Jueces del caso Abril Pérez son reincorporados por COVID-19
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Jueces suspendidos del caso Abril Pérez son reincorporados por emergencia de COVID-19

El Consejo de la Judicatura ordenó que vuelvan a trabajar como jueces, aunque en otras adscripciones, Federico Mosco y Luis Alejandro Díaz, con el argumento de equilibrar cargas de trabajo por las guardias en el Poder Judicial durante la emergencia sanitaria.
Cuartoscuro
17 de abril, 2020
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El Consejo de la Judicatura de la Ciudad de México ordenó reincorporar desde este jueves 16 de abril a los jueces Federico Mosco González y Luis Alejandro Díaz Antonio, que fueron suspendidos como funcionarios públicos el 28 de noviembre pasado para ser investigados por permitir que saliera libre el exesposo y sospechoso del feminicidio de Abril Pérez Sagaón.

El oficio del Consejo, del que Animal Político tiene copia, explica que la investigación interna contra ellos sigue su curso. Pero argumenta que se anula la suspensión “con el propósito de equilibrar las cargas de trabajo, atendiendo a las necesidades del servicio”. La vocería del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad (TSJ-CDMX) confirmó a este medio que por la necesidad de personal para cubrir las guardias que se están aplicando durante la emergencia sanitaria, es que se decidió echar mano de estos jueces.

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No obstante, Mosco González y Díaz Antonio no fueron regresados a los juzgados en los que estaban y donde tomaron la decisión de del caso Abril. Fueron cambiados de Adscripción y designados como Jueces de Trámite, es decir, que solo se encargarán de recibir y organizar documentación, pero no tomarán ninguna decisión sobre casos. El oficio detalla que los cambios de adscripción pueden ser “por necesidades del servicio” y no hace falta probar estas necesidades.

Díaz quedó asignado a la Unidad de Gestión Judicial 04 y Mosco a la 05 con sede en Doctor Lavista.

“En el ejercicio de sus funciones como Juez encargado de trámite, y hasta en tanto este órgano colegiado así lo determine, debiéndose integrar a sus actividades en dicha Unidad de Gestión, con independencia de que la Comisión de Disciplina Judicial de este Órgano Colegiado, continuará con los procedimientos administrativos en los que se encuentre relacionado”, aclaró.

Cuando se inició la investigación, el Consejo había asegurado que permanecerían suspendidos hasta la conclusión del análisis y manifestó que se sumaba a la “indignación social” que provocó el caso. Cinco meses después, no hay resultados todavía.

A su vez, en noviembre, la Fiscal (entonces Procuradora) General, Ernestina Godoy, anunció que también esa dependencia investigaría a los jueces, por considerar que “su actuación provocó un homicidio”. La declaración fue respaldada por la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que consideró que los impartidores de justicia tienen responsabilidad en el feminicidio.

Lee más: Juez Federico Mosco ha beneficiado con sus sentencias a acusados de violencia contra mujeres

La Fiscalía informó que sí se abrió una carpeta de investigación en la Fiscalía de Servidores Públicos, pero actualmente continúa en fase de integración.

El único que sí fue separado definitivamente del cargo fue el magistrado Héctor Jiménez, que validó la actuación de los jueces. Mientras que ellos reclasificaron el delito, él cambió la medida cautelar de prisión preventiva para permitir que Juan Carlos N siguiera el proceso en libertad. Jiménez no tuvo sanción en un inicio, pero en febrero pasado tenía que ser ratificado o separado del cargo y él mismo no se presentó al proceso de evaluación.

Familia de Abril critica reincorporación de jueces

El abogado de la familia de Abril, Héctor Pérez, criticó en entrevista con Animal Político que esta decisión se tome en medio de la emergencia por la pandemia de COVID-19.

“Ahora que la opinión pública está totalmente volcada en otro tema, es decir, que todo lo que pasó en su momento parece hoy muy lejano, pues entonces el Poder Judicial toma otra vez decisiones siguiendo esa misma línea discrecional, por no decirle arbitraria”, condenó.

Cuestionó la manera en que el Poder Judicial ha actuado tanto para separar a los jueces cuando el asesinato de Abril desató indignación, como para reincorporarlos ahora.

“En este caso, evidentemente a la familia le dio cierta tranquilidad, y a la ciudadanía, que los jueces fueran suspendidos, pero el tema es que también eso fue más como una acción mediática que como un procedimiento basado en la normal legalidad. Entonces, claro, ahora que al Poder Judicial le conviene o necesita reinstalar a los jueces, pues lo puede hacer con la misma discrecionalidad”, dijo.

Del avance de la revisión de cómo actuaron los jueces, no ha tenido ninguna información en cinco meses, ya que se trata de una investigación interna, sin pasar por otro tipo de control ciudadano y no hay fecha de para cuándo se resuelva.

Abril Pérez Sagaón fue asesinada el 25 de noviembre, día de la eliminación de la violencia de género, por dos hombres que viajaban en una motocicleta y que fueron detenidos en marzo. Uno de ellos le disparó al interior del coche en el que se trasladaba con uno de sus tres hijos hacia el aeropuerto de la Ciudad de México, ya que estaba viviendo en Monterrey y solo había ido a una audiencia en la capital por su proceso contra su exesposo.

Había sufrido violencia emocional y física durante años de su pareja,  exCEO de Amazon México, hasta que en enero de 2019 se divorció después de que él la golpeó con un bat de béisbol. Él había sido vinculado a proceso por feminicidio en grado de tentativa, pero el juez Federico Mosco reclasificó el delito a “lesiones y violencia familiar”, y tras una apelación, el magistrado Héctor Jiménez permitió que se anulara la prisión preventiva.

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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