‘Alivio solidario’, el donativo para trabajadoras del hogar sin empleo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Dona un poco y dale un ‘Alivio solidario’ a las trabajadoras del hogar sin empleo

La pandemia dejó sin empleo o con un ingreso muy reducido a muchas trabajadoras que viven al día. Esta iniciativa busca donativos para poder darles una ayuda económica durante tres meses.
Cuartoscuro
11 de junio, 2020
Comparte

Diana es trabajadora del hogar desde hace 22 años y desde la primera semana de marzo dejó de laborar a causa del COVID-19. Su empleadora de nacionalidad francesa regresó a su país en cuanto supo que la enfermedad había llegado a México.

A causa del confinamiento por la pandemia no ha podido encontrar otro empleo.

Te puede interesar: Trabajadoras del hogar son despedidas u obligadas a seguir trabajando durante pandemia

Cada día que pasa su situación económica se complica más. Hay gastos que no se detienen: comida, pago de renta, agua, luz, a esto se suma la compra de medicamentos.

Diana tiene 48 años y padece fibromialgia, una enfermedad crónico degenerativa. Hace poco tiempo también le diagnosticaron lupus e hipertiroidismo.

La mayoría de las trabajadoras del hogar carecen de derechos y prestaciones laborales, Diana, por ejemplo, no cuenta con seguridad social, así que tiene que invertir cada mes entre 2 mil y 2 mil 500 pesos para comprar los medicamentos que necesita.

“Debido a mis padecimientos tengo que tomar medicamentos de por vida y desgraciadamente el llamado Seguro Popular (ahora Insabi) no me los da. Yo compro medicamento similar, para patente el presupuesto no me da, ahora ya se acabaron, pero cómo los compro, con qué”, cuenta.

Dice que su hija le manda algo de verdura para comer y una amiga y su pareja, que vive en otro domicilio, también la ayudan.

“No recibí finiquito. Tenía pocos ahorros que me han ido ayudando este tiempo, pero lo poco que me quedaba ya se terminó. Ya debo dos meses de renta. La verdad es una situación bien complicada para nosotras”.

Las trabajadoras del hogar son un sector que ha sido fuertemente afectado durante esta pandemia: muchas han sido enviadas a descansar sin pago, otras han sido despedidas, e incluso, algunas fueron recluidas en los hogares donde laboran trabajando por más de ocho horas diarias los siete días de la semana.

En México, de acuerdo con el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), alrededor de 2.3 millones de personas se dedican al trabajo del hogar remunerado, 92% son mujeres.

Una de cada tres son jefas de familia y sostienen la economía en sus hogares con ingresos que suelen estar por debajo del salario mínimo.

Leer más: Sueldo íntegro y permitir que trabajadoras del hogar se queden en casa, pide Conapred a empleadores

“Voy al día”

Verónica, de 40 años, trabaja para cuatro empleadores, dos de ellos la mandaron a casa por el COVID-19 sin recibir pago alguno. Continúa laborando para dos personas más. Con cada uno va una vez a la semana.

Desde Atizapán de Zaragoza se traslada un día a la Roma Norte y otro a División del Norte en transporte público, tomando Metro y combi.

“La verdad sí voy con miedo de contagiarme de coronavirus, trato de cuidarme los más posible siguiendo las medidas sanitarias, uso cubrebocas y todo. Mis empleadores dicen que me cuide mucho”.

Ella sostiene su hogar. Vive con su tres hijos (una de 12 años, uno de 9 y otra joven de 19 años) y para ella la situación económica es muy complicada. Le preocupa conseguir otros empleos, pues con los dos días que trabaja actualmente no le alcanza.

“Con mis otros dos empleadores no voy a regresar, uno se quedó sin chamba y al otro le bajaron el sueldo, así que me dijeron que ya no me podrían contratar”, comenta.

Cuenta que ahora solo está sobreviviendo, estirando el dinero lo más que puede para pagar renta, comida, transporte y todos los servicios básicos.

“Voy al día y es muy complicado. Ahorita nadie quiere contratar y es entendible, pero mientras qué hacemos”.

Ayuda a trabajadoras del hogar

Para ayudarlas nació Alivio Solidario, una iniciativa integrada por un grupo de ciudadanos y empresarios que junto con organizaciones de la sociedad civil buscan mitigar los efectos de la crisis económica enfocándose en las mujeres más afectadas, como las trabajadoras del hogar.

Alivio Solidario busca recaudar fondos para entregar a las trabajadoras del hogar que más lo necesiten un apoyo de 2 mil pesos mensuales por tres meses.

Elizabeth Lloyd, de la empresa OJO7 y cofundadora de iniciativa, dijo que se reciben donaciones de cualquier monto, desde 50 pesos, dos mil pesos, lo que la gente pueda. “Se pueden sumar empresas, instituciones, hacer cooperaciones en familia, entre amigos, trabajadores. Todo suma para ayudarlas”.

Las donaciones comenzarán a entregarse en la Zona Metropolitana del Valle de México, por ahora se busca llegar a un padrón de 500 solicitantes que podía crecer conforme avance el registro de más mujeres.

Si quieres convertirte en un embajador solidario realiza tu donación en la página www.aliviosolidario.mx Da clic en “Quiero dar un alivio” y realiza tu donativo con tarjeta de débito, de crédito, o por depósito bancario.

Las personas o empresas que realicen donaciones mayores a 10 mil pesos pueden solicitar un recibo deducible.

Si eres trabajadora del hogar entra a la misma página en la pestaña “Necesito un alivio”, registrate y responde un cuestionario.

Lloyd indicó que no hay ninguna fecha límite para realizar los depósitos ya que más trabajadoras del hogar se siguen sumando para recibir un apoyo.

Alivio Solidario se suma a los esfuerzos del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar que cuenta con el respaldo de organizaciones como Fondo Semillas y Hogar Justo Hogar.

Las trabajadoras del hogar no tienen acceso a créditos de Gobierno, tampoco están en listas para programas sociales, la mayoría no cuenta con seguro social y son uno de los sectores más afectados por la pandemia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué es probable que hayamos 'contaminado' Marte con vida (y por qué es un problema)

La humanidad ha enviado alrededor de 30 naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte desde que comenzó la era espacial. Ahora sabemos qué microbios podrían haber sobrevivido al viaje.
14 de mayo, 2021
Comparte

El hecho de que podamos recorrer la superficie de Marte mientras lees esto es un hecho extraordinario.

El robot Perseverance, que tiene el tamaño de un automóvil, aterrizó de manera segura en la superficie marciana el 18 de febrero pasado. Puede que solo avance a una velocidad máxima de 152 metros por hora, pero consta de una serie de instrumentos con los que ha llevado a cabo experimentos con resultados revolucionarios.

A bordo del robot de tres metros de largo hay una máquina que ha convertido el aire marciano (fino y lleno de dióxido de carbono) en oxígeno, así como un helicóptero que realizó el primer vuelo controlado con motor en otro planeta.

El helicóptero, llamado Ingenuity, ha realizado con éxito tres vuelos, recorriendo cada vez una mayor distancia.

¿Pero es posible que haya llegado algo más a Marte con todos estos aparatos? ¿Podría un rastro de bacteria o espora de la Tierra haber sido transportado accidentalmente al espacio y haber sobrevivido al viaje para hacer del planeta rojo su nuevo hogar?

“Casi imposible” evitarlo

La NASA y sus ingenieros en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) tienen protocolos precisos e integrales para garantizar que sus naves espaciales están libres de cualquier organismo que pueda colarse inadvertidamente en una misión espacial.

Sin embargo, dos estudios recientes exponen cómo algunos organismos podrían haber sobrevivido al proceso de limpiezay también al viaje a Marte, así como la rapidez con la que las especies microbianas pueden evolucionar en el espacio.

Primero, abordemos cómo se construyó el Perseverance, así como la mayoría de las naves espaciales fabricadas en las instalaciones de Ensamblaje de Naves Espaciales (SAF) del JPL.

Ingenuity

BBC

Las naves se construyen minuciosamente, capa a capa como una cebolla, y se limpian y esterilizan cada una de las partes antes de ensamblarlas. Esta metodología garantiza que casi ninguna bacteria, virus, hongo o espora contaminen el equipo que se enviará a una misión.

Se construyen en salas con filtros de aire y estrictos procedimientos de control biológico, diseñadas de tal forma que se garantice que solo unos pocos cientos de partículas puedan estar presentes e idealmente no más de unas pocas docenas de esporas por metro cuadrado.

Pero es casi imposible llegar a tener una biomasa cero.

Personal de la NASA limpiando superficies

NASA/Jim Grossmann
Las naves espaciales se someten a una limpieza rigurosa a medida que se ensamblan y preparan para su lanzamiento a otros planetas.

Los microbios llevan miles de millones de años en la Tierra y están en todas partes. Se encuentran en nuestros cuerpos y a nuestro alrededor. Algunos pueden colarse incluso en los lugares más estériles.

¿Cómo saberlo?

En el pasado, las pruebas de contaminación biológica se basaban en la capacidad de hacer crecer vida (en cultivos) a partir de muestras extraídas de un objeto, como los aparatos espaciales.

Ahora usamos métodos más novedosos. Tomamos una muestra determinada, extraemos todo el ADN y luego hacemos una secuenciación de “escopeta”o shotgun sequencing.

El término se usa porque es como poner las células de la muestra en una escopeta, “dispararlas” para convertirlas en miles de millones de pequeños fragmentos de ADN y luego secuenciar cada pieza.

Cada secuencia “leída” se puede volver a asignar a los genomas conocidos de especies que ya están presentes en las bases de datos de secuencias.

Dado que ahora podemos secuenciar todo el ADN que está presente en ambientes estériles, y no solo los que podrían cultivarse, obtenemos una visión más completa de qué tipo de microbios se pueden encontrar ahí y si podrían sobrevivir al vacío del espacio.

En los ambientes estériles del JPL encontramos evidencia de microbios que tienen el potencial de ser problemáticos durante las misiones espaciales.

Ingenieros de la NASA trabajando en un robot

Nasa/JPL-Caltech
La NASA tiene estrictos protocolos para áreas estériles que tienen como objetivo minimizar la contaminación biológica de vehículos espaciales.

Estos organismos tienen un mayor número de genes de reparación de ADN, lo que les da una mayor resistencia a la radiación, son capaces de formar biopelículas en superficies y equipos, pueden sobrevivir a la desecación (pérdida de humedad) y prosperar en ambientes fríos.

Resulta que en estos ambientes estériles podría estar ocurriendo un proceso de selección evolutiva de los insectos más resistentes que luego tendrían una mayor probabilidad de sobrevivir a un viaje a Marte.

La “contaminación interplanetaria”

Estos hallazgos tienen implicaciones en la llamada “contaminación interplanetaria” originaria de la Tierra.

Es importante garantizar la seguridad y preservación de cualquier vida que pueda existir en otras partes del universo, ya que organismos llegados de otros ecosistemas podrían causar estragos.

Los humanos tenemos un historial negativo de esto en nuestro propio planeta.

La viruela, por ejemplo, se contagió entre pueblos indígenas de América del Norte en el siglo XIX a través de mantas que les fueron donadas. Incluso ahora no hemos podido contener la rápida propagación del virus que causa la covid-19, el SARS-CoV-2.

Huellas de una misión de exploración en Marte

NASA/JPL-Caltech/MSSS
La humanidad ha enviado docenas de naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte; los que han tenido éxito han dejado su huella en el planeta.

La contaminación directa también es indeseable desde una perspectiva científica.

Los científicos, si descubrieran cualquier tipo de vida en otro planeta, deberían asegurarse de que es genuinamente nativo y no un registro falso de algo con apariencia extraterrestre pero procedente de la Tierra.

Y es que sus genomas podrían cambiar tanto que pudieran llegar a parecer de otro mundo, como hemos visto recientemente con los microbios que evolucionaron en la Estación Espacial Internacional.

¿Por qué sería perjudicial?

Aunque la NASA trabaja duro para evitar la introducción de tales especies en suelo marciano, cualquier signo de vida en Marte tendría que ser examinado cuidadosamente para asegurarse de que no se originó aquí en la Tierra.

No hacerlo podría generar un entendimiento erróneo de las características de la vida marciana.

Los microbios transportados al espacio también pueden ser una preocupación más inmediata para los astronautas, ya que representan un riesgo para su salud y tal vez incluso provoquen un mal funcionamiento del equipo de soporte vital si este se llena de colonias de microorganismos.

Pero la protección planetaria es bidireccional.

Un módulo de la Estación Espacial Internacional

Esa/Nasa
Se ha descubierto que bacterias y hongos capaces de sobrevivir en condiciones extremas prosperan en la Estación Espacial Internacional.

También hay que evitar traer de vuelta “contaminantes” de otro planeta que puedan poner en peligro al nuestro y a nosotros mismos.

Esto ha sido base de muchas películas de ciencia ficción, donde un malvado invasor “alienígena” amenaza con acabar con toda la vida en la Tierra.

Pero podría volverse en parte realidad con la misión que la NASA y la Agencia Espacial Europea planean hacer llegar a Marte en 2028 y que, si se cumple lo previsto, en 2032 traerá consigo de vuelta las primeras muestras del planeta rojo.

No obstante, teniendo en cuenta que las dos primeras sondas soviéticas aterrizaron en la superficie marciana en 1971, seguidas por el módulo de aterrizaje Viking 1 de EE.UU. en 1976, es probable que ya haya algunos fragmentos de ADN microbiano, y tal vez humano, en el planeta rojo.

Detectar su origen

Aun si el Perseverance, o las misiones que la precedieron, hubieran llevado accidentalmente organismos o ADN de la Tierra a Marte, tenemos formas de diferenciarlo de cualquier vida que sea verdaderamente de origen marciano.

Escondida dentro de la secuencia de ADN habrá información sobre su procedencia.

Marte

Getty Images
Herschel pensó que los marcianos eran muy altos.

Un proyecto en curso llamado Metasub está secuenciando el ADN que se encuentra en más de 100 ciudades del mundo.

Los investigadores de nuestro laboratorio, los equipos de Metasub y un grupo en Suiza acaban de publicar estos y otros datos metagenómicos globales para crear un “índice genético planetario” de todo el ADN secuenciado que se haya observado.

Al comparar cualquier ADN encontrado en Marte con secuencias vistas en los ambientes estériles del JPL, del mundo subterráneo, de muestras clínicas, de aguas residuales o de la superficie del robot Perseverance antes de que abandonara la Tierra, debería ser posible ver si realmente son desconocidos.

Incluso si nuestra exploración del sistema solar ha llevado inadvertidamente microbios a otros planetas, es probable que no sean los mismos que cuando abandonaron la Tierra.

Los ensayos de viajes espaciales y los entornos inusuales donde están los hacen evolucionar. Si un organismo de la Tierra se ha adaptado al espacio, o Marte, las herramientas genéticas que tenemos a nuestra disposición podrían ayudarnos a descubrir cómo y por qué cambiaron los microbios.

De hecho, las nuevas especies descubiertas recientemente en la Estación Espacial Internacional por científicos del JPL y nuestro laboratorio fueron similares a las encontradas en las salas estériles (con capacidad de resistencia a altos niveles de radiación).

Un aspecto positivo

A medida que se registra más y más biología extrema en un programa llamado Extreme Microbiome Project, también existe la posibilidad de utilizar las herramientas evolutivas para el trabajo futuro aquí en la Tierra.

Podemos usar sus adaptaciones para buscar nuevos protectores solares, por ejemplo, o nuevas enzimas reparadoras del ADN que puedan protegernos contra mutaciones dañinas que derivan en cáncer, o ayudar al desarrollo de nuevos fármacos.

Pennicillium en una imagen obtenida con un microscopio de electrones

Science Photo Library
Hay cientos de especies en el género de hongos Pennicillium, uno de los más comunes en la Estación Espacial Internacional.

Con el tiempo, los humanos pondremos un pie en Marte, llevando con nosotros el cóctel de microbios que vive en nuestra piel y dentro de nuestro organismo.

Es probable que estos microbios también se adapten, muten y evolucionen.

Y también es posible que aprendamos de ellos, ya que los genomas únicos que se adaptan al entorno marciano podrían secuenciarse, transmitirse a la Tierra para una esquematización adicional y luego utilizarse para terapias e investigación en ambos planetas.

Dadas todas las misiones marcianas que están planeadas, estamos en la orilla de una nueva era de la biología interplanetaria, en la que aprenderemos sobre las adaptaciones de un organismo en un planeta y las aplicaremos a otro.

Las lecciones de evolución y adaptaciones genéticas están inscritas en el ADN de cada organismo, y el entorno marciano no será diferente.

Marte dejará su huella sobre organismos que veremos cuando los secuenciemos, abriendo un catálogo completamente nuevo de literatura evolutiva.

El robot Perseverance en Marte

Nasa/JPL-Caltech
El Perseverance tomará muestras de la superficie de Marte que luego serán enviadas a la Tierra en la próxima década.

Esto no solo alimentará nuestra curiosidad, sino que es un deber de nuestra especie de proteger y preservar todas las demás especies.

Solo los humanos comprenden la extinción y, por lo tanto, solo los humanos pueden prevenirla.

Y eso es aplicable hoy, pero lo será dentro de miles de millones de años, cuando los océanos de la Tierra comiencen a hervir y el planeta se vuelva demasiado caliente para que pueda haber vida en ella.

Nuestra inevitable violación de la protección planetaria ocurrirá cuando comencemos a dirigirnos hacia otras estrellas, pero en ese caso, no tendremos otra opción.

Eventualmente, la contaminación interplanetaria cuidadosa y responsable es la única forma de preservar la vida.


*Christopher Mason es profesor de genómica, fisiología y biofísica en Weill Cornell Medicine, de la Universidad Cornell de Nueva York. Investiga los efectos moleculares y genéticos de los vuelos espaciales humanos a largo plazo, así como el diseño de nuevos tipos de células para la terapia contra el cáncer.

Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=RWwKrisosRU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.