erupción del volcán El Chichón, y en el estado de Washington en 1980, tras la erupción del Monte Santa Helena.


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