Demandas por despidos durante epidemia se suman a miles de casos rezagados
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

COVID-19: Demandas por despidos injustificados se sumarán a miles de casos rezagados

Las Juntas de Conciliación y Arbitraje atraviesan una crisis de insuficiencia presupuestal y de recursos humanos para dar trámite a los casos pendientes y a los nuevos aportados por la emergencia sanitaria.
Cuartoscuro Archivo
29 de junio, 2020
Comparte

Una persona despedida injustamente durante la actual pandemia y que decida demandar a su patrón ante una Junta de Conciliación y Arbitraje podría ver resuelto su caso hasta 2024. Eso, si el trámite es ágil. Y no existe garantía de que el fallo sea a su favor.

Las demandas por despidos injustificados en la emergencia sanitaria por COVID-19 se sumarán a cientos de miles de casos rezagados en las Juntas de Conciliación y Arbitraje tanto federales como locales.

En 2019, en las Juntas federales había un rezago de 438 mil casos, algunos de los cuales tenían una antigüedad de 25 años. La Secretaría del Trabajo ha indicado recientemente que, a la fecha, la cifra aumentó y ronda el “medio millón” de expedientes.

Entérate: El lento y tortuoso camino para resolver un conflicto laboral en México

La situación de atraso es idéntica en las Juntas de Conciliación locales, donde se acumulan otros 500 mil casos aproximadamente, de acuerdo con Héctor Mercado López, magistrado del Decimosexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito de la Ciudad de México.

Además del rezago, las Juntas atraviesan una crisis de insuficiencia presupuestal y de recursos humanos para dar trámite a los casos atorados y a los nuevos aportados por la emergencia actual.

Por ahora, dichas instituciones se encuentran cerradas debido a la pandemia. Para entender la avalancha de nuevos expedientes que llegará a las Juntas una vez que el semáforo epidemiológico permita su reapertura, hay que tomar en cuenta que, en sólo dos meses, en marzo y abril, 2.1 millones de personas que trabajaban en el sector formal perdieron su empleo, conforme cifras del INEGI.

“Supongamos que solamente un tercio de esos trabajadores que hayan sido despedidos iniciara alguna petición o demanda ahora que abran los tribunales y las Juntas. Simplemente la infraestructura de las Juntas no dan para resolver los asuntos”, alerta el magistrado Mercado López.

“Las Juntas son las que van a recibir la avalancha de estas demandas con poco personal y los mismos problemas históricos de corrupción, de tráfico de influencias, con problemas graves de infraestructura, y entonces, si llega a ingresar una cantidad por encima de los promedios que normalmente reciben, no tendrán capacidad de responder a los requerimientos de justicia y todos esos asuntos se irán a la resolución de 4, 5 o 6 años, como es usual”.

Lee: Al menos 11 mil trabajadores denuncian despidos y abusos en la epidemia; organizan movimiento nacional

En octubre comenzará la transición de las Juntas de Conciliación a los nuevos tribunales laborales en 10 entidades –entre las que no se incluye a la Ciudad de México– con la finalidad de que la impartición de justicia laboral pase de las manos de la Secretaría del Trabajo al Poder Judicial, conforme la reforma en la materia aprobada en 2019.

A mediados de ese año, la Secretaría del Trabajo y la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) elaboraron un diagnóstico sobre el estado del sistema de impartición de justicia laboral. El panorama ya era crítico.

En documento señalaba que las 66 Juntas Especiales con que opera la JFCA estaban rebasadas de trabajo y que les faltaba personal y presupuesto.

“La carga de trabajo que enfrenta esta autoridad jurisdiccional y que se incrementa en forma continua, con relación a la plantilla de personal, permite advertir una superación casi absoluta de las capacidades técnicas y humanas, ya que sólo se cuenta con mil 647 servidores públicos adscritos en Juntas Especiales. Lo anterior se ilustra con los datos estadísticos contenidos en la numeralia del mes de junio de 2019, en la que se observa que la carga de trabajo en asuntos individuales asciende a la cantidad de 438 mil 008, lo que implica un promedio per cápita de 266 expedientes por servidor público que atiende”, decía el estudio.

En ese momento, la JFCA urgió una ampliación presupuestal de 70.2 millones de pesos para poder cumplir con obligaciones elementales como el pago de renta de inmuebles y de servicios como luz, agua, limpieza e internet, y también solicitó la autorización de 600 plazas eventuales adicionales a las existentes con la finalidad de concluir los 438 mil asuntos rezagados.

Este año, sin embargo, la situación para la JFCA en términos de recursos, lejos de mejorar, empeoró. Si en 2019 se le había otorgado un presupuesto anual de 805.4 millones de pesos, en 2020 bajó a 746.3 millones de pesos.

El magistrado Mercado López sostiene que los gobiernos federal y estatales de todos los partidos contribuyeron al abandono de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, lo que abrió las puertas a actos de corrupción y, en última instancia, derivó en una impartición de justicia laboral “simulada”.

“El problema radica en que las Juntas locales y federales fueron históricamente abandonadas en términos de presupuesto, personal y buenos salarios”, afirma.

“Todos los gobiernos, de cualquier signo, las abandonaron, no les dieron lo suficiente para actuar, lo cual provocó que, a lo largo de los últimos 40 años, se haya degradado la calidad de la justicia a nivel de las Juntas, existiendo muchos problemas de corrupción y de tráfico de influencias, cosas tan aberrantes como, por ejemplo, contratación afuera de las mismas Juntas de testigos o de pseudo representantes del patrón para hacer declaraciones en juicios. Es decir, la administración de justicia de este país se convirtió en una simulación”.

El magistrado laboral sostiene que el gobierno federal y los estatales deben fortalecer presupuestalmente a las Juntas a fin de que cuenten con mejor infraestructura y personal suficiente para dar trámite al cúmulo de demandas por venir.

“Si no se refuerzan, las Juntas van a tener problemas serios, porque, además, el propio proceso de reanudación de labores no va a ser al ritmo que teníamos antes, yo creo que va a ser con menos personal actuante, pero que, paradójicamente, requiere de más personal del que ya existe para poder hacer bien su trabajo. El panorama yo no lo veo con optimismo”, advierte.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus y crimen: cómo se adaptan las mafias de América Latina a la pandemia de covid-19

Las mafias regionales sufren por menos demanda y oferta para sus productos ilícitos. Pero su poder se mantiene en el continente.
23 de abril, 2020
Comparte
Tapaboca con el rostro del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán.

AFP
Según medios periodísticos, Alejandrina Guzmán, hija de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha ayudado en la distribución de suministros, etiquetados con el nombre y la imagen de su padre, a los miembros del público durante el brote de coronavirus en México.

En la tarde del 7 de abril, cuando Colombia ajustaba su décimo cuarto día consecutivo de cuarentena nacional, un concurrido cortejo fúnebre avanzaba por las calles de Bello, un sector de clase trabajadora al norte de la segunda ciudad del país, Medellín.

La procesión fúnebre, llevada a cabo en abierta violación de las reglas de aislamiento social, acompañaba al cuerpo de Edgar Pérez Hernández, alias “El Oso”, el supuesto jefe de la poderosa banda criminal Niquia-Camacol, quien había fallecido el día anterior de un infarto mientras estaba en la cárcel.

“Además de que se hacían disparos, también se aplaudía”, reportó el diario local El Colombiano el 7 de abril.

Las estructuras del crimen organizado en América Latina, desde las bandas criminales colombianas a las “milicias” urbanas brasileñas y los cárteles mexicanos, han seguido demostrando su poder en medio de la pandemia.

Y si bien algunos analistas señalan que, como cualquier otra empresa en esta crisis global sin precedentes, los grupos criminales latinoamericanos enfrentan una crisis existencial por cuenta de la severa interrupción de sus cadenas internacionales de suministros, otros observadores subrayan la resiliencia y continua influencia de estas organizaciones a lo largo de la región.

Menos oferta y menos demanda

El narcotráfico, la piedra angular financiera de los imperios criminales latinoamericanos, ha sufrido restricciones a la demanda y la oferta por cuenta de la pandemia.

La venta de droga en Estados Unidos cayó. Los precursores químicos procedentes de China dejaron de llegar a los puertos mexicanos. Al mismo tiempo crecieron las dificultades para el contrabando de drogas a lo largo de la frontera, por lo que el precio de los enervantes ha incrementado”, sostenía el columnista mexicano Héctor de Mauleón en un editorial publicado por el diario El Universal el 13 de abril.

“Este coctel anuncia un salto en los índices de violencia entre grupos rivales. Los narcos van a pelear por las pocas oportunidades criminales disponibles”, añadía de Mauleón.

Una casa baleada en Ciudad Juárez tras un enfrentamiento entre la policía y criminales de la droga.

Getty Images
Los crímenes relacionados al narcotráfico aumentaron en los últimos meses en México.

El 1 de abril, el diario mexicano Mileno titulaba: “Marzo: el mes con más homicidios en 13 años”.

Medios locales mexicanos reportan tendencias similares. En la fronteriza Ciudad Juárez, el periódico El Diario anunciaba el 30 de marzo que la ciudad había tenido 153 homicidios ese mes, la mayor cifra desde agosto de 2018.

Las maras en cuarentena

En El Salvador, medios locales hablan también de cambios por parte de las pandillas salvadoreñas conocidas como maras.

Un miembro del ejército de El Salvador detiene a una persona.

Reuters
La delincuencia no se detiene pese a la pandemia.

El 31 de marzo, el sitio de noticias salvadoreño El Faro aseguraba en una crónica que la cuarentena en todo el país había afectado la principal fuente de financiación de las maras, la extorsión, pero que sorpresivamente los pandilleros estaban apoyando con su poder de intimidación el mantenimiento de esa cuarentena decretada por el gobierno.

El Faro citaba a miembros no identificados de las pandillas salvadoreñas acerca de la razón para esta inesperada solidaridad con las autoridades.

“Uno argumentó que estaban convencidos de que si la epidemia de coronavirus desata en El Salvador su peor escenario, ningún hospital destinará un respirador para un pandillero. Temen que se les niegue atención médica. Otro explicó que es porque no quieren aumentar la presencia policial en sus barrios debido a gente que incumpla la cuarentena”, indicaba El Faro.

Narcosubmarinos en abundancia

Narco-submarino en Colombia.

AFP
Los “narcosubmarinos” son parte de la modalidad de tráfico de drogas.

Pese a los sobresaltos en los negocios, los cárteles latinoamericanos siguen intentando enviar volúmenes enormes de drogas a través de las fronteras.

“El crimen organizado siempre es más ágil y flexible que los propios gobiernos”, le dice a BBC Mundo Jeremy McDermott, codirector y cofundador de Insight Crime, un centro de estudios sobre el crimen organizado latinoamericano.

“Ellos tienen la posibilidad de cambiar su modus operandi con rapidez”, agrega.

El 11 de abril, el diario colombiano El Tiempo anunciaba que en lo corrido del año las fuerzas de seguridad del país habían participado en operaciones que llevaron al decomiso de 112 toneladas de drogas ilícitas.

El 31 de marzo, la marina colombiana interceptó en aguas costeras del pacifico un “narcosubmarino” con una tonelada de cocaína abordo.

Era la décima segunda nave de ese tipo descubierta en el primer trimestre de 2020.

Guardacostas colombianos

AFP
Las medidas de controles contra el narcotráfico siguen pese al brote de coronavirus.

“Los contenedores, aviones y el transporte comercial internacional están muy reducidos”, dice McDermott, por lo que las mafias responden con alternativas como los narcosubmarinos.

No obstante, la pandemia igualmente ha generado dificultades a los productores colombianos de cocaína.

Los narcotraficantes en el oriente colombiano han sufrido por la escasez de gasolina que antes llegaba de contrabando de Venezuela, una materia prima esencial para el proceso de refinar la cocaína, indica McDermott.

Y las medidas de control fronterizo siguen haciendo mella en el negocio.

“Hay mucho producto que no se puede mover, pero eso era un problema desde antes del coronavirus”, apunta el experto, recordando que hoy, “Colombia produce mas cocaína que nunca”.

Respuesta política

Ayuda de alimentos y productos sanitarios con el rostro de Guzmán.

AFP
Las ayudas con el rostro de Guzmán incluyen papel higiénico, alcohol en gel y tapabocas.

Los cárteles de la droga también han respondido políticamente a la crisis actual.

Buscan el apoyo popular creando redes informales de apoyo a las comunidades que enfrentan la ruina por la pandemia y guardan pocas esperanzas de recibir ayuda estatal.

El 11 de abril los medios mexicanos informaban de pistoleros, supuestamente pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación, entregando comida en la población de Cuautitlán.

Acciones similares han sido atribuidas al Cártel del Golfo en el estado nororiental de Tamaulipas y a “los Viagras” en Michoacán, entre otros.

Las mafias incluso han mediado en la respuesta de salud pública con la que se ha enfrentado a la epidemia en algunas partes de América Latina.

Favela de Sao Paulo.

Getty Images
Medios brasileños reportaron que había diálogos con la delincuencia en las favelas en medio del brote del coronavirus.

Los medios brasileños reportaron el 9 de abril que el entonces todavía ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta decía que el gobierno federal trabajaba en un plan piloto en una favela cuyo nombre no fue especificado, buscando un “diálogo” con milicias narcotraficantes.

Quería obtener la cooperación de los criminales en la lucha contra la expansión del coronavirus en ese rincón urbano de Brasil.

En declaraciones a O Globo, el ahora exministro decía que ese dialogo era necesario.

“Entiéndase que esas son áreas donde el Estado esta frecuentemente ausente, en donde narcotraficantes y milicias están a cargo… ¿Cómo construimos ese puente en nombre de la vida? Diálogo por la salud, sí, con traficantes, con la milicia, porque también son seres humanos y también tienen que colaborar, ayudar, participar”, decía Mandetta.

Debilidad

Quema de droga en Honduras.

Getty Images
La pandemia del coronavirus también afecta al narcotráfico.

Algunos comentaristas sugieren que, pese a sus intentos de adaptación, los cárteles enfrentan un momento de vulnerabilidad.

“Es posible que en las próximas semanas o meses se alcance un punto de enorme debilidad para el crimen organizado, justo en el momento en que, como resultado de la emergencia, el Estado va a ampliar sus facultades”, aseguraba el 23 de marzo el experto mexicano en temas de seguridad Alejandro Hope en declaraciones a El Universal.

“En la medida en que se normalice la vida del país, regresarán los viejos patrones de trafico ilícito y actividad criminal”, añadió.

“Pero tal vez sea posible aprovechar este momento de excepción para poner al Estado donde nunca ha tenido presencia, desmantelar las principales bandas del crimen organizado, subvertir su legitimidad y modificar la relación entre la ciudadanía y el aparato de seguridad y justicia”, alegaba Hope.

Medicamentos falsos.

AFP
En medio de la pandemia, los narcotraficantes se pueden reinventar diversificando sus negocios y podrían recurrir a la venta de medicamentos falsificado.

Jeremy McDermott le dice a BBC Mundo, sin embargo, que muchas mafias latinoamericanas todavía pueden aguantar gracias a su flexibilidad y no están a punto de quedarse sin dinero efectivo.

“Las organizaciones criminales en Colombia ya no son como los antiguos cárteles de Medellín o de Cali que tenían grandes ‘nóminas’. Hoy muchos operan con un modelo de subcontratación“.

También, indica McDermott, estas organizaciones tienen “portafolios muy diversificados” en sus actividades criminales.

“Si no hay suficientes ingresos por ahora en la exportación de droga, ellos podrían recurrir a la venta de medicamentos falsificados, trata de personas, extorsión y otras actividades”, apunta.

Independiente del impacto a largo plazo que la pandemia pueda tener sobre los cárteles, en el corto plazo, sus esfuerzos para sobrellevar la crisis del Covid-19 probablemente traerán violencia y el reto persistente a unas autoridades estatales ya debilitadas por la emergencia sanitaria que golpea a América Latina.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=H_Q1WDFqnT0

https://www.youtube.com/watch?v=3FlrsNfKguk

https://www.youtube.com/watch?v=QBv7nudMSpc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.