Pese a cuarentena por COVID-19, la contaminación persiste en CDMX
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Pese a cuarentena por COVID-19, la contaminación persiste en CDMX

En plena contigencia sanitaria, viajar en bicicleta es una alternativa para sortear el transporte público, y con ello reducir el riesgo de contraer enfermedades como COVID-19.
Cuartoscuro
Por AFP
3 de abril, 2020
Comparte

A medida que la propagación del nuevo coronavirus avanza en México, las principales avenidas de la capital lucen con menos tráfico, lo que supondría un alivio para una urbe que convive permanentemente con una densa nube de contaminación.

Pero la reducción del uso de los 5.8 millones de autos que circulan en Ciudad de México resulta insuficiente para disminuir los altos niveles de polución ambiental si las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el dióxido de nitrógeno, no descienden, advierten expertos.

“Las emisiones generadas en el Aeropuerto de Ciudad de México, los camiones de carga y de transporte público que queman el peor diésel existente, los tiraderos de basura a cielo abierto son otras fuentes contaminantes muy importantes”, dice Carlos Álvarez, presidente de la ONG México, Comunicación y Ambiente.

El especialista también señala los calentadores de agua, los solventes petroquímicos usados diariamente en áreas abiertas o las emisiones de una refinería en el estado de Hidalgo, como fuentes de contaminación.

En la Ciudad de México, una de las metrópolis más contaminadas del mundo, la contaminación afecta la calidad de vida de 22 millones de personas que habitan la capital y su conurbación con el Estado de México.

En mayo del año pasado, el Valle de México vivió varios días de alerta ambiental que obligaron a las autoridades a suspender clases en escuelas y a restringir actividades al aire libre.

“Esta temporada del año es un período al que se conoce como la ‘temporada de ozono’, donde las condiciones meteorológicas de poco viento y lluvias limitadas hacen que las concentraciones de contaminantes se mantengan en el Valle de México”, señala Carlos Samayoa, coordinador de Movilidad Sustentable y Calidad del Aire de Greenpeace México.

Otros factores de contaminación

Detrás de esa nube grisácea que enturbia cotidianamente el horizonte de la urbe, están otros factores como las industrias, los continuos incendios forestales registrados en esta época del año en comunidades vecinas, el calor y la actividad del volcán Popocatépetl.

“Aunque llovió y granizó en algunas zonas de la capital hace unos días, no fue suficiente para limpiar la atmósfera, pues los contaminantes venían de otra parte e hicieron que tuviéramos mala calidad del aire”, señala Agustín García, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Entérate | Para mitigar contaminación por hidrocarburos México tendría que reforestar el país dos veces: advierte estudio

La desaceleración de la actividad económica mundial por la pandemia ya ha tenido un impacto significativo en el medioambiente, pero México todavía no se beneficia de estos efectos indirectos positivos.

El primer país en reducir sus tasas de polución fue precisamente China, el mayor contaminante del mundo y lugar de origen del COVID-19, en diciembre.

La mala calidad del aire está vinculada, además, con la muerte prematura en todo México de al menos 48, mil personas por año, entre infantes y adultos mayores, según el Instituto Nacional de Salud Pública.

“Si una persona ha estado expuesta a la contaminación, sus defensas podrían ser menores, así que es pertinente tomar la recomendación de quedarse en casa”, advierte Víctor Páramo, coordinador de la gubernamental Comisión Ambiental de la Megalópolis.

La bicicleta, una opción

En plena contigencia sanitaria, viajar en bicicleta es una alternativa para sortear el transporte público, y con ello reducir el riesgo de contraer enfermedades como COVID-19.

En ciudades como Bogotá, Nueva York y Wuhan -la urbe china donde surgió el coronavirus-, se ha multiplicado el uso de este transporte de tracción humana y han implementado ciclovías temporales para evitar, en lo posible, el contacto entre personas.

La asociación civil Bicitekas también ha propuesto aplicar esta iniciativa en Ciudad de México, aunque todavía sin respuesta por parte del gobierno.

“Propusimos crear 300 kilómetros de ciclovías temporales para permitir que las personas que tienen que salir a la calle por razones económicas, puedan movilizarse de una forma más segura en términos sanitarios”, dice Areli Carreón, fundadora de Bicitekas.

Frente a la pandemia, que en México dejó hasta este jueves 1,510 casos positivos y 50 fallecidos, activistas ambientales plantean la bicicleta como opción para descongestionar el transporte público, reducir el uso del automóvil y mejorar la calidad del aire.

“Creo fielmente que el futuro está hecho para la bicicleta, necesitamos cambiar la forma en que nos movemos, con coronavirus o sin él”, concluye Carreón.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué el objetivo debe ser aprender a vivir con la COVID, no luchar contra él

Eliminar al coronavirus de la faz de la Tierra sería extraordinario. La erradicación total de un virus solo se ha logrado una vez en la historia.
Getty Images
18 de febrero, 2021
Comparte

El gobierno británico dijo recientemente que espera transformar la COVID-19 en una enfermedad manejable, como la gripe.

Las vacunas y los nuevos tratamientos, argumentan ministros y sus asesores científicos, reducirán la tasa de mortalidad y nos permitirán vivir con el virus, en vez de estar luchando constantemente contra él.

¿Pero es esto posible?

Objetivo inalcanzable

Eliminar la COVID de la faz de la Tierra sería grandioso, por supuesto, dadas las muertes y la destrucción que causa.

Pero el único problema es que la erradicación solo ha sido lograda con un virus: la viruela, en 1980.

Tomó décadas llegar a este punto, y científicos y gobiernos solo pudieron lograrlo gracias un serie de circunstancias únicas.

Primero, la vacuna era tan estable que no necesitaba ser refrigerada y, cuando era suministrada, era obvio de forma inmediata si había funcionado o no.

También era evidente cuando una persona se había infectado. No era necesario para ello hacer un test de laboratorio, lo cual era una gran ventaja a la hora de contener brotes.

La COVID, como todos sabemos, es completamente diferente.

La estrategia “COVID cero”

En cambio, el movimiento llamado “cero COVID” tiende a hablar de eliminación. Esto significa básicamente reducir el número de casos a cerca de cero en un territorio y mantenerlo así.

Viruela

Getty Images
Una serie de circunstancias únicas hicieron que la viruela pudiese erradicarse en 1980.

Uno de los defensores de más alto perfil de esta teoría es la profesora Devi Sridhar, experta en salud pública de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Sridhar cree que deberíamos tratar a la COVID-19 como al sarampión, que ha sido mayormente eliminado en los países ricos.

La profesora argumenta que las continuas restricciones para reducir el número de casos junto con un sistema más efectivo de rastreo y testeo, más vacunación, permitiría contener al virus y regresar a una “suerte de vida doméstica normal”, donde la apertura de restaurantes, bares y la realización de eventos deportivos y musicales fuera posible.

Pero el precio a pagar, dice, sería restringir los viajes internacionales e imponer restricciones en las fronteras, así como “cuarentenas breves y severas” cuando los casos suban de forma inevitable.

Deepti Gurdasani, epidemióloga clínica de la Universidad de Londres, es otra defensora de esta estrategia. Ella es una de más de 4.000 signatarios de la petición “COVID cero”, que hace un llamado para que se debata esta propuesta en el parlamento británico.

“La vida podría retornar a algo parecido a la normalidad. Podríamos incluso abrir corredores de viaje con otros países que han seguido ese camino”, dice.

El problema del enfoque del sarampión

Quizás sea una perspectiva tentadora, pero una que muchos creen que está fuera del alcance o que requeriría restricciones tan sostenidas que los costos económicos y sociales serían enormes.

“COVID cero no es compatible con los derechos individuales y las libertades que caracterizan a las democracias de posguerra”, señala el profesor Francois Balloux, director del Instituto de Genética del University College de Londres.

Países como Nueva Zelanda, Taiwán y Australia han logrado esto porque pudieron evitar que el virus se afianzara, y todo parece indicar que una vez que las poblaciones de estos países estén vacunadas, comenzarán a levantar las restricciones en las fronteras.

Aeropuerto

Getty Images
Una condición de la estrategia COVID cero es el cierre de fronteras.

Pero ningún país que haya visto la propagación del virus como ocurrió en Reino Unido ha logrado suprimirlo hasta el punto de eliminarlo.

Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para alcanzar esto, como ha pasado con el caso del sarampión.

Pero hay una falla significativa en este argumento, explica la profesora Jackie Cassell, experta en salud pública de la Universidad de Brighton.

El sarampión, dice, es un virus “inusualmente estable”. Esto significa que no cambia de una manera que le permita evadir el efecto de la vacuna. De hecho, la misma vacuna se ha utilizado esencialmente desde la década de 1960, y también proporciona inmunidad de por vida.

Ya está claro que, “lamentablemente”, este no es el caso de este coronavirus, dice Cassell.

El desafío es mantenerse por delante del virus

Las variantes que han surgido en Sudáfrica y Brasil le permiten al virus cambiar para evadir parte de la inmunidad creada por las vacunas.

El virus que circula en Reino Unido también ha mutado y ha conseguido un cambio clave -conocido como E484- que permite que esto suceda.

A medida que se vacunen más personas, es probable que esto aumente. Esto se debe a que las mutaciones que pueden sortear la respuesta inmune de alguna manera tendrán una ventaja selectiva, señala Adam Kucharski, profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien ha llevado a cabo una investigación sobre brotes globales desde Zika hasta Ébola.

“No podemos salvarnos de esto. Puede que necesitemos actualizar las vacunas”.

Vacuna

PA Media
Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para detener la propagación del virus.

El desafío es, entonces, “estar por delante del virus”, explica. Pero esto no es, según cree, tan difícil como parece.

Los coronavirus cambian menos que la gripe, dice, lo que significa que las vacunas deberían seguir siendo efectivas en una gran medida.

Es más, el hecho de que las mutaciones que se están viendo compartan algunas características clave nos da una buena idea de la ruta que están siguiendo. “Es de esperar que sea más fácil de actualizar que la vacuna de la gripe, donde hay muchas cepas diferentes”.

Aunque advierte que se debe tener sumo cuidado en este momento, ya que una población que está construyendo inmunidad en un momento en que hay mucha infección alrededor proporciona un caldo de cultivo ideal para que las variantes escapen de esas vacunas.

Kucharski dice que es demasiado pronto para saber si llegaremos al punto en que el coronavirus pueda tratarse como una gripe, ya que aún no hemos visto por completo el impacto que tendrán las vacunas.

Eliminar el riesgo

Esta precaución es comprensible, ya que los científicos quieren ver primero la evidencia del despliegue del programa de vacunación en el mundo real. Salud Pública de Inglaterra está llevado a cabo un estudio en que analiza esto, y se espera que se publique antes de que se levanten las restricciones.

Pero todas las indicaciones de los ensayos clínicos y la experiencia de Israel, que lidera el tema de la vacunación de la población en el mundo, es que tendrán un impacto significativo en las infecciones, y donde no, al menos contribuirán a evitar casos serios de COVID-19, complicaciones cuando los síntomas se prolongan, así como muertes.

Coronavirus

Getty Images
Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Para aquellos que todavía son susceptibles porque se niegan a vacunarse o porque la vacuna no ha funcionado en ellos, el avance en los tratamientos será vital.

Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Esto no significa que nadie morirá. Whitty ha hablado de llegar a un tasa de muertes “tolerable”. Y ciertamente muchos esperan que el próximo invierno sea un desafío, con especial preocupación de que las comunidades más desfavorecidas sean las más afectada, por el temor de que la aceptación de la vacunación haya sido más baja en estas áreas.

Pero es fácil olvidar que la gripe también puede matar a gran escala. En 2017-18, por ejemplo, más de 20.000 personas murieron en Reino Unido a causa de la gripe.

Fue un invierno duro y frío y las muertes por otras causas, como enfermedades cardíacas y demencia, también aumentaron, lo que llevó el exceso de muertes invernales a cerca de 50.000. La sociedad apenas parpadeó.

“Hemos convivido con los virus durante milenios”, dice el profesor Robert Dingwall, miembro del Grupo de Amenazas de Virus Respiratorios Nuevos y Emergentes del gobierno. “Haremos lo mismo con la COVID”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.